miércoles, 31 de julio de 2013

Inputs


Spent all day today taking care of taking care of things. 

Bikes


I can't work out why unattended bicycles swindle into oblivion and decay. It has happened to me with two of my favourite bikes; I left the countries I lived, ground and cycled at, and they slowly lost their sheen and broke and altered their frames, gears and props, as if not wanting to continue, to fight anymore. Their tyres flat, their locks missing, their lights broken as if they'd exploded from the inside out.

They weren't pretty, but their time on the road had turned them solid and fierce, and their basic shapes and styles had become suave and accomplished. We were endangered together and freed at last, and the rain and the reflection of the sky and clouds on the road at night gave us an extra charge of freshness and longing. 

 I still don't get it. I came back to the cities where I'd left them, London and Amsterdam, and there they lied: indoors, outdoors, it didn't matter, they had slowly churned and exhausted themselves. They were bereft of their stickers, metallic coating and identity; pieces were missing, questions unanswered. Their spirits broken, their boldness curtailed and spiked. 

I parted and didn't turn back for a last look, a good-bye of appreciation for old times, for good times. Just like that. 

martes, 30 de julio de 2013

Guirnaldas


Fragmentos de comunicación encadenada. Tú y el resto. 

lunes, 29 de julio de 2013

I adore impossible objects


I make them me.

Ideas


No provienen de esta ansia, ni se turnan en hileras. Provienen de cientos de momentos diferentes, como la ingravidez de la espuma. Es como querer emular la dimensionalidad virtual de las tundras en verano. 

domingo, 28 de julio de 2013

Surf


Está claro que voy a tener que zambullirme en nuevas búsquedas intelectuales para estimular mi mente. 

viernes, 26 de julio de 2013

Déjà vú


Continúo mi trabajo, aunque algo aturdida. Estoy volviendo al ritmo usual en el que volver a aprender a combinar la lectura, la escritura, la comunicación externa y mi trabajo artístico en justa medida. Sí, es un poco complicado. 

Siempre que trabajo en mis proyectos me canso, y como consecuencia de esto me acelero. Es como si tuviera que poner filtros en todas mis actividades para sincronizar sus ritmos, porque todos van a ritmos diferentes formando isobaras y líneas tangenciales, y cada tipo de actividad me provoca una marea del subconsciente internamente, entre bambalinas, a la que luego he de darle cabida. Y así cada una se sumerge debajo de la otra, y crea nuevas mareas y hasta pequeños tsunamis. 

Es posible que fuese  

Lo ideal sería involucrarme pronto en un proyecto que integre todos mis intereses y líneas vivenciales y de trabajo. Esto sería posible, y tal vez no lo haya intentado nunca. Tal vez el enamorarme ha aspirado a esto. Espera, estoy sintiendo un déjà vú tremendo. Creo que he escrito esto en algún otro momento ...

miércoles, 24 de julio de 2013

El planteamiento


Así que hoy no es un día que se pueda explicar desde el presente, es un día comodín, pero tiene que tener su propia identidad y fuerza vital como los otros, tiene que contar in the whole scheme of things.

Mina


A lo mejor no puedo encontrar siempre una imagen que me oriente y tenga que encabezar las páginas con párrafos peinados con colonia, o simplemente dejarlos libres para que se defiendan en este mundo como puedan. Sería una forma de decirlo en grande en vez de en pequeño.

Bastante es haber encontrado una marca de bolígrafo decente para escribir. Seguro que ya no se gastan tantos lápices, y no hablemos de los ríos, los mares, los océanos de tinta y los millones de pentagramas ilustrados. Ya ves, donde antes no existía ni un sonido ahora te persigue un dedo detrás de otro sobre la página.

Haiku ruido


En Madrid hace demasiado ruido para pensar. Te planteas incluso si es inútil hacerlo. Estamos ante la tiranía del ruido y del músculo y de la voz alta y el altavoz sin interruptor de apagado.

¿O seré yo quien ha subido el volumen?

