jueves, 31 de octubre de 2019

Indefensión

Una de las cosas que he estado pensando, y mi última sesión con A. me ha hecho recordar, es la sensación de indefensión que tengo y en la que me he sumido en muchas ocasiones. He estado leyendo mucho sobre el tema, y lo que veo es que hay una estructura mental que he construido en la que le doy pie a la indefensión, y sí me siento capaz de no alimentarla de la misma manera. Creo que el optimismo puedo trabajarlo, aunque no sé si me voy a acordar cada vez que sea necesario o buena idea el sacarlo a relucir. Pero sí veo posiciones que puedo modificar trabajando con el optimismo y sintiéndome mejor sobre mí misma, pase lo que pase. Por lo menos, sí que veo posible el intentar hacerlo aquí. 

Hubo una temporada en la que no me sentía tan bien a la hora de insuflar optimismo a mis palabras, no me sentía muy honesta. Pero creo que sí que puedo hacerlo, por lo menos como alternativa a lo que normalmente pueda estar pensando. Quiero ser consciente de las cosas que pienso y que siento, y ahora es un momento diferente a aquél. No creo que vaya a sentirme como una farsante hilvanando mi discurso con emociones positivas, porque lo positivo va a ser que esta vez sí que creo que voy a salir adelante. Estoy poniéndolo todo de mi parte, estoy utilizando toda mi energía y mi toma de conciencia al respecto. Estoy dispuesta a más introspección y a ser más valiente que otras veces en pos de sanar mi subconsciente. Y la única recompensa que quiero es la tranquilidad. 

En estos últimos días me está doliendo mucho el brazo y puede que esté sintiendo esa indefensión. ¿De qué manera puedo proteger mi mente emocional del miedo que siento? Lo más claro es repetirme una y otra vez que todo va a ir bien. No quiero hacer mucho ejercicio porque me duele, pero si lo dejo a su aire no sé si se va a quedar rígido y perder movilidad. Las respuestas no las tengo, y no sé si la traumatóloga va a ayudarme. Tengo todavía una mes hasta la consulta. No entiendo que me duela más ahora que antes, aunque eso podría significar que se han movido las adherencias y es normal que me duela durante una temporada. Creo que le estoy dando vueltas porque tengo miedo de haberme hecho un daño irreparable. 

Creo que voy a basar mis ejercicios en la movilidad, y no tanto en la fuerza, y dejar que el tiempo mejore la situación. Para eso tengo que trabajar en la sensación de indefensión y pensar que estoy haciendo lo mejor que puedo para recuperarme, aunque haya pasado mucho más tiempo de lo se esperaba. Parece que me he hecho daño no sólo en el hueso, pero también en la parte de la musculatura y tendones, y ahora tengo que dejar que todo ello vaya mejorando con el tiempo. No me importa que me duela, pero me preocupa. La preocupación es la de no volver a tener bien el brazo nunca más. Creo que no debería pensar así, que no voy a estar bien nunca, que me voy a quedar mal. ¿Cómo puedo impedir el sentirme mal? Una manera sería usando la lógica y darme cuenta de que el tiempo hace que todos los problemas del cuerpo mejoren. 

Otro asunto es que me he cansado de hacer los ejercicios de rehabilitación, y necesito cambiar la rutina. Creo que si me concentro en hacer ejercicios suaves, sobre todo con movilidad, iré mejorando poco a poco. Sería bueno ver qué pasa después de Navidades. Y para cuando vea a la médico, creo que tomará cartas sobre el asunto. ¿Es suficiente esto para mi subconsciente, el saber que no voy a tirar la toalla y que no voy a forzar pasado el dolor? La respuesta es que siento indefensión. Necesito ayuda, moral, acompañamiento y compartir, y no tengo con quién hacerlo. Esa es la respuesta de mi subconsciente. Bien, por lo menos lo tenemos claro. Pues mi respuesta es ésta: 

Paloma, no te preocupes. No te preocupes, por favor. Vas a estar bien aunque ya creas que deberías haberte recuperado, sigue adelante, ánimo. Te duele el brazo, te duele el alma. Es una pena haberte hecho daño, pero fíjate, ahora estás en un proceso muy diferente. Si no te hubieras roto la clavícula, tal vez no lo hubieras empezado. Es un proceso creativo en el que escribes todos los días y buscas respuestas. Con respecto al brazo, no seas dura contigo misma y espera a ver cómo te sientes por las noches y qué tipo de ejercicios quieres hacer. Tuviste una etapa muy creativa en la que te sentías bien al hacer los ejercicios, y ahora se te ha pasado y sientes una gran frustración. Sientes miedo y vulnerabilidad, te sientes sola y sin ayuda. Tranquilízate y verás que en el brazo se hace más fuerte solo. No vas a dejar que se quede mal ya que estás cuidando de él con las movilizaciones y los otros ejercicios. 

