sábado, 5 de enero de 2019

Hielo


Hoy estoy de mal humor. He tenido que volver a ajustar los frenos de la bicicleta, que no terminan de arreglarse, aunque espero que ahora estén mejor, y no tengo demasiada paciencia en general. Estoy triste porque no sé nada de I. desde ayer por la tarde, y no voy a estar con ella en estos días. De hecho, no tengo regalo de Reyes para ella porque no ha querido que nos viéramos. Por supuesto me esconde de su hermana, ¡y más ahora! 

Cuando estoy de este humor, no tengo claro quién me va a aguantar. En realidad me molesta que mi lectura no esté dando los frutos que yo quería, y además tengo el cuerpo todavía dislocado por el tipo de comida que he estado consumiendo durante las Navidades. Total, que debería decir que todo esto es normal, simplemente. Menos mal que mañana puedo desmarcarme y marcharme a mi casa cuando vengan los Reyes, y esta semana comenzar a distribuir los pequeños paquetes de información que están desorganizados en mi cabeza. 

Los planes que tenía de silencio no han terminado de dar fruto. Por lo menos me doy cuenta de que yo misma estoy produciendo ruido. Tendría que haberme aislado desde por la mañana, y nada de esto hubiera pasado. Pero tengo los nervios de punta (no sé si es también por el café), y me noto desarreglada y poco centrada. Hoy tendría que ser un día de lectura y escritura, pero no va a poder ser.

Voy a arreglarme para salir y estar con mi hermana y los peques. Tengo el estómago súper revuelto, y ganas de estabilizarme. Tendré que observar cómo el devenir de cada instante me sorprende. Voy a aplacar mi ruido y escuchar ... escuchar ... escuchar ...

jueves, 5 de enero de 2017

Don't panic!


Estoy trabajando en llevar las cosas de la mejor manera posible: sin dejarme llevar por los pensamientos que pudiera tener sobre la dificultad de algo. La estoy aceptando y asumiendo, simplemente. Por ahora eso me ayuda a concentrarme mejor. 

Esta mañana quería hablar sobre mis emociones, lo que siento, lo que quiero hacer, etc. 

Es una conversación fundamental. 

miércoles, 11 de febrero de 2015

Recuentos


Tengo frío, un frío irredimible, como mi cuerpo, irredento. Me planteo despertarme cuando todavía no me he dormido. La realidad parece una carrera de ráfagas asaltando mis ojos entreabiertos. Me estoy deshaciendo. Todo en pos de fraguarme de nuevo. Voy a partir los días en dos para reencontrarme en las mitades de mis dos pasiones. No me gustan las flores cortadas, me aterra el mirar los tallos al aire, las elongaciones abortadas. Pero mis días son como los aromas, emanan y transcurren, pero no puedes capturarlos fácilmente, y yo tengo la obligación de jalonar y jalear la poesía que se esconde detrás de los instantes nonatos. Primero, la poesía, y después las narraciones. 


jueves, 26 de diciembre de 2013

La montaña mágica


En la oquedad de la oscuridad a veces se encuentra la efervescencia de la paz interior. Los pequeños sonidos se agrupan para darle forma a tu respiración, las impresiones del día sobre tu cuerpo se repliegan sobre sí mismas. Las formas encaramadas a la luz mínima representan el paisaje nocturno. Es fácil hallar resplandores escondidos.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Room left to grow


lunes, 23 de diciembre de 2013

Typpo


The writing is completely spontaneous, I bought the typewriter to just frantically and unconsciously key in these random, fierce, unknown thoughts that arrive at the beating of the mechanical parts and the rolling of the drum and the bell reminding you of something, not quite what (sic). 

You can pretty much see the line you are typing and nothing more, and the sensation of blankness, whiteness and coherence is all but gone. It's entirely manual and wrong and lucid, and you got to give your little fingers freedom devoid from inhibition. Slowly you notice the blunders and don't care about them, and you decide to sketch in this your primer of ideas, there's no way how wrong it will get. 

So I played with the patchiness of it all and went for a different language, kind of a broken English on a sweaty paper.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Agua


Entretanto la vida te lava a la piedra. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Fallen circus leaves


Me encuentro lejos de la página y desasida entre puntos asíncronos. Espero al momento en el que mi cabeza pueda inscribir sus pensamientos en el transcurrir del tiempo, y yo pueda calibrar esas maniobras que se suceden en fila y que llamamos vida. 

