domingo, 29 de diciembre de 2019

Lo que no fue

Hoy he estado muy bien, muy contenta, rezumando de la alegría de ayer, he visto a JC y me he sentido muy querida y comprendida, y, de repente me he acordado de I. y la he añorado mientras escuchaba la canción de Wham! de Last Christmas. Le he enviado la canción y la he llamado, pero no me ha cogido ni ha visto el mensaje. Así que así llevamos meses sin contacto. Es muy extraño, y no quiero ser ese tipo de persona que la contacta de vez en cuando y a quien teme, porque I. teme el contacto con casi todo el mundo, excepto cuando tiene interés en comunicarse y siente que puede integrar ese trocito de compenetración con otros mundos. Tengo que recordarme que el poquito amor que I. tenía para darme era mínimo, un amor de esos tan débil y febril que se ahoga en un culillo de agua, que casi no persiste por sí sólo, que hay que alimentarlo todo el tiempo y aún así, no medra. Debo recordar eso cuando me vienen estos pinchazos en el corazón que me arrastran hacia ella, hacia un recuerdo vivo de cuando me preguntaba qué podía haber sido que no fue ...

viernes, 4 de enero de 2019

Nada


No sé muy bien qué hacer con respecto a I. No sé dónde va, pero tengo que decir que he sido yo la que le he dado el último empujón, y ahora está libre para hacer lo que quiera. Y dentro de esta libertad me gustaría que me eligiera a mí. Pero ahora lo único que quiere es estar sola. Habla de silencio, pero lo que yo creo es que quiere estar en su casa, con sus cosas, lamiéndose las heridas, pensando en cómo enriquecerse, en cómo re-crearse. Y yo no le sirvo de inspiración. Quiere hacerlo sola. 

Debería respetar ese deseo y su necesidad de mirarse en soledad. Tengo miedo que me olvide, pero la verdad es que ya lo ha hecho. Se ha pasado muchos meses sin tenerme en cuenta, haciendo lo mínimo, sin compartir su tiempo conmigo. Tal vez lo necesitaba y no es algo que vaya a durar toda la vida. La verdad es que así no podíamos seguir. Y ella también lo sabía. 

Debo tener paciencia, y mientras tanto trabajar en lo que yo necesito, en lo que soy, que he dejado de lado durante mucho tiempo. Tengo menos puntos de apoyo, más soledad, más frío, y no sé muy bien cómo hacerlo. 

Hay un punto en el que no hay nada y hay que tener mucha fe para ver el potencial, ver el resultado, ver el progreso. Yo ahora le sobro a I., y si no es así, tampoco puedo saber lo que realmente piensa porque me está evitando. Creo que debo esperar a que me contacte de nuevo. Si lo hace a las once de la noche, cuando le quedan dos minutos apresurados para hablar, es porque lo hace de forma inconsciente, tal vez, pero lo que pasa es que no quiere hablar conmigo, especialmente ahora que ya no inundo nuestro tiempo con mis pensamientos, mis sugerencias, mis consejos, mis narraciones unilaterales. 

Ha pasado casi un mes desde que nos separamos. Hace cuatro meses que no he hecho nada con ella. Es normal que haya estallado como hice. Y ella no ha reaccionado. Por eso me encuentro instalada en esta nada con ella. Y como consecuencia también buceo en una ausencia conmigo misma. Hace meses que no puedo confiar en ella para lo que realmente importa, que no he compartido casi nada con ella. Y por eso no sé cómo confiar en el futuro. Con respecto a nosotras está demasiado vacío. ¿Cómo sobreponerse a algo así?

Estar con ella era como pasar una noche en vela, como hacer una travesía en el desierto. Quería ser más positiva al escribir. Quería buscar soluciones. Sigo afectada por esta nada, por este vacío. No tengo información, y me gustaría decir y pensar que es una nada fértil, pero por ahora no lo veo. La próxima vez que hable con I. esperaré a que me cuente cosas sobre ella. Eso sería un vacío fértil en el que una pequeña planta acabara de surgir de su semilla y se tambaleara con ingenuidad y temblor al oxígeno y el viento. Todavía no veo la planta, y no sé si he enterrado o no la semilla. Voy a intentar pensar en esto así. Que hay una semilla, que habrá una planta, que habrá un nosotras. 

sábado, 1 de julio de 2017

Talk about love


People talk about love, and you listen.

miércoles, 15 de julio de 2015

Plutón y Caronte


Plutón y Caronte, un planeta doble, dos lunas que comparten oxígeno. Las moléculas substraídas de Plutón se convierten en sólidos en la superficie de Caronte. Se muestran la una a la otra la misma cara desde hace millones de años. 