Ruidos acondicionados


Este ruido es inevitable porque no es en absoluto narrativo, ni pertenece a objetos que circulan surcando el viento o cambian de forma, no es transeúnte ni pasajero, ni es de ida y vuelta. Es simplemente una odiosa turba de sonido, una grosería entre cuatro tornillos, un aspa afilada que arremolina las ilusiones para cortarles el dorso.

No es un sonido que llena, es un sonido que revienta; no es un ritmo que puedas seguir, sino un freno a la armonía. Hay ruidos que más valdría la pena destruir.

Culminaciones

Se acumulan en mi mente frases desbandadas como esas bolsas de la compra que guardo en la cocina, todas apretadas las unas contra las otras formando puzzles tridimensionales con el absurdo, el absurdo al que encontrarle sentido y destino.
 

Presta atención

1+2 [(un)equals] = 3

El medio es el mensaje que está {en}medio. En ese libro has desarmado los para ques.

Lámpara fija

Al desnudo

Te desnudas y ves que eres poeta o que manipulas el aire como una poeta, como Eduardo Manostijeras, con esa incapacidad tan tremenda de ser feliz a veces. Madre mía, fíjate lo que has heredado de tu padre. Pero él no sabía por qué sufría.

100.000 songs

Miles de verdades tiritando que te dices, que sabes que escuchas, quizás por última vez. No siempre vas a ver en primicia los campos de flores, a veces están vacíos y no puedes escoger el momento en el tiempo en el que lo haces.

Ahora lo ves
ahora no lo ves

No clames justicia ni clames  ¡injusticia! porque no lo es. Es la esencia misma del intenso gemir del alma. No existen tampoco pastillas para el dolor ajeno.
 

Fuselaje

Es asociar el presente, el pequeño traspiés con el dolor antiguo. Eso no quiero hacerlo, aunque en el fondo no lo puedes evitar.
 

Jonny

Está muy bien que él vea claramente cómo sobrevivir al alma rota.

Transmisiones

Comienzas a escribir un mensaje en abierto y no te desdices del runrún de los huecos del sonido y de esa turbina incesante que empaña el ambiente. Tienes que acostumbrarte a su existencia, no es más que una de muchas, no es más que una interferencia entre la placidez y el que tu mente sea atrapada por el ruido, la estratagema, los espacios nulos y estancos, los ambientes febriles.

La necesidad de huida también es un calvario; hay que vivir con las luces y las sombras, las cadenas y las alas, el fénix sobrevolando el cielo y su dolor infinito al quemarse, al extinguirse en oxígeno herido. Hay que convivir con la soledad y el ansia de comunicación insatisfecha. Hay que rebelarse al frío pero sobrevivir a su mordida.

No, no hay ninguna belleza en ello, no la hay, sólo la fortuna de estar embarazada de la vida, de crear elecciones y sobrepasar la ceniza con una sonrisa en los labios.

Los dos objetos irreconocibles

Quiero llegar al conocimiento por diversos medios, no todos a mi alcance. Pero hay una ruta directa e instantánea, y es la inmersión escenificada, la falta de aire sin pretextos, la mediación de tu lateralidad y la salida inesperada que sin embargo encaja perfectamente.

No quiero rebuscar en la terminología pero la simple exposición a la cuestión sin definir, al intermedio, a la desnudez expresa y los cabos cortados. Para marcar tu ruta es suficiente integrarte y situarte en el lugar adecuado donde suceden verdaderas maravillas.

En el fondo es como sentarte en el camino y esperar sin la capacidad de dudar nunca, sin impaciencia ni prisa. Porque es ahí donde debes estar, donde construirás tu casa y te resguardarás en su sombra, verás las plantas del prado crecer y forjarás tus raíces; ahí, sin mover un dedo en realidad.

Esperas y te lo vas planteando, tu oído se hace cada vez más fino, tus manos más fuertes y capaces, tu cuerpo flexible, tus movimientos precisos. Comienzas a crear tu propio calendario mientras ves cómo la noche gira y seduce al día, y apuntas detenidamente los detalles del cambio de estación. Convives con los climas y recoges las diminutas cosechas que crecen a tus pies mientras el caucho de tus sandalias se hace a tu huella.

