viernes, 29 de noviembre de 2013

Embedded


I have to read poetry, poetry I have to read. I have to find in those words the yearning that led me to this, to the reasonings I make to myself, the details in my rebellions, the backdrop of my core weaving. 

I have to read poetry. Poetry I have to read.

jueves, 28 de noviembre de 2013

In short


Stories that belong to those moments set in time and up for a change. Short stories. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Palabras


Utilizo las palabras como llave, como ofrenda, tal vez como presa; como inicio de una conversación que se extiende y que debe continuar.  

martes, 26 de noviembre de 2013

Rain from inside the car


Si no logro hoy ser creativa con la palabra, intentaré serlo con la mirada. Hay veces que los ojos te bailan y no puedes enfocar correctamente la realidad, ni siquiera tu realidad. Y durante esas horas embrujadas intentas reconocer con ojos enrojecidos esas pistas y rastros que la lluvia todavía no ha borrado. Tienes que ir despacio porque la maleza podría aprisionarte. No debes forzar el ritmo para no desorientarte. Mirar debajo de la ropa posada es una manera. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

The way they went


They left with candour, they left in the same way: silently and present. Both my dad and my brother left together, they left with us.


Esta mañana quiero escribir con las palabras que destilen más intensamente del alma, aunque el cuerpo lo tengo asediado por el presagio del invierno temprano. Y mi conversación es una tanda de fogueo, intento recuperar el recorrido de mi interlocución interna y a veces no recuerdo en qué consiste la desnudez del pensamiento.

Escribir sobre no escribir parece un lujo premeditado. No debería convertirse en un hábito, pero es un paso intermedio que no puede saltarse para acercarte a la lucidez creativa. La ficción es un territorio marcado en busca de un fin, aunque tan sólo se trate de la descripción del personaje y su circunstancia tanto en las historias mínimas como en las épicas. Pero el dulce control de tu vulnerabilidad que estableces no siempre es accesible.

Las mañanas te permiten esa mediación más de cerca, y te esfuerzas a emplazarte a relatar tus intermitencias en un forjado interno. El mero hecho de avanzar en un espacio en la página parece un logro, un redimirse ante tu ansia, un despegue en tu búsqueda hacia la narración de ese castillo, ese ágora, el terreno abonado de tu introspección.

El canto del cisne que se prolonga hacia el infinito es tu meta, tu destino. El perfil de la maquinaria imposible, las emociones inconfesables, ácratas, tu intersección con ellas. Escribir sobre no escribir es la descripción de tu frenar en seco, de tu reacción inmediata, tu integración con la realidad más innata, la sabiduría inusual de aquellas personas que narran, que siempre han narrado.

He explorado el terreno, pero no siempre me resulta familiar porque el territorio es escarpado y el tránsito errante. Intento condensar en reflexión los puntos de apoyo, de permanencia, y esto me permite decir que escribir a veces es un tránsito transparente, un recorrido fluido, pero otras veces es el movimiento seguido a la parada, la permutación de raíces que hay que desenterrar y explorar con las yemas de los dedos hasta llenarte las uñas de tierra, escarbando ante la incertidumbre de tus dudas y preguntas, soportando la intermitencia.

Ahora podría acabar la frase en cualquier momento y retirar la página, pero no debo. Mi mente no encuentra consuelo pero conoce sus obligaciones y necesita emprender la escritura diurna, ya que se encuentra en riesgo de encallarse en la protesta durante el resto del día. Me resisto a pensar que durante todo este tiempo que se ha adelantado al momento actual, estas horas que preceden a este mismo instante, no se haya gestado un movimiento de tierras lo suficientemente intenso para ser detectado por el medidor más sutil y sensible. Sé que he pensado mucho, que me he planteado múltiples cuestiones, que he diseccionado un número ingrávido de sensaciones detalladas, y aunque sólo se tratara de encontrar un objeto de flotación me doy por satisfecha.

Las ficciones se acomodan a tu estado de ánimo, pero también se dejan seducir por el apresto matutino. Éste es el momento en el que mundo gira, bosteza y se despereza en estiramientos, y también el establecimiento de tu plazo de entrega.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Cansancio / resfriado


Es una noche a la que no he podido permitirle asumir toda la coherencia que debiera haber tenido. Tenía miedo del insomnio y he hecho todo lo posible por evitarlo a base de malas decisiones que, como todas las malas decisiones, tenían sus motivos. 

