viernes, 23 de mayo de 2025

Seguir

 Estoy aquí, aunque para escribir más tengo que leer más, ayyy. 

lunes, 31 de enero de 2022

Inspiración



Hoy es un día en el que he hecho cosas, pero ya a las 14:30 me parece corto porque tengo que ir a casa de mi madre, que está un poco revolucionada. Así que voy a tomarme todo con tranquilidad y ponerme un ritmo de trabajo diario para así tener la sensación veraz de que estoy haciendo lo que me propongo hacer.

Primero de todo voy a leer una horita lo que me queda por leer de C.: Los Villancicos y la Metamorfosis. Luego iré con mami un rato, y volveré a eso de las diez, supongo, y tendré a gatito con muchas ganas de jugar y de comer, así que tendré que estar preparada para ello. 

Por la noche tendré un pelín de tiempo para ver alguna cosilla, pero no mucho. Ya casi me veo yendo a la cama. Así son las cosas. Mañana voy a comenzar a hacer la animación, que es bastante. Y veré cuánto tiempo puedo estar dibujando, y luego investigando, etc. 

Tengo ganas de leer, de crear y de seguir escribiendo. No pasa nada porque haga el esfuerzo de decirme a mí misma lo que quiero hacer, y, poco a poco ir escribiendo de forma más creativa. Otra posibilidad es ir pasando a limpio todo lo que tengo que volcar al blog, que es mucho, y así trabajar de otro modo. 


miércoles, 15 de diciembre de 2021

Paisajes

 Pues aquí ando, de nuevo, y con muchas ganas de escribir, aunque me cueste hacerlo. También querría leer hoy, aunque también me cueste hacerlo. No quiero ver más series ni más películas, quiero otro tipo de paisaje mental en el que ir viéndome. 

sábado, 23 de mayo de 2020

Ya



Tengo ganas de hacer cosas. Este finde es un coladero de ilusiones. 

viernes, 22 de marzo de 2019

Almohadas

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He sentido la tentación de escuchar unos vídeos hoy sobre la realidad, pero al final he pensado que soy yo quien lidiar con esos conceptos en momentos solitarios de reflexión, como hago aquí. Y conseguir dilucidar el significado y corporalidad de esos reflejos que no son tanto del intelecto como del corazón. 

Y también ejercitar el músculo del recogimiento, aunque no parezcan evidentes sus efectos a corto plazo, que sí lo son, porque al final me provocan ganas de escribir, que es una de las mejores sensaciones del mundo para mí. Respiro libertad y autonomía, y puedo enlazar los pensamientos y emociones durante el día con esa corriente narrativa que intercede con la escritura. 

Ahora mismo me está faltando el tiempo. Me quedan apenas 15 minutos para arreglarme y marcharme, así que debo ponerme en movimiento. Pero me alegro de haber estado este ratito, cuando todavía tengo la almohada pegada a la cabeza y me pesa el sueño. 


domingo, 27 de enero de 2019

Difícil


Sigo resistiéndome a ponerme en marcha con mi trabajo interior. No sé por qué. Y tampoco estoy cocinando. Supongo que últimamente es una reacción a mi estado físico, pero el resto de cosas que hago son para evadirme, nada más. Aprendo algo sobre mí, pero no de la misma manera. Si sigo así, voy a perder la confianza en mí misma. Bueno. 

He estado pensando también que entiendo por qué Iber tiene tanto problema creyendo en sí misma. El mundo ahí fuera no le parece lo suficientemente permeable, generoso para permitirla trabajar en lo que quiere. Entiendo su pavor, su recelo, su trabajo interior para aceptar continuar donde trabaja. Yo tampoco confío lo suficiente en mí. Tengo que respetar sus dificultades. 

