sábado, 31 de enero de 2026

Escozor

Este estado anímico ahora mismo es de malestar. Creo que sería mucho más fácil si me tomara un poco de R., como me aconseja Alberto. Porque es cierto que estamos entrando en el territorio de la ansiedad. ¿Y por qué? Porque me he dicho a mí misma muchas veces que mi futuro está en la escritura, y ahora que me pongo a escribir me está resultando difícil, y mi mente y todo mi sistema toma nota y me pongo tensa. 

Es cierto que algunas cosas son duras y difíciles, pero es la enorme importancia que les doy. Escribir es lo que me va a sacar del fango, y, si resulta duro y difícil, me estrello, se me va la ilusión, vuelvo a desesperarme. Si en vez de eso me dijera que es imposible no escribir, y que cuanto más lo haga mejor me irá todo, que no se trata de sentir un bienestar inmediato al hacerlo, sino que las cosas irán cada vez mejor en mi cabeza al hacerlo, tal vez se reduciría la ansiedad. 

 

En pie

Me he puesto a leer sobre un derivado de la I. y que tiene efectos antidepresivos, y al final he visto que no tiene futuro. La única manera de resetearme por el momento es mediante la escritura, a pesar de que el convencimiento que tengo sobre esto a veces afloja. 

Físicamente me siento un poco rígida, y mentalmente sin aterrizar. Quiero ser honesta conmigo misma y definir el momento actual con sus características e incomodidad. 

Hoy me he sentido un poco mejor de todas formas. He llegado a pensar en lavarme y desenredarme el pelo, y he puesto ropa para lavar. Y, además, me he sentado aquí a escribir. Si consiguiera hacerlo todos los días creo que me haría mucho bien. Ahora mismo no tengo ningún otro objetivo que encontrar lo que se prende durante la evolución de la escritura, las verdades escondidas, las gemas subyacentes. 

Esto lo hago para mí y parece un regalo casi otorgado desde fuera. Ahora mismo parece que no tengo casi nada, que todo lo que poseo, incluido mi futuro, es muy poco, muy alejado de mí. Es mi historia pero no es mi voluntad la que la forja sino la mera gravedad de mantenerme de pie a duras penas. Quiero sentir que estoy en un estado mucho más firme, mucho más harmónico. Un estado que equipara el vivir con la acción. Ya no voy a exigir una acción ciclónica ni la consecución de múltiples objetivos. Sólo quiero acompañarme a mí misma, transformar mi percepción errabunda en algo más sólido y rítmico. 

Ahora mismo escribir me cuesta un poco y es porque estoy separada de mí misma. Pero mi día a día es duro y difícil, y la dificultad aquí quiero convertirla en algo florido, vivo y embriagador una vez se consolide. He dejado atrás la lectura compulsiva de noticias y tengo el subconsciente bastante libre de imágenes. 

El reto consiste en canalizar las emociones en conceptos, y luego en palabras. Ahora mismo mis emociones son una calma chica de escozor en todo el cuerpo. Y también me falta la seguridad en mí misma (quiero definir que se trata de seguridad dentro de mí en un espectro muy amplio). Quiero salir de este estado porque no lo acepto ni como normal ni como mío. Y al querer huir hacia adelante sin ningún lugar al que ir, floto en la incongruencia, en un estado que no entiendo y que no siento que me sostenga. 

lunes, 26 de enero de 2026

Salud

Estoy pensando que el trabajo que haga aquí es el más importante y fundamental de todos, el que me va a permitir sacar de la penumbra a esa persona que quiere expresarse en todos los ámbitos de la vida. Y esa expresión es fundamentalmente la de una persona sana en cuerpo y alma que se encuentra adaptada a su sociedad lo suficiente para ser operativa en ella, para residir dentro de sí misma y fuera de ella misma. Para no vivir en una perpetua duda, una perpetua y frágil percepción de sí misma. Para que mi cuerpo no sea mi prisión, sino una extensión más de mí misma. Y que los objetos no obtengan una importancia fantasmagórica, y las sensaciones no sean abrumadoras siempre. 

martes, 20 de enero de 2026

El "no"

Voy a encontrar la paciencia y fuerza de voluntad para comprender y perseverar en esta persecución del yo. Me refiero a canalizar e identificarme con esa fuerza tan tremenda que en mi psique me dice que "no" a hacer las cosas. Es un no rotundo, poderoso que gasta una cantidad de energía enorme, y, si pudiera identificarme con la fuente de esa negación, examinarla, cuantificarla, yo podría utilizar ese ímpetu para ponerme en acción. No es energía, ni una voz que simplemente se opone, es un magma de creación en negativo. 