Ahora voy a dejarme llevar por el cansancio inducido, un cansancio soleado pero sin pena ni gloria. 

jueves, 21 de noviembre de 2013

rose is a rose is a rose is a rose


Ok, la mañana ha comenzado hoy con la aspiración de remontar más que de comenzar. Esto es debido a la necesidad de extender el margen de acción de la noche y sus cualidades redentoras. Me he comprometido conmigo misma a trabajar lo necesario para garantizar la supervivencia de mi alma artística. Y consiste en renovar cada mañana los votos del manifiesto de compromiso artístico.

Inflexiones


La pluma se alimenta de tinta. Ésta se integra en el fluido vascular de la narración y se pega a las paredes contextuales. Luego reanuda sus obligaciones, y sus brillantes palabras se desploman entre sílabas enteras que errabundas emprenden la búsqueda de sentido. 
 

martes, 19 de noviembre de 2013

It's gonna be pencils


Wetness


There is something really hardcore about wetness. How when you are thinking about it it doesn't matter, but when you are in the midst of it and feel cold, and your socks are drenched, and you wish for refuge, but refuge is hours away, there's nothing romantic about it. 

It's just a thin bright veil of shiny discomfort on your skin, a feeling of hollowness in your bones, an empty headedness, a shallow breath, fearful of the starchy frost, gagging your throat with unspoken niceness and syllables short of endearment. 

And you resolve it has come winter and time to loving yourself through winter. 

Mechanical


Machine parts are like words in a poem. They fit right in, they swing and rotate, they backtrack, they chuckle and slide and brake. 

lunes, 18 de noviembre de 2013

Apeadero


Cualquier momento es bueno para escribir, incluso aquéllos en los que te falta fluidez y la mente no exterioriza sus líneas tangenciales, sus intentos de encontrar o de evitar coherencias, sus parajes nublados, sus incursiones en lo escondido. 

Estos días, debido a que no estoy dedicando suficiente espacio físico y mental a mi escritura ni a mis lecturas literarias, me encuentro retenida en una falla imaginativa de la que quiero salir cuanto antes. Quiero robarle el tiempo a las precisiones y exigencias de la vida y voy a encerrarme a escribir. 

La vida transcurre al ritmo rápido y exclusivo de sus minutos. La manera de emplazarla es escribiendo. Al hacerlo nunca tengo la sensación de perder el tiempo. Es para mí la actividad más cercana a la respiración. Cada palabra es un paso más hacia la eternidad. Y es cierto que a veces querer escribir es como proponerte sudar. Ahí sentada, la realidad parece obvia, incluso dentro de su resbaladiza resonancia, y no ves la manera de invocarla. Parece insípida, lánguida, muda. Las palabras, las frases no corren a tu encuentro. Miras tus manos, tus dedos, tu pluma con preocupación, con cierta inquietud, queriendo estar consciente, pero sintiéndote detenida en un apeadero. 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Kindred


Gisèle Freund

Typewriter



Me he comprado esta máquina perfecta para trabajar en mi escritura intuitiva. 

Inocencia


No sé muy bien quién sería en este momento si no hubiera perdido la inocencia. Con las muertes de mi padre y de mi hermano este año la he perdido.

Perderla quiere decir ver cómo surgen sentimientos dentro de ti, notar cómo se prenden a tu carne, decir adiós a aquéllos que antes te protegían, acoger en tu seno a los que desde este momento han de calentarte cuando haga frío, impedirte caer aunque exploten granadas a tu alrededor, aunque te empujen y caigas por un precipicio.

Ahora sería una persona que tendría un techo sobre su cabeza sostenido por una falsa idea de seguridad. Tal vez alguien con miedo a caer, a sufrir. Alguien más vulnerable pero menos sensible, alguien con menos conocimientos. No sabría lo que sé ahora sobre la permanencia, la pérdida, la fragilidad, lo que se escucha cuando todo es silencio. No sabría parar, frenar. No sabría erguirme cuando tienes que empujar tu cuerpo adelante, levantarte y hacerte cargo de una inmensidad de dolor, responsabilidad, realidad. Y sobre todo no sabría que no es tan fácil rendirse. 

sábado, 16 de noviembre de 2013

Surrender


Intense rounds by my inner self.