Creo que tengo que forzarme a hacer cosas que me inspiren. Yo sola ya no puedo hacer las cosas. Un rato, un rato cada día, en vez de caer en la misma letanía destructiva, paralizante. Un poco a poco, como esta escritura, que fluye cuando me atrevo a asomarme a ella. 

sábado, 19 de enero de 2019

Posponer



Sigo sin concentrarme en escribir, aunque estoy consiguiendo solucionar otras cosas. Pero le tengo un poco de fobia a hacerlo, y cuanto más me alejo de escribir, más me acerco a un cierto vacío reflejado en el material más cercano a consulta en internet. Tengo la noche de hoy, porque ahora quiero ver un par de capítulos de la serie que me he descargado, pero debo encontrar un poco de tiempo para leer y escribir. Yo misma lo voy a agradecer. 

domingo, 6 de enero de 2019

Palabras


Tengo que comprender quién soy aunque la dimensión íntima y el comunicarme no formen parte de mi vida. Ahora soy un corazón doliente, desubicado. Y soy un cuerpo amarrado a su dolor y desunión. Hace años me perdí y me alejé de las palabras interiores. Ahora intento volver a ellas. Las busco en el espacio donde late una doble lectura de una frase, o en las grietas del significado incompleto. Busco la lucidez, la certeza sencilla. 

En una personalidad del revés y en tensión, en constante exposición y dolorosa cuando se expone, los silencios muestran más que los castillos en el aire formados por el habla. Quiero darle permiso a mis silencios, defenderlos si es preciso. Cuando sea capaz de silenciarme e involucrarme en la palabra interior, la escrita, su significado; las almas que la pueblan; las cosas que no se dicen y las que se ausentan; las que se seccionan, las que se reducen, las que no son necesarias, las que se inventan y no se cuentan, las que se inventan y no deben decirse pero sí escucharse, entonces no estaré volcada en exigencias, en esconderme, en narrarme en tercera persona. 

jueves, 3 de enero de 2019

Vocabulario

vocabulary
/və(ʊ)ˈkabjʊləri/

Escribes mientras vas encontrando, tropezando con el vocabulario. Es curioso cómo la noche de aquí no es como la noche de allí. Cada noche tiene su profundidad, su tono azulado metálico, su evocación y ecos. En esta casa he tenido noches mágicas de palabras trazadas con compás, creativas y sabias, pero no me acuerdo mucho del tono. 

Las noches en mi casa han sido siempre diferentes. Más abiertas, más espaciosas, más silenciosas. Noches de verano y de invierno, ambas a dos producían arcos y descensos, nuevos temas y radiantes pinceladas de emocionantes narraciones. Aquí es todo más sobrio, más lejano a su significado secreto, más monocromo. 

miércoles, 2 de enero de 2019

Escribir a tientas


Emocionalmente estoy agotada. Me he pasado varias semanas llorando y sufriendo, intentando recomponerme lo suficiente para ser funcional, y es normal que mi vocabulario parezca pasado por agua. No escucho las palabras bien, me suenan a plástico de un solo uso, lucho por entrar en un espacio en el que estoy excluida. Pero no me doy por vencida. Tengo que tenerle respeto a la intención de escribir. Ahora voy a leer, espero que no sea demasiado frustrante. 

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Take shelter


No sé qué voy a escribir esta noche, pero el mero hecho de escribir es muy significativo e importante. Es verdaderamente mágico poder moverme por estas líneas, aunque no tenga mucha fe en estos momentos sobre mi capacidad de expresarme de forma creativa. Y tengo miedo que si sólo expreso mis pensamientos no logre esa unión necesaria entre mi yo interior y mi yo escondido. Hubo una temporada durante la que escribí sin parar durante varias semanas y no conseguí ningún resultado. Me seguí sintiendo muy vacía. Y también ha habido épocas en las que he escrito de forma excelente, pero no lo notaba. Y en otros momentos, simplemente he escrito. Nada más, nada menos. 

Creo que se puede prender el pensamiento y la emoción sin sentir tanta angustia. Y si se siente, materializarla, caramelizarla, atraparla. Tal vez muy a menudo no se pueda escribir sin angustia. 

Cada vez que anuncio que voy a escribir mi gran declaración se vuelve insulsa. Es cierto que hay ciertas cosas que no hay que contar; es algo muy paradójico. 

A veces siento que lo único que me falta es la fe, no la voluntad. Creo que el secreto de la felicidad es la continuidad, la consecución de pequeños objetivos, ver cómo la tranquilidad va surgiendo en algunos momentos y mecerte en ella. 

