martes, 19 de marzo de 2019

Centrar(me)

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Estoy muy despistada, como es más o menos normal. Al final estoy delante del ordenador con internet sin parar, así que voy a tener que poner en marcha otras normas para no perder el tiempo y poder centrarme. Estoy mejor ahora que siento que tengo algo de tiempo para mí. Debo leer un rato y sacar conclusiones para poder recomenzar el trabajo que puse en marcha a principio de año. Así, a lo tonto, llevo más de un mes bastante despistada. No sé por qué. Había conseguido cierta sincronía entre lo que tenía en mente y mi día a día, pero está claro que me falta mucho para mantener cierta armonía. 

He estado buscando mucho, dándome cuenta de muchas cosas, y se están recolocando. Veo que a mi alrededor hay mucha gente que lanza información desde dentro como si fuera una descripción de lo que sucede, y yo también probablemente haga lo mismo, pero estoy empezando a darme cuenta. Quiero escuchar, pero no quiero hacerlo sin parar. Quiero escucharme. 

Cada vez que quiero leer del libro, me entra sueño. No sé por qué es. Lo que quiero hacer para darme cuenta de lo que me sucede es volver a escribirlo. Por ejemplo, en estos días he conseguido hacer cositas simplemente concentrándome en cada una de ellas, dejando atrás la aspiración de hacer más y mejor. Así conseguí hacer pan y arreglar un poco la casa. Ahora espero hacer lo mismo con otro tipo de cosas que quedan pendientes. 

He hecho muy bien dejando las noticias, pero me estoy metiendo en el Facebook otra vez de forma algo compulsiva, y también he de parar. Creo que debo ser realista con respecto a lo que puedo hacer y lo que no. Puedo sacar la bici, ir a rutas, hacer actividades, y pronto presentarme ante la gente y terminar haciendo algo. Pero debo aprender a CENTRARME. Tengo decenas de libros que quiero leer, y no empiezo, no me engancho, no controlo. La forma de hacerlo es como todo: trabajando un poquito cada día, sin forzarme, pero sin pausa. 

Ahora dudo de mí misma. Veo la hora y me pregunto si puedo leer, si me va a entrar sueño, angustia, etc. Pero no quiero que pase el día de hoy sin cumplir mi compromiso conmigo misma. 

Si leo esta noche y escribo y leo mañana, estaré mejor posicionada para hacer lo mismo el jueves. Y eso es lo que quiero. Además, quiero estar más centrada en casa también. La verdad es que cuando trabajo un poquito, me siento muy bien. Estoy muy contenta de lo que estoy consiguiendo sola. Tengo que tener mucho cuidado para no creerme mejor que otras personas. 

También estoy consiguiendo avanzar con la escucha, intentando escuchar con honestidad, y tratando de ver más allá de mis opiniones y reacciones compulsivas. No por nada, sino porque ya estoy muy familiarizada con mis opiniones, y ahora es momento de ver más allá. Yo voy a seguir opinando lo que opino, o no. Eso no lo voy a saber de inmediato. Por ejemplo, hoy he visto que Gloria está preocupada por mil cosas. La he escuchado. Me ha bastado esto para no estar tan enfadada con ella por lo que ha hecho con el gato. 

Y he podido ser honesta con I. Aunque también he jugado mucho con la creatividad. Sigo sin poder ser completamente abierta y ver mi propia vulnerabilidad. Ahora voy a leer. Y puedo volver en un rato, o mañana, y ver qué tal me ha ido. Seguro que se me calmará un poco la ansiedad. 



miércoles, 13 de marzo de 2019

The empty cup

Éste es mi primera entrada de marzo. Por un lado, sí, me siento decepcionada porque no he escrito, pero es cierto que he trabajado mucho en la percepción del tiempo, de mis emociones, de mis tiempos. Hoy, en principio no me sentía lo suficientemente fuerte para avanzar y hacer las cosas que tenía pendientes. 

The empty cup.

miércoles, 27 de febrero de 2019

The best days of our lives

These could possibly be the best days of our lives. 


sábado, 23 de febrero de 2019

Silencio, escucha, cuidados, conexión y espacio


Me doy cuenta de que la introspección es fundamental y que también puede no ser un esfuerzo, especialmente si es honesta, directa y si se inspira en las experiencias de otras personas. Escribir y leer. 