Incendios


Los momentos estaban sedimentándose y pugnando por irrigarse en el exterior para absorber oxígeno fresco. De repente ese ritmo y candor cambiaron de sentido.

viernes, 15 de noviembre de 2013

coup de foudre


Most deservedly. 

That there is this possibility at all


6 October 1937

Write to me often, I live by your letters. Write to me truly. I don’t think I am clever enough to read between the lines, or if I think I must, then I read volumes. Write to me truly. Tell me how you are, what your bed is like (I mean, what the mattress is like, the unembalmed mattress). What you are wearing, the colour of your eyes. Tell me the compliments you have, they please me better than they please you, though they may please you too. Tell me what is unpleasant, uncomfortable, annoying, for I shall imagine it anyhow, I would much rather you told me. The best thing you can tell me in any letter is the date, for each date will bring you nearer back. Tell me the date, the hour, whether you are sitting in a straight or a curly chair, whether your window faces east or west.

But most of all, you are so far more than duty to me – tell me how you are, and tell me you take care.


Sylvia Townsend Warner's letter to her life partner Valentine Ackland

Escribir



Escribo sobre algo; otras veces sobre escribir, y también sobre no escribir. 

Sentidos


No quiero borrar el número de teléfono de mi hermano de la memoria de mi móvil. Tengo su televisor en mi casa, y pienso en él hasta cuando uso el mando. Recuerdo cuando le enseñé a utilizarlo. 

Estos pequeños gestos me acercan a su recuerdo y se cuelan y resguardan en mi cotidianidad. 

jueves, 14 de noviembre de 2013


As soon as you are ready to go. 

Shine


That truly special shine from inward, behind the black. 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El Norte


Y tras el caos de estas últimas dos semanas vuelvo a intentar narrarlo todo. Narrar y narrar; a veces mi vida, a veces el pensamiento, otras el sentir puro y duro, irascible o exultante. Durante este tiempo tan lejos de aquí me he estado buscando constantemente, por todas partes, intentando al caminar por el hielo avistar las banderillas que en otro tiempo habría clavado en él con mis señas de identidad. Es extraño cómo, por mucho que intentas aferrarte a ti mientras te rodea la ventisca, te desdoblas y una parte de ti te deja una vacante, y se aleja mientras todo se vuelve confuso y retirado. Es como un destierro de ti misma, del mundo, de todo. Es más fácil describirlo ahora que en el momento en que sucedía, aunque la intensidad de ese perturbar, de esa hecatombe se ha reducido enormemente, y en realidad lo que logro describir aquí no es sino un bosquejo de lo que ha estado sucediendo, porque es como un sueño que se despeja y te abandona cuando el despertar comienza a cuajar y tu ensoñación se esconde, se resguarda en un fósil acaracolado. 

Pero mientras se estaban preparando las horas heladas, me intentaba forzar a escribir, a narrar, a decir algo, y no me daba cuenta de que en estos principios de noviembre el reloj ha querido dejar de contar las horas que se desvanecían, los minutos se han vuelto forraje, y los colores han ido perdiendo su tonalidad. Un torpor creciente y el desaliento más insultante me han empujado contra la pared. Mientras se estaba forjando este sueño arisco y desabrido mi capacidad de contar ha sido rebajada con una lima de hierro prácticamente a sus virutas, se me escapaba el conocimiento de mí, de mi mundo, de aquello que me sustenta. No he podido localizarme, pintar mi autorretrato, y a medida que los días pasaban, me parecían ajenas aquellas visualizaciones de apenas unos días atrás; el haber podido levantarme, movilizarme, el haberme ilusionado con algo, el haber hecho la mínima acción parecían cosas extrañas a mí, a mi estado actual en el que me estaba descomponiendo. 

Da igual que alguien te diga que van a ser sólo diez días, una semana, el dolor mental es tan fuerte que te desdibuja y te atormenta, y sólo quieres que te deje en paz. Ahora todavía lo noto cerca, no me ha abandonado completamente. Sé que mi mente está exhausta y que necesita de un par de días o tres para comenzar a sentir que está en tierra firme, que el suelo no es un océano de tinta en el que flotan las placas tectónicas y se resbalan a tu paso. 

