domingo, 29 de diciembre de 2019

Lo que no fue

Hoy he estado muy bien, muy contenta, rezumando de la alegría de ayer, he visto a JC y me he sentido muy querida y comprendida, y, de repente me he acordado de I. y la he añorado mientras escuchaba la canción de Wham! de Last Christmas. Le he enviado la canción y la he llamado, pero no me ha cogido ni ha visto el mensaje. Así que así llevamos meses sin contacto. Es muy extraño, y no quiero ser ese tipo de persona que la contacta de vez en cuando y a quien teme, porque I. teme el contacto con casi todo el mundo, excepto cuando tiene interés en comunicarse y siente que puede integrar ese trocito de compenetración con otros mundos. Tengo que recordarme que el poquito amor que I. tenía para darme era mínimo, un amor de esos tan débil y febril que se ahoga en un culillo de agua, que casi no persiste por sí sólo, que hay que alimentarlo todo el tiempo y aún así, no medra. Debo recordar eso cuando me vienen estos pinchazos en el corazón que me arrastran hacia ella, hacia un recuerdo vivo de cuando me preguntaba qué podía haber sido que no fue ...

domingo, 27 de enero de 2019

Difícil


Sigo resistiéndome a ponerme en marcha con mi trabajo interior. No sé por qué. Y tampoco estoy cocinando. Supongo que últimamente es una reacción a mi estado físico, pero el resto de cosas que hago son para evadirme, nada más. Aprendo algo sobre mí, pero no de la misma manera. Si sigo así, voy a perder la confianza en mí misma. Bueno. 

He estado pensando también que entiendo por qué Iber tiene tanto problema creyendo en sí misma. El mundo ahí fuera no le parece lo suficientemente permeable, generoso para permitirla trabajar en lo que quiere. Entiendo su pavor, su recelo, su trabajo interior para aceptar continuar donde trabaja. Yo tampoco confío lo suficiente en mí. Tengo que respetar sus dificultades. 

Creo que tengo que forzarme a hacer cosas que me inspiren. Yo sola ya no puedo hacer las cosas. Un rato, un rato cada día, en vez de caer en la misma letanía destructiva, paralizante. Un poco a poco, como esta escritura, que fluye cuando me atrevo a asomarme a ella. 

miércoles, 16 de enero de 2019

Ven


He estado postponiendo este momento de comunicarme conmigo misma, y ahora tengo que hacerlo de una vez. Hablo y negocio constantemente, pero hoy lo que he tenido que hacer es tirarme a la calle con la bici y sudar. Mañana voy a hacer lo mismo. A ver si tengo suerte y no cojo muchas cuestas. Pero si no me voy a la cama, no hay nada que hacer. 

Buenas noches ...

P.S.: Quiero a I.

(Continuará)

martes, 8 de enero de 2019

Asuntos pendientes


Aquí estoy, en mí. Al final estos días, que iban a ser de recuperación física se han convertido en otro manera de resguardarse. He tenido algo más de espacio mental y cierta tranquilidad. Sigo pensando en I. a cada momento, pero puedo hacer cosas. He ayudado a mi hermana, pero no sé si podré hacer las cosas que quisiera terminar en mi propia casa. Esa sería la prueba de fuego. Y también pasar el suficiente tiempo allí para comenzar a entretejer mi fuego vital con los objetos, espacios, libros y asuntos pendientes allí. 

Mañana tendré que ir a casa de mi madre por la noche. Espero resistirme y no contactar a I. porque creo que esta semana es muy importante para ella. Necesita saber cuáles son sus objetivos, sus prioridades y de qué manera desea que yo forme parte alguna en su vida. Yo necesito desenvolverme sola. Llevo sola mucho tiempo; ella no ha estado a mi lado, y ahora que me he dado cuenta debo continuar mi camino. Hasta qué punto se pueden cruzar, en qué momento, y cómo, todo depende de ella. 




domingo, 6 de enero de 2019

Amor


He hablado con I. y lo único que me ha quedado claro es que "me quiere" pero que desestima estar conmigo porque "no puede" estar en pareja. No sé qué pensar sobre este asunto. Me ha dicho que siente dolor, y que también ha estado triste estas Navidades. Que le han dolido los recuerdos y las pequeñas cosas. Por ejemplo, se puso muy triste al quitar el calendario del año pasado que le hice

