jueves, 28 de febrero de 2013




miércoles, 27 de febrero de 2013

Liebre de marzo


Los Idus de Marzo, la Liebre de Marzo. ¿Qué dirá este marzo de lo que tuvimos el anterior?

Estamos en sus manos. 

martes, 26 de febrero de 2013

You only live twice


Self-contained, close to that warm place. 

lunes, 25 de febrero de 2013

Sirenas


Fui capaz de hacer muchas cosas por ti en tu ausencia para cuidarte en mí.

domingo, 24 de febrero de 2013

Reciclar


Me estoy dejando llevar un poco por el ansia estético de escribir bien, sin tacha, poéticamente. Es un afán que no te lleva a la confianza en ti misma, en tu subconsciente, y que pone demasiada presión en lo que de hecho es una habilidad artesanal. Porque no es importante lo que escribes sino por qué lo escribes, el escribirlo, cuándo. Y no quiero caer en la desidia, que no es más que una manifestación de la pérdida de la fe, la voluntad. 

Enfrentarte contigo misma cada día, con tu capacidad de superación, con tu persona, con tus variaciones y luces más o menos brillantes, y decidirte ante nada a escribir, es de lo que se trata. No es sólo describir cosas bonitas, ingeniosas, emocionantes, cristalinas. Además estoy dejándome llevar por ciertas pasiones platónicas y me he dedicado los últimos días a plasmar mi ansias de libertad, de conexión, la llamada de mi imaginario en cartas y mensajes de correo que sólo me van a hacer esperar una réplica que nunca llega a tiempo, una respuesta en la que mi necesidad de satisfacer mi ego, de calmarme se la juegan. 

Y como escribí ayer, necesito centrarme, porque no quiero depender de nada ni nadie exterior (siempre hay vínculos, claro) para este viaje de introspección personal hasta el punto de no poder producir si no me inspiran mis historias platónicas. Hace un tiempo ya que he encauzado mi junguiano platonismo en liberar espacios para luego ocuparlos, en restañar el líquido de mis prisiones, en dejar que el aire fresco respire a pleno pulmón. He conseguido que surjan al exterior ideas y planes nutridos de una lucidez insospechada, y estoy apostándolo todo a la misma dama: saber en cada momento qué está pensando mi mente, que procesa el corazón, a qué se resiste el intelecto, qué echa de menos el futuro, qué quisiera reencontrar el pasado. 

Me alegro de que mi blog apena tenga lectores/as porque quiero deshacerme de aprensiones y limitaciones que me coartan, ciegan y presionan. 

Todos los escritores/as enviamos una ingente cantidad de material a la papelera. 

sábado, 23 de febrero de 2013

Asideros


Mi asidero es el convencimiento de que con que tan solo me acerque a la verdad tendré la oportunidad de encontrar la calma. 

viernes, 22 de febrero de 2013

Entradas


Hoy he tenido un día en el que he sentido sueño constantemente, de forma desaliñada; he salido de mi entorno esta mañana demasiado rápido, demasiado bruscamente, y mi eje se ha ido desplazando poco a poco. Y ahora me queda media hora para volver a centrarme; es extraño tener que hacerlo a estas horas de la noche. Anoche emprendí un camino de búsquedas, como todas las noches, que he olvidado durante el día de hoy, como un sueño, y ahora tengo que redimirlo de nuevo. 

jueves, 21 de febrero de 2013

Letters


I ache because I miss you, and I'm allowed to miss you without wanting you because I love you all the same. You are a dream that I live every day and never chase, because you dream me too. 

You are always here and always be. Without you I churn and turn in innumerable swirls at night: you are willing me and shaping me, and as we write we build ourselves. 


Go


Your car wants to take you away

You want to drink and swallow

The deteriorated old leaves fallen on your garden

miércoles, 20 de febrero de 2013

(Re)crear / Interpretar


Madrid, 2006

Tantos cambios. Y se deja todo al azar; un azar contencioso y extraño que tan a menudo zarandea y desvalija. Y sin embargo el mito del libre albedrío es desconcertante en este contexto, pero nuestros anhelos de libertad nos alientan a creer en la libertad. A veces la vida nos parece un laboratorio de ausencias e intentos fallidos. 

Por ser humana mi genética me obliga a cuidar de mi cuerpo y entregarle mil regalos y ofrendas sin que se me restituya mi alma primigenia. Cuando era pequeña y desconocía el peso del reflejo de mi rostro en el agua, podía sentir el paso de tiempo como el sonido de una campanilla en la hierba. En una vida joven los recuerdos útiles son pocos, y el presente es como un fajo de paja que arde en constante incandescencia. 