Todos los escritores y escritoras tienen algún vicio o virtud. Yo, si tengo, no soy consciente, no puedo fomentarlos. Y también tienen manías, y rutinas. Y yo no tengo ninguna de estas cosas en este momento. Tengo otras cosas que me molestan mucho. Y carezca de muchas otras. Pero tengo algo de libertad. Puedo escribir todo lo que me da la gana, en principio. Tengo tiempo. A veces me gustaría ser una persona que cuando no está escribiendo, está pensando o pegada a una página. No me gustaría ser nada más, porque hay muchísimas otras cosas que me frustran y que intento una y otra vez. Es una pena que hablemos tanto sobre nuestros fuegos fatuos, nuestros intentos fallidos. Lo que realmente sería interesante sería ver aquellas cosas que sólo puede intuir la escritura. Creo que es lo que buscamos con tanta insistencia. Porque yo hablo constantemente de escribir, y ya me he acostumbrado a ello, soy consciente y lo acepto ahora con benevolencia, pero también me gustaría tener más lucidez. 

Con respecto a I., me doy cuenta ahora tras leer algunas entradas de este blog que hay otros momentos en los que he sentido desesperación y desolación. Y tal vez no debería darme tanto miedo la situación actual. Creo que lo que busco en la meditación, en esa aceptación, en ese atravesar las emociones difíciles y disfrutar de las emociones bonitas, es la plenitud humana, la sensorial, la intelectual, la pensadora. Debería darme cuenta de que escribir puede que no sirva para nada, pero es una forma de refrescar y de consolar al subconsciente, lo que llaman canalizarlo. Sentir y sentir, y nada más. Y ahora, sin la balsa de un amor en el que sustentarme, tal vez tenga la oportunidad de mecerme en aguas profundas y salir a la superficie de cuando en cuando. 

Mi intelecto y mi creatividad cargan una gran pereza en estos momentos. Creo que además me asalta el sueño y voy a dejarme caer. No sé si estoy a punto de acercarme a un punto de inflexión en la escritura, pero debo tener fe en las palabras que voy a sellar mañana, y esta noche enviar la botella con su mensaje dentro. 


lunes, 24 de diciembre de 2018

Navidad


No sé por qué, pero me está costando enfrentarme al día de hoy. Creo que si sigo sin leer voy a ser muy infeliz, pero hay algo que me impide hacerlo. Tal vez asocio la lectura con la soledad, con el sufrimiento, no sé. Pero voy a tener que deshacer esa maldición porque simplemente estar sin hacer nada lo único que hace es quitarme la energía y regurgitar los aspectos más oscuros de mi subconsciente. 

Y tengo la escritura, la tengo completamente a mano, aquí mismo, y no la utilizo todo lo que debiera. Ahora está todo este asunto de la Navidad, que espero que acabe lo antes posible. No sé si voy a conseguir tiempo para tranquilizarme, para reencontrarme con mis retos y mis logros. Espero que sí, pero sería casi un milagro. 

Ayudaría el cocinar un poco, el pasar tiempo sola en casa, el ver a amigos y a amigas, el andar con la bici, etc. Esta semana podría hacer unas cuantas cosas. 

sábado, 22 de diciembre de 2018

Rewriting



Rewriting gives you a chance to make amends, offering you that smoochy smoochy feeling, and leaves you with the impression after a night out with yourself that you are actually jolly good company after all.

There is a certain awkwardness about writing that rewriting sands over and smooths down, this new window of opportunity to say things, to look over a word, a sentence, and ask yourself: can I really say this?  

Rewriting allows you to look at the final paragraphs and that full stop that saw the ending of pain and perceive the calling it quits as coming natural to you. There is a simplicity in that that is actually outstanding. There's no feeling of looking over the void, hanging on the verge of the cliff with bare feet, your bleeding toes and blistering open wounds bitten by the razor-like wind.

