jueves, 10 de julio de 2014

Réplicas

Debería haberme ido ya a la cama. Estoy entrando en el territorio de la culpabilidad que ya no puede desquitarse. Hoy he trabajado y he pensado, y voy a ser responsable. 

Me siento mejor anímicamente sólo por haber decidido tomar 2 x Elontril en vez de una, y suplementarlo con la tirosina. He aprendido mucho sobre la terapia de aminoácidos. ¿Podré algún día sentirme bien, con energía, con ganas? Quiero que sea posible. 

Mañana voy a leer a e d y a trabajar en mi escritura, como Dios manda. 

sábado, 18 de enero de 2014

Aero


He estado mirando al mundo desde fuera, como desde un globo aerostático, permitiéndome el lujo de no sentirme demasiado responsable de mis emociones. Pero creo que mañana ya voy a poder enfrentarme a ellas de forma más ponderaba y actuar sobre ellas, actuar en consecuencia, causarlas de una manera más o menos dirigida. Mi vida a veces parece un gran experimento. 

Tengo un desfase horario total, pero a partir de mañana quiero tomar responsabilidad sobre el descontrol e intentar darle algo de lógica a los horarios del día. Siento la cabeza como un holograma, y necesito reorganizar la energía.

Puedo reflexionar. 

miércoles, 15 de enero de 2014

Veracidad


Escucho constantemente mi narrativa interior y me gustaría poder desvirtuarla a veces y reencaminarla. En todo caso resulta fascinante su presencia, su multiplicidad de unidades caóticas que como mariposas blancas salen en estampida cada vez que levanto la cubierta para escuchar qué era ese ruido. Cuando escribes esperas que desde el surtidor de tu mente te lleguen los mensajes de humo. Es muy extraño el depender de esta suma de casualidades, o de que exista en tu mente cierta claridad para poder expresar lo que sientes, lo que piensas. 

He estado pensando mucho en la naturaleza de mi veracidad. Ya no se trata de ser original, de hacer bien las cosas, de luchar por lo que quiero, de sudar y sangrar, sino de ver en qué momentos del día puedo por lo menos sentir una coherencia entre lo que hago, lo que digo y lo que siento y pienso. 

Hoy me he dado cuenta de que lo peor que me pasa es tener miedo, sentir esa multiplicidad de miedos constantes de los que ni siquiera soy consciente. Y me he percatado de que el sonido ensordecedor que a veces me rodea está formado por el tejido de esos miedos. He tenido que hacerme a mí misma unas cuantas aclaraciones. 

Mi cabeza es una regadera enmohecida rellena de tierra entre la que crecen margaritas por generación espontánea, y no puedo fiarme demasiado de la percepción que tiene del mundo de un instante a otro. Me resulta difícil la verdad seguirle la corriente. Creo que aunque a veces tengo miedo de vivir en mi cabeza, mis opiniones sobre el mundo que me rodea, los procesos rutinarios, mis relaciones con otras personas, esa conversación conmigo misma me causa un tremendo cansancio, me siento exhausta ante tanta variación de ánimo, y por esa búsqueda incesante. Todo es un tremendo por qué y cómo, y ninguna solución o resolución resulta lo suficientemente estable como para poder descansar y apoyarme en ella.  

Así que es fácil ver cómo he llegado a examinar y sentir necesidad por guiarme por esa veracidad. Lo veraz en mí que al menos no tengo que explicarle a nadie más, pero que me ayuda a sentir un punto de apoyo. Es algo en bruto, una especie de éxito amañado, una prenda de la que no te puedes desprender. Y en mi caso las explicaciones son engañosas y agotadoras. Todo lo que sea justificar tus motivos y tu presencia ante el mundo es una complicación nata. Las explicaciones tienen una coherencia forzada, mientras que la veracidad está nutrida por su propia existencia. 

Me estoy dando cuenta de que si hubiera escrito esto en inglés hubiera sido muchísimo más fácil que tuviera sentido. 

viernes, 9 de agosto de 2013

Face


My chest is a bulletproof vest with a constant hint of a piercing shot.

viernes, 2 de agosto de 2013

Dead pixels


El cansancio de hoy inmediatamente apuntaba al bulbo raquídeo y ha tentado a las pesadillas. 

lunes, 29 de julio de 2013

Ideas


No provienen de esta ansia, ni se turnan en hileras. Provienen de cientos de momentos diferentes, como la ingravidez de la espuma. Es como querer emular la dimensionalidad virtual de las tundras en verano. 

sábado, 20 de julio de 2013

En blanco












miércoles, 17 de julio de 2013

Enferma

Estoy realmente enferma y no sé qué hacer. Todo empezó con la regla, me puse peor aunque había conseguido remontar. Hoy me duele el corazón, la vida. ¿Cómo explicarlo? Tengo la suerte de estar en casa, tranquila más o menos, pero me invade una sensación de vacío que no consigo quitarme de encima. Tal vez si tomo Lamictal me encuentre mejor con la combinación entre el Lamictal y el Elontril, pero no quiero que se me caiga el pelo y me afecte al lado cognitivo. 