Quiero alejarme de noviembre porque ha sido un mes de desencuentros y de saltos fallidos. También deseo recoger los bríos que retozan en los sumideros de estos días y recobrar la sintonía, el ritmo de trabajo, las normas de la causalidad. No quiero estar fuera de la esfera de la acción, sino dentro de ella. Me siento rechazada por su exclusividad, por sus escarpadas exigencias. A veces me salgo de la hoja de ruta. No quiero que sea ahora una de esas veces. 

viernes, 29 de noviembre de 2013

Embedded


I have to read poetry, poetry I have to read. I have to find in those words the yearning that led me to this, to the reasonings I make to myself, the details in my rebellions, the backdrop of my core weaving. 

I have to read poetry. Poetry I have to read.

martes, 26 de noviembre de 2013

Rain from inside the car


Si no logro hoy ser creativa con la palabra, intentaré serlo con la mirada. Hay veces que los ojos te bailan y no puedes enfocar correctamente la realidad, ni siquiera tu realidad. Y durante esas horas embrujadas intentas reconocer con ojos enrojecidos esas pistas y rastros que la lluvia todavía no ha borrado. Tienes que ir despacio porque la maleza podría aprisionarte. No debes forzar el ritmo para no desorientarte. Mirar debajo de la ropa posada es una manera. 

martes, 19 de noviembre de 2013

Wetness


There is something really hardcore about wetness. How when you are thinking about it it doesn't matter, but when you are in the midst of it and feel cold, and your socks are drenched, and you wish for refuge, but refuge is hours away, there's nothing romantic about it. 

It's just a thin bright veil of shiny discomfort on your skin, a feeling of hollowness in your bones, an empty headedness, a shallow breath, fearful of the starchy frost, gagging your throat with unspoken niceness and syllables short of endearment. 

And you resolve it has come winter and time to loving yourself through winter. 

viernes, 8 de noviembre de 2013

Self-inflicted queries



miércoles, 31 de julio de 2013

Bikes


I can't work out why unattended bicycles swindle into oblivion and decay. It has happened to me with two of my favourite bikes; I left the countries I lived, ground and cycled at, and they slowly lost their sheen and broke and altered their frames, gears and props, as if not wanting to continue, to fight anymore. Their tyres flat, their locks missing, their lights broken as if they'd exploded from the inside out.

They weren't pretty, but their time on the road had turned them solid and fierce, and their basic shapes and styles had become suave and accomplished. We were endangered together and freed at last, and the rain and the reflection of the sky and clouds on the road at night gave us an extra charge of freshness and longing. 

 I still don't get it. I came back to the cities where I'd left them, London and Amsterdam, and there they lied: indoors, outdoors, it didn't matter, they had slowly churned and exhausted themselves. They were bereft of their stickers, metallic coating and identity; pieces were missing, questions unanswered. Their spirits broken, their boldness curtailed and spiked. 

I parted and didn't turn back for a last look, a good-bye of appreciation for old times, for good times. Just like that. 

miércoles, 24 de julio de 2013

Lámpara fija

Al desnudo

Te desnudas y ves que eres poeta o que manipulas el aire como una poeta, como Eduardo Manostijeras, con esa incapacidad tan tremenda de ser feliz a veces. Madre mía, fíjate lo que has heredado de tu padre. Pero él no sabía por qué sufría.

domingo, 7 de julio de 2013

(Re)encuentros


Como he tenido que tomar hierro para contrarrestar la anemia, al final me ha afectado al estómago y estas noches he tenido dolor de barriguilla y pesadillas. Es extraño cómo esas pesadillas descubren mis miedos más hirientes, porque me levanto por la mañana con una desorientación tremenda y una sensación de vacío enorme; la pesadilla ha recorrido todos mis temores y me he dicho durante la noche que todo aquello por lo que tengo ilusión va a terminar malamente.

Bueno, hoy es un buen día para recoger y conservar en la mente la idea de la existencia de los miedos infundados, porque voy a enseñar el corto y tener muy presente que esta noche que he pasado es un reflejo de la capacidad del cerebro de ser tu peor enemigo.

domingo, 26 de mayo de 2013

Boiling point


Aquí estoy otra vez, aislada y malherida, con la cabeza agujereada, sin saber utilizarme, sin futuro, envuelta en miedos y temores, con el ánimo retorcido y el cuerpo encogido y dolorido. Los meses anteriores en los que pude sobrevivir lo más duro fue gracias a la unidad de la familia. Ahora me siento un elemento destructivo en una familia de nuevo a la deriva. Son dos caras de la moneda muy diferentes, una arropada y caliente, luchando contra la adversidad; otra desnuda y alucinada, apartada y al rojo vivo. No entiendo cómo hemos podido llegar hasta aquí. 