Y para anclarme en el momento presente, voy a reflexionar cómo me siento ahora mismo. Pues bien, tengo algo de sueño, pero no sé si voy a poder dormirme. Quiero hacerle caso a A. cuando me dice que tengo que incluir los cuidados en lo que considero urgente en mi vida, y examinar mis actitudes compulsivas. Y no debo olvidarme tampoco de la idea del espacio que se abre cuando se observa, especialmente dentro del silencio, aunque circulen ideas que parece que quieren hacerse paso y exponerse al mundo (me he dado cuenta de que esto no siempre es necesario ni conveniente). O sea, que cuidados, silencio y escucha, conexión, espacio. Esos son los pilares fundamentales en los que debo apoyarme. Espero no olvidarme.

¿Y cómo puedo enfrentarme a mi trabajo y mis planes y mi día con este planteamiento? Por ahora frenando el ritmo y concentrándome en no desconectarme. Esta es una nueva idea que A. ha puesto sobre la mesa. 


viernes, 15 de febrero de 2019

Enseñar


Siempre he pensado que era en la educación, en el aprender que se llegaba al corazón de la plenitud humana, de su potencial. Y ahora me estoy dando cuenta de que realmente era así. La curiosidad tiene que ver con la educación, y la educación es para quien la imparte un proceso en el que recibe todo lo que su apertura de corazón le permite asumir. Y ése es el verdadero proceso de veracidad y de claridad. 


martes, 12 de febrero de 2019

Sub-consciencia


Hoy ha sido un día muy movido, pero tengo que encontrar un buen momento para escribir. Bueno, hoy ha sido como ha sido, y ha sido bueno, así que no me voy a preocupar. Debo recordar que el trabajo no puede ser reemplazado por la búsqueda sin reposo. 

He de decir que he tenido destellos del silencio y el espacio. No sé cómo explicarlo mejor. Me ha sucedido al escuchar, al ver a la otra persona en su dimensión de persona, al sentir yo misma las emociones que fluyen en el subconsciente, y tras una serie de momentos pequeños, pero reveladores. Sé que tengo que seguir. 

Nunca me había sentido así, y creo que hay un momento en que esta realidad encaja y se instala para siempre en el subconsciente para florecer en lo consciente. Ahora tengo que descansar. 

Pd. He pensando en que me gustaría seguir con la bicicleta, pero tengo que estirar la espalda con Hanna Somatics

He visto a I. y ha estado muy rica. Espero continuar floreciendo en nuestras presencias



lunes, 11 de febrero de 2019

Salir y vivir


Unas palabras para terminar el día. Estoy cansada, me duele la espalda y tengo dolor de cabeza. Pero he tenido un día muy pleno y he buscado mucha información, así que tengo que darme un tiempo para asimilarla. 

He vuelto a utilizar internet para estar al día y organizarme la próxima etapa de mi vida, pero cuando estaba simplemente leyendo y escribiendo me sentía más centrada y cercana a ese espacio interior. Tengo que recordar esto y otorgarme el silencio nutriente durante los próximos días. Voy a terminar el curso y va a ser muy especial el terminar este trayecto y esta experiencia, y creo que poco a poco me voy a ir introduciendo en aquello que me interesa, y también podré ayudar a I. 

He pensado que tengo que tener más paciencia con ella. Lamentablemente sigue sin escucharme ni tiene tiempo para que yo pueda entrar en su entorno de atención, pero creo que el amor es tener paciencia también, así que voy a procurarme esta cualidad también y establecerla en mi vida. 

Ayer estuve escuchando a Rupert y vi con cierta claridad que al espacio interior no le importa lo que hagas ni lo que suceda. Todo forma parte de su experiencia, por eso hay que aceptar lo que sientes y lo que haces como parte de ella, y no desesperarse ni avergonzarse porque sea demasiado absorbente o chunga. Incluso la actitud ansiosa se puede sentir y ver con claridad. 

Me he dado cuenta también de que a veces mi silencio se me hace un poco difícil o me falta algo. Por eso voy a intentar compartirlo. Soy muy vaga en esto y poco sociable, pero lo voy a intentar. 

Buenas noches. Espero descansar. 

