sábado, 31 de mayo de 2008

Adiós mayo encharcado, ladrón de sueños


En tu corazón colisionado un destructivo aullido desvela la transmutación del amor en vacío y su destino perdido.

Si pudiera sentir el amor como pasaje y parábola de bondad. Ese bello amar que te hace cuestionarte tu invencibilidad, abrirte a otras experiencias, afinar el oído del sentimiento. Lo que tengo dentro es un vergel de arroyuelos infantiles, desabridos, seriales, desordenados. Mi corazón es una bola de sangre incandescente. Este dolor es un moratón malva extendido y revolcado en la consciencia. Sólo espero que el sueño de mil noches me separe de ti, de este ansia de recorrerte, de acompañarte, de despertar mis sentidos en tu compañía.

Contigo sentí el éxtasis, mi frágil cuerpo se encendía como lucero e iluminaba la niebla cual luciérnaga exacerbada para desafiar al hada del invierno, que ya se avecinaba. Necesito expresar lo que siento con una lluvia sobre tu piel, recorrer esos finos labios y su rectitud imaginándome las yemas de mis dedos creando una escultura de ti.

¿Qué te presiento que me impide descansar en tu ausencia? ¿Qué me imposibilita el querer vivir el presente y me hace retornar al recuerdo de nuestras escasas horas juntas? ¿Qué encontré entre tus brazos que ahora recelan sin ti? Aunque hago lo posible por olvidarte no hallaré descanso hasta que recolecte en la caja de truenos de mi memoria todas las impresiones que tengo de ti.

Es tu atractivo singular y arrebolado. Tu magnetismo que me obliga a escribir cartas de amor en sobres traslúcidos. Cartas de amor en blanco, preñadas de emoción, como palomitas de papel extranjeras irradiando el patio de mis exaltados deseos. El pecho me hiere al estar colmado de dolor; exijo al aire que respiro que te haya visitado: si no mi pecho siente hundirse todas sus esperanzas y el dolor es sincero, es un peso que me deja sin respiración, una opresión que me provoca naúseas y tos de tuberculosa.

Mis ojos sufren por no verte. Es un dolor que me ciega y me transporta a oquedades sin retorno, a sombras sin vida y perfiles sin contornear. Pero de este sufrimiento me rescatas tú misma y el recuerdo de ti. Los fogonazos de la memoria de aquellos bellísimos instantes contigo, henchidos de promesas quiméricas, altas temperaturas y ardores de pasión iluminan mi sendero de lágrimas con linternas nocturnas de pergamino escrito con sangre vascular. Sangre azul como la carne enardecida de mi cuerpo que lleva tu perfume tatuado en el recorrido de sus venas.

Cuando estaba contigo, o en las horas cercanas a tu encuentro, mi cuerpo se sustentaba con tu presencia, y el mutismo de mi incoherente discurso escondía con cientos de palabras fútiles e incompletas el reverdecer, la génesis de mi pasión hacia ti. La fuerza de la atracción que en mí suscitas es un meridiano Richter de emoción y estremecimiento que me deja sin palabras, aunque mis labios no cesen de moverse.

Mi famélica escasez de recursos lingüísticos para reconstruirte me vacía. Los recuerdos tuyos me golpean hasta rendirme inconsciente como la marea se abalanza sobre el acantilado con rítmica regularidad, como una manta de sombras y sacos rotos y yermos que falsamente entonan un acercamiento para luego abandonarte en un juego cruel. No puedes estar en la retaguardia porque no existe escapatoria posible y la espera es manirrota e insensata.

Soy la bestia sacrificada en este ritual e intrascendente sacrificio. Me arranco el corazón sangrante y fulgoroso, atravesado por las lacerantes llamas del sol, descompuesto en átomos brillantes, perdida ya la gravedad que lo sostenía, evaporándose en la lluvia metálica de la pasión no correspondida. Incandescente con la luz clarividente del desengaño, reflejante y cegadora, una eterna prohibición exagerada y castrante.

Devorada y sin corazón desfallezco, me faltan fuerzas y comienzo la peregrinación etérea. Mi respiración la propulsa la ilusión de saber de ti al final del camino. Me apoyo colgando de la brújula embrujada que marca una ruta eterna hacia el desencanto y el vacío, y a pesar de no sentirte me sigue iluminando tu ángel desdoblado de su contundente y sádico justiciero. Tu ángel femenino, el que un día te guió para recorrer mi cuerpo como un jardín de abigarradas sensaciones y tonalidades, cuando me abrazaste hasta el alba. Ese abrazo fue una fusión de fecundidad futura, de presente y futuro allegados, de ansias de primavera en un invierno protector con mullidas corrientes de calor abrigado y prospecciones de veranos ardientes, primaveras frescas de juvenil entusiasmo y raudales de serena luminosidad.

Te quiero pero no te puedo. Te debo tanto y me quedo sin nada. Te he perdido pero te encuentro en nuestras horas transcurridas juntas. Te ansío pero el espejismo del delirio y la sed se pulveriza en la arena. Te siento pero te he entregado el corazón que yace enterrado en la nada desierta. Te suplico y recupero los ecos de las distancias desencontradas. Te quiero has perdido la pista de mí ...

Mi sueño es parar el tiempo y no anhelar recordarte ni presentirte ni evocarte y satisfecha descansar en un exhausto manto de lágrimas secas convertidas en hojas de otoño. Volver a nuestro abril espectral pero paciente, detenido y suplicante. Recuerdo que me permite conciliar el sueño en este mayo insomne y cardado, un mes dilatado que no puedo aguantar más.

Los días de este mes de mayo han sido ladrones de sueños que me arrancaban las ilusiones con militar precisión, sin detenerse, sin dudar. Alejaos de mí, malditas horas, malditos soldados de pelotón. Acabad vuestra misión endurecida. Estoy cansada y necesito recobrar el sueño perdido, recuperar la sed de vivir y la capacidad de anhelar, la salvia vital con la que lamer mis heridas.

viernes, 30 de mayo de 2008

Plof

Hoy, y como resultado de dormir poco, lo que a continuación se explica por mi necesidad de evadirme de la entrevista de trabajo que he tenido esta mañana, me siento como un estropajo. Fui a la entrevista para una marca de artículos de lujo (pero para el soporte técnico) y en cuanto vi a la gente entrar en el ascensor con bronceados de rayos UVA y capas de maquillaje me di cuenta que no era para mí. En la información corporativa de recursos humanos de la empresa ponía que buscaban candidatos con "gusto por el lujo". ¿Qué hacía una chica como yo en un sitio como ése? Yo tengo aversión al lujo por motivos éticos. Curiosamente la empresa estaba a tomar por c ... y casi me rompo una pierna cruzando un descampao con asentamientos ilegales, pero en fin .... Supongo que la gente que trabaja ahí apretará bien el bolso de Chanel a sus costillas al salir tarde del edificio.

Ayer por la noche, en vez de emborracharme para olvidarme de la entrevista, estuve chateando en Skype con Pitiusa, mi ex holandesa, que me ayudó a situarme en el tiempo y en el espacio. Ella misma me sugirió que tal vez no hablo el mismo idioma que la gente aquí en Madrid. Nos reímos mucho con eso. Creo que tiene razón.

También estuvimos hablando sobre las dinámicas de grupo, que a mí me parecen muy omnipresentes en España. En Inglaterra la gente es más independiente y se entiende que todo el mundo está buscando su identidad a base de potenciar su individualismo. Poco a poco me voy dando cuenta de que me siento más cómoda en ese terreno. Es más difícil ser raro/a en Londres, porque ahí cada uno hace lo que quiere. Supongo que echo de menos ese aspecto de la sociedad, aunque aquí también intento hacerlo. Pero Madrid es bastante más burgués que, por ejemplo, Barcelona, donde veo que hay mucha gente que se desmarca sin estridencias y se ha recreado a sí misma.

El Macintosh está trabajando bastante bien y está capturando las cintas más o menos. Tengo algunos problemillas con ciertos clips sobre todo al principio de las grabaciones. No sé si luego voy a tener lío con la sincronización de sonido. Espero que no. Tal vez las cintas se resienten del poco caso que las he hecho en estos dos últimos años, y me lo vayan a poner difícil. Lo que se filmó está regular; algunas partes bien y otras más flojas, pero creo que me va a salvar la campana. El guión está gracioso y yo misma me río cuando veo las imágenes. Va a arrancar bastantes risas esta pequeña comedia bollo.

Voy a trabajar intensamente este fin de semana porque no tengo la obligación de hacer entrevistas para trabajos casposos y necesito concentrarme en lo que estoy haciendo para "creer" que efectivamente lo hago. Me identifico mucho con mi trabajo y me muevo con fluidez, me concentro a fondo y aunque no me gusta tanto el montar consigo encontrarle el ritmo y termino enamorada de las imágenes que he creado.

El rodaje fue un poco Fitzcarraldo y lo pasé muy mal, como en todos mis rodajes. No pude tolerar el nivel de estrés y la gente acabó odiándome a pesar de la tremenda creatividad del proyecto y de mi esfuerzo. Algunas personas me seguirán apoyando hasta el final y tengo muchas ganas de enseñarles el trabajo finalizado.

Tuve una fantasía que consistía en no asistir a la premiere de la peli para no tener que recibir más críticas de mis detractoras. En mi próximo proyecto voy a intentar mantenerme lo más cercana posible a mi trabajo y protegerme de la hecatombe que supone un rodaje, para así mantener mis iones positivos en plus. Intentaré encontrar ayuda cualificada para poder concentrarme en lo que realmente importa y no haré ostentación de los cientos de pensamientos que pasan por mi mente para no apabullar a nadie. Intentaré ir más despacio y ser más objetiva con el trabajo para no arriesgar mi estabilidad emocional en esas horas tan cruciales.