miércoles, 30 de octubre de 2019

Tratar el trauma

Hoy con A. hemos hecho un plan de cómo va a ser la terapia, o de la estructura, la narrativa de mi vida que él ha llegado a pinzar tras haberme escuchado durante más de tres años que sostendrá el proceso. Todas esas cosas y personas que voluntaria o involuntariamente no me han permitido ser "yo" quien quería ser. No me gusta la idea de pensar que debido a esas terribles personas en mi camino no he podido ser yo, pero lo que creo que A. quiere decir es que debido a cómo he interactuado con las situaciones en las que me he encontrado, mi identidad ha salido maltrecha. Y probablemente no es culpa de nadie. Entonces al final vamos a intentar limpiar, arreglar, y con ello afectar el desarrollo de las emociones de miedo, culpa e indefensión que me tienen atenazada y afectan mis vínculos con otras personas y conmigo misma.

He contado mis problemas a otras personas, las cosas terribles que me han pasado y que me causaron tanto dolor, y no me apetece mucho el repetirlas, pero esta vez vamos a desestructurarlas y hacer que en su reconsolidación en mi cerebro las emociones no estén tan cargadas. He tardado varios años en querer llevar a cabo este proceso con A., no sé por qué no hemos empezado antes, pero sería espectacular poder realmente mejorar. 

martes, 29 de octubre de 2019

Martes

Hoy estoy nerviosa porque estoy esperando que me avisen del local para firmar unos documentos, y no sé si me van a enviar un mensaje en el último momento y voy a tener que salir pitando. Salir a la calle ahora y ver a gente me supone un pequeño esfuerzo, y lo haré si es necesario, pero voy a tener que respirar hondo para sentirme mejor. Una vez en marcha (duchada, arreglada y demás), será más fácil. 

La verdad es que siento ansiedad a nivel somático, y no se termina de resolver. No me vendría mal tomar un Lexatín, que es lo único que me ha funcionado en otras ocasiones (aunque he debido tomar tres pastillas en mi vida), pero no me gusta hacerlo; es como meter un gato enfadado en una bolsa, me siento emparedada. Pero mientras siento esta ansiedad todo mi comportamiento está relacionado con ella, y probablemente no sea justo, porque todos los pensamientos que tengo son en busca de la tranquilidad y para evadirme de esta ansiedad, y si simplemente no la tuviera, tendría otro tipo de devenir mental. 

A lo mejor no se puede evitar, y esto es así. Es como el clima, pero con ropa y calefacción puede solventar su incomodidad, pero el clima mental no sé si se puede obviar. Puedo intentarlo. Intentar llegar a conclusiones, elaborar procesos de pensamiento, etc, sin prestar excesiva atención de las sensaciones físicas que afectan al estado de ánimo. Ser menos reactiva. Vamos a intentarlo. 

Estaba pensando en I. y en cómo me hubiera gustado tener una conversación con ella más tranquila, más sosegada sobre lo que nos estaba pasando. Y querría tenerla con ella. Aunque no sé si ella se atreve a hacerlo, a hablar de sus sentimientos conmigo. Seguro que los ha comentado a su amigo M. o incluso un poco a su hermana, pero no sé por qué no es capaz de hacerlo conmigo. Muchas veces durante nuestro tiempo juntas lo he intentado, pero ella ha dado la conversación como finalizada sin llegar a explicar más que a grandes rasgos lo que quería, y yo que siempre quiero entender las cosas, me he quedado sumida en una gran frustración. No sé si esa conversación la voy a tener en alguna ocasión con ella, yo sí la voy a propiciar. Me interesa I., me importa, quiero que sea feliz, que encuentre su espacio. 