PD.: Sigo leyendo a Etty, y he visto una película muy interesante sobre vivir el ahora y despejarte los miedos y la amargura de no haber vivido, y simplemente sentirte viva. Se llama Edie, y trata de una señora mayor que quiere escalar un pequeña montaña en Inverness porque su vida y ella misma no se lo habían permitido. Lo consigue con ayuda de un chico que también ve en ella un ejemplo de superación. Me ha gustado al final. Creo que no entendía el comportamiento arrogante y gruñón de Edie al principio, pero al final sufre una transformación cuando ve la bondad de las personas desconocidas y sale de su armazón. 


jueves, 31 de enero de 2019

Siete recuentos


Siete recuentos: uno para cada día de la semana. Me encuentro casi sumida en un cansancio programado. Mis emociones son como los hilos de los pelos que se quedan fusionados al gorro que uso para dormir. He leído cosas que escribí probablemente en 2017 cuando pensaba que ya no sabía escribir, y ahora que el diálogo conmigo misma ha vuelto, aunque no creo estar haciendo bien las cosas, siento cierta tranquilidad, y también alegría. Me estoy fundiendo con este sueño que tengo sin saber si voy a poder soñar. Tengo ganas de dormir, pero ni siquiera recuerdo ya quién soy y cómo reencontrarme. 

No sé moverme, no reconozco las acciones de hace apenas una hora. Ahora mismo no podría emular ninguna de ellas. Sí recuerdo mis movimientos, mis paseos por la casa colgando la ropa y aparejos de la bicicleta para secarse, haciéndome una bebida de malta. No sé quién es esa mujer que sigue sus propios pasos. Y ahora intento volver al momento presente, y me encuentro instalada en un cuerpo que se siente mío pero que, como siempre, vacila en el espacio, se tensa y se prohíbe relajarse. Hoy me he dado cuenta de la tensión y el funcionamiento corporal, la desazón de dominar cada uno de mis movimientos. 

Tengo la mente en tensión también; es normal, claro. 

No sé, en algún momento tal vez pueda relajarme un poco, unos segundos cada día, y entender que el mundo es algo más que incomodidad mezclada con luminosidad y un curioso enarbolarse.




martes, 8 de enero de 2019

Mi espacio interior



Me queda algo por explorar, y es la forma en que voy a explorar mi mundo interior y la observación de emociones y pensamientos. Estoy leyendo sobre ello, pero no reflexiono lo suficiente. Voy a intentar utilizar este espacio para ello. 


viernes, 4 de enero de 2019

Compartir


Me he levantado de madrugada y sabía que me iba a costar muchísimo dormirme otra vez, así que he decidido volver a mi pantalla. Además tengo muchas pesadillas últimamente; mi subconsciente alberga ciertas alertas acuciantes y pegajosas, y me gustaría darles cierta cabida, algún tipo de apertura, de acogida, de espacio. 

Me he planteado hacer mi blog público otra vez, pero siento que estaría condicionada. Es extraño, porque en mi soledad me siento un poco enclaustrada a veces, pero también debo recordar que tengo libertad, una libertad salvaje que es la que nos expresa entre el nacimiento y la muerte. Si no hago uso de esta libertad, seré un alma solitaria pero muda, silente. 

Me apasiona ver cómo en un libro se esconde la verdad y también ese silencio protegido. Pero internet es diferente, y probablemente hago bien en protegerme. De todas maneras, no puedo sustraerme de la aprensión que me causa exhibirme. Siempre me siento expuesta, vulnerable. 

Estamos en un mundo híperconectado, pero, tal vez, las reflexiones hayan cambiado su duración.

domingo, 9 de julio de 2017

Leer, escribir


Estoy un poco perdida con mi escritura, pero me voy a encontrar. El asunto es que no sé muy bien cómo hacer para que mi trabajo sea continuo y seguro de sí mismo. Ya no me vale con decir: "Yo escribo", o de hacerlo sin darme cuenta de que estoy haciendo esfuerzo alguno. Necesito encontrar un proyecto con el que hilar mi angustia de escribir. Porque si ha habido algo continuo y seguro en mi vida ha sido el angustiarme cuando no estaba escribiendo. Eso quiere decir también que conseguiría un gran alivio si simplemente lo hiciera porque me vería a mí misma con la perspectiva adecuada; me sentiría capaz, coherente. 

He intentado todos los trucos posibles para generar una rutina, una tranquilidad. Pero no lo he conseguido todavía. ¿Por qué? Porque me despisto mucho, porque no quiero sufrir, hacer ese pequeño esfuerzo mental de centrarme en leer, porque temo al vacío de mi mente cuando no la siento completamente presente en la lectura. Porque no me siento especialmente inspirada, y parece que viajo más fácilmente, más ligera de equipaje cuando se me ocurre algo fugazmente, y la descarga de dopamina genera una sensación placentera que luego persigo. 