El terminar este trabajo va a ser muy importante para mí, porque supondrá cerrar un periodo que todavía coletea y me da zarpazos. Mi ex madrileña, Ojitos Verdes, se ha pasado toda nuestra relación recordándome lo mal que lo hice en el rodaje con sus amigas y no he sabido darme el apoyo necesario para superar el fiasco. Tengo heridas abiertas y todavía sangrantes y el pasar página va a ser de vital importancia. Tal vez el trabajar con ese material ahora está teniendo una repercusión mixta en mí. Por un lado positivo y reafirmante, pero por otro juguetea diabólicamente con mi inestabilidad. No hay prácticamente nadie en el mundo que entienda el trastorno bipolar, y la frase "lo siento" no cala en la mayoría de los corazones. Joer, es que la gente no tiene ni put idei. Menos mal que gracias a Kay Redfield Jamison, Otto Rank, Jung, los poetas malditos franceses y las biografías de otros artistas y escritores estoy aprendiendo a encontrar la llave de esta tremenda encrucijada. Soy yo la que tengo que perdonarme a mí misma. Mi hermano estaba muriéndose y yo llevaba dos años muy inestable emocionalmente, pero aún así el tema me tortura y no consigo olvidarme. El estrés del rodaje está ensartado en la zona límbica de mi cerebro de reptil y no sé exactamente qué tengo que hacer para neutralizarlo.

He capturado ocho horas de material y Cuore está en varias cintas. La he estado mirando durante un buen rato al revisar el material y he conseguido olvidarme de ella y centrarme en el personaje durante unos instantes. Me ha sorprendido y creo que me ayudará a desligarme de mi encerrona emocional con ella. En otras ocasiones me ha ayudado el trabajar con chicas que me gustaban y ponerlas delante de la cámara. Es como si de repente me olvidara de la persona en sí y de mi fascinación por ella y me centrara en la esencia de su belleza o talento que quiero poseer o experimentar, y finalmente eso me basta y es suficiente para mí.

Creo que el enamoramiento es el intento de cercanía hacia la persona amada y para una artista no hay nada más intenso que la exploración de esa fascinación y la captura de las sensaciones que le sugiere.

Cuando estoy trabajando me entran antojos. Ojalá pudiera comer paella, huevos y bacon, chorizo frito, comida india, pollo ... Si estuviera en Londres pediría take aways (si tuviera pasta), o por lo menos me haría pan con queso Cheddar. Son esas pequeñas cosas para garantizarme una burbuja de confort las que echo de menos. Pitiusa me decía esta madrugada que no era posible volver al pasado, pero que echaba de menos nuestra vida juntas. Yo le comenté que lo que echaba más de menos era nuestro futuro juntas, porque no lo tuvimos a pesar de siete años intensos de relación. Nuestra pareja no había madurado en ese tiempo y cada una iba por su lado. Creo que nuestra diferencia de edad creaba cierto desfase: ella estaba necesitada de explorar el mundo por su cuenta, con mínima interferencia por mi parte, y yo, que siempre he sido muy inmadura, no sabía cómo hacerme entender, y pedía atención y comprensión en exceso.

Voy a terminar de capturar la última cinta y antes de ponerme a trabajar voy a dormir un poquito ... Tengo ganas de tener ositos, peluchitos y besitos de bebé a mi alrededor. ¡Sobriiiiiiiiiiiisssss!

Pd. Cuore me ha contactado en el Messenger y me ha preguntado si la he llamado hoy desde un número privado. Mi corazón se ha parado un instante y he notado un relámpago impregnando mi estómago de energía estática. ¿Se cree que ahora soy una stalker? Ha sido un poco surrealista ... Yo no he sido, claro, pero al contactarme me doy cuenta de que sigo pensando en ella. Lo que me faltaba.

jueves, 29 de mayo de 2008

Seguir escribiendo


Hoy he tenido algo de bajón, aunque creo que estoy remontando. Cuando haya digerido mi cena me voy a correr por el barrio, a ver si así se me diluye la mala milk. He ido a otra entrevista de trabajo y he tenido que coger el tren a Alcobendas. Ese tren tiene algo que me pone de los nervios. Me recuerda a un trabajo que tuve en una mala época. Odio la idea de trabajar de chupatintas.

También estoy hecha polvo desde que rompí el contacto con Cuore. ¿Qué me pasa con estas chicas amazónicas, que todas ellas piensan que soy una gilipollas ñoña? Hoy le he mandado un mensaje para que el "hasta siempre" con el que tuve que responder a su tsunami de críticas se convirtiera más bien en un "hasta pronto", que será cuando haya montado la serie. Nos hemos desencontrado en lo fundamental. No sé si algún día nos encontraremos.

Estoy llegando a la conclusión de que con mi forma de ser lo llevo claro en España. No sé por qué, pero me siento así. No termino de conectar con la gente, es como si fuese marciana. Supongo que muchas personas nos sentimos así, sobre todo la gente que escribe y se interesa por profundizar en sus pensamientos.

He visto a mi sobris y él también ha tenido un día malo porque ayer le pusieron las vacunas y encima hoy se ha pegado un tropezón y se ha hecho otro chichón en la frente. Como ves, la vida es dura para todo el mundo, hasta los pequeñitos que tienen todo el día para jugar y jugar. A él se le permite el llorar y patalear, aunque sólo basta con que le pongas el móvil en la mano con musiquita y se le olvidan los males. Eso es lo que debería hacer yo (y lo intento hacer) en vez de darle vueltas a algo que aparentemente me causa dolor. Si me olvidara el tiempo suficiente, la próxima vez que sintiera la mordedura de veneno al recordar no se retroalimentaría tanto. Pero a veces te faltan fuerzas.

He estado leyendo a Otto Rank y sus teorías sobre el origen de la creatividad. Si el trabajo artístico es la manifestación del subconsciente, contemplar la naturaleza y descifrarla es crear sensaciones y narrarlas en un diálogo interno. Ese diálogo interno es el que me sana.

Reconstrucción

En los últimos días me he dedicado a arreglar cosas. ¿Hay poca luz en esta habitación? Voy allá a cambiar todo de sitio. La estantería es demasiado grande para caber en la otra habitación ... Plin, plin, vamos a aserrar. ¿La cámara de mi móvil no funcionaba? Vale pues a intentar encontrarle el por qué y renovarle las seems. ¿La webcam no se enciende? Qué será, qué será ... en internet pillas toda la información que necesitas. ¡Ah! Es que al desinstalar una Logitech con la que había estado jugando te deja inutilizado el registro ... Entra frío por la puerta ... pues a comprar un faldón cepillo ... Y así llevo varios días.

En realidad es una estrategia para reencontrarme. Hay tantas cosas que me han hecho sentirme perdida últimamente que tengo que hacer aquéllas que veo que me hacen recordarme. Arreglar cosas, hacer ejercicio, pensar en aquellas personas que me amaron, usar el ordenador que he utilizado toda la vida. Como me olvido tengo que utilizar estrategias que me localicen.

He estado pensando en la incomunicación. Cuore y yo no nos entendemos. Hay algunas personas que en cuanto te ven entrar te saludan con afecto y efervescencia, como si les alegraras la vida. Les gustas de inmediato sin hacer ninguna ostentación de tus talentos secretos. A otras sin embargo les molestas en seguida. No creo que se pueda hacer gran cosa. La verdad es que la mayoría de la gente no tiene ni tiempo ni paciencia para hacerse hueco en tu corazón. Causamos una impresión que no tiene nada que ver con nuestra personalidad sino con la necesidad que tenga otra gente de odiarte, degradarte, admirarte, copiarte o acompañarte. A veces puedes hacer el pino en bicicleta y seguir cosechando una montaña de reproches y de críticas. Es tan injusto. Aunque hay que empezar a hacerse a la idea y mantener cierta distancia para no arriesgar demasiado en el intento. Si le gustas a alguien ya hará esa persona por mostrarse accesible.

Cada vez tengo más ganas de convertirme en mi pura esencia, sin ostentaciones ni intentonas. Surcar todos los mares en solitario en mi cabeza, comunicarme con mi intuición, revelarme al viento, aislarme sin moverme un ápice de aquí. No ser tan vulnerable para aprender mi verdadera valía. Es una lástima que haya empezado este nuevo camino con la obsesión por conocer a Cuore, introducirme en su vida y prenderme en su afecto. Bueno, ahora tengo la oportunidad de continuar este trayecto hacia el autoconocimiento sola y no puedo desaprovecharla. Es demasiado preciada.

Tal vez lo que pasa es que cuando te enamoras quieres verte como te ve la otra persona. Esto te da la posibilidad de renovarte y reconstruirte. Probar a ser otra siendo tú misma.

Además aunque no quiera admitirlo o no me dé cuenta siempre termino fiándome tan sólo de mi intuición y devolviendo las pruebas que adquirí apresuradamente en medio de una terrible confusión, y vuelvo a exhibir las mismas actitudes enrocadas, inflexibles y continuistas que me definen.

lunes, 26 de mayo de 2008

Noches de corriente alterna


Me gustaría poder irme a dormir esta noche con la impresión de haber conquistado cierta paz, cierto verdor en la oquedad. Tal vez se trate tan sólo de mantener el nivel de corriente o intensidad para que no se distraiga ninguna emoción con ansias de disparidad. Voy a encontrarme con la almohada con la cabeza llena de preguntas: ¿qué significado ha tenido el día de hoy? ¿Qué podré hacer mañana con lo aprendido/des-aprendido? Hoy es una noche de preguntas y desde aquí no puedo ver las estrellas para que me orienten o me hipnoticen.