(Note to self: To look over this tomorrow)

jueves, 20 de diciembre de 2018

When writing


When writing, it’s hardly ever enough. It is difficult; then there’s the anxiety, and no one can really tell you what writing is. I cannot even really talk about writing. I can write to calm down the thirst and the need to talk about it. It’s like a cat chasing its tale. It’s never going to happen. And, yet again, it does.


lunes, 10 de diciembre de 2018

Pen to paper



Esta mañana me planteo cómo estoy. Cuando camine ¿seré yo o una sombra o una interrogación? He estado en casa todo el puente, y ahora que voy a salir, que me voy a exponer al exterior, que todavía no he encontrado, creo, el afianzamiento con el interior, me pregunto quién va a salir a la calle, cómo está, cómo se encuentra, a quién busca, qué es lo que busca. 

I. no ha estado en contacto con ella, y yo tampoco porque se ha escondido en los pliegues de este amor difícil. Mi subconsciente, mi psique se ha expresado sólo desde la alarma, desde un único puntal, con la presión obsesiva de una única pregunta: ¿es suficiente? ¿Va a quererme? ¿Cómo va a quererme mejor? ¿Cuándo va a despertar? ¿Cuándo van a cambiar las cosas? ¿Es esto lo que me espera para siempre? ¿Voy a poder vivirlo de forma más feliz?

Lo que pasa es que recorrer estos caminos ya vividos no terminan de remarcar, de dar pistas sobre el paisaje natural de estos momentos. Puedo repetir continuamente ¿qué ha pasado, qué ha pasado, cómo ha pasado? y no darme cuenta de lo que está sucediendo ahora mismo. El pasado sólo se puede entender desde el punto de vista del ahora mismo, porque el pasado está sucediendo en este mismo instante, y no nos damos cuenta del presente, de sus devenires, de sus incógnitas. 

(La pluma estaba seca. La he rescatado esta mañana. Espero recuperar también la escritura que transita por sus venas azules. Es una pena que tenga que parar ahora y prepararme para salir. Tengo que continuar el día expresándome suavemente, sin forzarlo, sin torceduras, aunque I can't put pen to paper right now). 

domingo, 9 de diciembre de 2018

Am I?



jueves, 29 de noviembre de 2018

Impulso


Es difícil explicar lo que es escribir esto, lo que impulsa a la escritura.

domingo, 10 de junio de 2018

Luego está la literatura



Al final me encuentro con que tengo que retomar la escritura. Me veo envuelta en este magma de palabras sin escribir, y tengo que darles salida sin que vea referencias claras de los aspectos de mi vida y mi subconsciente que debo esclarecer. 

No sé si me afecta reencontrarme con mi soledad, que siendo sonora no es gran problema, o si se trata de socavar los ecos de un vacío entérico, fisiológico y contumaz. He intentado muchas cosas que no han dado resultado, y es normal: las heridas del alma no se solucionan, no dan la cara con resultados ni técnicas. Se trata sólamente de ser, de arrimarse, de estar presente. Luego todo lo demás le va siguiendo la corriente. 

No sé si me he dejado de lado o si me he arrepentido de ser yo misma. De igual modo, nunca lo sabré. Tampoco confío en empezar algo ni en continuarlo, sino de no haberlo dejado nunca. Tal vez transija y permita que mi voz se pertreche y manifieste en su versión de carrera solitaria de fondo. Sí, la palabra es permitir. 

Luego está la literatura, a la que estoy fallándole. Me falta el lado social que me reafirme mientras luego consigo ser lo que soy en la página. No sé qué vendrá primero, la gallina ...

martes, 11 de julio de 2017

Autorretrato


Estoy buscando el tiempo interno, largo, ingenuo. El tiempo que finalmente tiene su ritmo, aquél al que no hay que apresurar, el que no llega ni se va sino que adorna el ahora con su presencia inadvertida. 

Quisiera que el tiempo pasara sin pasar sin ser yo protagonista, porque son los cambios (la vida es cambio) los únicos que se devanan delante de nuestros propios ojos, los objetos que permanecen porque están, incluso antes de que apareciéramos. 

Dissapearing acts


Some ideas are like butterflies, if you forget about them, they never come back. Their disappearing act is almost unnoticed. They take their meaning somewhere else forever, like a detached petal in the wind.