Porque es más fácil no pensar en mí, me da miedo hacerlo. Mi perfeccionismo me hace pensar que voy a escribir algo que no es lo suficientemente literario, que tengo que volver a empezar a mejorar mi expresión, mi soltura con la lengua, con el vocabulario. No me gusta tener que plantearme quién soy y qué debo hacer. Tengo miedo de que mi capacidad cognitiva esté empeorando o que no mejore. Aunque tal vez no me esté dando cuenta lo suficiente de que estoy mejor que antes. 

Y no sé muy bien qué hacer. No me estoy entregando a ningún libro en concreto porque no recuerdo la sensación de ubicarme antes de ponerme a leer. Siento que me voy a meter en un sitio cerrado, inmóvil, donde no puedo expresarme, donde no puedo comunicarme con otras personas. Y los libros no son así, por lo menos no son así siempre. Por otro lado, admiro profundamente la acción de lectura y escritura porque creo que forman parte de los aspectos más nobles e inteligentes de la naturaleza humana. Creo que una persona que lee está haciendo lo correcto, lo más genial, lo más interesante, lo que luego puede implicar en su vida, hacerle comprender mejor a otras personas, hacerse comprender a sí misma. Ahora me doy cuenta de que muy pocas veces he visto a mi madre o padre leer, a mis hermanos, a mi hermana. Yo casi siempre he leído sola en la casa, por lo menos tengo esta sensación. A lo mejor no tengo suficientes referentes, y a veces son necesarios. 

A veces pienso que cuando se lee se va a tener la sensación de que falta mucho más por leer, y de ahí también me viene la angustia. 

Cualesquiera que sean mis miedos, mis vacilaciones, la poca voluntad que me queda, la que no está atrapada en las garras de la angustia, tendría que ayudarme a encontrar una buena solución a la escritura. No me gusta mucho tener que pensar en soluciones a los problemas porque tan a menudo me ha fallado ese procedimiento. Pero no puede evitarse, la vida es una sarta de dilucidaciones y balbuceos, problemas que se presentan y que deben resolverse más o menos dignamente. 

miércoles, 21 de junio de 2017

Cambios


Estoy haciendo todo tipo de cosas para conseguir sentirme bien. Al final, la energía que tenía ha demostrado que todavía le quedaban coletazos de actividad, conseguí hacer un par de cositas y arreglé la cama y preparé el camino para hacer Hanna Somatics mañana (espero). Aún así, quiero todavía poder leer con tranquilidad hoy, y también escribir un poquito más. 

Tal vez mañana pueda limpiar la mesa, aunque eso implicaría quitar todas las imágenes de la pared, y no sé si tengo energía mental para eso. No sé si quiero quitar todas las fotos y pósters. La verdad es que se refieren o bien al pasado o a cosas que tendría que hacer, y todo ello me provoca un poco de tristeza y desasosiego. Otras fotos son para recordar momentos bonitos con mi familia, los peques y amistades. Está habiendo muchos cambios en mi vida, y creo que ando procesándolo todo poco a poco. Esto también me cansa, todo hay que tenerlo en cuenta. 

sábado, 24 de diciembre de 2016

It


Voy a hacer lo posible por escribir, aunque me cuesta, pero es lo que más deseo. Si me pongo estos días va a venirme muy bien, porque así pillo un ritmillo. Estoy pensando en literario todo el día, pero últimamente me ha faltado el encontrar el enganche, el ojal. No es tan complicado, pero requiere cierta perseverancia inicial, luego todo continúa de un tirón. 



Estaba pensando en esta nueva percepción que tengo de las cosas, y de cómo el dolor te guía. En el momento que aparece el dolor, emotivo o físico, es posible plantearse el que ello es una celebración más de la vida, como es el lloro del bebé recién nacido. Ese dolor nos guía para decirnos: "Aquí está", y lo voy a observar sin desear explícitamente que acabe. También me ayuda cuando me planteo que no soy yo la que está sufriendo, sino que al cuerpo le cuesta clavar un clavo o apretar un tornillo rebelde, y observo en ese momento la danza de la vida demostrando de nuevo su intensidad en esa emoción, en ese pequeño instante de vida, como dice I. 