Hoy ha sido un día en solitario y con ganas de correr, de no estar, de tomar un día libre y que yo misma me pregunte dónde he ido. No podía cumplir, había perdido la orientación y mi gravitas y mi cuerpo andaba necesitado de que mi mente reaccionara para motivarle e imbuirle de solidez. En ocasiones he conseguido centrarme pero en general la brújula estaba imantada.

Hoy ha sido un día de corriente alterna y en el fondo no debería temer la noche, porque al dar descanso a mi mente tal vez fructifiquen estos anhelos que bullen galopantes con ansias de materializarse.

jueves, 22 de mayo de 2008

Alma gemela


Mi futuro es la interpretación constante de mi pasado. Esta idea del pasado la empecé a compilar tras leer una entrevista con un experto en Clásicas que decía que el pasado siempre nos sorprende. Al descubrirlo con nuestra herramienta de espeleólogo nos explicamos finalmente por qué hemos llegado hasta aquí y no más lejos . Más adelante descubrí otra idea en una crítica literaria:

"Una de las realidades más terribles que nos enseña la historia es que, frente a la fugacidad del presente y la rigidez del futuro, tan sólo el pasado puede transformarse.
¿Hasta qué punto nuestra vida no es más que una continua reformulación de nuestro pasado?"

Haga lo que haga, piense lo que piense, siempre termino con la misma piedra en el zapato. Mis amantes me recuerdan a otras que fueron; al perderme me aso a aquello que me mantenía firme; cuando no puedo explicar lo que hago sí que puedo reflexionar más sobre lo que hice. Aquellas personas que estuvieron conmigo me siguen hablando en la atmósfera ingrávida de los sueños. Los ecos de mis risas me mantienen serena y el escozor de las mordeduras de serpiente del dolor pasado me obliga a estar alerta. Y si alguna vez salgo de alguna dinámica destructiva sólo es para encontrar en mi corazón la verdad de lo que soy, aquello que de verdad fui.

Me sigo encontrando con las mismas personas y también se me repiten las pesadillas con los miedos atávicos que proceden de mis antepasados. Los déjà vu son histriones ridículos, fuegos de artificio con pólvora barata que me recuerdan lo que siempre supe, para mí no son realmente necesarios. Puede que mi memoria a corto plazo haya fermentado en un batido de grosellas cerebrales con mi memoria a largo plazo, o que la mente insconsciente percibe antes que la mente consciente en sólo un instante de diferencia con la percepción. Tal vez la experiencia humana es fundamentalmente corporal y biológica y el alma no exista porque tan sólo somos ADN reciclado.

Pero la bondad existe, y la sorpresa que provoca la ternura. Los sabores, los sonidos y las imágenes nos retrotraen al túnel del tiempo y la realidad virtual de nuestro pasado se centrifuga en la cabeza como en el Cuento de Navidad de un tal Ebenezer Scrooge.

Quiero dejar de ser una cobaya en la rueda una jaula en constnte furia motriz, todo sudor y lágrimas cuyo único objetivo es adelantarse a sí misma al paso del tiempo. Al final el movimiento, cuanto más rápido sea tan sólo retrasa su transcurrir cuántico. Ese cadavre exquis que somos lo hemos sido siempre. El Cadáver Exquisito lo somos tod@s en el juego de la existencia, el ciclo en el que todos los muertos creamos vida.

Para mí el futuro no es tan fascinante como mi pasado. Creo firmemente en el destino genético, filosófico y espistolar literario. Anaïs Nin se llevó sus diarios a la tumba pero dejó una copia en la tierra para que su querido joven viudo siguiera recordándola cada vez que sus lágrimas empañaran una nueva edición limitada.

Mi identidad se transforma y se combustiona, pero nunca se pierde. Soy el Ave Fénix que un día no volverá. Toda mi vida no es sino la escena de los espejos de La Dama de Shangai y el paso del tiempo es una regresión a la niñez; ya lo saben los ancianos y los libros releídos.

Mi futuro es una quimera y poco tiene que decirme, son tan sólo las hojas de un tubérculo milenario. La verdadera incógnita está en mi pasado que soy yo, y quien fui, seré. Cada vez que lo interpreto, que releo un libro, que veo a mis seres queridos, que imagino a las nuevas personas que están en mi vida, como mi sobrinito que ya es como somos todos en la familia, me siento parapetada y capaz de entender lo que está pasando ahora y tal vez vislumbrar cómo será ese futuro alveolado que se avecina, (obviando las tormentas que empapan el corazón, los huracanes que arrancan los tejados de cuajo, los tsunamis que te lapidan: ésos no quiero conocerlos ...) Cada vez que hago una nueva búsqueda, la caché regurgita un concepto olvidado.

La vida es un collage de sensaciones y vivencias que iridiscente cambia de gama para volver a empezar con lo puesto. Lo conozco muy bien: me he mudado de país en país, de cama en cama, de cielo en cielo con lo puesto. De vez en cuando reflexiono sobre cómo el paso del tiempo cambia la percepción de las cosas, pero siempre me corrijo inmediatamente, porque lo que cambia es la carta que escoges de la baraja, pero la baraja es siempre la misma. A veces ríes y a veces lloras, y tal vez te ríes para no llorar o lloras de risa para acabar con todo. Prefiero el juego de lo cotidiano, el arreglo floral, el reciclaje y la re-creación.

Soy una artista que siempre está contando la misma película, que siempre quiere ponerse el mismo pantalón, que quiere que las cosas se queden como están o mejor, que vayan a más para alcanzar su potencial. No me interesan las sorpresas desafiantes y sañosas del futuro. Yo quiero ser mi oráculo y confiar en mi sexto sentido, que me dice cómo son las cosas antes de que sucedan, para advertirme quizás o simplemente arañarme con un hilo del dolor que está por venir. La intuición es una llamita en una lámpara de aceite que se esconde y se repliega como un roedor a menos que se le escuche su canto de sirena.

Y el presente tampoco me satisface, porque está empañado con el vapor de la novedad, de la anticipación, de la acción sin reflexión, del hacer sin saber qué se ha hecho, de meteduras de pata por la descoordinación típica del directo. No me fío de mi propia suerte, de mi mente, de mis ojos, de mi percepción. No me preocupa; total, ya lo he sido todo antes y seguiré siéndolo.

Hay almas jóvenes y almas viejas, y yo nací vieja y ahora rejuvenezco. Y el amor ... dice

Cartas de Marsilio Ficino (1433-1499):

El amante forma en su corazón una imagen del amado. Al ver esta imagen el amado se reconoce en el amante, pero se purifica y transforma por ese mismo amor. De este radiante sí mismo se enamora. Así, en a pareja se vuelven ambos amantes y amados.

Es a través de este amor que se alimenta realmente el alma. Cuando el alma reconoce su verdadera naturaleza comienzan a salirle alas para volar de regreso a su verdadero hogar.

Mi alma gemela soy yo misma. Y tú ... tú también ...

Mis sueños

Me preguntas cúales son mis sueños ... Que lo cotidiano sea bello y lo sublime cotidiano

miércoles, 21 de mayo de 2008

Con los pies en la tierra

Aquí ando, creo que algo más centrada, aunque esta mañana he tenido que trabajar muy duro para conseguirlo. Me pasé ayer toda la noche hasta las cinco de la mañana sin querer rendirme a la evidencia de que después de conseguir instalar Mac Os X Tiger en el G3 Beige -con una actualización de procesador G4 de 1Ghz de Sonnet que compré en eBay (¡tamaña hazaña!) al cambiar la resolución del monitor la personality card no quisiera saber nada de la nueva resolución y se fuera todo a hacer puñetas. ¿Por qué siempre tengo que toquetear todo para hacer cositas cuando he conseguido que me funcionen las cosas? ¿Por qué no soy más conservadora y mantengo el status quo que tanto me cuesta equilibrar? Porque yo no soy así. Siempre tengo que probar ese poquito más, push a little y arriesgarme el pellejo para aprender algo que no sabía hacer antes.

Bueno, lo hecho, hecho está así que estoy de nuevo en la lucha porque cambiar el disco del Beige al B&W y meterme en el Open Firmware de Mac Os X con los comandos de turno no me ha servido de nada ... Así que a formatear de nuevo se ha dicho! Joer, por quinta vez ... (la cosa va bien, Beige, prepárate, vuelves a la vida ...)

En el fondo lo que quería era irme a la cama con la satisfacción de haber hecho algo, de haber llegado al final de la escapada, porque esta mañana también he tenido entrevista de trabajo en la ETT y mis sospechas eran fundadas: menudo bajón de entrevista en ETT mierdecilla. Primero hablas con ellos que te miran bien la cara para cerciorarse de que eres buena persona, pero, bueno, no tienen ni idea de qué va el trabajo, claro. Se ganan las habas simplemente poniendo anuncions en Infojobs.

Después hay entrevista con la otra ETT que es la que da el servicio al super cliente hormonado. Tras eso "eres seleccionada" para una semana en Hawai con los gastos p ... ah, no, quiero decir: una semana de formación SELECTIVA de 40 horas sólo retribuida en la segunda nómina. ¿Y qué pasa si no te seleccionan? Si van cuarenta pero sólo quieren coger a dos. La "retribución" de la semana son unos €130, por una semana de 40 horas!!! Estas son las típicas cosas que me deprimen de las entrevistas de trabajo en Paña.