Somos tú y yo. Yo comparto oxígeno y libertad contigo. 

miércoles, 11 de febrero de 2015

Enduring essential

You cannot name those cut flower stems, they are irredeemable. You cannot count your love affairs by the number of flowers you've cut, you are unrepentant. Your fingers are marred by the scissors but you've only managed to scratch the surface. 

jueves, 2 de octubre de 2014

Maybe she's out there


martes, 16 de septiembre de 2014

Gestalt: The Thingness of the Thing


Bueno, sí, está claro que este router me fríe la cabeza, pero también que no puedo hacer gran cosa para evitarlo ... no sé. Ya lo he probado todo. De todas formas ésta es la última vez (a ver si es verdad) que trabajo en casa de Mami de forma tan constante. 

Hoy es martes y necesito toda la semana para sacar el taller adelante. Bueno, tengo bastante tiempo por delante, pero me gustaría aprovecharlo correctamente. Ahora voy a leer un poco el libro de ACT y después le echaré una ojeada al libro sobre la creatividad y la felicidad. La verdad es que no puedo permitir que en estos días la fuerza nueva que he encontrado se difumine. Había encontrado una cierta tranquilidad, y el quedarme aquí la ha puesto un poco contra las cuerdas. Pero nadie sabe lo que podría haber pasado, y tengo que seguir practicando la aceptación como filosofía. Por lo menos Mami ha aceptado que me dedique a trabajar todo el tiempo, y no se siente mal porque agradece mi presencia. 

No sé por qué me he neurotizado tanto con la niña. La verdad, no lo entiendo. Me ha vuelto a salir ese dragón obsesivo que llevo dentro, y quiero domarlo. Normalmente sólo lo he conseguido pasando tiempo con ellas o desilusionándome. No quiero desilusionarme.

Debo incorporar más feminidad todavía a mi vida. No puede ser que cuando baje el telón y me retire del escenario hasta la próxima, me invada la tristeza ...
  

lunes, 15 de septiembre de 2014

Esta noche

Supongo que tenía que pasar en algún momento: que me gustara alguien y que expusiera la fragilidad de esta soledad fecunda que habito. Ahora estoy pendiente, y no me gusta. Quiero ser libre. 

Back to the drawing board ...

jueves, 21 de agosto de 2014

Invisible


Esta noche me he decidido a leer un poco para darme cuenta de que aunque esté cansadísima todavía puedo ser yo misma, sentirme yo misma. Así que me he forzado a leer a pesar de que me sentía finalizada. Creo que el truco de la medicación dopaminérgica consiste en crear esa emoción, ese revuelo, esa ocupación del pensamiento en lo creativo, suficientemente para que mi mente se ubique, se tranquilice y genere lo que ella sola es capaz de hacer. Sólo así puedo conseguir volver a ser yo misma. Todo lo demás es secundario. 

Y últimamente me estoy dando cuenta también de que este constante diálogo conmigo misma me obliga a crear recursos. Cuando no tengo a nadie a quien preguntar si algo está bien, o si tengo dudas, me desplazo entre los compartimentos del cuestionarme y a veces encuentro la revelación. 

Otra cosa que me está sucediendo es que me doy cuenta de ciertas cosas en mi familia y en mí misma que me da miedo contar. Y tal vez no esté enfrentándome de forma valiente a ese miedo. Tal vez detrás de ese telón se encuentre la creatividad que ha estado esperando manifestarse durante estos últimos ocho meses. 