¿Cómo ha empezado todo esto? El dolor que no compartes, el dolor incomprendido se desata como un vendaval que calcina lo que lleva a su paso, lo que le rodea y acompaña durante hace años, los paisajes comunes, incluso lo que de forma cotidiana te ha dado apoyo y seguridad. Yo creo que lo he agitado, y me ha explotado entre las manos. No era sólo mi dolor, aunque lo siento dirigido hacia mí con toda su fuerza como un obús que finalmente ha detonado, porque su destino, su razón de ser era estallar y causar el mayor daño posible. Después de todo alguien lo ha dejado allí para eso, y no importaba si la cosa iba a suceder más tarde o más temprano. 

Me pregunto hasta qué punto podría yo de nuevo esconder mis manos quemadas y ensangrentadas y emprender una labor de reconstrucción. Pero el precio es volver a recibir una buena dosis de incomprensión pura, inalterada, sin adulterar, y mantener el corazón en un puño. Porque todavía hay zonas donde no crece la hierba, donde te desesperada la nada de la indignación, la expresión de la injusticia impune, tu rebelión secuestrada, el ácido que emanan las agresiones.

Parece una quimera estúpida el querer redimir, exorcizar, buscar el grito común, la promesa colectiva de no volver a caer en la destrucción, en la escarcha. No se puede siempre sólo enterrar a los muertos, a los caídos, a las víctimas, a los culpables, también hay que reunirse y comprometerse a dar sepultura a aquello que nos hace daño, no regenerarlo sino desmembrarte de ello, renunciar, repudiarlo. Nadie te va a poner una medalla por querer hacerlo, pero te gustaría que todo el mundo estuviera de acuerdo para hacerlo, que tuviesen la voluntad, la necesidad.

Las serpientes siguen revolcándose en sus nidos esperando la llegada de la oscuridad para hacer sus expediciones nocturnas y visitarte para causar daño, deshacer con sus sueros cáusticos el tejido familiar, fulminar las ilusiones recién nacidas. A veces las serpientes se materializan en personas, en actitudes; a veces el dolor y el rechazo a su mordisco es un grito que doy en la oscuridad del día, donde nadie te oye, donde ruge el frío y el viento te apelmaza la piel, donde te crujen los huesos porque no tienes donde reposar. Por lo menos sabes lo que está pasando. 

viernes, 24 de mayo de 2013

El vientre


Me gustaría mirar a la vida desde fuera, y no dentro del vientre de la ballena. 

jueves, 23 de mayo de 2013

Trazos


A veces, hay días que mis trazos son los únicos que levantan el día. No soy yo sino una imagen virtual mía, desangelada, casi traslúcida, mínima y fibrosa que responde a mi nombre. Y esos días me arrastro y me arrincono, e intento pensar en las veinticuatro horas siguientes a las próximas veinticuatro horas en las que todo aquello que me preocupa y me atormenta podrá ser gestionado en mi cabeza, y el escozor en el tórax mínimamente exfoliado, para comenzar un nuevo día con la mella de un nuevo dolor que amontonar con los otros. 

jueves, 25 de abril de 2013

Escollos


De vez en cuando me tengo que encontrar a mí misma sola. Ver en estas páginas claramente la inmensidad de lo que me rodea, y al mismo tiempo su pequeñez. He puesto el blog en privado porque veo que necesito sentir en libertad la poca intimidad que me queda y ese aire mínimo. Necesito escuchar mi voz aquí, tal como es, con su silencio y su estruendo. Me están pasando muchas cosas que todo el mundo desconoce y no hablo de ellas con nadie. Hay veces que puedes estar acompañada y sentir la misma soledad, incluso amplificada si lo que sucede es que no te escuchan. Pero ahora voy coleccionando grandes emociones que no comparto con ninguna persona, y me pregunto qué es lo que haces con ellas, adónde van. Es muy extraño, porque no lo sé. 

En los últimos cuatro días se ha gestado en mí una sensación de vacío extraña, y estoy intentando entenderla. Sé que no es más que algo pasajero, pero es curioso porque no he sabido muy bien qué hacer con ella. Al principio me he dejado llevar por la inactividad, pero ahora me estoy empezando a preocupar por ello. Veo un paisaje desolado (temporalmente) frente a mí, y estoy agobiada. Sé lo que tengo que hacer ante estos desvelos y es ponerme en movimiento, pero como siempre me encuentro paralizada por esa misma necesidad.

martes, 5 de febrero de 2013

El tigre de Bengala


Es un tigre de papel que se esconde detrás de las hojas en blanco.