La noche está serena, pero huyo de aliarme a ella, de dedicarle estas palabras, de servirme de sus sonidos amplificados para alimentar mi ansia de soledad. Entregaré a la almohada mi último pensamiento: un pensamiento arropado, cálido, envuelto y alejado de mi frente, evaporándose en el vapor del sueño, a contraluz. 

lunes, 18 de febrero de 2013

For your consideration only


Railway crossing is over.

A little so


It is now at the starry hour that the lights go out so that you can see within a little better.

I wouldn't be able to do much otherwise if I didn't stop and wait for this twilight ravaging dawn, to then get the better of my given crepuscular realm, my very own transient beauty, my all so essential soulful mind and quiet text.

I couldn't stay, I couldn't flee, couldn't try; that's all if you do ask and I must tell you.

domingo, 17 de febrero de 2013

Being Katherine



You always think that your ex will find someone who would erase you from her memory. That’s not so. If you’ve really been a generous, cheerful, loving, faithful, tender person, thrilled by life, she cannot forget you, nor leave you in a dark corner of the attic and close the trap.

Nobody can cook like you, or move in the shower like you, let alone walk around the flat with a toothbrush in her mouth in the way you that do, nor reveal her fragility into her eyes like you do in yours.

A t-shirt will never fit her as well as it always fitted you, her tone of voice will not evoke your secret feelings in that way, the night will be not be the same as when you closed it. And she will not look as young as you do, nor her contagious laughter could ever be the same as yours.

She will never encourage you to find out and follow your dreams, make them come true, as you did. Nor will her intelligence, nor her family be the same as yours. She’ll never know you in the same way you do.

Another person may be wonderful and special, but you are Katherine.

Their Eyes Were Watching God


Zora Neale Hurston

Family life


Building your space around your 4 walls, 24/7, 365 yours. 

Love (and)


That would just be a glance at the affair.

Rapsodia


Polímeros en plena polinización de una narrativa del presente (o cómo se conforman siete años de vida celular). 

Aunque una hoja cuadriculada guarde en cada ángulo del sextante un año de vida ...

Spleen, mist, personal heroes, pursuit of beauty, and text


And all that. 

(And more)

Reverie


Counterintuitive crescendo. What the word sees that the eyes don't. 

sábado, 16 de febrero de 2013

Home turf


Run track, just a quick round

(Analogic metaphors)

jueves, 14 de febrero de 2013

Going in


And finally that: it just happened, in the heat of the moment, as if there was something that really annoyed me and I had to rethink.

As usual, I didn't. It was more of a reflex, a blinding wade, a repeated bang; so I complied. That's why I wouldn't say that my reaction was a surprise; just more like a kind of well known guest that keeps on coming back, like a daydream, like seasons changing places.

So, very soon I learnt I had to try to find a balance, a refuge, a breathing space, just like the organic compost takes its time to give in, and renews itself into something that could be a rescue board floating at sea for someone, or a cork in a tiny fish bowl if you were a dizzy fish crying to get out.

That is, you being the fish and me just passing by, as if by chance, as you do when you are just going for a walk to nowhere in particular.


Fish well


She selfharmed, she was very bitter, she felt she hadn't travelled enough to far away places. 

She was scared by the scent of the blank page, by her creativity tormenting her with a mediocre style that was her own, no sophistication to flaunt about. 

Our encounter was torture. Sinking in felt like dampening your body by the abyss' rapture.

I'll never know, and I feel that I don't want to.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Cálculos inacabables IV


Y el papel se acaba sin remisión. De ahora en adelante debes confiar en el pulso de la memoria si quieres cercar los charcos, si deseas incendiar la mañana con tus ensoñaciones. De entre tu inseguridad comienza a resurgir la calma desandada. 

Te pertenecen los despertares en blanco y los pensamientos frescos para perseguirlos con lucidez. Tu día comenzará con la ternura y desnudez de tus anhelos. 

Cálculos inacabables III


Te marchas y la lluvia arrecia. Estás sola y miras desde el borde del techo donde te resguardas; podrías añorarla, pero te resistes con un golpe de voluntad. Esperas a que el cielo escampe, a que las nubes se calmen y retrocedan en sus enojos. 

La lluvia cae y redondea los charcos que se anegan y sufren el volumen de su vientre hinchado. Las gotas ya no te producen remolinos de conciencia, y te preguntas si tú tampoco tienes miedo para mirarlas. 