No quiero leer, bueno, quiero, pero no me apetece mucho. Ni siquiera me voy a hacer un café, ¿por qué? Porque no tengo la motivación necesaria para ponerme de pie, y hacerlo. Y luego no quiero que se me revuelva el estómago. No tengo pan, no tengo comida, no quiero hacerla. Todo esto es muy precario. Vivo en la precariedad mental. No sé cuánto voy a aguantar así. 

Pero detrás de todo esto se esconde un ápice de tranquilidad y serenidad, una capa, una esencia. No sé si es mi alma, mi ser interno. Me gustaría poder hablar con ella, y lo estoy haciendo, de una manera explícita.  

lunes, 15 de julio de 2013

The elephant in the room

Tengo una hora para trabajar en mi escritura. Entiendo por qué la mañana es un buen momento para desplegar las alas del subconsciente. Cuando inicias el día parece que preparas el comienzo de algo, de un abstracto, ni siquiera es necesario definirlo, pero el ciclo vital te lo pone bien claro, y eso es suficiente para que fluyan las palabras desde el principio de la curva con la excusa de una narración por venir.

La narración en sí tiene forma, es una elipsis, un interrogante, un cursor intermitente, una ocasión perdida o ganada. Si te permites avanzar sin pedir permiso, sin rogar, sin miedo, sin ceder a la presión de darle a la tecla de retroceder, esa inocencia de las horas tempranas será la mecha que te haga situarte en un espacio de creación, un lecho para el descubrimiento.

Lo que noto ahora que tengo el ánimo afectado por un valor descendiente es que me planteo mi vida, me hago preguntas, reproches, experimento un tapón en el progreso de mi futuro, echo de menos desesperadamente un plan que funcione. Pero la vida es como narración, un fluir constante whether you like it or not. En ella la calidad ni siquiera es lo que importa, es simplemente un avanzar por los minutos, un devanarse por los espacios del tiempo, un trepar por las inconsistencias del presente, un allanar el camino, un camino que no es menos camino por tener fin.
 

Importas

Durante varias semanas he detenido la tarea de descifrarme. Tal vez haya ahora en mi vida un gran tabú que me envuelve y me impide expresarme. Las aguas en la que nado ya no son multicolores ni están llenas de peces. Tengo que ajustar las herramientas de precisión y soltar diatribas imaginativas, desinhibirme de nuevo, liberarme, volverme porosa, volver a emocionarme con pequeñas conquistas.

Habría que hablar del amor, de cómo en el libro lo hemos descrito tal y cómo lo teníamos grabado en nuestro adn, y tal vez por ello la traición pesa más y hace más daño el no poder haber creado nuestro amor fiel a esa fantasía. Septiembre odiaba que se lo dijera, pero el amor que construyes no hace sino conjurar el deseo de amar y ser amada y lo convierte en un hecho real donde comulgan ambas personalidades, historias y futuros. Cada amor es distinto y por tanto incierto. La traición no es tal. Empiezas de cero, no de cien: tienes que vaciarte, y no solo embriagarte con tu fantasía que es con la que puedes impedir que las almas realmente se reúnan.

De todas formas no tengo ninguna lección que ofrecer, ninguna enseñanza. No tengo amor, y además le temo. Temo que llame a mi puerta y me busque, y comience a hacerme exigencias. El otro día me sorprendí a mí misma porque noté que me gustaba una chica. Fue una sensación vibrante pero irrealizable, y además no del todo deseada.

Hablar de mí en primera persona me resulta extraño. Escribir es diferente, siempre parece que en el fondo es una botella lanzada al mar; no tiene el vértigo de la inmediatez, del desencuentro; ni siquiera el pavor y dificultad de escribir se acerca al de hablar y conversar. Cuando hablas de ti con otras personas tienes que saber utilizar bien la gramática de lo razonado, lo narrado, la apertura, el contexto. ¡Qué difícil! A veces es más fácil moverse en la oscuridad.

Pero claro, el amor romántico se hace con un buen haz de agentes aliados: la pasión, el deseo, las endorfinas, el entusiasmo. Sé muchas cosas sobre el amor, sobre el enamorarse, y esta vez no se me van a olvidar.

El alud

Esta noche voy a intentar enredarme de nuevo con mis palabras. Es a base de perseguirnos y encontrarnos que llego a comprender mi identidad. Hoy quiero escapar y no hablar de lo que me hace daño porque lleva doliéndome todo el día y no quiero darle más espacio. Es tan omnipresente y tan enorme que lo único que puedo hacer es buscar estrategias para contener sus ingentes dimensiones. Al final llego a la conclusión de que no puedes dejar que te importe tanto, que la vida aunque muerda no debe doler, que nuestro deber es mantener el tipo aunque nos intente derribar un alud.

domingo, 14 de julio de 2013

Abrazos rojos

Me estoy encontrando fatal, y lo ideal sería poder confundirme con las horas y dedicarme a narrar alguna historia desprendida de las yemas de mis dedos, pero eso no puede pasar siempre. No sé por qué, pero de nuevo se me ha metido una serpiente de agua en el cuerpo, en el sistema, y aunque intente salir adelante la serpiente me muerde. 

domingo, 30 de junio de 2013

Their whole life ahead of them


Medication is just such a weird thing; when it works it kind of makes you normal - your normal. As an artist, one does wish that it doesn't slow you down or slur your words nor cripple your creativity. 