La ruptura con alguien es un evento brutal. El problema que empecé a tener con I. es que la echaba de menos a pesar de estar con ella. No tenía sentido para mí tener una relación íntima con alguien y al mismo tiempo no recibir apoyo emocional en las cosas que me preocupaban o afectaban, pasar tiempo en común para compartir emociones, alimentar la ternura. Cuando estuve en A. algo estaba gestándose y mi cuerpo se llenó de emociones explosivas. Echaba mucho de menos el poder expresar cómo me sentía, recibir apoyo, comprensión, una pequeña tarima en la que desembrollar el lío en el que me encontraba sumida. Y pensar que casi no nos habíamos visto en todas las vacaciones me resultaba algo muy extraño. Ni un solo plan. Nada. Sobre todo a partir de la rotura de clavícula. Ella venía a verme, pero no teníamos intimidad, y como yo no era para ella su compañera sentimental, no hablábamos de planes de futuro; ella estaba sumida en los suyos y yo no formaba parte de ellos. Pero durante los años anteriores ella tampoco quería tener planes especiales conmigo. Pasar tiempo juntas, hacer algo que nos gustara a las dos fuera del marco cerrado de lunes a jueves en el que su trabajo marcaba el ritmo y el estado de ánimo. A I. hablar de sus emociones le cuesta muchísimo y no ha querido hacerlo en profundidad hasta ahora. ¿Lo hará en algún momento?

lunes, 28 de octubre de 2019

Mi identidad

No sé si debería tomar o no CBD ... Se me ha quitado esa sensación desagradable del principio y en parte me siento algo más tranquila, aunque físicamente un poco revueltilla. Estoy intentando pensar en qué consiste el sentirse bien, y si tengo que ser plenamente de ello de la misma forma en que sé cuándo me siento mal o no. Por ejemplo, he podido respirar sin presión durante unos minutos hace un rato y me preguntaba si eso quería decir que me sentía mejor. Sé que el alivio de la depresión viene y va en efluvios hasta que se mantiene, pero no sé en qué estado me encuentro. 

He estado pensando que si el CBD no funciona, tal vez tendría que tomar anti-depresivos otra vez. Sigo teniendo resistencia, sobre todo por los cambios hormonales que todavía siento con la menopausia. No sé si se va a liar todo más todavía, o si mejoraría. Sé que tengo que olvidarme de I., pero no sólo de ella, porque hay otras emociones que me invaden que no tienen que ver con ella. Cuando sea capaz de ir por la calle sin sentirme agobiada, arreglar mi casa, entretenerme y planear un poco el futuro, me encontraré bien. Creo que no pido mucho más. 

Estaba hablando con mi madre y me sentía que no podía verbalizar lo que quería decir. O tal vez simplemente quería decir algo, tener una conversación fluida, y, sin embargo, me sentía un poco comprimida. 

Ahora estoy aquí tranquila, pero a medida que veo cómo avanza el día, me planteo qué puedo hacer con el resto del día ya que es verdad que tengo mucho tiempo en mis manos y una mente que está en pleno movimiento minuto a minuto. 

Sé que tendría que leer algo, pero ahora me estoy resistiendo a hacerlo, quiero escribir un rato más. Estoy sola, mi madre se ha ido con mi tía, y voy a seguir aquí una noche más para comprobar que está bien con su problema ocular. 

Cuando pienso en leer, está bien, pero no veo cómo puedo apoyar mi vida y ni necesidad de bienestar en una novela de Virginia Woolf. Por un lado me apetece, pero por otro pienso que debería estar conectada con otro tipo de material más real, más relacionado con mi vida. Y ahí está la duda que me pinza la voluntad. En realidad, debería poder hacer cosas muy diferentes a lo largo del día, y no debería importar de qué se tratase. Lo importante es cómo tome esa información, qué hago con ella. Y eso siempre se produce en el momento presente. 

Tendría que estar siempre contenta por el mero hecho de estar viva y poder afrontar minuto a minuto, hora a hora todo lo que va llenando el cáliz del día. Ahora podría encontrarme comprándome unos pantalones en una tienda, o arreglando un ordenador, hablando con alguien o escribiendo un texto. En mi vida falta estructura, y es una pena porque seguro que me habría venido bien, pero en vez de reinventarme a cada minuto tendría que ver cómo mi percepción reacciona ante los estímulos. Es una locura tener que plantearse la identidad a cada rato. 

Un todo

Buf, qué lunes más raro. Me he quedado en casa de mi madre porque estoy preocupada por su vista, pero tengo que hacer un esfuerzo para marcharme esta noche. He subido la dosis del aceite de CBD y lo que noto es ansiedad y una sensación de malestar un poco rara, como nerviosismo. Pero no tiene la contrapartida de tranquilidad o serenidad. No sé si continuar unos días así y ver si a pesar de todo me ayuda y es cuestión de aguantar un poco, o si debo volver a bajar la dosis y simplemente mantenerme con ella. No sé. Tengo poca información al respecto. Se supone que tiene que subir la dosis si no te encuentras mejor ... Voy a esperar un rato a ver si mi sistema endocanabinoide se estabiliza. Los efectos secundarios de los anti-depresivos también incluyen ansiedad y nerviosismo al principio. Voy a ver si aguanto una semana y ver qué pasa. Pero creo que me he tomado ocho gotas, y voy a probar sólo con cinco y ver qué pasa. 