Cálculos inacabables II


Ve a su inocencia volando y le pega un tiro porque está harta de que a la vida la espere tanto. 

Cálculos inacabables I


Es una manera de atentar contra mi pasado furtivo; el intruso que abandona toda seguridad para inmiscuirse en las corazas de los armadillos violentos. 

Te entretienes apenas con los sentidos que notas al aprehender algo con los dedos. 

Ahora ni siquiera puedes. 

Inmersiones de luz


Donde brillan las azaleas y se atemoriza el respiro del estío, ¿cuántas brisas se han perdido detrás de la línea metódica del arco iris? 

El futuro se reviste de injustas despoblaciones. De forma repetida intenta retrotraerse al filo del pretérito, pero se anuncian refulgencias, imponderables que evitan las sorpresas, las presunciones, las rebeldías. 

El retiro levanta la veda porque falta la voluntad de repicarse, de volar entre gigantes, de recorrer los desiertos blancos de la conciencia. El frescor imposible se atenúa. 

Continúa el redoble de las pesquisas de la noche desvelada en la que quiero resolver las dudas que merman mi confianza. Siempre que se resuelven las incógnitas del corazón es para ver amanecer el día y tras él retomar la noche como en un reto, la noche escanciándole brillos vidriosos y fluidos. 

Vasos verdes de planta


Ríos de tinta sigilosa y suave para reverdecer el ansia, evitar la reverencia del atardecer, investir las terminaciones nerviosas de las veredas.

Tintura


La amalgama de aire cobrizo lo unificaba todo. Y todo pesa, todo movimiento cuesta, como si la mismísima deriva estuviera sincronizada. 

Ah, falta poco por decir. Esta vez la historia no se repite ni se gesta en el horizonte como los mitos de abordajes de sirenas embadurnadas con la luz lechosa de la luna. Todo está dicho y allí me encontraba yo, y puedo testificarlo. Me perdí pero no me dejé llevar: ignoré el paso de los días, el azote de las corrientes cruzadas, los calambres musculares que debido a la debilidad y la falta de movimiento me hacían temblar. 

Dormía sin parar como en un delirio callado, hipnótico, y así conseguía que los minutos se rezagaran aún más. Es que no quería pensar en nada, sólo en encontrar ese momento en que me olvidara de mí, dejar de darle vueltas a las cosas para desembarazarme del tren de recuerdos y olvidarme del futuro. 

Estaba preparada únicamente para volver a empezar. 

Armed with it


Un timbre sordo y pleno que dura, repica y se estampa. En ese tiempo lo reemplazaría el silencio fácilmente si no se hubiese secado (literalmente) por el calor que hacía. Entretanto la cubierta del barco se entrecortaba, como el vaivén de las vetas trenzadas de su madera blanca. 

No había muchos sitios a los que acudir. La decisión era inminente. 

La luz era sabia y no se desgastaba impacientemente. En el fondo la calma chicha la habían predicho los submarinos. Los peces estaban perdidos y parecía que sus escamas se despegaban como virutas de lágrimas. 

Y la vela se izaba, el ritmo era el justo. La narración de esta historia lamentablemente no tiene final predecible. 

Anonymity in uncharted territory


Ningún día pasa sin dejar de pensar en esta palabra, ni de preocuparse por la palabra aquélla, o ponerse nerviosa por la que es una palabra incompleta, por la falta de esa misma palabra, sin ocurrírsete por dónde andarían esas otras palabras que eran aquéllas. 

Obviedad química


No quiero ser tu placebo ... Ni tu punto de fuga.

domingo, 10 de febrero de 2013

Days


From then on I continued feeling that Tuesdays start arriving and marching in on Thursdays, and then they press on in a chartless journalling spree too quickly, as a passing fleeting moment one has to learn to do without. 

sábado, 9 de febrero de 2013

Mi pequeña vida (narrada)


Bien, mi vida es pequeña como una bengala que cabe en el dobladillo de mi manta.

La despliego encima de la cama como las ráfagas de ropa casi seca. 

Ah, no te lo había contado, pero es verdad.

Niñez debajo del escritorio, hablada


Este es un diario pequeño para movimientos trasnochados. Es una llave mínima de celosía, con tonalidades nacarinas, con deseos insospechados, versos para encontrar en saquitos de perfume que bordé hace mucho tiempo. Un hallazgo estupefacto entre tanto espacio amueblado y tanta silla por mover. 