Estoy intentado trabajar en la modulación de la dopamina de forma mental. Por eso ayer necesitaba irme a la cama con la sensación de que he conseguido mi proyecto. Una amiga informática me preguntaba desencajada por qué pierdo el tiempo intentando que funcione una carraca con tecnología caduca cuando hay sistemas nuevos que no necesito configurar. Hace seis meses me puse en contacto con su novia para que me ayudase a montar la serie de internet. Según ella estoy perdiendo tiempo y dinero. (Ella no sabe que en realidad llevo con el G3 Beige parado desde el 2005, hasta que me lo pude traer con el resto de mis cosas de Londres el año pasado y encontré una manera de hacerlo revivir pieza por pieza gracias a eBay y mucha comedura de coco).

La cosa es que no supe convencerla de lo importante que era para mí trabajar con mi querida tecnología vintage. Con el ordenador que me compré en Londres en 1998 y con el que creé la mayoría de mis pelis. Con el software de montaje legacy que conozco como una lengua materna. Yo sé que en esta cultura todo se renueva y se quita de en medio, pero para mí el recuperar algo que todavía tiene vida en sí y que acarrea significado emocional y hasta un (discutible) alma es muy importante para mí. Sí, puedo aprender un millón de cosas nuevas (si tuviera la motivación para hacerlo) pero necesito otras a las que afianzarme. Tal vez tenga miedo al paso del tiempo y quiera recuperar esencias del pasado con estos comportamientos. Las experiencias crean en nuestro cerebro surcos físicos, conexiones neuronales que evocan un momento, un instante de nuestras vivencias. Para mí el tiempo se renueva demasiado deprisa y necesito tener en mis manos mis objetos, mis recuerdos el mayor tiempo posible, era tras era, para encontrarles el sentido.

Uno de los grandes leit motifs de mi vida es que el pasado tiene mucho con lo que sorprendernos. No creo en el futuro, sólo en la reinterpretación cíclica de mi pasado. He dejado de lado mi yo interno con mis viajes y mis experiencias y ahora estoy intentando entenderme por primera vez y necesito reencontrarme en todo mi esplendor y decadencia. Mi verdadero yo - el primigenio, el más veraz, es mi yo creativo y solitario de cuando tenía cuatro años. Unos años más tarde, cuando la madre de inglés llorando a moco tendido me hizo sentirme culpable por no hacerla caso y así, de sopetón, entrara en la vorágine social de importarme lo que los otros pensaban de mí ahí, ahí la jodí. He vuelto a España para reencontrarme con mis paisajes interiores, los olores y los surcos neuronales emotivos. No quiero tirar por tierra los que experimenté fuera, pero para mí éstos son un bagaje que por ahora mantengo con frescura en mi memoria.

Conocí a Frans en Ámsterdam; yo no sabía que estaba muriéndose, pero él si lo sabía, aún así le interesaba conocer gente nueva y entregar parte de sí mismo a los demás. Le envié mi CV y una oferta de colaboración a voleo, sin saber mucho de él, sólo que era artista y que tenía una productora de cine. Entré en su casa; estaba llena de objetos reparables, piezas acumuladas y formatos técnicos extinguidos con acabados de madera barnizada e interruptores que se hunden hacia dentro o se deslizan de arriba a abajo. Yo no sabía gran cosa de él pero mostró gran interés en lo que yo hacía, vio mi película y hablamos un par de veces tras aquella cita. Era el típico holandés con espacios entre los dientes, yemas de los dedos con manchas de nicotina, larguirucho, con ojos chispa tras sus anteojos de acero dorado. Unos meses más tarde me enteré por sorpresa de que había muerto. En el festival de Rotterdam pusieron un documental en el cual sus amigos hablaban de él. Alguien comentaba cómo se sentaba delante de una máquina que no había funcionado en mucho tiempo, un sintetizador, por ejemplo, y lo observaba durante horas, pensando en cómo arreglarlo.

Mi tío abuelo se encontró por la calle cuando era joven un jarrón chino enorme roto en mil añicos en un saco. Al jubilarse decidió reconstruirlo y restaurarlo. Mi familia proviene de una estirpe de luthiers de la vida y sus objetos.

Los vaivenes de la dopamina a mí me producen la necesidad de volver a reiterar esos paisajes cerebrales para volver a sentirme bien, recuperar el entusiasmo, volverme loquita de actividad.

Sólo así puedo estar con los pies en el suelo.

lunes, 19 de mayo de 2008

Hasta las pelotas


Cuando un ordenador se me arregla, el otro sabiondillo se va a hacer puñes. Esto no es vida, llevo así desde el sábado. Tampoco son tantas las perrerías que les hago, tan sólo actualizar al famoso Tiger a lo pirata, pero cualquiera diría que vale la pena pagar para no pasar por este infierno. Yo pagaría si pudiera, pero por no poder ... Esta mañana me he dado cuenta de que ayer tiré el detergente para la lavadora que me había dado mi madre. Por lo menos tres cuartos de kilo, lo tiré pensando que era basura. Me pegué un disgusto; las pobres no se pueden permitir el lujo de ser imbéciles. Ahora sí que me voy a poner a saco con los Crisolines, a ver si los vendo en eBay. Quería que mi hermana me ayudara mientras les sacaba fotos con el móvil, pero en el último momento me ha mandado a la porra y me ha anunciado que ya no era necesario que fuera a cuidar de mi sobris. A veces me molesta que se me tome tanto por el pito de un sereno. Creo que lo que ha pasado es que mi cuñado ha decidido cuidar del peque un poquito hoy y me han querido quitar de en medio. No quiero ser la culpable de ninguna desaveniencia marital, aunque me fastidia un poco que yo hubiera dejado de lado ciertas cosas que quería hacer para organizarme para ir. Bueno, seguro que me hermana me llama por la noche en plan tentativo cariñoso para ver si estoy enfadada (son las 22:15 y todavía no lo ha hecho, ¿esto qué es??).

Hoy me han ofrecido una segunda entrevista para el trabajo de la entrevista del viernes, aquélla de ejecutiva de cuentas de un tema de internet. Les he dicho que no me interesaba. Es el segundo trabajo que dejo de lado, debo ser gilipichis. Lo que pasa es que la verdad no me veía, no me apetecía y además tenía que usar el móvil todo el día y no puedo, tengo alergia a las frecuencias de los inalámbricos, y aunque no se lo termine de creer ni Dios es la verdad, y esas cosas casi no se pueden explicar en los trabajos. No poder usar el móvil es como tener una minusvalía social. Estaba a punto que mi pobre hermana se empeñara más y usara su tarjeta del Corte Inglés para comprar el iPod Touch y conectarme a un servicio de llamadas IP por Wi-fi y hacer el numerito. El numerito de que esto no funcione nunca, claro. Sólo pensarlo en el fondo me producía mareos. No cojo el trabajo y se acabó.

Me he enterado de que necesitan gente en un sitio de internet donde estuve hace tres años. Yo volviendo atrás como los cangrejos. Pero el horario no está mal, sería de 8 a 3 y con un poco de suerte si salgo de casa a las 7:30 llego allí. Han empapelado Infojobs con anuncios, pero todavía no han llamado. Así que he hablado con mi coleguilla de por ahí y me ha dicho que se va a enterar. Sería "suppa" (como dicen en Berlín) si pudiera trabajar con ella otra vez. Es tan encantadora que hasta me ha inspirado un personaje de mi largo. A propósito, supongo que ahora que voy a volver a trabajar como mileurista profesional podré avanzar la historia de mi largo. Estaré sumida por completo en la dinámica de teleoperadora y cada día, cada minuto aspiraré a poder hacer la película y gritar a pecho partío "abajo el kapital!".

Cuore me ha mandado un mensaje y me ha dicho que ha aprobado. Me alegro muchísimo por ella. Se lo ha ganado a pulso y le ha costado mucho. Me inspira mucho su coraje y creo que conseguirá poco a poco lo que quiere en la vida. Yo me he quedado de piedra, ya no esperaba saber nada de ella durante un tiempo. Me siento como desterrada a Siberia. Me encantaría oír su voz aunque como me estoy haciendo a la idea de que lo nuestro no va a prosperar, por lo menos de momento, ya vivo en otra dimensión, donde reina el desamor y hace frío.

Estoy peleándome todavía con estas dos máquinas, el Mac B&W y el G3 Beige. Ahora resulta que después de instalar Tiger tras tres días a lo bestia Premiere C3 sólo funciona con Macs Intel. Esta gente está de la chola. Las EDL de Premiere no funcionan en el mismo Premiere. Quiero meterme de lleno en la edición de Los Ángeles para dar rienda suelta a mi focalización creativa y olvidarme del mundo.

La gente de Myspace está haciéndome compañía (gracias a Dios) y estoy creándome un nuevo espacio a golpe de cincel en mi propia cabeza.

domingo, 18 de mayo de 2008

Mundo de nicotina


Fui con C. y C. a San Isidro este sábado, y les he llenado la foto de flores, porque la verdad es que no había tantas en la ribera del Manzanares. Creo que estábamos tod@s en el mismo estado catatónico, pero yo intenté hablarles y la verdad es que tenía que habérles dejado en paz para que pensaran en sus cosas, pero como ellos no se conocíansentí que no podía callarme. Además, con el ruido de la música (¿he dicho ruido?) sólo nos escuchábamos dos al mismo tiempo. Me hubiera gustado ir al Ladyfest pero nos echó un poco atrás lo de los €12 y nos quedamos en la tienda árabe ahí en medio de la esplanada del Manzis haciéndonos masajes de hombros y viendo como los niños brincaban más alto que nadie. Pero yo me sentía rara. Rara porque no me gustaba la música tanto, y rara porque estaba rara, muy rara, tan rara que quería salir de mi cuerpo, de mi piel.