También me he dado cuenta de que mi percepción de la realidad es muy intensa desde que no estoy deprimida, incluso mayor que antes, cuando estaba bien. No estoy utilizando la urgencia, las prisas como arma arrojadiza. Ya no es necesario. Si tengo que hacer algo, me tomo el tiempo necesario, el que quiera el cuerpo, el que requiera el objeto, el que marca la acción. Estoy haciendo esto de forma espontánea, y me ha sorprendido mucho. Es una experiencia muchísimo más enriquecedora de la vida. 

Le he dicho a V. que quiero comenzar de nuevo nuestro diálogo. Creo que tal vez me ayude a conseguir ese empujoncillo extra que necesito para contemplar finalmente la realidad tal y como es. La vida fluye en todo el mundo de manera circular, en permutaciones tan abundantes como seres humanos, y todo el mundo simplemente expresa un pedazo de existencia, de percepción. La única forma de observarlo es desde fuera del pensamiento, sin implicación inmediata, con interés. 

Me he dado cuenta de que mi modus operandi hasta ahora en el mundo era teniendo una conciencia permanente sobre lo que sentía, o emocionándome constantemente de forma positiva, negativa, rechazando lo que veía, deseándolo o ignorándolo. Cualquiera de esas modalidades también puede observarse de todas formas. Creo que este constante esfuerzo psicológico es el que me ha capturado durante tantos años. Creo que ahora estoy en el buen camino. 

sábado, 10 de septiembre de 2016

Partes de ti


Estoy haciendo acto de presencia de nuevo, e intento encontrar ese resquicio de mí misma que me permita liberar de nuevo el subconsciente, vivir la existencia literaria. Es invitar a que acuda esa parte de mí que se mantiene latente y que guarda su expresión hasta que se la evoca. Menos mal que existen partes de ti que no desaparecen, que te esperan.
 

lunes, 22 de agosto de 2016

Miedo

        nighttime

  • : the time of darkness between one day and the next. The time of day when no light from the sun can be seen

Gracias a los aminoácidos puedo imaginarme destellos de una vida normal, y en esa vida hay actividad, pasan muchas cosas, los pensamientos se convierten en acción y las acciones en hechos. Y me da un poco de miedo. Supongo que se trata de miedo a quedarme de nuevo entre tinieblas, de estar engañándome a mí misma, de no poder terminar lo que me proponga. Miedo de que los planes se esfumen en el aire como si se hubiera producido un desdoblamiento de personalidad, o mejor dicho: un desprendimiento de personalidad. Miedo de encontrarle sentido a la vida para perderlo otra vez. Y lo que se conoce duele mucho más al perderse ...



martes, 4 de agosto de 2015

Mareas


Tengo muchísimas cosas nuevas de las que hablar, aunque mi voz está ligeramente humedecida, enmudecida. Proceso las emociones y sensaciones de un modo diferente, me siento tranquila, aunque expectante, y hay conatos de brasas encendidas y fuegos fatuos brillando en mi subconsciente. Mañana me voy a hacer una meditación en silencio de diez diez días, y creo que va a cambiar todo, aunque ya está cambiando todo. 

Quiero vivir mi vida de forma diferente, la estoy viviendo ya así, pero quiero consolidarlo. Se trata de sentir cada brizna de aire en mi corazón, cada cambio en la presión atmosférica de mis emociones, del ritmo de la vida con consciencia y con amor. 

No estoy completamente centrada en mí, me siento alejada de mí misma, y a veces me percibo como un cuerpo extraño, como un guijarro en el zapato. Tengo muchas cosas que contar y que contarme, a veces siento que si continuara con esta narración entevería muchísimas cosas, capas, infiltraciones cuya presencia simplemente intuyo. Mi subconsciente se mece con la fuerza de tremendas mareas, and this is just the beginning. 

jueves, 25 de junio de 2015

Sublime asfixia


Me dices que tengo que perseguir y horadar el origen y el trazo del respirar diario, sus caminos y veredas por el espacio intercostal, el crepitar del oxígeno en su proceso de ósmosis con la sangre, los rastros del exhalar e inhalar zigzagueantes y quebrados como vuelos de gaviota. Debo encontrarme y perderme en el redimir continuo, en el dolor óseo y punzante encasillado en mis pliegues dorsales. Que mi alma rechine en los hormigueos sordos del acompañamiento del cuerpo en la ingesta de aire, cuerpo que como una sombra se bandea en el espacio entre mí misma y los límites de mi carne, mientras se apodera de mí esa sensación tan cotidiana de ahogo, de asfixia. 