Mis sentimientos de anteayer se encuentran en la noche dormida, la de los párrafos desdoblados y los héroes de papel (esos tigres, esos barquitos, esos abanicos pálidos con cercos cuadriculados) 

Sueñas con esos planeadores que desde arriba y sin ataduras, libremente en el aire ven la tierra parda, los campos de espigas latentes que se mecen con la brisa en conjuntos formidables y contorsionados. La vida puede arrollarte pero no te quita los momentos que se escondieron, los que viviste y dejaste incomprendidos para luego, y que se impacientan pero perduran. 

Todo tu ser te apoya, todos los viajes son insuficientes porque no los has transitado todavía. Tienes la libertad de elegir seguir esta puntuación, o las ortografías de antes, y ya no te importan los pasajes de barco libre y sin precintar, porque siempre escribes en presente, ni las imágenes escondidas detrás de los anuncios. O los capullos que nunca florecieron en tus labios, o las sonrisas de savia que no mezclaste en tu boca. 

Tus sueños se alojan (no los compartes) en las colecciones de ángeles de la guarda que te protegieron el sueño después de los cuentos.  

Hace mucho te di tiempo para pensártelo. 

No consigo exponer mis sueños escondidos sin que se velen por la luz. Me gustaría levantarme contigo sin que me agitaras porque me mareo fácilmente. Quiero y sin mirar. 

viernes, 8 de febrero de 2013

Ámsterdam


Me acuerdo de esto: la noche era casi negra y el suelo mojado. Apoyé la bici en la reja y me mojé los guantes de algodón mientras el brillo de la lluvia se posaba en ese instante. Respiro entonces la última brizna de aire helado y entro en el café que despide burbujas de aire caliente y me deslizan el cuerpo en frufrús con movimientos diminutos y desenfrenados. Desde la última mesa, al fondo, me saludas (me narrabas).

Inocencia


Esta libertad es implacable; no puede desvanecerse. Me impulsa. 

Viajes


No lo recuerdo todo, no recuerdo mucho. Sólo me dejo mecer por el convencimiento de que el aire templado de esta brisa no tiene nada que ver con esto y me lleva. 

No te pierdas


Regresa, pero antes recoge ese ramo de camelias que nunca se marchitará. 

Corre


El recuerdo se abre paso entre los sentidos: lo palpas, lo imitas, te roza la mejilla, se imbrica en tu piel, se tiende a tu paso, detiene tus palabras, tus pensamientos. 

Es en un lapso reverso de tiempo cuando aparece casi como una centella que mantiene su candor. El lado derecho de tu cabeza parecería que te escuece, la mirada se extiende mientras escala por ella la tristeza. Ves establecerse un puente entre tú y él, es como si pudierais rescataros mutuamente y aunar las manos. Él se va pero saluda cortés, con galanía, porque ha prometido nunca abandonarte. 

Es el recuerdo de mi padre, cuando le veo desde lejos, corriendo como en esa foto tan preciosa en blanco y negro. 

I can live in your smile.

Reverie


Piensa en su indumentaria, en su cercanía, en la intrépida manera de saludar. Si vas a acompañarla ten a mano un colador de ideas para recogerlas como a peces voladores. como a dientes de dragón acelerados. 

Todo ello constituye un gran placer. No pares nunca, no la abandones; estás en lo cierto cuando sueñas con ella, cuando quieres tenerla tan cerca. Es deliciosa. Embriágate.

jueves, 7 de febrero de 2013

Pequeños libros


La sensación de esta noche es de los sentidos ensalzados, la mente abierta, pero fuera de aquí, en transición. Mi mente es como una flor exótica que vaga en un paraíso perdido.

martes, 5 de febrero de 2013

El tigre de Bengala


Es un tigre de papel que se esconde detrás de las hojas en blanco.

lunes, 4 de febrero de 2013

El rinoceronte


Me lanzo a leer y dedicarme a la página como un delfín surcando el filo de su aleta. Tengo miedo de circular por el borde del folio como si en el fondo solo fuera una visitante oportunista. Pero no lo soy, aunque sufro  de una tendencia al abandono parcial. Mi cuerpo ancla amarras y mis bronquios son incipientes e imberbes. A veces temo el avistar tierra cercana, porque no me contento con acercarme tan poco a poco.

domingo, 3 de febrero de 2013

El ruiseñor


Los pensamientos se tropiezan, acuden los unos a los otros. Se enhebran en filas que la soledad convierte en comentarios sobre el paso del tiempo. 

Todas esas conversaciones contigo misma crecen y se convierten en árboles fibrosos, contorsionados como los olivos, insuperables en belleza, transidos por emociones íntimas que no se han desvelado. 

