domingo, 9 de diciembre de 2018

Breathless


Estoy más tranquila, sólo que me he dado cuenta de que tengo un ansia, una pulsión, una necesidad difícil de tratar y de calmar y cumplir. Supongo que hasta cierto punto todo el mundo nos creamos necesidades que luego no podemos conseguir o sublimar. 

Yo creo que mis necesidades mentales se entrelazan con las físicas. Así que tengo el ansia de satisfacer este vacío. 


jueves, 24 de julio de 2014

A sign of veritable grandness

You are asking yourself ... 

martes, 17 de diciembre de 2013

Feelings


Feelings, feelings, feelings. Feelings at hand, feeling hard, feeling low and deep, your great fix. Feeling dem feelings as they fill you. That put to the test and fast and slow as they come and taint you. You are of them as they are of you.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Esa hoja suelta del calendario

Aprendes rápido la dinámica de la Hyène, y ahora se quiere colar por todas las esquinas, por todas la grietas del cuerpo de mi hermano y de nuestro espíritu. Por ahora ha conseguido convertirle en un ser ausente, postrado, caquéctico y desganado. Pero para combatirla hemos aprendido a ser como un virus mutando estrategias, turnos y dinámicas de ataque. Antes amenazaba con la fiebre alta, y ahora con la baja, y cree que podrá con nuestro agotamiento. A mí me ha provocado parásitos intestinales, desorientación, lapsus de memoria, dolor y rechinar de espalda y de piernas, migrañas intensas de cabeza, cansancio y embotamiento en los ojos, y un eczema en el cuero cabelludo que intento no rozar con los dedos porque me escuece como si estuviera en carne viva, y que no me he mirado. Casi no me atrevo a que mi madre lo examine, y tal vez pueda ir a nuestro médico de cabecera el jueves. Tal vez... Es que pillas los bacilos al cerrar ochocientas veces los interruptores de la luz, los del ascensor, los mandos de la máquina de bebidas.

Ella avanza pero nuestro equipo está siempre a la defensiva, y aunque no conseguimos arrinconarla se detiene y envía a sus esbirros: bacterias hospitalarias, cucarachas, la amenaza de las escaras, la toxicidad, algunas personas sin experiencia que pinchan a mi hermano cuatro veces su carne quemada antes de conseguir encontrarle la vena para la vía.

No es nada fácil localizar las artimañas de la Hyène y comprender su efecto a corto plazo. Se ríe en nuestra cara; sólo somos insectos para ella, gusanos, una molestia pequeña e incordiante, porque ella siente cómo bloqueamos sus intentonas, y, aunque no nos tema, la hacemos avanzar más despacio. Después de todo, nuestras armas son caseras y rudimentarias: café, taxis, móviles, visitas frecuentes a la máquina de bebidas para hidratarnos, móviles, una armada de medicamentos, la coordinación impecable a la hora de pasarnos la información de forma colectiva. Nos damos moral, compartimos el pesimismo y las malas noticias de forma estoica, con honestidad relatamos la última declaración demoledora del médico adaptándola convenientemente cuando la relatamos a mi madre. Tenemos el control de enfermería al lado y hemos propiciado una relación amistosa y solidaria de doble sentido con las enfermeras, y no nos cabe ninguna duda de que son ellas quienes le mantienen vivo. Ellas forman parte de nuestra primera línea de ataque con su acción rápida y eficaz.

Mientras la Hyène maquina, en nuestra familia estudiamos cualquier gesto suyo, quejido, equívoco; nos informamos y ayudamos mutuamente a todas horas con llamadas cruzadas como un batallón, siempre cargando contra ella. Pero nuestras armas tienen efectos colaterales y van deslabazando el cuerpo de mi hermano. Ella contrarresta nuestros ataques con gran sagacidad, su entrenamiento es impecable. Busca el arponazo final, la debilidad y victoria tras múltiples acometidas mortales, el descorazonamiento, el momento clave.

Nos crea inquietud, ansiedad y desorientación, la tememos y a veces nos desesperamos; yo lloro delante de las enfermeras y mi hermana, pero no delante de mi hermano o de mi madre, y nunca del médico. Nuestra
economía es de guerra y hemos adaptado nuestro modus operandi para saber dónde nos encontramos en todo momento con respecto al avance de la enfermedad.

El mundo tras tu turno contiene y exhibe demasiada luz, demasiada despreocupación, demasiada ignorancia. Está ajeno a todo esto. Yo lo ignoro, pero me zambullo inmediatamente en mi lectura, mi trabajo artístico, la comunicación íntima con esas personas clave en mi vida en estos momentos.