Monix me dijo que en Chueca había carpa y escenario, sí, y lo había pero para que se subieran cuatro borrachas a cantar jotas y flamencadas a voz en grito. Terminé con unas amigas suyas en Truco; no había estado ahí prácticamente desde hacía tres años cuando besé a Ms por primera vez. El darme cuenta de eso me hizo reconocerme a mí misma que si no voy por Chueca es porque la verdad no me ha interesado mucho nunca, pero ahí me encontraba yo ayer, intentado explorar las limitaciones de mi nueva vida de soltera bollo. La verdad es que no era sólo por eso. Por supuesto que no. Estoy simplemente intentando rodearme de cierta energía eléctrica femenina que es la que falta en mi casa desde que Ms se fue y Cuore me dio voleto. Es una energía muy especial que necesito cerca y que promueve mi bienestar. Salgo de casa para no pensar en Cuore y llenarme la cabeza con otras imágenes diferentes a su cuerpo, a su sonrisa, a su energía, a su fuerza, a la alta tensión de su mirada.

Quería trabajar en mi estado contemplativo sin esperar nada, tan sólo mirar y dejarme llevar. Pero estuve con unas chicas muy majas aunque una de ellas tenía un ímpetu desaforado y quería ligar, LIGAR, LIGAR!!!, no conmigo, creo, pero su obsesión era hablarme al oído todo el rato y lanzarme la batería de preguntas típicas de sopa de de sobre Chueca. Eso me hizo decidirme a volver sola (si vuelvo) la próxima vez.

Después fuimos al Planet. Mi mirada merodeaba la pista de baile y se posaba con naturalidad en las chicas que consideraba atractivas. Era muy fácil combinar el movimiento de los ojos, el acomodar el cuerpo de pie cada par de minutos para no quedarte con mala postura y moverte para que la gente pasase. Ahí miras diferente; tu cerebro y tus ojos están coordinados a la perfección, te llama la atención un perfil, una sonrisa, la naturalidad de alguien, la belleza o la simpatía. Tus ojos dilatan las pupilas con deseo cuando tu cerebro hace clic, sí, ella, mírala un poco más que obtendrás tu recompensa. Tu radar se activa y se activa la mirada durante unos segundos, la miras, te mira y sin propiciarlo te surge una sonrisa que apenas te encoge las comisuras de la boca.

Me resultaba imposible el zarandear los brazos con la música pero quedé hechizada mirando a una chica que trabajaba ahí y que cargaba con una caja de vasos de arriba pa'bajo con el brazo en alto cruzando la pista de baile. ¡Madre mía! Creo que cuando pasaba notaba de repente que el corazón era un músculo, porque lo sentía ahí, turgente en el pecho, palpitando con fuerza. Es una morenita con melena modernilla, toda vestida de negro staff, con unos ojos oscuros y brillantes, labios de cantante, hombros de nadadora y cinturón punk de tachuelas de plata brillantes. Tiene un piercing negro en algún lugar de su mejilla y cuando sonríe se le hunden dos hoyuelos que deben traer loca a su novia.

La niña iba y venía y se hacía paso siempre a mi lado porque yo estaba en medio, claro, y cada vez que aparecía de forma periódica me daba la oportunidad de renovar mi consumición de placer visual, era un mmmhhh, y un supiro, o un ahhhh y después inhalar ese aire viciado de nicotina y música mala. Podría haberme quedado toda la noche sintiendo como iba y venía y pasaba por mi lado, viendo la fuerza poderosa de sus hombros; seguro que podía haberme llevado a mí al piso de arriba en andas. Si nadáramos juntas me podría haber sacado del agua, como hizo un monitor de barranquismo cuando me dio hipotermia y se me paralizaron los brazos y las piernas. Eso si que era energía femenina electrizante cuajada de juventud, arrojo. Staff sonreía con fuerza, con una boca flexible y unos dientes blancos preciosos, con una sonrisa deportiva que arrojaba al aire bocanadas de risas que saltan del pecho por sorpresa. Pero no la voy a ver más o en mucho, mucho tiempo. No se me ha perdido nada en estos bares donde no bebo ni bailo, me pican los ojos con el humo y luego me levanto con asma por las mañanas y respiro mal todo el día siguiente. Adiós, Staff, pensaré en ti de vez en cuando, seguro que me alegrarás el día.

Estoy probando las mil y una maneras de no pensar en Cuore. Hoy no me ha llamado ni me ha mandado ningún mensaje con el móvil. Supongo que no habrá pensado en mí. Qué extraño es imaginármelo cuando yo he pensado en ella varias veces durante el día. Esto no es amor es una triste obsesión. Obsesión por recordar las conversaciones que mantuvimos, la tersura de su piel bajo las yemas de mis dedos, la forma que me abrazaba durante toda la noche, y cómo entre sueño y sueño la notaba sujetándome el pecho, evitando que cayera de la cama y pulverizara mis sueños. Obsesión por las horas que entretuvimos en un cuerpo a cuerpo, en silencio, con los cinco sentidos en acción, a oscuras, descifrando los ecos de nuestro deseo, viajando por las curvas de nuestra piel. Fue casi como un amor de verano, intenso, opaco, azuzado por cientos de conversaciones en un universo multisensorial.

Uno de los besos más bonitos fue cuando te acompañé a tu trabajo, paraste el coche para aparcarlo, y antes de salir giraste el cuello en silencio para besarme un hasta luego.

sábado, 17 de mayo de 2008

Joé, qué mielda


Pringadaaaaaaaaaaa, pringadaaaaaaaaaaaaaa, bueno, no tengo la culpa de querer escribir. Ya se me quitará la fiebre y me dedicaré a otra cosa.

Al final fui a correr con el vecinito, que aparentemente piensa que mi vida es ideal porque aunque él ha roto con su novia y tiene otra pero, fallo logístico, la nueva tiene novio y además en Parla. Yo pensé que los jeroglíficos interpersonales sólo eran lesbianos, pero mira tú por dónde. En fin, saber que en heteroworld también se sufre asquerosamente puede ser un consuelo para alguna. Decidimos dedicarnos un tiempo mutuamente y le regalé el ancho de banda que le dé la gana (total tengo 12 megas inutilizaos). No tenía internet y me ha mirado con ojitos, que los tiene muy bonitos, oiga, porque se quiere ir a Nueva York con beca y tal, pero él ya sabe que seguiré dándole la murga para que me centrifugue la ropa, porque mi lavadora chingó en el pumpen (es alemana) y desde hace un mes sólo mueve el tambor a la velocidad que quiere. Por lo menos parece que sí que restriega.

En estas que le dije: "Oye, ¿quieres venirte a correr?", porque me tocaba y se estaba haciendo tarde. Él pensaba que hablaba en plan genérico y mira tú por dónde que le lié al muchacho y le eché a la calle a hacer mi proverbial recorrido. Cuando corro con chicos siempre me siento culpable por lo lenta que voy, aunque sé que les puteo justo al final, porque lo mío no se acaba nunca, que ahora voy por 40 minutos de media.

Yo marcaba el ritmo y el estilo y él decía que iba bastante fresquito, lo que no sé si es exactamente verdad o era relativo, porque a mí me costaron las dos últimas vueltas. Cuando le dije: "bueeeeno, al final vamos a hacer un sprint", el hombre se fue echando humo como si huyera de un rotweiler y no hubo manera de atraparlo; lejano estaba cuando llegué al final de los doscientos metros. Pero bueno, los chicos son así, competitivos, aunque yo lo soy también a pesar de que ya me he resignado a no llegarles a la suela del zapato (físicamente, se entiende) desde que me he pasado los últimos dos años con la maldita bipolaridad a tope, tumbada en el sofá en horizontal, meditanto. Vecis me dijo que se acordará de mí mañana, pero espero que no porque le obligué a estirar mucho y torpedear ese ácido láctico. Hoy estaba relocha, me había pasado varias horas escupiendo saliva de Alien, así que me imagino que es normal que me costara más que a él. Lo cierto es que me obligué a salir un poquillo porque mi cuerpo se estaba comportando como un perro al que no quiere que le muevan, y me asustaba un poco el perder mi motivación.

Tuve una conversación muy chula con mi vecino. Es un niño encantador. Hablamos de cosas interesantes que sí se animan a hacer los chicos con los que me gusta hablar (y alguna chica de las que me gustan pero que pasa de hablar conmigo): hacer surf, submarinismo, caída libre (en Madrid y Toledo por €170 tronk, no está mal ¿no?), comprar una lámpara amanecer, comprarla en el Corte Inglés sólo para probarla (que son €100 y él ahora tiene que pagar el piso entero solo) y devolverla. También me explicó que los pájaros tienen en botón de luz diurna del metabolismo y el inicio del consumo del glucógeno y nosotros lo hemos obstruido con la carnecilla del entrecejo o algo así. Es que es biólogo, por eso le pregunté que por qué hay que ahorrar agua, ya que la duda me corroe y aunque parezca increíble no lo encuentro en Google. Finalmente ya entiendo eso de los pantanos y las depuradoras. Se me ha quedado una duda, ya le preguntaré más ...