Tiene que empezar una nueva etapa en la que yo no esté, en la que no esté nadie, en la que ella se vea a sí misma. No sé qué pensar, esa es la verdad. No la entiendo. Estoy un poco más tranquila porque por lo menos me ha dicho que me quiere. Tal vez sea suficiente con eso. 

jueves, 27 de diciembre de 2018

Compañera de viaje


Querida I., 

Te escribo porque sigo sin saber de ti, y me duele profundamente. Esta ya es otra carta que no te voy a enviar, y mientras siento cómo se acumula mi dolor ahora veo que se desborda, y que sin pensar en ello las lágrimas se precipitan desde mis ojos como una especie de exudado que intento controlar, pero no puedo. 

Necesito saber de ti y tengo partido el corazón. Te siento muy lejos, y esto realmente parece una copia perfecta de un cliché, pero es así. No puedo hablar con nadie sobre esto, tal vez con N., pero no sé en qué contexto lo podría hacer. No puedo estar en un sitio público y hablar de esto, y en mi casa no creo que podamos quedar, aparte de que está muy ocupado con A A. le basta con verme semana tras semana, y si una semana no estoy bien, ya sabe que a la siguiente las cosas habrán evolucionado, las emociones están ahí y hay que gestionar cómo te sientes. A él el dolor le parece un síntoma más de nuestro estado general. 

Sé que es algo lejano para ti, entre otras cosas porque necesitas centrar tu atención en tus cosas, pero yo sí estoy más en lo nuestro, me levanto y me acuesto así. No puedo decirte las cosas en una frase (yo sé que a ti no te gustan las frases largas), es difícil, hay muchos sentimientos.  Me gustaría cristalizarlos todos en una única emoción y llevarla en mi bolsillo acariciándola y prestándole mi atención sólo de cuando en cuando. Intento engancharme a un libro pero por ahora no ha sido posible.

Estoy escribiendo, pero esta mañana sólo he podido comenzar una carta imposible. Supongo que hay muchas otras cosas de las que puedo escribir que no se sumerjan en este tsunami de sentimientos hacia ti, y tampoco quiero que me sepulte a mí como yo lo he hecho contigo, quiero salir a la superficie a respirar, pero aunque a veces lo consigo, estas corrientes subterráneas me atrapan y me hunden hacia abajo. Seguro que Alberto piensa que hay que bucear por allí abajo, yo lo he intentado también pero al cabo de un rato de ver el tiempo pasar me siguen asaltando emociones muy dolorosas. No sé cuánto tiempo va a durar esto. En el fondo ya sé que van a ser meses y meses, y aunque debería ser valiente y aceptarlo, me rebelo y me siento muy desprotegida y sola. 

jueves, 20 de diciembre de 2018

Piel

Bueno, veo a I. con dudas, con ganas de comunicarse, de comentarme cosas sobre ella. Ahora me protejo, quiero hablar con ella pero no voy a dejarme la piel. 

domingo, 9 de diciembre de 2018

Hablar


Bueno, tampoco se puede decir mucho. Aunque tal vez lo que yo quiero es poder escuchar a quien no sabe qué contar(me). Pero cómo puedo exigirle a alguien hablar cuando yo tampoco sé lo que decir, lo que decir exactamente, la palabra precisa con la voz lúcida que quisiera tener. No tengo paciencia ni herramientas. Es todo muy complicado. Yo tampoco sé cómo decirlo, tal vez no tengo yo tampoco qué contar, esas palabras que dicen mucho sin esconder nada. Muy a menudo no se puede decir casi nada, ni te escuchan ni lo dices. Así se queda la historia. 

Aunque por supuesto, continuará [...]


miércoles, 15 de julio de 2015

Plutón y Caronte


Plutón y Caronte, un planeta doble, dos lunas que comparten oxígeno. Las moléculas substraídas de Plutón se convierten en sólidos en la superficie de Caronte. Se muestran la una a la otra la misma cara desde hace millones de años. 