Al rozar tu propia piel recorres senderos, retomas ubicaciones, imaginas rectas y curvas y recodos. Al apresar tus palmas recobras la sensación prensil y reflexionas sobre la horizontalidad del aire y la verticalidad del espacio intermedio, y en su conjunto reproduces fácilmente en tu mente la tridimensionalidad del paisaje, de las formas, de las ideas, de los planos temporales, de las ubicaciones.

Sabes que los sabores no son absolutos, que no pretenden capturar tu sentido del gusto, tan sólo evocar momentos y lugares y expectativas e instantes.

No quieres emprender la búsqueda, sería inútil, sería desaconsejable, sería dejarte vencer por la inercia, sería desinformarte, convertirte en un objetivo sin cabeza, ni cuerpo, ni historia, ni recorridos.

Puedes explicarte y explicarlo, pero siempre parecerá poco atractivo o una quimera o una opinión más, y ni siquiera es eso. No es una decisión es una actitud, un reconocimiento a la veracidad de aquello que has contemplado, vivido y sufrido. No pensabas encontrarlo tan rápido. Didn't think you'll find it at all, in fact.
 

Noches eléctricas

Su imagen periférica atraviesa el borde de un vaso semi lleno. Los vocablos inducen a equívocos no solventables por las nuevas gramáticas inventadas. El ansia por saber tiene que ser libre, con aperturas fantásticas, sin querer rellenar los espacios entre las palabras, entre las frases, entre los enunciados, su intención y atención.

Creo que no es posible conocer a fondo mientras se pretende encontrar un diseño bien armado y coherente dentro de las cuatro reglas de las que te quieres desprender. Así va a ser del todo imposible.

 

Infinite scroll

Aventuras (con)textuales de libre circulación, aunque la ubicación se esconda entre las radiales. El margen de error es alto, al igual que el de éxito, pero ciertamente la vida tiende a circunvalar las salvas de luces y datos, y a rellenar los espacios en blanco con moldes básicos reutilizables.

Buscas interlocutoras válidas, que refrenden los pliegues de las narrativas y reubiquen sus fragmentos volátiles; pero la búsqueda continúa, y mientras tanto te hacen las mismas preguntas, como si realmente importase.

Forever be true

Forever me

Forever thou

Forever true

martes, 23 de julio de 2013

Bares son lugares

Mezclada con el mundo y sus múltiples permutaciones y ofertas, ando confusa sin saber si estoy de pie, sentada o simplemente de camino.

lunes, 22 de julio de 2013

Chat

 

Hay mundos virtuales donde el azafrán y el jazmín existen en las puntas de las íes, y tu presencia no es necesaria para que te reciban. 

sábado, 20 de julio de 2013

Embarcaciones


Me he dado cuenta de que podría escribir muchos espacios en blanco mientras dura esta persecución hacia el epicentro de mi mente y mi lucidez. Podría dejar caer un barquito de papel por cada idea que no se me ocurriera, un sonido por cada ausencia, un temblor a cada recaída. Todo ello habría formado en poco tiempo un grupo nutrido de trabajo, una esmerada dedicatoria, una vivencia. 

En blanco












miércoles, 17 de julio de 2013

Enferma

Estoy realmente enferma y no sé qué hacer. Todo empezó con la regla, me puse peor aunque había conseguido remontar. Hoy me duele el corazón, la vida. ¿Cómo explicarlo? Tengo la suerte de estar en casa, tranquila más o menos, pero me invade una sensación de vacío que no consigo quitarme de encima. Tal vez si tomo Lamictal me encuentre mejor con la combinación entre el Lamictal y el Elontril, pero no quiero que se me caiga el pelo y me afecte al lado cognitivo. 