Y me encanta eso de tratarle tipo vecina: "Hola qué tal, puedo centrifugar mi ropa?, vale-gracias,-me piro-adeu". Sin explicaciones interminables como las que hay que dar cuando se trata con mujeres. Bueno, miento, con mi hermana hablo igual. "Hola, paissa, puf, en el sofá, no, durmiendo no, ¿qué hay?, ke tal el peque, qué ha hecho, desde luego, joer, otra vez *se ha pegado un zuriagazo* pobre bebé, la vida es dura, tía hasta pa' bebés, buas, la entrevista unamierrrrrrrda, na, soy un desastre, piensas que soy un desastre, jo, gracias, qué rica, nadie tiene un put duro ..., sí, en principio sí *puedo ayudarte al final de la semana*, si no me llaman de la otra kaka de sitio para que empiece, una mierrrrr con dos horas de pausa para comer, qué mierda es esa? y en el puto fin del mundo, Parque de las Naciones, no sé dónde súper lejos qué asco, joer, ya ves, oye ... que me voy a dormir ... " Y ella me avisa de que Pocos está haciendo otra maldad y me tiene que dejar. Bueno, la conversación era más larga que con el vecino, pero podía abandonarla en cualquier momento sin marrones mentales de ser la peor novia del mundo o la peor amiga del mundo por querer colgar el puto teléfono porque me duele el brazo de sujetarlo tanto rato y me hacen anillos los ojos, ya no sé qué más decirrrr, coññññ

Tengo personalidad compulsiva, que no adictiva. Por eso se me olvida la motivación y los motivos de hacer las cosas. En realidad lo que se me olvida es la vida. Mis neuronas son tipo Memento y no es por hacer la gracia, ES CIERTO, ya lo tengo más o menos asumido. Un día tengo una idea genial que me inunda el cerebro con el equivalente a la oxitocina maternal y al día siguiente si te he visto no me acuerdo. ¿Qué mierda es esa? Todos los días tengo que encontrar entretenimiento para echarle leña a mi cabecita. Es agotador. Por ejemplo ... ¿qué hacer mañana? A ved, a vedddd. Charles quiere que vaya a escuchar música por ahí. Pero no sé si tendré energía o crearé energía o querré estar encerrada esperando a que Cuore no me quiera ver tampoco mañana. Debería leer, poner los Crisolines en eBay para ganar algo de pasta, darle fuerte al Séneca de Zambrano, a ver si me entero de algo ya, por qué no tengo pasta para comprar las cartas de Marsilio Ficino, miel, no quiero tener otro sábado rollo. Debería darle al Macintosh, deszipear el archivo de grandes éxitos de Mocedades y Cecilia que me bajé del Emule y llorar a moco tendío, ver alguna peli, que ver Al Otro Lado me ha dejado compungía ya pa'l resto de la noche y la semana. Diosssssssssssssssssss, están llegando los correos de Infojobs alerts a pares. Es superior a mis fuerzas. Es hora de ir a la cama ...

viernes, 16 de mayo de 2008

O de día, pero deseando que fuera noche


Entrevista ... puf. Trabajo de ejecutiva algo agresivilla, para mí no. Trágame tierra, vuelta por Plaza Castilla (¿a alguien le gusta Plaza Castilla?) de marronazo. Cuore me envía mensajes que me hacen pensar que la importo y me descoloca un poco. Me escribe sobre mi entrevista y sobre cómo debería coger algún trabajo porque ella piensa que me estabilizaría. La respondo dándole a entender que me importa y seguro que la descoloco mucho. Con lo que no sé dónde esconderme. Creo que le doy pena o se piensa que soy un desastrillo. No sé por qué, no le he dado suficiente información para pensar que me van mal las cosas, pero ella intuye algo de lo que ni siquiera yo soy consciente.

Tengo ganas de ver películas de Jack Black todo el día. Es más me las voy a bajar ahora mismo. Quiero ser como él, pasar de todo y vivir a tope, todo rock and roll y energía pletórica. Cuore tiene razón. Debería trabajar y amasar pasta para pirarme a hacer surf o irme a visitar a Shazia a Nueva York. Necesito una inyección de energía y novedad. Cuore no sabe una cosa que también es cierta: estoy muy bien. En serio; leo, sueño, planeo, corro. Quiero que se seque mi rodillera (casi está) para irme a correr cuando haya recobrado la entereza que esta noche de sueño destapado me ha robado. Debería irme a Pinar del Rey. De camino a Majadahonda he avistado un trayecto por los pinos que parece ideal. Lo que pasa es que A:) La tierra estará mojada y no quiero romperme los piños, B:) No sé si me voy a movilizar lo suficiente para ir hasta allí. Pero si no voy hoy lo haré el domingo. Me gustaría llevarme a Charles pero él le da una caña que no veas y quiero sentirme bien, no mal.

Los viernes suelo ser bastante prolífica pero he dormido muy mal con esto de la entrevista soñando y despertándome porque tenía que plancharme los pantalones y de alguna manera esto me traumatizaba (el tener que prepararme para algo que puede cambiar mi futuro y romper mi rutina de estar en las nubes todo el tiempo).

Estoy hecha unas bragas físicamente, no estoy durmiendo bien o me estoy acostando demasiado tarde. Cuando te acuestas tarde tienes que hacer algo para movilizarte. La próxima vez intentaré ir a correr aunque no me toque tan solo para hacer correr la sangre por los músculos.

He estado leyendo el diario de Wendy (http://wendy.motime.com/) comparada con ella, yo soy una ameba. Admiro la gente tan activa y creativa. Para mí el tiempo va mucho más despacio que para el resto de la gente: me muevo más despacio, tardo mucho con todo, hago menos cosas, me paso todo el día preguntándome qué he hecho y qué voy a hacer.

Espero que esto no lo lea nadie, nadie, nadie porque en vez de estirarme, tumbarme a una siesta o callarme me dedico a escribir esta entrada. Aunque para eso está un blog ¿no?

Acabo de hacerme un té verde con poleo para levantarme el ánimo. Yo que pensaba que estaba súper instalada en Madrid, pero la verdad es que en momentos así me doy cuenta de que noto que he estado fuera de España toda mi vida adulta y mi vida social se resiente. Aunque a lo mejor lo que se me resiente es el hecho de haber tenido novia casi toda mi vida adulta y pocos periodos sin pareja. Había decidido que iba templar el carácter con cientos de días en soledad, para aprender de ella. Cuando tienes pareja es como tener un colchoncito en el que refugiarte cada noche. Por lo menos, por las noches. M. se ha ido ya hace más de un mes y la casa todavía recoge ecos de ella. Pero ha desaparecido de mi vida totalmente, con eso de que no puede quedar conmigo porque duele. Se ha arrojado a los brazos de su nuevo amor pero estoy segura de que echa de menos todo aquello que ella no puede darle y que yo recreé cuando estábamos juntas. Yo no sabría decir cuáles son esas cosas, pero seguro que hay alguna que otra. En algo debemos ser diferentes los unos a las otras en esta masificación de vida.

Una amiga comentaba sin sorpresa tras decirle que había roto cómo es normal que la mayoría de las parejas de chicas corten tras tres años juntas. En este caso yo creo que había amor pero no enamoramiento por lo menos a partir del año y medio ... y yo no lo quise ver. Espero tener más ojo en el futuro, y resignarme a estar sola el tiempo que sea justo. Además estoy dispuesta a aprender del platonismo, me apetece mucho. Es ridículo es aspirar a tener a alguien dedicada a ti. Deberíamos mostrar más cariño y expresar más cariño y no reservarnos para esta única preciada persona especial. Clown es multiamoroso y me ha estado explicando las delicias de su pensamiento. Sin embargo, cuando salimos por la noche el otro día estaba obsesionado por ligar. ¿Qué sentido tiene ser poliamoroso si luego te sigues sintiendo que te falta algo o alguien?

Tengo las manos frías porque sigo destemplada. Voy a ver la peli de Vin Diesel y me voy a quedar sopa en el sofá. Cuando despierte me iré a correr y a la vuelta me pillaré otra peli. Este finde voy a intentar activarme y terminar de arreglar el Mac para montar la serie de internet.

Me parece que voy a quitar el blog de Myspace y de Chueca.com y concentrarme sólo en Blogspot, si no no me voy a sentir lo suficientemente anónima para explayarme en mis batallitas ...

Y vas y te dejas llevar


Y te dejas llevar, pero no tanto.

Y pruebas a escuchar, pero no mucho

Y te sientas a descansar, pero no puedes

El día de fiesta está deslucido, los coches no pasan, el sol vibra sólo para los que vayan a atraparlo. Sientes que te pierdes algo y que se repiten las mismas cosas ... ¿cuándo encajará la rutina y maniobrará el día para que no se preste a reprocharte que no lo has aprovechado como deberías?

Pero todavía quedan horas huérfanas que precisan de tus cuidados. Horas en las que podrías imaginarte tremendos planes de cambio y flamantes quimeras. Los párpados te pesan y los olores de la casa te acechan para agacharte los ánimos y volcar tu ímpetu inacabado.

Té verde, mucho té verde. Si tan sólo se pudiera finalizar el libro inacabado todo se arreglaría. La espuma de la imaginación todo lo puede teñir. La química de nuestro cerebro puede variar en una milésima de segundo. Y todo se vería en colores, en flashes, en gamas, en estirones.