Me he dado cuenta de que los problemas que tengo físicos también son debidos a que le estoy dando demasiada importancia a mi cuerpo, lo veo como algo separado de mí, de mi creatividad, de lo que realmente me da satisfacción en la vida. Quiero que este cuerpo tenga fuerza y se movilice de una determinada manera, y veo cómo fracasa estrepitosamente y no consigue esa supuesta consistencia a la que aspiro, aquella que me parece normal en otra gente. Ayer vi que era necesario que utilizara mi cuerpo no como un estorbo, sino para expresar mis tránsitos creativos y mis emociones. Estoy demasiado separada de mi cuerpo, lo veo sólo necesario para levantarme, correr, llevar cosas de un lado a otro, alimentarse, oler lo que no quiero y rechazo, representar mi belleza (que está erosionándose o nunca muestra ese potencial), escuchar sonidos, esconderme, y eso me hace sentirlo como un lastre, reprocharle en todo momento cualquier intento fallido, su incapacidad; hasta intento zafarme de él. 

Y ayer tuve una revelación mientras leía: me sentía como un todo, y podía dedicarle a la lectura todo mi apasionamiento, incluso físicamente. Y esto fue muy interesante, porque creo que en realidad yo soy quien canso a mi cuerpo con mi deslealtad en vez de ser mi cuerpo el que se cansa. Tengo que encontrar y sentir más armonía. No vale con pensar que en el fondo lo único que necesito para ser yo es una mente que lea, escriba y cree: una máquina biónica de lectura y escritura. Basta de querer ser invisible e intangible. Pero no tengo claro cómo puedo hacerlo, porque no reacciono demasiado a los placeres del cuerpo y todo me parece demasiado trabajo. Necesito volver a conectar con él. 

Cuando estás con alguien que te quiere y a quien tú quieres tocar y tener cerca es más fácil la armonía con el cuerpo. Por eso creo que es tan importante para mí ahora el conquistar esa frontera, la de mi alma y mi cuerpo, y el quererme sin necesidad de que otra persona de fuera consiga acceso a esa comunicación necesaria entre mi cuerpo y yo, y me la robe (cuando se enamora de tu cuerpo antes que tú).  

Para empezar tengo que tener derecho a mi espacio, el que me rodea, y utilizarlo. No lo hago lo suficiente. Luego tengo que utilizar mis sentidos de forma más variada. Creo que mi cerebro ha desarrollado ciertas capacidades que son extraordinarias (auditivas, olfativas, táctiles). Teniendo en cuenta de que vivo en mi cabeza la mayoría de mi vida, eso no es extraño. Eso quiere decir que soy capaz de regenerar mis neuronas y cubrir aquellas necesidades que me acucian. Estoy más cerca de mi deseo infantil de súper poderes de lo que nunca haya imaginado. 

Voy a dejar de preocuparme durante una temporada por el resto de la gente y de cómo me comunico con otras personas, porque en el fondo cuando alguien te ve cómoda contigo misma y con quien eres todo es más fácil, y supongo que también les pareces más atractiva. 

Me ha llamado mucho la atención el haberme enamorado de María Callas de la forma en que lo he hecho. Y en este momento preciso de mi vida. Ser capaz de apreciar la belleza inconmensurable de su genio artístico y el de los compositores de las óperas. Algo sin duda está cambiando en mí, y tiene buena pinta. 

domingo, 6 de abril de 2014

Roman à clef

Life as we know it, just a droplet of dew to satiate our thirst. A search of visibility in the mist, of depth in the rain puddles and immensity in small things. 

I'm a drenched soul that longs for her beloved. 


Darlinghissima

Tu recuerdo reluce en mí como una turquesa extraviada en el asfalto. En él tu aliento me turba, me apresa, me mezo en tu intencionado silencio. Y el sabor de ti es un jardín en las apariciones de la arena. 

Eres una atracción segura y vinculante, un lucero atravesado por mis temores. Tú eres mi inmerecido reposo. 



jueves, 27 de marzo de 2014

Bildungsroman


I will now be quiet and still in this ambience of populated silence. I now feel ready to express their certainty that there is no beginning nor middle nor end in the howling of the fire illuminating our hearts. There might not be a clear route of escape from the flames, nor a slit in the arteries for us to slip through and join the myriads of oxygenated bubbles that reach the entries and exits of our bodies. 