lunes, 19 de enero de 2026

Oxígeno

Quiero idear un espacio seguro de creación y de expresión en el que yo pueda sentir cómo respiro, y poder entender las dificultades que esta tarea contrae, analizarlas y estudiarlas, oxigenarlas para no dar lugar a la inhibición ni a la contracción. Mi cerebro ha elaborado un plan certero, un caballo de Troya ganador para protegerme de todas aquellos factores que me alejen de la identidad en la que mis subconsciente nada libre, y es capaz de desarmarme por completo si eso supone crear una identidad paralela, hablar desde el miedo o desde el narcisismo o la ambición, o no saber exactamente de qué estoy hablando. 

Por otro lado, tengo un diálogo interior constante, y lo ideal sería utilizarlo a mi favor; o utilizar su potencia, su estado permanente para construir en vez de destruir. Y la espera indefinida es tóxica, y me aleja cada vez más de mi individualidad. Parece algo complicado y muy negativo, y me ha hecho sufrir muchísimo, pero es parecido a cómo he pasado frío en Londres durante tantos años por no saber qué ropa era la más adecuada. Se trata de no perder de vista las certezas adquiridas, la sabiduría más próxima a la piel, el sentido de la vida tal y cómo lo percibe el subconsciente, y los valores que recoge. 

Me he planteado no existir en el estado en el que estoy, y me doy cuenta de que hay una parte de mí que ansía desesperadamente formar parte de esta vida con coherencia. Una existencia validada y retornada, con capacidad de respirar a pleno pulmón, y que esa oxigenación no sea en vano.

Seguir

Estoy pensando que tal vez sí sea posible plantearme alcanzar un objetivo a largo plazo, y entender las dificultades que tendría paso a paso. Porque hay una parte de mi mente que necesito calmar y acudir a su llamada. Pero con el tiempo he creado unas barricadas muy elaboradas y ya parece que no puedo acercarme. "Lo esencial es invisible a los ojos", pero está haciéndote señales de humo todo el tiempo. 


En estos días he tenido instantes muy breves de paz y tranquilidad que eran muy enteros e iridescentes, y me han hecho pensar que debería ser posible el llevar una vida en sintonía con mi interior, sin tantas batallas campales dinamitando mis intentonas, mis aproximaciones y mis esfuerzos. Todo lo que me pasa tiene sus orígenes en sucesos que han acontecido, pero me han pasado a mí, a esa psique que sigue luchando por existir y que se rebela con una fuerza inagotable que casi me impide respirar y ser consciente de mi necesidad de protagonizar mi propia existencia. Mi cuerpo elige desmoronarse en este enfrentamiento, cuando lo que necesita es comprenderse, acordonarse, re-inventarse y re-crearse. 

Y luego está la ética del esfuerzo, de cuándo y cuánto esforzarse y cuándo abandonar. Y me va la vida en ello. 

Doble intensidad

No es sólo leer, es lo importante que es el tener mi propia intelectualidad. A veces pienso que sería muy importante para mí el jugar con esa cualidad que tengo: mi curiosidad. Hay una parte de mí que disfruta profundizando en las cosas. Tal vez, escribiendo sobre lo que me interesa llegue a averiguar una materia que estudiar, algo que valga la pena aprender, y que me entretenga con ello. No lo suelo planear, cuando pasa me lanzo a ello de forma entusiasta, y es como vivir la vida con el doble de intensidad.  

miércoles, 14 de enero de 2026

Pensamiento mágico

 Hace unos minutos me he dicho que tengo que ponerme a leer y a hacer las cosas de forma diferente, y eso no deja de ser pensamiento mágico, porque estoy diciéndome a mí misma que las cosas van a cambiar y que voy a poder poner en marcha planes para mejorar, y eso es una vez la forma de presionarme a mí misma con una realidad que ahora no existe. 

Si tuviera que forzarme a ver las cosas con claridad, que es lo que quiero, no me veo capaz de ponerme a leer como hacía antes. Tampoco veo cómo puedo dedicarme a fondo al proyecto de La Orácula. No veo ninguna de las dos realidades. Creo que sí que puedo proponerme el quedarme aquí un rato cada día leyendo y escribiendo, y viendo dónde me va a llevar esta actividad. 

No quiero plantearme que simplemente estoy esperando, porque esperar me desespera bastante. Quiero actividad. Y poner una palabra detrás de otra tiene sentido. Es un logro, una realidad y una actividad que me fortalece. Esta mañana me estaba diciendo que necesitaba escribir y explicarme a mí misma cómo me sentía. 