Somos tú y yo. Yo comparto oxígeno y libertad contigo. 

lunes, 13 de julio de 2015

Noche oxigenada


Bueno, hoy quería escribir sobre la hemoglobina, pero voy a tener que hacerlo mañana, y tal vez examine durante la noche cómo se va derritiendo mi sangre al rotar las células sanguíneas en su densidad, cómo poco a poco el oxígeno se va posicionando y soy capaz de respirar con todo mi cuerpo, como cuando estoy contigo ...

jueves, 2 de octubre de 2014

Maybe she's out there


martes, 16 de septiembre de 2014

Gestalt: The Thingness of the Thing


Bueno, sí, está claro que este router me fríe la cabeza, pero también que no puedo hacer gran cosa para evitarlo ... no sé. Ya lo he probado todo. De todas formas ésta es la última vez (a ver si es verdad) que trabajo en casa de Mami de forma tan constante. 

Hoy es martes y necesito toda la semana para sacar el taller adelante. Bueno, tengo bastante tiempo por delante, pero me gustaría aprovecharlo correctamente. Ahora voy a leer un poco el libro de ACT y después le echaré una ojeada al libro sobre la creatividad y la felicidad. La verdad es que no puedo permitir que en estos días la fuerza nueva que he encontrado se difumine. Había encontrado una cierta tranquilidad, y el quedarme aquí la ha puesto un poco contra las cuerdas. Pero nadie sabe lo que podría haber pasado, y tengo que seguir practicando la aceptación como filosofía. Por lo menos Mami ha aceptado que me dedique a trabajar todo el tiempo, y no se siente mal porque agradece mi presencia. 

No sé por qué me he neurotizado tanto con la niña. La verdad, no lo entiendo. Me ha vuelto a salir ese dragón obsesivo que llevo dentro, y quiero domarlo. Normalmente sólo lo he conseguido pasando tiempo con ellas o desilusionándome. No quiero desilusionarme.

Debo incorporar más feminidad todavía a mi vida. No puede ser que cuando baje el telón y me retire del escenario hasta la próxima, me invada la tristeza ...
  

lunes, 15 de septiembre de 2014

Esta noche

Supongo que tenía que pasar en algún momento: que me gustara alguien y que expusiera la fragilidad de esta soledad fecunda que habito. Ahora estoy pendiente, y no me gusta. Quiero ser libre. 

Back to the drawing board ...

jueves, 27 de marzo de 2014

Bildungsroman


I will now be quiet and still in this ambience of populated silence. I now feel ready to express their certainty that there is no beginning nor middle nor end in the howling of the fire illuminating our hearts. There might not be a clear route of escape from the flames, nor a slit in the arteries for us to slip through and join the myriads of oxygenated bubbles that reach the entries and exits of our bodies. 

The despair of non returned love, like a fallen seagull in the poisoned sand, tears us apart. I would love to see the brave and infuriated enamoured sea brawling at last, retrieving and letting go of us sea tourists who lost the way a long time ago, but that's not going to happen; neither will our night time readings dispel from our dreams after incising in our skin the blueprint of their spell. 

She doesn't love you, but you keep on writing this bildungsroman that places her as the centre point of your education. 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Kindred


Gisèle Freund

viernes, 15 de noviembre de 2013

That there is this possibility at all


6 October 1937

Write to me often, I live by your letters. Write to me truly. I don’t think I am clever enough to read between the lines, or if I think I must, then I read volumes. Write to me truly. Tell me how you are, what your bed is like (I mean, what the mattress is like, the unembalmed mattress). What you are wearing, the colour of your eyes. Tell me the compliments you have, they please me better than they please you, though they may please you too. Tell me what is unpleasant, uncomfortable, annoying, for I shall imagine it anyhow, I would much rather you told me. The best thing you can tell me in any letter is the date, for each date will bring you nearer back. Tell me the date, the hour, whether you are sitting in a straight or a curly chair, whether your window faces east or west.

But most of all, you are so far more than duty to me – tell me how you are, and tell me you take care.


Sylvia Townsend Warner's letter to her life partner Valentine Ackland

Sentidos


No quiero borrar el número de teléfono de mi hermano de la memoria de mi móvil. Tengo su televisor en mi casa, y pienso en él hasta cuando uso el mando. Recuerdo cuando le enseñé a utilizarlo. 