Depende, claro, de la hora que sea. Si son las siete y media y hay luz diurna, todo cambia. A mí, por ejemplo, me podría incendiar el alma el recibir una llamada de Cuore. La presión sanguínea se arrebolaría, mi tránsito de ideas, la inventiva, la respiración invadiría el ambiente, y cualquier, cualquier idea loca, extrema podría encontrar cabida repentinamente. Pero ella no va a llamar.

Palabros: cinco de la mañana


La tabla rasa. El colchón rosado. La quietud escasa. Perfectas cosas. Nadar en seco.

Rapidez trepidante. Sufrir en silencio. Brillar en la oscuridad. Mentir a sabiendas. Cantar de memoria. Reír sin ganas. Dibujar en círculo.

Las cinco de la mañana. Alonso Martínez sigue en pie y tiene autobuses y caminantes. Lo que no ha llegado es la noche del día siguiente. Miguel y yo abandonamos Chueca. Con sus humos y simplismos, escondites y misterios. Ellas nos miraban, nos sonreían, se sonreían, se escoltaban, las cabecitas bullían en el aire. La simpatía se dispersaba como spray transpirado. Me hicieron un pasillito muy rico para llegar al ropero. Bueno rollo, niñas guapas, nadie se marchaba hasta el final, final.

Llegado el cierre te vas y te intentas acordar de lo que has visto, lo que retienes, lo que perderás justo antes de meterte en la cama.

Pero ahí no se encuentra el amor. El amor es como Dios y está en todas partes. Pero en Chueca no.

Por qué quiero ir a Cantabria a aprender surf

Ideas del mar ... Skhema, taxis, trofe

Qué ganas de pasar frío, de enfrentármelas con la mar, derrochar toda mi energía, degustar el salitre con la hendidura de la brecha de mi labio ... ahora que todavía puedo.

Enmendar la abulia, remendar las ausencias y los quiebros del olvido, culminar las tragedias en espuma babeante de ola.

La mar debe tratar pacientemente a sus paseantes al igual que el sendero recrea las ilusiones y los aromas mentales de los que los surcan. Espero arremolinarme, despeinarme, soltarme, renacer y recorrer mundos internos sin explorar ahora que todavía soy joven ...

Consumirse de pasión y resurgir como ave fénix de los corpulentas nubes de espuma encebollada marina y sus rastrojos de algas. Renuevo con creces el sabor humano que se destila de mis labios secos y saber del sabor del volver a ser acuáticos sin apenas abarcar la línea del horizonte con los brazos abiertos.

La persistente imagen en la retina de mi memoria es la de la libertad comprometida consigo misma. El traje de agua, el neopreno de tejido lunar, la presión de toneladas de litros, un maremoto de emociones al límite para rebosar en un tsunami de amor.

Reverdecer tan sólo avistando la posibilidad de amar al ser amago, de que truene y ronque el olvido del olvido. Adiós a las ausencias y los huecos, bienvenidas sean las aventuranzas de la aventura de morir por vivir.

No sé si me encontraré en la cresta de la ola, o en la carcajada del manto marino en la creciente ascendente tras una múltiple caída.

¿Qué daño puede ya cansarme la tierra donde yo nací y donde me he retirado porque ni toneladas de arena turbia pueden resguardarme de mis desvelos? No me queda más que entonar el vibrar de la natura y comprobar si me requiebro en sus ecos monstrencos y si me acoge cual retoño retornado.

Tan sólo así reconoceré y aceptaré mi debilidad humana, la eternidad mortal, lograré desdibujarme y desdoblarme de mi ego gratuito y rescataré la consciencia de mi infancia cuando todavía era persona sumergida en la fecunda excitación y serenidad del subconsciente.

¿Rememorará mi mente la hora acuática, el escupitajo pulmonar de la recién nacida, la flotación en el infinito cercado por el amor y el desamor materno?

Está por ver. Escoger tu pasado es mucho más difícil de lo que parece ...

jueves, 15 de mayo de 2008

Terminar el día


¿Qué me pasa, qué me pasa? Pues que me falta la sincronía. La sincronía conmigo misma, me pierdo. No sé lo que estoy haciendo ni lo que debería hacer. Es un día que no había planeado y que ha llegado de repente.

Debería organizar mis días de fiesta muy pormenorizadamente o simplemente desfogármelos como hace la mayoría de la gente ... Si me hubiera dado por ahí podría haberme pasado el día entero con el Macintosh. Eso hubiera sido más divertido que desbrozar los gazapos del Windows. Menudo petardo. Si hubiera empezado con el Mac habría salido todo mucho mejor; me habría sumerjido en sus reinicios sexys, no como los del PC, que me recuerdan a lo anodino de tirar de la cadena del wc. Los gráficos del Mac me habrían seducido y masajeado los hombros de forma relajante, pero en vez de éso he tenido que investigar por qué el ratón del PC le da por jorobar desde que instalé no sé qué chorrada hostias el otro día tras varias semanas o casi meses de dicha Windows después de una época infernal de rabieta de niño de dos años, y el infierno de tener que devolverlo a la vida desde la muerte.

He desinstalado no sé cuántos programas que seguro que necesitaré algún día para hacer alguna pijada, pero seguro que no es bueno que haya tantas tonterías instaladas en Windows. La verdad es que no lo sé, porque si fuera verdad este ordenador no podría ir ni a comprar el pan con todo lo que le he metido, pero en teoría se supone que no es buena idea. Así que con saña me cargo programillas que en algún momento me salvaron la piel cuando tenía que hacer no sé qué cosa, pero como estoy rabiosa porque me estoy pasando el día entero debugging Windows me da por cargarme los cientos de horas de investigación, testeado y demás de un santiamén.

Ahora estoy pasando el limpiador de registro y después se me ocurrirá alguna cosa porque no hay nada más horrible, espantoso, jorobante que se te quede pegado el ratón en una renuncia cuando tú ya estabas mentalmente en la otra pantalla, en otra movida, en otra aplicación tres o cuatro procesos más tarde.

Gracias a Dios que puedo leer a otras blogueras y descubro que no soy la única friki, bollera fusionada a un sistema operativo (o dos) y no me parece totalmente deprimente el hablar de arreglar la chatarra de Windows en San Isidro. Debería recordar que para el resto de España hoy no es fiesta. Pero no me hace sentirme mejor.

Lo que me haría sentirme mejor sería el montarme en moto y perderme por alguna autopista (si tuviera moto y no me diera miedo la velocidad). O tomarme una siesta alimenticia. Deseo inútil a las once de la noche. Estoy pensando en nada menos que ver una película de Van Diesel (se llama así?) haciendo de Súper Canguro que es el tipo de cosas incomprensibles que hago cuando me quiero relajar y refrescar las neuronas que quieren creer que todo el mundo es bueno.

Mañana tengo una entrevista con una empresa Web 2.0 y la chica de la agencia me tiró una indirecta sobre lo que debería llevar puesto, que si traje o algo así. Lo único que voy a hacer es ponerme la chaqueta verde de siempre y supongo que los zapatos altos que suelen impresionar a los hombres bajitos. No sé cuántas mujeres en Madrid ostentan el récord que yo tengo de no comprar nunca NADA de ropa. No tengo tiempo de ponerme todas mis camisetas como para comprarme otras. Odio comprar ropa, me estresa, me crea tensión alta y ansiedad. Mis amigas me dan la ropa que ya no les cabe y la revisten en mi cuerpo, recordando con añoranza cuándo tenían la talla que yo no he cambiado desde que el mundo es mundo, o sea circa 1990.

Hablando de ropa, acabo de lavar las bragas que me traje de souvenir de la casa de Cuore durante esas dos semanas inmensas de pasión juntas, antes de que me diera voleto por motivos todavía por esclarecer. En cuanto se sequen las voy a llevar y voy a preparar un conjuro que la atraiga hacia mí.

Mañana tiene uno de los dos exámenes que nos separan. Hoy he logrado hablar con ella. Lo he hecho justo después de levantarme, desde la cama misma, porque sabía que no se puede resistir a mi voz de Marilyn a esas horas. La cosa funcionó porque conseguí que hablase conmigo un ratito muy guapo. Supongo que después del sábado me enteraré un poco mejor si hay alguna esperanza con ella o no. De todas formas estoy tan enamorada que no se me ocurre la posibilidad de que la cosa se acabe así, en un no saber. Tengo todo el tiempo del mundo para atraerla hacia mí. En último término, no voy a ninguna parte y eso siempre da seguridad. Estoy dispuesta a esperar, a hacer lo que sea necesario en esta situación, a observarla de cerca y de lejos, a trabajar mientras tanto en mi vida para tener más que ofrecer, a aprender del sentimiento y de estas emociones tan avasalladoras, a entregarme a mí misma todas aquellas cosas que quiero de ella. En último término quiero poner en marcha la maquinaria de este amor y encontrarle todo el sentido posible. Si no, ¿para qué sirve destrozarte el corazón en mil gajos, sudar sangre vascular por los poros, removerte, desgreñarte, retorcerte de dolor? El amor ha debido de ser una ventaja evolutiva en algún momento, seguro que no lo damos de sí lo suficiente.

Me parece que me voy a ir a la cama. Mi entrevista mañana es a las 9, hora infame completamente opuesta a mi biorritmo. A esas horas no puedo ni reconocerme ni mucho menos presentarme y causar una buena impresión. Ahora me acuerdo de que debería pasarme un ratito por la página web de la empresa para tener fresquita la información corporativa. Mañana a la misma hora es el primer examen de Cuore. No voy a saber qué tal se ha sentido hasta el domingo o el sábado por la tarde porque ha jurado no ponerse en contacto con nadie hasta que termine todo, y menos conmigo, claro.