Hoy es un día en el que me siento muy desubicada. Creo que tengo un poco de fotofobia. Estoy haciendo el esfuerzo de hablar de todo lo que siento para estar tranquila y no sufrir en silencio. A lo mejor es demasiado, y estar constantemente pendiente de cómo me siento es algo negativo. Es el equivalente a estar en alerta. Pero hay una manera de hablar de lo que te pasa sin sentirte como que estás retorciéndote, así que eso es lo que voy a intentar hacer. En este momento me siento tensa e incómoda en mi cuerpo. Y a nivel cognitivo no sé si estoy en un buen punto o no. Estaba hablando con mi hermana y no sé hasta qué punto me sentía tranquila y podía expresar lo que pensaba, o incluso si pensaba bien. 

Estoy cansada mentalmente de este carrusel. Pero por otra parte tengo muchas ganas de solucionar mis problemas. Creo que cuando paso tiempo con mi madre se exacerba mi nerviosismo. Pero hay una parte de mí que quiere simplificar mi situación, mi vida. Sé que hay una desconexión entre lo que verdaderamente está pasando y lo que siento, lo que pienso, y darme cuenta de eso es fundamental porque en último término la vida es algo muy preciado. El poder experimentar todos los sentidos en funcionamiento, percibir lo material, lo sensible, lo emotivo es increíble, aunque a veces sea muy difícil. 

domingo, 27 de octubre de 2019

A dormir

Le he cogido una película a mi madre que entre ésta y la de hoy nos han dejado fatal. Qué desastre. Pero si hay algo que he entendido al verlas es lo fundamental que es escoger personas adecuadas en nuestra vida. Porque compartir la vida es muy bonito y hay personas que queremos hacerlo dando lo máximo de nuestra parte. Cuando pienso en los años con las últimas chicas con las que he estado me doy cuenta de que fue un error estar con estas personas. Lo único que me puedo decir ahora es que tengo que ser mucho más inteligente la próxima vez (si hay próxima vez ...) 

Hoy ha pasado muy rápido. Mañana quiero volver a escribir. Ahora me voy a la cama y voy a ver si puedo dormir un poquito mejor. Mañana será otro día. Espero que Mami se encuentre mejor, pobrecita. He intentado ser cariñosa y cuidarla un poquito. 

Antes de irme a la cama quiero decir que he vuelto a pensar que la vida es muy corta y que me queda poco tiempo para disfrutar, que más vale hacer lo posible para disfrutar del tiempo que tenemos en este mundo. No tengo las mismas herramientas que otras personas, pero sigo esperando lo mejor. Ahora sí que me voy a la cama. 

Con suerte

Hoy he estado ayudando a mi hermana con unos archivos Powerpoint. Me he liado un poco, por lo que he visto que a nivel cognitivo todavía me cuesta hacer las cosas, y me he estresado, pero lo he acabado todo más o menos bien, y se lo he enviado. Espero haberle ayudado. 

Estoy intentando ser consciente del paso del tiempo y en qué se van diferenciando los momentos. Hace una semana más o menos fui a casa y me costó muchísimo. Tenía ataques de pánico, tristeza, inmovilismo. Y ahora que ha pasado una semana estoy en mejor situación, aunque todavía no avanzo con fluidez. Pero hace una semana estaba francamente mal y no veía clara ningún tipo de estrategia. Ahora puedo ver que llevo una semana escribiendo y siendo consciente del paso de los días. 

Mami está mal de los ojos, ha sentido dolores punzantes y presión, y no sé si está relacionado con el problema de poco espacio en el iris. No quiere hacerse la operación con el láser, y está pasando un día durillo, estaba descansando, pero le ha costado el día de hoy. Yo hubiera querido estar más centrada en la escritura y en marcharme a mi casa, pero me voy a tener que quedar hasta mañana para ver qué tal está. 

Estoy volviendo a tener ansiedad y por eso no quiero tomarme un té, pero tengo ganas de tomar algo caliente. Siento el cuerpo algo desarreglado y estoy perdiendo la paciencia. Voy a respirar hondo. Voy a navegar una semana más y sondear el subconsciente con esta bitácora. 