Mañana me encontraré mejor, aunque tengo que tratarme bien. 

El taxidermista



Durante toda la semana me he sentido como una mariposa de colección atravesada por un alfiler, ajena a su futuro, desplazada y débil. Sé que estaba enferma, y me ha afectado a la cabeza, pero en esos días sufro muchísimo, por eso ahora casi no puedo creerme el momento actual, porque durante ese tiempo la caída, la falta de todo, el vacío parecen insuperables. 

domingo, 10 de noviembre de 2013

Descolgada



viernes, 8 de noviembre de 2013

Self-inflicted queries



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Outside


Mirando al mundo desde fuera. 

martes, 5 de noviembre de 2013

...


lunes, 4 de noviembre de 2013

Intermitencias


Soy capaz de prensar en mi retorno a mí imperfecciones absolutas y grandes permutaciones del sentimiento.

The road less travelled ...

Tren en marcha

Estoy escribiendo para salir de un cierto callejón en el que me he enzarzado. La lección que debo entresacar de esta situación en la que estoy aguantando con estoicismo está cercana, espero, pero todavía me siento vulnerable e insegura, torpe a la hora de congregar la sabiduría suficiente para darle a cada cosa la importancia que tiene y recobrar la tranquilidad.

Estoy perdiendo el tiempo con cosas a las que ya no debería prestar atención, pero es cierto que es a estas horas cuando me encuentro más lúcida y despejada, aunque esto sucede después de haber transcurrido la mayor parte de la jornada en un estado de estupor o de simple supervivencia, teniendo la sensación de que he estado fallándome a mí misma, con el añadido de sentirme débil física y mentalmente, con lo cual no consigo resurgir del todo y al final acabo machacándome igual.

Y a veces no se trata sólo de mí, sino de mi relación con otras personas, sus reacciones insospechadas (aunque tal vez no tanto si hubiera hecho caso de mi intuición) que terminan afectándome. Para cuando me doy cuenta del todo, el daño está hecho.

Tengo que volver a centrarme, pero debo darle tiempo al tiempo, porque es cierto que no me he estado sintiendo bien físicamente, y eso tiene una incidencia muy importante en mi estado emocional. Pero ¿cómo volver a montarte en un tren en marcha?

domingo, 3 de noviembre de 2013

Remembrance


How many times have you thought: "I wish I was then as I am now". Is that remembrance?

Razones

Te guardas algunas lágrimas, razones para llorar. A otras les permites la salida. Aquellas razones que meditan en tu corazón y que pugnan por licuarse son como un arrullo, el arrullo del dolor, pero no te atormentan.

Ese algo

Supongo que estoy esperando a que pase algo. Y ese algo me elude por ahora.

Imperfecciones

Mañana tiene que ser verdad. No puedo ocuparme de todo, no puedo saberlo todo, no puedo entretenerme por todo. Si quiero escribir tengo que dejar atrás todo lo accesorio, todo lo superfluo, y en este mundo de constantes estímulos, saturación informativa, y ofertas de charlatán es muy fácil dejar que el tiempo se sacuda y quedarse sólo con las pulgas.

Tengo que contenerme y asumir un cierto papel en mi propia vida, que no es más que el de observadora imparcial de este caos imperfecto que me rodea. Y si todo fuera perfecto, también tendría que narrarlo.

Carambola

Esta noche querría dedicarle un saludo al día que ha transcurrido. Ha sido un día en el que habría querido pasear un poco, pero al caminar por el pasillo he oído un ruido en el armario de las escobas, y al abrirlo se me ha caído todo encima. Me he pasado toda la tarde poniendo cada cosa en su sitio. Y no he paseado.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Attempt

Son palabras intermediarias al trasnochar, cuando la palabra no surge fiel al incendio que todavía arrecia en el alma.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Some

Tears. Some of which you hide.

Lo sabes

El arte te obliga a la nocturnidad.

Mornings

Me levanto de nuevo, y café. Me levanto de nuevo, y café. Me levanto de nuevo, y café. La noche ha pasado a convertirse en un fragmento de mi imaginación.