A cada pausa florece un párrafo en vez de un capullo, a cada lágrima vuela el ruiseñor a tu lado esperando a que te enamores para entregarte el caudal que brotará de su pecho para teñir una rosa blanca y traslúcida con la sangre más roja que has visto nunca.

Palabras


Algunas palabras son imborrables: se dibujan el contorno a sí mismas en la arena de la playa cuando baja la marea; se vislumbran al evaporarse las manchas de tinta del papel secante; tus labios las retienen sin decirlas, y las notas espesarse en el trasfondo de tus pensamientos, en los ecos y recuerdos de la vida que has abandonado.

Cuando la luminosidad del día se acalla, son las luciérnagas del silencio abundante que te retrata.

Cartas


Pasan de mano en mano sin ser abiertas, hasta que llegan a ti. Cuando las tienes en tus manos están calientes como el algodón en rama asido a la tierra.

sábado, 2 de febrero de 2013

El rayo


En los últimos años, mi vida ha sido dominada por la enfermedad. Sobre todo la de mi madre, mi padre y mi hermano. Y además existe una relación muy clara entre la enfermedad de mi padre y mi hermano y la vulnerabilidad y el sufrimiento que padece mi madre que lleva cuidándolos toda la vida a costa de su salud. 

Y para mí, que desde fuera soy partícipe, pero no sufro en mi propia carne, la enfermedad es algo que tendría la capacidad de dominar por completo mi vida si lo permitiera; su vínculo con un futuro aún más desesperado es constante, a menos que la esperanza o la entereza lo destierre. Sobrevivir a ella si eres sensible al hecho de que otras personas en tu familia estén sufriendo conlleva la concepción y desarrollo de un plan muy sofisticado para impedir que te afecte y que pueda hundir. 

A veces me sorprendo al darme cuenta de que para blindarme permito que mi corazón albergue cierta indiferencia forzada, dureza, incluso falta de solidaridad. Creo que no me dejo llevar por la cobardía porque sé que lucho de forma apasionada por estar a la altura de las circunstancias. Pero ahora que a mi hermano le ha vuelto el cáncer y mi madre está débil y vulnerable, necesito aislar para mí un espacio en el que refugiarme, expresarme, repostar. Este espacio estoy dispuesta a compartirlo: no es un espacio inalterable o cerrado, pero conlleva un número de horas en el que no quiero pensar demasiado en las borrascas de nubarrones negros y cargados que se acercan, porque llegarán igualmente. James Baldwin dijo que la esperanza existe porque hasta ahora hemos sobrevivido, y además no nos podemos permitir el lujo de hundirnos.

Es difícil hablar de esto, porque la mayoría de la gente o se desespera, disgrega, desgasta, o se esconde de la enfermedad ajena aunque su familia y gente cercana sufra enormemente. 

Cuando empiezas a hacerte más mayor y te das cuenta de que las personas que antes te cuidaban ahora dependen de ti, debes desmontar esa idea de que estás en el mundo para conseguir lo tuyo, para rodar con libertad sin demasiadas responsabilidades, para entregarte con devoción a esa vida que corre a rienda suelta en búsqueda de tus sueños, y a reparar los daños del rodaje y las inevitables desilusiones.

También entiendo que el hecho de ser padre o madre te quita tiempo para poder estar ahí y ayudar cuando es necesario. Y lo mismo lo mismo que un bebé no llega a este mundo con un manual debajo del brazo, el cuidar de tu familia a veces te provoca muchos interrogantes. ¿Qué haré cuando pase esto, lo otro, cuando llegue el momento? Bien: harás lo que haya que hacer; lo harás mejor o peor, pero cumplirás con tu obligación. No te preocupes.  

Yo sé que he estado en el frente, que he defendido a mi familia, que acepto el papel que me ha tocado de ser responsable de cuidarlos, porque tengo más libertad y paradójicamente tal vez más recursos psicológicos, a pesar de la zozobra emocional en la que vivo. Estoy acostumbrada a surfear las grandes olas.

Cuando te das cuenta de que nadie te había explicado en que consistía esto: la parte de la vida que nos llega ineludiblemente, y que es lo más humano que existe; un momento en el que no te puedes desvincular porque tu cariño, tus valores son dictados por tu corazón, en ese momento es cuando la madurez te alcanza como un rayo cargado de voltaje que te agita violentamente el cuerpo para decirte: ¡Despierta!

No hay nada más real, más vivo, más universal: el dolor ajeno y tu corazón sangrando lágrimas para acompañarlo.