Estos pequeños gestos me acercan a su recuerdo y se cuelan y resguardan en mi cotidianidad. 

domingo, 8 de septiembre de 2013

Unheeded


Writing explores and exudes the confounded and wistful side curtailing those wishing well water currents, the unknown revisited, the inspired and resounding truth that demonstrates your envisions. 

When I'm being conveyed by the belt to Virginia's 1920's and 30's, the speed of travelling is steep and emotionally arousing, so fast and swift, so enthralling that I suddenly find myself involved in a new air, a fresh and intense respite into flow and thought and sensorial fireworks where I rapidly see the light and the right words that delightfully gather me and reflect the cherries of passion gone and present, that sensual feeling I get from postures, faces, poses, how women move around the space, their luscious necks lengthening when turning to look at you, their heads thrown back during laughter. It is being home. 

Will she then choose me?

jueves, 5 de septiembre de 2013

Angry song


Turn normal, if you must
write no more, if you can't
stay bereft
of your own life
if that's what you want

but don't feed me with your loss
don't turn me into a ghost
as I'm easily lost
in your smothering hug

viernes, 16 de agosto de 2013

Sally


Estoy buscando el trébol de cuatro hojas como quien quiere hacer la foto perfecta, esa captura de lo extraordinario situado a menudo en el terraplén, en las mesetas diminutas, las rupturas de las fallas y el verde derramado por la hierba. Ayer eran periplos descalza por la hierba cortada, hoy me agazapo y repto con los codos hincados en la tierra, alerta, como el rocío enamorado del trébol, siguiéndole la pista, resbalándome al igual que él con la inercia sobre las capas de hierba, con la esperanza de alcanzar el cáliz del trébol y recogerme allí, en el cuenco de esa rosa suya de los vientos, en el vientre atónito y salvaje que podría tatuarse en tu camino.

Me doy cuenta de que este hallazgo tan especial no puede pasar desapercibido, y debería convertirse en mi rumbo a seguir por el horizonte. Es cierto que faltan los destinos colaterales, que tendré que descifrar su sentido y realizar un examen detallado de su ausencia en los nervios de sus puntas cardinales.

Parece ser que tendría que dividir su esencia en seis mil cuatrocientas partes iguales y concordantes, pero por supuesto no soy el tipo de persona que hace esos cálculos. Prefiero confiar en mi fuerza instintiva y decidir si debo embarcarme en el sur por el oeste o el norte por el sudeste, y continuar tentando a la rueda de la fortuna.

Tal vez es todo mucho más sencillo. Quizás el trébol suspira por parecer una flor de lis, y sucumbir a su bella simplicidad; y yo podría permanecer en este sitio el tiempo suficiente para haber viajado sin moverme (en el centro del vértice) buscando palabras que recojan ese mensaje insaciable de libertad.

Bien, me levanto del suelo sin pisar el trébol ni arrancar su cuarta punta cardinal, y oteo el cielo cargado de nubes semi grises y haces brillantes que se mueven como las luces verticales de un faro. Ah, la tormenta está cerca, dicen; eso significa que por encima de esas nubes se está formando toda la energía estática precisa para la tormenta, la confusión de vapor de agua desbordado, y la urgencia por explosionar en la atmósfera. Podría empaparme completamente y temblar con el frío y el viento.

A pesar de los augurios no llueven ranas ni proyectiles de granizos, sino iridiscentes y blandos receptáculos individuales. No, no estoy relatando un sueño ni una ensoñación; quiero atrapar una de estas cajas entre mis manos antes de que se pierda entre bandadas de lluvia rápida y copiosa. El trébol es una fuerza magnética que atrae a una de estas cajas rosadas, y me brinda la oportunidad de recogerla y abrirla. De acuerdo, estoy preparada. Dentro de su interior parece que hay un espejo en el que me encuentro a mí misma; no tengo miedo, no me he percatado de la apertura de la caja. Estoy en cuclillas entre la hierba buscando una flor de lis desaparecida a través de la alambrada de las lenguas de la hierba que quieren protegerla e impedir su fuga. Pienso en cuando Sally Seton y yo nos besamos, en Virginia, dear, en todas las mujeres que amé y que perdí.