No quiero leer, bueno, quiero, pero no me apetece mucho. Ni siquiera me voy a hacer un café, ¿por qué? Porque no tengo la motivación necesaria para ponerme de pie, y hacerlo. Y luego no quiero que se me revuelva el estómago. No tengo pan, no tengo comida, no quiero hacerla. Todo esto es muy precario. Vivo en la precariedad mental. No sé cuánto voy a aguantar así. 

Pero detrás de todo esto se esconde un ápice de tranquilidad y serenidad, una capa, una esencia. No sé si es mi alma, mi ser interno. Me gustaría poder hablar con ella, y lo estoy haciendo, de una manera explícita.  

Pero mejor no pensarlo


Veo su foto y sé que la he querido. No tengo que pensarlo. No quiero pensarlo. Lo sé. 

Siempre


Es un sanar en tu propio jugo, como un volar en aire o correr en hierba. 

martes, 16 de julio de 2013

(Pre)textos


Estoy intentando rescatar mis frases con el gancho de una percha, como cuando estás buscando algo y la utilizas de herramienta. Parezco un felino enmarañado, enrabietado y busco despejar los obstáculos, la falta de cooperación que me impide expresarme mejor. Este felino ha dejado de dar vueltas buscando a una presa, ahora me dedico a observarme a mí misma para dar caza al fundamento principal de mi frustración.

Hay veces que te dejas impresionar, que todo cae suavemente en tu regazo como si fuera un colchón ideal, y otras estás recubierta en un material que lo hace rebotar todo. Es difícil escribir cuando tienes que escribir algo que se mantenga derecho por sí solo, que no se desplome por los cuatro costados, una frase que tenga sentido como narración, por breve que sea.

Tienes muy claro los temas que estás evitando porque ya los has tratado y además te aburren, porque son esas cosas que de vez en cuando te aburren de ti misma y ni siquiera te las quieres contar a ti.

No quieres contar el paisaje desde tu ventana, lo que sucede a tu alrededor ni lo que te gustaría que pasara mañana. En el fondo es una forma de estar enfadada con el mismísimo día de hoy.

Hay días que estás buscándole, parece, tres pies al gato.

lunes, 15 de julio de 2013

Pasiones


Son hogueras esas pasiones desterradas que siguen brillando en el claroscuro. Durante años te amé y te deseé, y ahora ya no estás, ya no estás para nada. Ya no te pienso. Pero esas hogueras siguen ardiendo y consumiendo oxígeno.

Agua


Hoy llevo todo el día oliendo como si me acabara de mojar. Es el desodorante, pero también la humedad que desprende mi cuerpo y que me embriaga. Me emplaza en un tiempo de verano donde las horas las puedes contar porque no pasan tan deprisa como los días normales.

No creo estar lo suficientemente lúcida para hablar sobre el verano. Sólo sé que quedan bastantes meses todavía para que se acabe. En verano dejo de pensar en las ganas que tengo de que haga calor y andar en camiseta por la casa. En verano vivo la situación de una forma un poco más directa. En verano mi cuerpo absorbe sol y luz y a veces se hincha y no puede devolver lo que inspira.

Este verano casi podría afirmar que la creatividad se ha replegado y se ha escondido para que yo la busque y escudriñe si quiero encontrarla porque es preciso llegar un poco más lejos esta vez.

A lo mejor es por eso que mi cuerpo le está robando más agua a la naturaleza.

Lugares comunes

Estos diálogos constantes contigo misma comienzan a veces como si te sentaras con una interlocutora muda y distraída.

The elephant in the room

Tengo una hora para trabajar en mi escritura. Entiendo por qué la mañana es un buen momento para desplegar las alas del subconsciente. Cuando inicias el día parece que preparas el comienzo de algo, de un abstracto, ni siquiera es necesario definirlo, pero el ciclo vital te lo pone bien claro, y eso es suficiente para que fluyan las palabras desde el principio de la curva con la excusa de una narración por venir.