Espero, deseo que las próximas 48 horas den un poco de sentido a las últimas semanas. Cruzo los dedos.

lunes, 12 de mayo de 2008

Germinados


Voz hipertrófica y nasal de buena mujer haciendo su trabajo (léase en alto y con varios signos de exclamación): "¡¡¡Quieres venir a hacer una entrevista para el nuevo puesto por el que te pagaremos un plato de patatas fritas rancias y encharcadas por mes, miles de rotaciones a la semana y plena insatisfacción profesional!!!". Y yo: "Puessss ... errrr ... mañana me viene mejor."


Bastante mejor, mañana, porque lo que es hoy ... prefiero empezar mi lunes de forma letárgica, empanada y sideral. Ayer me pillé un súper catarrazo esperando a un autobús en la sierra después de pillar y untarme una gota de rocío del amor de mi vida. Hoy me he levantado gangosa y atontada. Menos mal que puedo continuar así todo el día y mejorar poco a poco porque la verdad no tengo por qué salir, aunque sí que iré a correr cuando me encuentre menos gangosa y atontada.

Me gustaría escribir de forma telegráfica. Para no tener que relacionar el resto de la frase con su sujeto ni su predicado y emular la función cerebral que compila en estos momentos los módulos de mi memoria y transferencia de datos. Esto me recuerda que los pobres Macs están ahí muertos de risa y de sueño. Muertos de risa porque desde que los dejé hace dos días su dueña ha vuelto un poco alucinada y dispersa de las juergas que se ha echado, y tengo que retomar el proceso actualización, regreso al futuro nuevamente. Ahora recuerdo que se encendió un disco duro, quiero decir se encendió en LLAMAS a las cinco de la mañana del viernes y me cascó la memoria de vídeo. Mi alergia a frecuencias magnéticas de baja cuna provoca estos gazapos.

Hablando de gazapos ... los personales son los que me más me interesa examinar en estos tiempos. El efecto que tengo en la gente. Soy de esas medicinas que provocan inesperados efectos secundarios, ésos que salen en los prospectos en la quinta página como extrañoz, extrañoz. ¿Qué coño ...? Tengo que leer a Jung urgentemente para potenciar mi subconsciente en acción y pasar más de las mareas sociales y su efecto a la vez en mí. Lo estoy consiguiendo, lo estoy consiguiendo.

Regla número ....: Cuanto más te aisles y recabes en tu terruño más fácil será entenderte e intercalarte con otr@s. Tengo las manos heladas. La espera de ayer me continúa congelando todavía hoy. Nariz. Ayer agoté mi cupo de destroce el equilibrio climático utilizando el calentadorcito para abrasarme los pies, parece que hoy tengo que reconfortarme desde dentro. Podría tragar un brasero a ver qué pasa. Baño ... no apetece. O tal vez sí. ¿Qué tal si me baño? Podría, podría ... Pero si me baño, cómo me lavo el pelo. Esta es mi gran pregunta mediática desde que cambié mi bañera londinense por esta bañera-ducha madrileña sin espacio dialéctico logístico.

Hoy tengo que hacer muchas cosas. Muchas cosas interesantes e impontantes. Ayer comencé a entender por qué no me gusta tanto la democracia. Por qué no me convence la tía Pancracia, la dictadura de la mayoría. Los valores absolutos no convencen a nadie, todo el mundo los acata sin estudiarlos, examinarlos e intentar enriquecerlos. Tras la República de Platón, que por cierto, esclavizaba a los de siempre, vino el Imperio Romano y aplastó la teoría y el idealismo. El poder absoluto corrompió absolutamente y aplastó con contundencia, imposibilitando la apostilla de la reflexión. Desde entonces las fibrillas de la momia de Platón se utilizan para tejer cestos en Europa y parte del extranjero y a eso le llaman democracia. Un saldillo, vamos. Esta es la humilde opinión de mi exaltado ego.

Para aprender hay que estudiar sin rumbo fijo y no en cuenta atrás. No hay que intentar aprehender lo que no se sabe, si no darse cuenta de que lo que se sabe no sirve tanto como parece y que además tampoco es todo lo que hay. Gracias a Dios cada cinco minutos aproximadamente es posible darse cuenta de una nueva idea, un nuevo concepto que no sabíamos que existía antes. Doña María continúa sabiamente: aquéllo que (me encanta poner acentos a esta palabra ... por qué es tan pedorro, por qué por qué el Javier Marías, diciéndole a todo el mundo cómo tiene que hablar, repollo redicho e insensato) iba diciendo ... ¡cáspita! Mi antivirus ha detectado un Troyano ... bah, es el de siempre, joder, todavía no lo he borrado .... Lo que sabemos de nuestro mundo, nuestra vida y nuestra personalidad no es más que un mero ajetreo de la mente escaneando con un programilla de tres al cuarto las partes más sobresalientes de nuestra limitada percepción de las experiencias. La necesidad que tenemos to make sense, de entender la piel en la que vivimos nos hace generar un paisaje virtual que llamamos "nuestro mundo" y "yo". Es un alunizaje futil e ingenuo. Pero, oye, somos así y lo seguiremos intentando.

Ahí es donde Jung viene de perillas. Si dejamos actuar al subconsciente, esa fuerza irreflexiva pero repleta de pasión, emociones y conclusiones la vida es mucho más interesante y real. No existen las trabas, las cadenas, las tendencias, las ideas, las ilusiones ... todo es real, hasta las pesadillas y las carencias y el vacío son reales. Hay gente lúcida que hace realidad los viajes de su subconsciente. Otras personas intentamos negociar el vómito, el regurgitar del subsconciente en nuestros actos diarios y artísticos. En esa fuerza irracional se encuentra el ser humano a sí mismo. Porque no somos reflexión sino fuerza bruta, en ignición, irreprimible. Al fin y al cabo todo lo cuece y lo macera el subconsciente. Para mí es un error fallido el intentar ir a buscarlo al colegio, ponerle una mochilita, un bocadillo de tableta de chocholate injertado en el pan, un babi y pa'lante con un lazo. Nuestro mundo interior no es recatado ni preciso, ingenuo o infantil. Es una bestia parda que ruge por expresarse y que, está claro: nos guía como córcel enloquecido sin jinete, dando brincos por las nubes ingentes de la eternidad.

Sólo así viviremos eternamente y podremos descansar con placidez. Qué miedo despertarnos del mundo y dejarnos llevar. Qué pavor si nos volviéramos locas y engendráramos fascinaciones imposibles, incontinentes, incapaces de pasar la ITV casposa del ministerio de la vida. Malditos burócratas, temen a Volavérunt. Otra vez sin el cheque mensual.

Retomemos. Por tanto es normal que no me entienda la gente más que a medias. Si utilizan la reflexión para encontrarme ésta les falla. Debería continuar expresándome sin filtros, fuera de los límites de la conversación absurda e inhibida, porque no hago más que decir chorradas encorsetadas. Por ejemplo, el "déjame que te explique ..." Pero si no nos entendemos: nos transpiramos, sí, nos enlazamos, repicamos y agenciamos, pero no nos comprendemos, ni nos comunicamos. Nos vibramos y continuamos, no hablamos a dúo sino en coro. Temblamos con nuestros ecos y nos desdoblamos antes nuestras almas gemelas. Por ellas brindo y continúo la búsqueda.

Grave hecho de hoy: Cuore Amazonius me ha contactado hoy. Sigo sin aceptar el sabor de la primavera enlatada.

martes, 6 de mayo de 2008

Diamond Rio



Paso de ir al Documenta y a la reunión de mujeres cineastas ... Porque estoy pillada con el Beige G3. He sacado de las telarañas al reproductor mp3 Rio PMP300 y he investigado cómo usarlo con Windows XP. El Rio se vendía circa 1996 y yo lo compré. El tío de la tienda lo sacó como gran primicia, aunque sin excesivo interés. Por eso le cerraron la tienda, no tenía olfato para la revolución del futuro. Yo sí, pero la verdad es que me costó muy caro y nunca lo usé lo suficiente. Y ahora me apetece rescatarlo porque la verdad es que no tiro NADA. ¿Y por qué debería? Me molesta el materialismo retrógrado e insostenible. ¿O es que en dar vida a lo antiguo me recupero poco a poco a mí misma?

Buas



Pues voy a ponerme con el blog. Segundo día que he ido a correr, no, corrijo, tercero. Esperando al día 40 en el que los capilares se abran y demás. Mi rodilla me tolera y no me fío ni un pelillo así que le estoy dando fuerte con el yelo asuuul.

EStoy hasta las narices de mi Macintosh. Le he rescatado del cementerio de carracas y me he recorrido eBay como quien busca una aguja en un pajar para pillar una nueva placa base y ROM y revisión chu de esto y de lo otro y me lo paga carcajeándose de mí. Poltergeist espeluznantes de todos los tipos. Ahora YA NO SÉ qué problema tenía: la placa? el procesador? el ROM? el teclado? el ratón? Lo he cambiado todo excepto la carcasa Beige, por eso pienso que esto ya se puede llamar CACHONDEO. Bueno, espero ser feliz cuando me vuelva a funcionar como si fuera 1998 - (óigase canción de Prince aunque no sea).

Mañana me pondré más trascendental.

Chao

Apunte: No me funciona la lavadora y eso me hace preguntarme: ¿se puede vivir sin lavadora? No me queda claro. ¿Durante cuánto tiempo???

Ok, ahora sí me voy porque tengo que empezar a controlar los biorritmos del sueño y el despertar con estupor de vivir