Digamos que no estoy hundida del todo, por lo menos. Me siento desconectada de mi cuerpo en parte, como si sólamente lo estuviera moviendo de habitación en habitación. Mañana cuando me duche me sentiré más coordinada, también por el hecho de salir a la calle. Me da un poco de vergüenza hablar de esto y tener que explicarlo. Siento incluso un poco de alegría, a pesar de que hacer las cosas cotidianas me siguen causando ansiedad. 

Ahora voy a hablar con Alberto, y me imagino nuestra conversación. A veces pienso que debería dejar la terapia con él. Me centro en explicarle cómo me siento cuando él me pregunta, y no sé si últimamente estoy profundizando mucho. Es como si él supiera las cosas que me alteran, me las recuerda y en eso quedamos. No sé si estamos en un punto un poco estancado. Tal vez todas las relaciones crean una dinámica y al final, si quieres cambiarla, tienes que poner toda la carne en el asador. No me siento preparada para decirle nada ahora. 

Hoy he pensando algo, y luego le he dado la espalda completamente. He pensando que tenía que volver a leer, y no dejarle espacio al pensamiento mágico, y al final he visto que decirme a mí misma que iba a volver a leer era utilizar el pensamiento mágico. 

Saludos

Hola a mí, estoy finalmente decidida a escribir porque siento que me va la vida en ello. Creo que es hora de ser muy honesta conmigo misma, y buscar mi fuerza interna. Creo que he estado haciendo planes con la premisa de encontrarme mejor y llevar a cabo una transformación, y no está funcionando. Voy a seguir el caminito de miguitas y ver si así con el tremendo conocimiento que tengo de mí misma puedo salir adelante en las circunstancias en las que me encuentro, sin hacer castillos en el aire sobre una futura Paloma, ni sobre las actividades que me gustaría emprender cuando me encuentre lo suficientemente bien para llevarlas a cabo. 

Entonces, eso quiere decir que estoy bastante segura de que no quiero ni puedo hacer el proyecto de La Orácula. Y también que voy a hacer un esfuerzo por escribir mi realidad y leer un poco, aunque me cueste la lectura. Es cierto que me paso todo el tiempo leyendo cosas en internet, así que no me faltan las ganas de leer, pero cuando me pongo a leer un libro es como si me fallara la motivación. 

Estoy pensando en que necesitaría aprender a leer de otra manera, tal vez parando más, escribiendo al mismo tiempo que leo, investigando sobre lo que leo. No sé. Hacer todo lo posible para que el tiempo de lectura sea agradable. Convertirlo en un proceso que yo pueda llevar a cabo, porque tengo un problema, y es que tengo muy pocas cosas en mi vida en este momento en las que pueda confiar y que me den tranquilidad y serenidad. La mayoría de las cosas en las que me meto cambian y enseguida me dan problemas. Por ahora he conseguido que mi estómago esté bien y no me dé problemas. Eso es un logro súper importante. Espero que dure.

martes, 6 de enero de 2026

Seguir escribiendo

Llevo un tiempo pensando en volver a escribir, y aquí estoy. La verdad es que empiezo este año con dudas y con deseos, pero casi quiero deshacerme de ambos y ver cómo se vive sin estar en vilo. No termino de arrancar, aunque he visto que hay una relación estrecha entre cómo tengo el estómago y mi estado de ánimo, pero no siento que haya llegado a estar en una situación óptima, y creo que necesito subir la duloxetina a ver. 

Tengo el proyecto de La Orácula, que es una empresa que requeriría mucho trabajo y concentración, como objetivo este año, pero sigo sintiendo que es algo complejo que no sé si puedo llevar a cabo. Siento que no hay duda de que voy a ganar un dinero con ello, tal vez un mínimo de 5000€, y podría dedicarme a ello con un buen plan, pero esto no va a pasar hasta mediados del verano de todas formas, y requerirá que me ponga muy en serio a hacer promoción de ello. Si lo hago hablando de los pasos que conlleva de manera técnica y de cómo y por qué quiero hacerlo, sería una manera orgánica de llevar a cabo la campaña que hiciera que la comunidad de Artizen me apoyara con ello. 

Sí sería posible ordenar mi planteamiento sobre el proyecto, informar de cómo voy a hacerlo, y al mismo tiempo dedicar mi energía creativa a ello y verlo como algo mucho más cercano y posible. Ahora mismo lo veo como un proyecto que llevaría a cabo mi otro yo, Paloma si se encontrara en plenas facultades, y hace más de año que no estoy así.