La narración en sí tiene forma, es una elipsis, un interrogante, un cursor intermitente, una ocasión perdida o ganada. Si te permites avanzar sin pedir permiso, sin rogar, sin miedo, sin ceder a la presión de darle a la tecla de retroceder, esa inocencia de las horas tempranas será la mecha que te haga situarte en un espacio de creación, un lecho para el descubrimiento.

Lo que noto ahora que tengo el ánimo afectado por un valor descendiente es que me planteo mi vida, me hago preguntas, reproches, experimento un tapón en el progreso de mi futuro, echo de menos desesperadamente un plan que funcione. Pero la vida es como narración, un fluir constante whether you like it or not. En ella la calidad ni siquiera es lo que importa, es simplemente un avanzar por los minutos, un devanarse por los espacios del tiempo, un trepar por las inconsistencias del presente, un allanar el camino, un camino que no es menos camino por tener fin.
 

Importas

Durante varias semanas he detenido la tarea de descifrarme. Tal vez haya ahora en mi vida un gran tabú que me envuelve y me impide expresarme. Las aguas en la que nado ya no son multicolores ni están llenas de peces. Tengo que ajustar las herramientas de precisión y soltar diatribas imaginativas, desinhibirme de nuevo, liberarme, volverme porosa, volver a emocionarme con pequeñas conquistas.

Habría que hablar del amor, de cómo en el libro lo hemos descrito tal y cómo lo teníamos grabado en nuestro adn, y tal vez por ello la traición pesa más y hace más daño el no poder haber creado nuestro amor fiel a esa fantasía. Septiembre odiaba que se lo dijera, pero el amor que construyes no hace sino conjurar el deseo de amar y ser amada y lo convierte en un hecho real donde comulgan ambas personalidades, historias y futuros. Cada amor es distinto y por tanto incierto. La traición no es tal. Empiezas de cero, no de cien: tienes que vaciarte, y no solo embriagarte con tu fantasía que es con la que puedes impedir que las almas realmente se reúnan.

De todas formas no tengo ninguna lección que ofrecer, ninguna enseñanza. No tengo amor, y además le temo. Temo que llame a mi puerta y me busque, y comience a hacerme exigencias. El otro día me sorprendí a mí misma porque noté que me gustaba una chica. Fue una sensación vibrante pero irrealizable, y además no del todo deseada.

Hablar de mí en primera persona me resulta extraño. Escribir es diferente, siempre parece que en el fondo es una botella lanzada al mar; no tiene el vértigo de la inmediatez, del desencuentro; ni siquiera el pavor y dificultad de escribir se acerca al de hablar y conversar. Cuando hablas de ti con otras personas tienes que saber utilizar bien la gramática de lo razonado, lo narrado, la apertura, el contexto. ¡Qué difícil! A veces es más fácil moverse en la oscuridad.

Pero claro, el amor romántico se hace con un buen haz de agentes aliados: la pasión, el deseo, las endorfinas, el entusiasmo. Sé muchas cosas sobre el amor, sobre el enamorarse, y esta vez no se me van a olvidar.

El alud

Esta noche voy a intentar enredarme de nuevo con mis palabras. Es a base de perseguirnos y encontrarnos que llego a comprender mi identidad. Hoy quiero escapar y no hablar de lo que me hace daño porque lleva doliéndome todo el día y no quiero darle más espacio. Es tan omnipresente y tan enorme que lo único que puedo hacer es buscar estrategias para contener sus ingentes dimensiones. Al final llego a la conclusión de que no puedes dejar que te importe tanto, que la vida aunque muerda no debe doler, que nuestro deber es mantener el tipo aunque nos intente derribar un alud.

domingo, 14 de julio de 2013

Juncos



Deja que los libros se tumben en esa dirección sobre las estanterías, como juncos elásticos mecidos por el viento. 

2 Cajas


Permite que continúen estos encuentros inverosímiles de esos que encuentras cuando cruzas a nado las grandes superficies.  

Cajas I


Una caja de jueves. Una caja desmedida que deslumbra con su sonrojado. Un perfil higiénico que corta el viento investido de fuego y pasión. 

