Estoy esta mañana barruntando ideas que comenzaron a deshilacharse ayer también. La idea del no, cuando tu mente te responde que no a todo. Me he dado cuenta de que es muy fácil dar por sentado que tu mente analiza todas las situaciones que se puedan presentar, por muy nimias que sean. Pero en una mente normal eso no es así. La mayoría de las veces la acción precede incluso hasta al pensamiento, y el "no" no se escucha. La mente depresiva no deja pasar ninguna posibilidad de decir no. Es súper extraño, sobre todo darme cuenta ahora, que tengo un pequeño respiro mezclado con la depresión, y soy capaz de ver tanto su sombra como vislumbrar los rasgos de una vida normal.
¿Es posible decirle que sí a una menta enferma?
