Somos un capullo cerrado que contiene cuatro personas que desde dentro maquinan el último ataque contra la Hyène. No se puede destruirla ni herirla de muerte. Todo parece que lo hacemos a rastras, tarde, con exceso. Debemos reaccionar rápido en esas noches de espanto, pero a veces lo hacemos con retrasos al dar la voz de alarma, hiriendo a mi hermano con esas durísimas intervenciones médicas: le pinchan, le inyectan, le inoculan.

Al estar sola en la casa de mi madre observo que ella sigue pasando las hojas del calendario. En ese momento me entra un escalofrío que me provoca algo así como la sobriedad que le golpea de repente a una persona borracha al pasar algo terrible. Me recuerda cuándo me aprendí de memoria la fecha y la hora de muerte de mi padre, y me pregunto cuándo arrancaremos la última hoja de la vida de mi hermano, y qué haremos entonces.

domingo, 1 de septiembre de 2013

El calor


Esta noche tengo el calor en el cuerpo, un calor febril, con sabor a pólvora. Recorre mi piel y le recuerda el fuego que arde bajo su superficie. He podido olvidarlo durante un rato, pero antes de dormir me invade de nuevo. 

There is much more to the truth than meets the eye ...

viernes, 30 de agosto de 2013

Las razones

My own brain is to me the most unaccountable of machinery - always buzzing, humming, soaring, roaring diving, and then buried in mud.

Virginia Woolf

La enfermedad de mi hermano es como una enorme manta de humedad que encharca todo. Empapa mi cerebro y hay algo dentro que queda como inerme, indeciso, paralizado entre encrucijadas.

Hoy he tenido un día en el que me he dedicado en brazadas de tiempo muerto a la cuestión filosófica de cómo justificar la ausencia de productividad. Tenía la cabeza atorada, como un jarrón de flores sucio y desarreglado, y mis ideas eran como sus hojas acorchadas y estremecidas. No me daba cuenta de que el talento no consiste en hacer que las horas fluyan con la tarea justa y se acoplen las unas a las otras como en un perfecto puzzle. La verdadera hazaña y medida del ingenio consiste en sobrevivir a nuestra inoperatividad vital cuando la cabeza no rige o no convence o no ilumina. 

A estas horas de la noche continúo entonando la lastimera letanía por un día desaprovechado, la misma que comencé esta mañana. Y ahora necesitaría una llave inglesa mental para retroceder el destino de hoy. Pero no debería quejarme porque he hecho un poco de todo, aunque no haya conseguido todavía la argucia suficiente que me permita dedicar cuatro o cinco horas a la escritura. 

Este mes de agosto ha sido espectacular por su inmensa fruición y revelaciones. Hoy ni siquiera es viernes todavía, y aunque siento que tengo la mesa a medio poner, la verdad es que mi subconsciente se acerca a una solución definitiva. 

Tengo bacilos hospitalarios circulando por mis neuronas y mis leucocitos, no debería pedirle demasiado a la cabeza, y tal vez sí al corazón. 

jueves, 22 de agosto de 2013

Lejos de aquí


Indianápolis está bastante lejos, y es muy cansado seguir allí. 

domingo, 18 de agosto de 2013

Biónica


Me doy cuenta ahora de que he estado tan ocupada y absorbida estos últimos días exprimiendo mi intelecto con nuevas lecturas apasionantes, que mientras tanto y sin percatarme del todo, una infección viral ha estado atentando con mi equilibrio, y me ha afectado a la musculatura, los nervios de los brazos, los cartílagos de las rodillas, los hombros, los ojos. Sé que es algo contagioso porque mi madre se siente igual.

Intento escribir y me vibran los nervios de los brazos. Pongo los pies en alto encima de la mesa y las rodillas chillan incómodas produciendo un dolor romo y penetrante. Enderezo el cuello tras darme cuenta de que mientras leo lo tengo inclinado hacia un lado, y la rueca del mecanismo que tira de él se tensa y retumba en un escozor que empieza siendo óseo y termina dirigiéndose hacia los ojos como una bengala. Cuando el dolor vibra en algún lado de mi cuerpo, su eco rechina en otro; cualquier movimiento provoca un nuevo desencuentro alojado incómodamente entre tendones, nervios, musculatura y cartílago.

El calor entra y sale de mi cuerpo en pequeños escalofríos ascendentes y descendentes, como fuegos fatuos articulados. Y el estómago se mide en fuerzas con la necesidad del cuerpo de alimentarse, repudiando la comida o montando una algarabía y malestar intenso después de haber comido, causándome pesadillas en mis sueños.