Una prenda que ofreces en el aire, sin redoble, al mecerse en una melodía reconocible. Qué lentamente se llega a la otra orilla a nado a pesar de la opacidad del fondo marino. 

Llevo miles de kilómetros desprendidos de mis dedos, y me emboscan en búsquedas sin nombre. Anido ajena en la gruta de los nombres, íntima en mi propia inmadurez. 

Abrazos rojos

Me estoy encontrando fatal, y lo ideal sería poder confundirme con las horas y dedicarme a narrar alguna historia desprendida de las yemas de mis dedos, pero eso no puede pasar siempre. No sé por qué, pero de nuevo se me ha metido una serpiente de agua en el cuerpo, en el sistema, y aunque intente salir adelante la serpiente me muerde. 

sábado, 13 de julio de 2013

Dormir


Estos últimos días me he sentido asustada y estresada. No sé a qué es debido. Sé que las hormonas están jugando con mi sentido de la realidad, pero no puedo evitar sentirme mal. Vamos a descansar hoy y ver qué pasa mañana. 

viernes, 12 de julio de 2013

El libro


Tengo la piel elástica, los ojos como candados. El corazón reprimido y tardío. Cruzo las palmas de mis manos sin encontrarlas, podría colgarme de las cejas y saborear las dimensiones de un erizo de mar en mi estómago. Quisiera huir de mí misma, de las marismas de amianto que trenzan la curva de mi espalda, de la lluvia de electrones que chirría en mis sienes. El aire se mezcla con el sinsabor de mi boca donde la lengua, los dientes y la saliva se toleran y se han arrinconado. Podría inflar decenas de globos con una aire seco, interno, áspero y acerado. 

Este libro tiene las páginas pegadas por aloe, y no viaja. 

jueves, 11 de julio de 2013

Extraordinary times


Terminas, integras, reanudas. 

martes, 9 de julio de 2013

Trajes


La verdad es que sigo despistadísima. Estoy haciendo cosas sin poder centrarme, con la sensación de que no tengo tiempo para pensar. No me gusta este estado, me confunde las ideas, aunque creo que es el resultado de estas últimas semanas tan dinámicas. 

Tengo la sensación de que no controlo la situación, de que el flujo de ideas está desparramado. Creo que tengo que descansar. Hoy he tenido un día bastante estresante y quiero que mañana no sea igual aunque he programado demasiadas cosas. 

Hoy mientras leía he visto de repente cómo el mundo tomaba forma, pero luego he liado el día con cien cosas y no he podido centrarme otra vez. En estos días he tenido que salir de mi cascarón y buscar(me) para poder darme a otras personas y situaciones. No me extraña estar fuera de mí, porque cuando quieres algo del mundo no basta con ser tú misma: tienes que presentarte, explicarte, justificarte, comunicarte. Es un juego muy competitivo, y mi lado más tranquilo, más genuino ha tenido que resguardarse en alguna parte. 

lunes, 8 de julio de 2013

Escritura


Vuelvo al lienzo para encontrar mis huellas. Ahora mismo, con tanta actividad y el cuerpo tan al límite, he visto cómo la escritura no encuentra su camino en la página. Como siempre tendré que utilizar la lectura para nivelarme en mi mundo interior y socavar las barreras que hacen que mi voz literaria se haya acallado ligeramente. 

Sé que todo va por etapas, y el cerebro tiene sus motivos para enredarte en otras rutinas, pero al final todo es cuestión de (a)sentarse, recogerse, profundizar y exhalar. Y tener fe en ti misma, en tu capacidad y necesidad de expresión. 

Estoy feliz de tener esta oportunidad de ver cómo es la mente da vueltas sobre sí misma y se expresa desde dentro tras un periodo cartesiano. 

domingo, 7 de julio de 2013

(Re)encuentros


Como he tenido que tomar hierro para contrarrestar la anemia, al final me ha afectado al estómago y estas noches he tenido dolor de barriguilla y pesadillas. Es extraño cómo esas pesadillas descubren mis miedos más hirientes, porque me levanto por la mañana con una desorientación tremenda y una sensación de vacío enorme; la pesadilla ha recorrido todos mis temores y me he dicho durante la noche que todo aquello por lo que tengo ilusión va a terminar malamente.