Y todo ello finalmente, sí, se sublima. 

miércoles, 11 de febrero de 2015

Recuentos


Tengo frío, un frío irredimible, como mi cuerpo, irredento. Me planteo despertarme cuando todavía no me he dormido. La realidad parece una carrera de ráfagas asaltando mis ojos entreabiertos. Me estoy deshaciendo. Todo en pos de fraguarme de nuevo. Voy a partir los días en dos para reencontrarme en las mitades de mis dos pasiones. No me gustan las flores cortadas, me aterra el mirar los tallos al aire, las elongaciones abortadas. Pero mis días son como los aromas, emanan y transcurren, pero no puedes capturarlos fácilmente, y yo tengo la obligación de jalonar y jalear la poesía que se esconde detrás de los instantes nonatos. Primero, la poesía, y después las narraciones. 


domingo, 7 de septiembre de 2014

Options


I'm here, forcing myself to write for an entire hour. Not worrying for the speed of light, or the scent of lost opportunity, nor the strangeness. I'm just here: showing up, owning up. Enquiring for words with meaning and with trace, and wondering what life throws at me this time. 

Some sentences sound as if spelled out in grace. Some others are awkward from the minute they launch, and break mid way. Some feel that are not sustained by any strand of imagination, by the literary tradition, that just stop short of the void where their owner pivots. Some are not worth the utterance. 

But the writing must go on, like breathing, like existing, for better or worse. The distance between the back end of the page, of the screen seems larger that life sometimes, but I just have to keep at it, regardless of the questioning that met no answers and just fell unto oblivion back there, where the page dies in. 

These are matters that don't belong to the world, just to the writer. They are not pretty, they are not universal, they are not insane enough to inspire nor to repel, but I've sworn not to leave the page, so I'll keep standing here, as some sort of penitence, perhaps, but with faith as my ally. I could easily hit full stop, but that's just not my style when I have been fighting so hard to be here, to earn a place in front of the page. No, I won't quit now nor never. 

I remember when I had many things to say, when the verbosity swarmed the space between lines, when I could find all those hidden places and anchor myself. Today and for months now that's not happening, but it won't deter me, it won't take away my place, what's mine. I will try harder and work harder, even if I have to teach myself what to do. 

I am ready to flow, I'm not empty, I haven't stopped. I'm just in a state of expectancy, in a realm of figuring out rather than writing it up. And I can't afford to hate it, it's just not an option, imagine that. This is my job, this is my calling, this is myself, and I am looking at her and longing for me the same as usual. I feel that it's been a while, that I've been banished from myself for a long time and that now it all feels different, kind of emptier; I hear the echo, I miss the furniture, I don't recognise the space, it feels almost like moving in somewhere else. 

This is the place I gravitate around and yet I feel so distant from it. But it's an space infinite, it's the ultimate swan's song, there is not end to the silence and no end to the jubilant joy when joy is out. You know that the sentence starting, the cursor blinking, the typewriter carriage hitting a new line can always be the beginning of something great, of a great dance or a symphony, or a small song or a journey. It's like walking and counting your steps, you could be going anywhere as long as you don't stop. 

Yes, writing is like breathing, like looking in, like pursuing your curiosity; and each day you learn a new way that writing is what it is, and you are who you are as long as you keep writing. So don't stop. 

You can wait, you can backtrack and pause, you can collect your thoughts, your speed, your flesh and blood and go on again, always moving forward, always moving, always sensing, always feeling. Never stopping. It's not an option. 

sábado, 6 de septiembre de 2014

The best words you'll ever write

My mind should be a well of inspiration, or something like that. This year I've felt a bit impaired on a cognitive level and I'm fighting against it. I think there is a certain amount of anxiety that I just can't bear anymore, and I'm now able to dispel it. It's not the kind of anxiety that you are aware of, but the one that you resent once you've recognised it in retrospective, as in a past life with past actions. 

I miss being able to concentrate on my thoughts and perceptions, although in a way I'm more focused than ever, which is strange. I'm trying to do just one thing at a time and really be anchored on it rather than skidding and diverging. 

I'm also ready to challenge each event of my life, each thought, each breath, which is exhausting and I should do slowly, although it's exciting too. 

I'm worried that I'll stay in this state forever, it's been a long time, but on the other hand I'm more intelligent on an emotional level and that's a huge improvement over the way I used to think and feel. Something is cooking in my subconscious, I just hope it's going to bring me back to being sharp and ready for quick thinking and creating.