And that balance between feeling what you should (so that you don't feel life is something that happens to others), and what you shouldn't (don't want to be too sad nor too oblivious to pain) is fascinating. 

Now, who are you before and after medication? Who is hiding within you? That is, my dear friends, my to be or not to be ... 

viernes, 28 de junio de 2013

Sometimes


Algunos días el aire es salado y el pan es ácimo. But it's ok, all the same.

jueves, 27 de junio de 2013

I better watch out



miércoles, 26 de junio de 2013

Tu normal



Ha sido un día raro y repleto de emociones. De repente el día se me llena de cosas y parece que tengo que pelearle espacio a la escritura. Esto es algo nuevo, pero es reflejo de lo que pasa cuando no me organizo para que lo principal durante mi día sea mi trabajo literario. Es como si tuviera que defenderme de mí misma, de esta nueva dinámica que lleva mi vida y que es como un recuperar tiempo perdido a base de vendavales de actividad. Estos vientos los trae el subconsciente que bien sabe lo que necesita, lo que se encuentra dentro de mi cabeza pugnando por salir. Yo misma no lo sé muy bien.

Sólo quería apuntar que he estado pensando estos días en eso de ser normal. Y que la medicación te ayuda a ser normal pero ... tu propio normal ...

domingo, 23 de junio de 2013

Surrealista


Están pasando tantas cosas que me resulta difícil escribir. Por un lado, tengo muchísimas ideas y la cabeza me bulle constantemente como las hélices de un helicóptero. Pienso, luego escribo (en mi cabeza), y escribo lo que pienso (en mi cabeza), y ahora finalmente tengo la oportunidad de volcarlo aquí. Parece que el disgusto con mi hermano me ha provocado una anemia por no comer, y estos días he tenido que irme a la cama sin escribir (cosa inédita en mí) porque no podía con mi alma; pero no me he acostado ninguna vez sin escribir de forma volátil con mis pensamientos.

Hay un rayito de esperanza con la situación de mi hermano, y la vida es, como siempre, surrealista.

lunes, 17 de junio de 2013

Racimos


Sí, le digo a mi madre que voy a escribir un poco antes de acostarme, y sorprendida me pregunta sobre qué. Aquí me doy cuenta de que voy a escribir algo y no sobre algo, inicialmente. Y esa es la diferencia, porque la vida también es un poco así. Le estás buscando el sentido, la profecía, la causalidad, la retribución, y al final las cosas pasan independientemente de todo aquello que querríamos que estuviera detrás sosteniéndolo, ordenándolo invisiblemente, repercutiendo y niquelando.

Siempre pasan cosas, están pasando constantemente, y yo lo mínimo a lo que llego es a comprobar esta mutación, esta evolución polinizadora; y más que encontrarle sentido a la vida hay que darle sentido, supongo.

La semana pasada estaba en una situación muy diferente a la que estoy ahora, y si sigo así supongo que lo que escribo hoy es una crónica de lo que habrá sucedido cuando lea esto la semana que viene. Pues bien, esta semana ha sido un epicentro de respuestas a esas preguntas que se encontraban suspensas en el aire durante la anterior. Nunca pensé que iba a responderlas tan rápido, tan directamente. Pero tampoco que en tan poco espacio de tiempo fueran a surgir más preguntas.

¿Qué voy a conseguir con esta nueva confianza en mí misma? La verdad es que ya no persigo nada, simplemente el ir haciendo poco a poco, superando pequeños obstáculos y obviando los grandes. Y la gran sorpresa de esta semana, que es la que siempre me brinda la vida cuando me encuentro bien, es la de ver puertas abriéndose a mi paso, el perder el miedo, el sentir curiosidad, en seguir amando lo que me gusta, lo que anhelo, y poder continuar nutriéndome de ello sin que se trate de materia finita.

Esta semana voy a respirar el aire fresco y caliente y voy a concentrarme en escribir a primera hora, trabajar en el resto de las cosas durante el grueso del día y leer por la noche. Quiero ver cómo se mezclan los aromas de los racimos abiertos.

domingo, 16 de junio de 2013

Mejor


Hoy de nuevo me encuentro trabajando muy fuerte y poco a poco volviendo a la normalidad. Al principio del día estaba un poco atenazada por la confusión mental, pero a medida que han ido decantándose las horas esta ha cedido y estoy empezando a ser efectiva. 

Y aquí me encuentro ilusionada, leonina, trabajadora, lúcida, y todo gracias a una pastilla que me ayuda a cabalgar paso a paso con mi potencial en la vida. Es increíble.

miércoles, 12 de junio de 2013

Running on empty


La verdad es que estoy remontando súper rápido, pero también esto tiene un precio. Es increíble lo mucho que el cerebro quiere asesinar tu vida cuando no puede procesar toda la información. Meltdown. No puedes forzar su recuperación ni su ritmo.

Y la nave va.