The despair of non returned love, like a fallen seagull in the poisoned sand, tears us apart. I would love to see the brave and infuriated enamoured sea brawling at last, retrieving and letting go of us sea tourists who lost the way a long time ago, but that's not going to happen; neither will our night time readings dispel from our dreams after incising in our skin the blueprint of their spell. 

She doesn't love you, but you keep on writing this bildungsroman that places her as the centre point of your education. 

viernes, 21 de marzo de 2014

La madrugada es hora de vender libros: Carta a mi librera



Querida, 

Te quiero agradecer tu cuidada atención ayer cuando me orientaste, situaste y embadurnaste con aquello que tal vez te inspiré y había errado al buscar. Los libros que amas y que me recomiendas debo leerlos con urgencia, no hay otra manera; así que en mi trayecto de anoche a casa recogí tu poema preferido de nuevo, y también me adentré en las mazmorras de Nâzim Hikmet y Sapienza, sus herrumbres, su pasiones, su perdición y los rasgados de sangre y luz en el vacío. Desde ahora alojaré vivamente en mi memoria mi otro trayecto por tu librería, esas idas y venidas entre los estantes, y tu maravillosa intuición al no rechazar mi ignorancia. ¿Cómo pude perjurar contra tu Goliarda Sapienza y su Art of Joy, yo que vivo inmersa en Djuna Barnes, H.D., Virginia Woolf, Ntozake Shange, Dorothy Parker ...? Bien, cualquier mujer que supera las 500 páginas tiene algo que decirme, algo vivo y ardiente que me sacuda de mi estupor vital. He de decirte que te he traicionado vilmente y que anoche he comprado L'arte della gioia en inglés porque mi vida la traduzco constantemente y mi memoria inglesa de rescata de mi deriva.

Sentí el síndrome de Stendhal al leer a Hikmet, no es extraño cuando encuentras lo buscado o lo que otra persona ha entendido en ti. Una flecha, un discurso, un tránsito de nuevo por mis alter egos (Genet, Quentin Crisp, Djuna Barnes, Romaine Brooks a quienes no leo ni presencio lo suficiente por miedo de haber sido esa persona en otra existencia paralela, quién sabe). Pero ahora me brindas a Hikmet y mis defensas se derrumban. Le leo. Desprotegida y expectante. 

Las flechas y hendiduras en la noche contienen la mirada encendida y penetrante del gato pardo; si lees un libro después del anochecer su magnetismo te ataca, y el famoso virus del lenguaje de Burroughs también torna tus moléculas en portadoras de vaticinios, esclarece el twilight para hechizarte y condenarte a formar parte para siempre de los eslabones de sus cadenas de ADN. El verbo extremo, el verso anochecido, la mirada del zorro también perdido como tú en los bajos fondos de la oscuridad urbana, ciego, extraviado tras traspasar el umbral del parque londinense donde vive, después de cruzar los downs empapados; es él mismo que te empuja a los escaparates de las librerías cerradas. 

Siento decirte que no suelo entrar en librerías. Me abruman, me sacuden, me hacen huir de su energizante ímpetu literario, de las voces que te asaltan al traspasar su umbral. No entiendo a quienes venden libros, y no me suelen entender a mí, a mis delirios inquisitorios, mis vaguedades. Intento pasar desapercibida, y hago zigzag alrededor del centro floral que disponéis siempre para alojar los libros urgentes, y derivo hacia los estantes equilibrados de las paredes. Yo les compro los libros a quienes sacan las librerías a la calle para oxigenarse, a quienes no se cansan de haches intercaladas, prensadas con la lluvia de la calle. A los verduleros de versos y a las espiritistas de la narrativa. A quienes saben que los libros se escriben también en jirones de papel, en asentamientos de serpentinas, y en fajos apretados del borde exhausto de aquellos calendarios que tienen arrancadas todas las hojas de los días y los meses. 

Los compro al hombre tuerto que los vende inconcebiblemente a la una de la madrugada en su puesto trasnochado. Le observo con una sonrisa de complicidad escondida cuando él recuerda y me hace un listado de los libros que todavía no ha vendido, para después chuparse el dedo y recorrerlo por los lomos de los libros de ocasión (su memoria es táctil). Su ojo de cristal está pendiente de los ladrones de libros (todos estudiantes) y sus escaramuzas. Así que mi sorpresa al sentirte cercana me hizo saltarme mi timidez, a pesar de recuperarla a ráfagas después cuando la gente salió y me di cuenta de que no estaba sola contigo y que me querían robar mi libro. 