Bueno, hoy es un buen día para recoger y conservar en la mente la idea de la existencia de los miedos infundados, porque voy a enseñar el corto y tener muy presente que esta noche que he pasado es un reflejo de la capacidad del cerebro de ser tu peor enemigo.

viernes, 5 de julio de 2013

Ropa


Estos días tienen su lado de furia y de resguardarse. A veces no sé qué factor tendrá más influencia y doblegará al otro. Quiero un equilibrio entre ambos pero casi son como hijos míos y no puedo controlar su funcionamiento. Parece que estoy presenciando la narracion de mi propia vida, y espero estas nuevas lecciones como definitivas para marcar un punto de inflexión importantísimo para mí.

No estoy oponiendo tanta resistencia y de alguna manera deseo alcanzar el control de la situación siempre y cuando me dé suficiente tiempo para entenderla. Esto es una novedad en mí.

Sigo luchando por administrar mi tiempo de una manera fructífera. Todo lo que me está sucediendo es similar a cuando te compras ropa nueva y debes acostumbrarte a verte y sentirte con ella.  

Mi escritura también va a dar un salto, y algo en lo que se está preparando. Desconozco en qué va a consistir el nuevo estilo. Sé que me resulta más difícil escribir cuando leo en castellano, es como si mi cerebro literario se despierta con la lectura en inglés, se condiciona, y cuando leo en castellano hay algo que no termina de fructificar. Me gusta leer en castellano pero no me termino de identificar con las frases de otras personas. La forma que tengo de escribir en castellano no está relacionada con lo que leo en esta lengua, sino con lo que soy en esta lengua.

Todo va por fases. Está claro que llevo la mayor parte de mi vida desarrollando un cerebro bilingüe, y aunque escriba en castellano y hable en castellano sigo pensando mucho en inglés. Y no es sólo una cuestión de palabras; es el pequeño montaje que me he creado yo solita, como una niña pequeña que se inventa su propio lenguaje. Y mi lenguaje, como mi personalidad, es políglota e internacional. Y como buena escritora me resguardo en el lenguaje como en una matriz caliente, un lecho, un escondite perfecto y seguro. El castellano de otras personas lo disfruto pero me resulta un poco frío. En inglés me río, lloro, me enfado, me emociono, recuerdo a cientos de personas que me enseñaron el significado de las palabras, aquellas maneras en las que resurgí al expresarme en esta lengua. Pero estoy intentando leer en castellano, y espero que pronto vuelva a encenderse la mecha, mi reencuentro con la lectura en este idioma, el cómo y el por qué me identifiqué tan plenamente con ella cuando era pequeña y quise escribir.

jueves, 4 de julio de 2013

True Grit


Estoy trabajando todo el tiempo y no me puedo creer, no me cabe en la cabeza que no me quede tiempo para escribir. Es bastante inconcebible, por eso no voy a dejarme llevar por esta eventualidad que para mucha gente sería simplemente la excusa perfecta. 

Mi excusa perfecta para escribir es que siento cómo me embrutezco por segundos si no lo hago. Es así de sencillo. También parecería a veces que escribir es embrutecedor. Bueno ¿por qué no? Pongamos que sí, que odias todo lo que escribes. Eso es brutal.  

En estos momentos de ebullición tengo que pararme y agarrarme al relieve de la roca, a la imagen que me haga transeúnte y no visitante. 

Show it, show your true grit. 

miércoles, 3 de julio de 2013

Huellas


No es como quieres que sea sino como es ... Sigue tus {propias} huellas ...

martes, 2 de julio de 2013

Imprescindible


Ese amar a los cuerpos tranquilos. 

lunes, 1 de julio de 2013

Underwater designs


Imprecisa, pero valiente.