La verdad es que el tema de I. es preocupante. Tengo que dejar de hacer tanto esfuerzo y ver qué pasa si no me empeño tanto, si no empujo tanto. Tengo que dejar que sea ella la que me deje entrever qué tipo de relación quiere tener. Hoy me ha llamado para decirme que volvía a tener anemia. Lo siento muchísimo y sé que está en mi mente que ella recupere su salud. Tengo que cocinar, pero también tengo que dejar de hacer tanto esfuerzo, presionarla para que se comunique, para que me oiga en cada conversación.
Hacía tiempo que lo había decidido, pero he tenido que finalmente sentirme débil y soltar mis expectativas, dejarlo todo en el aire y permitir que el dibujo comience a formarse de ese vacío, sin ser yo quien movilice la inercia.
Bueno, todo esto va a formar parte del paisaje de hoy a punto de descubrir, el de hoy y de las próximas semanas. De la apertura sin miedo que voy a permitir se realice en mi subconsciente. Cualquier tipo de planteamiento que suponga forzar los acontecimientos observados mediante la voluntad en vez de la intuición va a ser a martillazos, como crear mucho ruido.
Todo el tema de I. me provoca mucho estrés. Es como frotarme la piel con un rallador de pan. No lo soporto. Tengo que encontrar una manera de llevarlo sin sufrir esta tremenda presión, esta quemazón en el pecho. Me va a interesar constatar hasta qué punto el mundo se registra cuando hay apertura total, o, mejor dicho, cuando el registro de una apertura total a percibir se desarrolla.
No se puede impedir que un organismo perciba y registre la información en la que se crea y recrea su identidad y autoría a cada instante. La interpretación de lo que sucede es una capa más que a menudo es accesoria, con impedimentos, parte de la crónica tendencia del ser humano a ser demiurgo, a sentirse así.
La energía mental, psíquica y física se agota, combustiona con la doble interpretación de la realidad. Empuja a la mente a rendir cuentas sobre su apetencia de realidad, sobre su reactividad y apetencias, y llamarlo a eso normal es demasiado.
¡Entre el gustar y no gustar hay otro nivel de percepción!