No es el final, lo sé, pero estoy cansada y maltrecha, y las buenas ideas se desdicen con el dolor de cabeza inmenso que me atenaza las sienes y los ojos por las noches. He presenciado con sorpresa cómo he acudido múltiples veces al cajón de las medicinas en busca de paracetamol y lo he consumido. La enfermedad te descentra y te envía a tierra de nadie para que te pierdas esas horas en las que podrían haber pasado muchas cosas que te brindaran las respuestas que esperabas.

sábado, 17 de agosto de 2013

What's the matter?


In the heat of the moment. That's what the matter is.

jueves, 15 de agosto de 2013

Recién cortada


Lo que se te ocurre al pisar con la lengua el segundo café. Lo que podrías decir con esas palabras recién encontradas.

domingo, 4 de agosto de 2013

Free

Free time, soft seconds, rapid thoughts. A myriad and counting. Can do. Will do.                                

miércoles, 31 de julio de 2013

Bikes


I can't work out why unattended bicycles swindle into oblivion and decay. It has happened to me with two of my favourite bikes; I left the countries I lived, ground and cycled at, and they slowly lost their sheen and broke and altered their frames, gears and props, as if not wanting to continue, to fight anymore. Their tyres flat, their locks missing, their lights broken as if they'd exploded from the inside out.

They weren't pretty, but their time on the road had turned them solid and fierce, and their basic shapes and styles had become suave and accomplished. We were endangered together and freed at last, and the rain and the reflection of the sky and clouds on the road at night gave us an extra charge of freshness and longing. 

 I still don't get it. I came back to the cities where I'd left them, London and Amsterdam, and there they lied: indoors, outdoors, it didn't matter, they had slowly churned and exhausted themselves. They were bereft of their stickers, metallic coating and identity; pieces were missing, questions unanswered. Their spirits broken, their boldness curtailed and spiked. 

I parted and didn't turn back for a last look, a good-bye of appreciation for old times, for good times. Just like that. 

lunes, 29 de julio de 2013

Ideas


No provienen de esta ansia, ni se turnan en hileras. Provienen de cientos de momentos diferentes, como la ingravidez de la espuma. Es como querer emular la dimensionalidad virtual de las tundras en verano. 

sábado, 20 de julio de 2013

En blanco












lunes, 15 de julio de 2013

El alud

Esta noche voy a intentar enredarme de nuevo con mis palabras. Es a base de perseguirnos y encontrarnos que llego a comprender mi identidad. Hoy quiero escapar y no hablar de lo que me hace daño porque lleva doliéndome todo el día y no quiero darle más espacio. Es tan omnipresente y tan enorme que lo único que puedo hacer es buscar estrategias para contener sus ingentes dimensiones. Al final llego a la conclusión de que no puedes dejar que te importe tanto, que la vida aunque muerda no debe doler, que nuestro deber es mantener el tipo aunque nos intente derribar un alud.

lunes, 8 de julio de 2013

Escritura


Vuelvo al lienzo para encontrar mis huellas. Ahora mismo, con tanta actividad y el cuerpo tan al límite, he visto cómo la escritura no encuentra su camino en la página. Como siempre tendré que utilizar la lectura para nivelarme en mi mundo interior y socavar las barreras que hacen que mi voz literaria se haya acallado ligeramente. 

Sé que todo va por etapas, y el cerebro tiene sus motivos para enredarte en otras rutinas, pero al final todo es cuestión de (a)sentarse, recogerse, profundizar y exhalar. Y tener fe en ti misma, en tu capacidad y necesidad de expresión. 

Estoy feliz de tener esta oportunidad de ver cómo es la mente da vueltas sobre sí misma y se expresa desde dentro tras un periodo cartesiano. 

domingo, 30 de junio de 2013

Their whole life ahead of them


Medication is just such a weird thing; when it works it kind of makes you normal - your normal. As an artist, one does wish that it doesn't slow you down or slur your words nor cripple your creativity. 

And that balance between feeling what you should (so that you don't feel life is something that happens to others), and what you shouldn't (don't want to be too sad nor too oblivious to pain) is fascinating. 

Now, who are you before and after medication? Who is hiding within you? That is, my dear friends, my to be or not to be ... 

sábado, 29 de junio de 2013

Funcionar


Tengo que tener mucho cuidado con el ocupar demasiado tiempo dando a conocer el trabajo que hago, porque luego no me da tiempo para escribir ni leer lo suficiente. Es una herramienta de doble filo, porque por un lado me ayuda a relacionarme, me proporciona un diálogo, y me inspira, pero también me aparta de mi concentración. 

No me está funcionando muy bien el intentar administrarme el tiempo, y todavía no me entero de por qué. 

jueves, 27 de junio de 2013

I better watch out



domingo, 16 de junio de 2013

Al alba


Así que me mezo en esta noche que ya ha mutado en un nuevo día y apenas puedo vislumbrar pensamientos trenzados entre el cansancio y el abotargamiento.