Hay algo que me atrae en la cárcel relatada por Hikmet y otras literaturas malditas, en las narrativas y las distopias febriles que me atormentan con el lenguaje violento que resquebraja el fuselaje. Transcurrir tiempo en la cárcel y escribir allí en papel higiénico rígido, escribir con las uñas creando relieves en las paredes húmedas en las paredes húmedas que apestan a ceguera y a oscuridad sucia, códigos secretos sin tinta en cintas de papel escaso y escamoteado es en cierto modo un lujo inmerecido y extremo. Normalmente no nos damos cuenta de la prisión que nos rodea en nuestro fuero interno, en el exterior, y quienes viven en la cárcel son perfectamente conscientes de encontrar(se) allí, en una prisión, en cuerpo y alma, formando parte de un enjambre aplastado contra las rejas. Las ideas depuradas que vuelcan en su literatura se extienden por el interlineado de sus escritos, y nos alcanza el proyectil de lluvia de estrellas manchada y sucia con su delirio revelador


Ahora que eres mi librera no puedo escaparme. No hay retaguardia en las trincheras del pensamiento y la emoción. Me has hablado del Pan Desnudo, de Sapienza, de Abdelá Taia, de Chukri, del verso de Hikmet con esos poemas suyos que puedo leer en los vagones de metro sin cubrir la portada con los dedos, ansiando que ojeen el libro por detrás de mi hombro las otras personas que están allí, aquéllas que en mi tránsito por la ciudad subterránea me empujan en unísono la mochila de mi espalda y el cuerpo contra las barras del vagón. Tal vez si leyeran algún verso de mi libro tendrían más piedad y respetarían mi viaje, mi condición de flaneuresse

Bien, me ahogo en la palabra, me reflejo en la pátina del café, me hundo en el sofá y mientras leo busco posturas imposibles. Tú tienes toda la culpa. 

Mañana o el año que viene tal veces descubras por mí a Khadija, a Fátima, a 'A'isha, Halima, Lubaba, Sha'wana, Zuda, Jahanara, Noor. Pero primero tengo que volver al libro del que te hablé y redescubir la literatura de las místicas, santas y descarriadas sufistas. He cogido el libro que te dije que olvidé y ya no le tengo miedo. 

Muchas gracias por tu ayuda y por indicarme el camino de las baldosas amarillas hacia la epifanía y la oscuridad deslumbrante. Quieres que me enardezca con el vacío de Hikmet, Mohamed Chukri y Goliarda, ¿por qué? Bueno, tendré que descubrirlo antes de contarte algo que valga la pena ...

Un abrazo

lunes, 13 de enero de 2014

It is all

This fragrant vibrancy that overwhelms the sites of my desire and composes the tenets on which I stand.   

domingo, 12 de enero de 2014

Stendhal syndrome


It's the flavour of you inhabited by pain and longing. I'm still here, have not found you.  

lunes, 23 de diciembre de 2013

Reading poetry


You can only feel love after you've shattered it. She is not love embodied, just a cold wind that turned sour. 

domingo, 22 de diciembre de 2013

Seagrass


Es como si te acabase de conocer, cuando el amor ha muerto vuelvo a sentir curiosidad en tu mirada. 

Es como contemplar tu feminidad desde lejos, desde fuera, sin creer ya en ella porque ya no me inspira, yace aniquilada por el fracaso de nuestros desencuentros. 

Útero


Sentir las flores rojas en el útero, en la falda de su montaña, donde sólo alcanza la vista de la mujer, su propia mano en tu mirada. 

martes, 17 de diciembre de 2013

I Know That You Know That I Know That You Know



Femenina


Te impregna un manto de caucho, una ola de generosa creatividad, no son las migajas, no estás pidiendo permiso ni ningún favor.

Estás ahí, donde tienes que estar: ahí.

Nunca nada volverá a ser lo mismo.