Acabo de pasarle a Gloria otra vez el archivo que me ha pedido. He tenido que arreglar unas cosas, y lo he conseguido hacer más o menos sin excesiva ansiedad. Estoy pensando mucho en I., no puedo parar. Me he acordado de cuando le ayudaba a hacer cosas. Me gustaba trabajar con ella. Me parece increíble que I. no haya luchado por conservar las cosas que teníamos y que habíamos conseguido juntas. Supongo que me da rabia pensar que le da igual ... que prefiere su soledad a todas las cosas que teníamos juntas. Pero está claro que sí, a menos que se haya equivocado, cosa que no sé si alguna vez reconocerá. 

Bueno, lo mejor es que no piense en eso demasiado y que avance, que conozca cosas nuevas y situaciones nuevas, y que tenga un poco de suerte. La vida me trajo a I., con un poco de suerte seguiré teniendo experiencias nuevas y conoceré a gente que me traiga paz y serenidad. Eso espero. 


Fisura II

Antes me he quedado en la fisura, en poder sujetarme en las grietas de mi propio desmoronamiento, del accidente. Ahí reside la esperanza, en no querer dejarte caer. 

No quiero escribir ninguna frase irreal, sino expresar mi verdad, la que escondo, la que acaricio. He mirado una foto de mi padre y he vuelto ha sentir la punzada del dolor de su ausencia. Siento una emoción escondida de no poder entender su ausencia, la injusticia de cuando un ser querido ya no está. Y pienso en lo que sería tenerle cerca y poder hablar con él, tener su opinión sobre las cosas de la vida. 

También me he metido en unas web de chicas y apps para ver cómo funcionan, y me he borrado enseguida. La verdad es que no puedo plantearme salir y conocer gente, volver a explicarme, que acepten mi estilo de vida. Menudo lío. Es prácticamente imposible. Pasará. Conoceré a alguien, o volveré con I., pero desde luego no va a funcionar movilizarme. No me gusta escribir sobre este tema aquí, pero si voy a hacer todo lo posible por salir de la depresión, tengo que hablar de todo lo que se pasa por la cabeza. En parte siento vergüenza por hablar de estas cosas, como si alguien fuera a leerme, y la verdad es que en los últimos diez años prácticamente nadie ha leído mis palabras, y la mayoría de ellas se quedarán en el día en que las escribí, tal vez refrescadas una vez más, así que no debería preocuparme en absoluto. 

Ya se hace tarde, debería irme a dormir. Me pregunto si podré dormir o no. Es un buen momento. Estoy más tranquila que antes de empezar a escribir, eso tendría que ser porque escribir es bueno para mí. Me he quedado con lo que escribió Alberto, que las emociones se encuentran en el subconsciente y se gestionan allí. Si es así, ¿cómo acceder a ellas? Seguro que escribir es una manera. La terapia es otra, claro. 

No sé lo que tengo en el subconsciente, pero es una verdadera bomba de relojería. En segundos me pasado de encontrarme más o menos bien a volver a estar revuelta. Vamos a esperar unos minutos más antes de salir de aquí. Creo que mis neurotransmisores pueden variar su modulación en cuestión de segundos. No debería darme tanto miedo, aunque me siento muy vulnerable. No sé si entiendo su funcionamiento, pero está claro que me ayuda expresarme, y eso es lo que voy a hacer. Hace un siglo la gente escribía muchísimas cartas, se comunicaba bastante de esta manera. No sé si había mayor contacto con el subconsciente. La verdad es que estoy bastante cansada. Espero poder dormir. Mañana será otro día. 

sábado, 26 de octubre de 2019

Fisura

Vuelvo a seguir escribiendo hoy. Estoy en la búsqueda de mí misma, del potencial que se esconde en este momento. Hace unas horas me ha dado un bajón y me estoy columbiando en él. Tengo el estómago un poco hinchado y me siento incómoda. El té también me ha causado ansiedad. Y debido a esto ya no sé si el CBD me está ayudando o si sirve de algo. Mi falta de fe en el futuro es el resultado directo del bajón. Así que voy a ver si puedo arreglarlo escribiendo aquí durante un rato. 

Esta noche cambia la hora y me gustaría comentárselo a I. por si ella no lo sabe. Pero ella no quiere hablar conmigo, no me ha respondido al último mensaje que le he enviado, y, aunque en parte está algo más sellada esa herida y esta mañana he reflexionado mucho sobre su carácter y comportamiento, ahora el volver a pensar en ella me ha vuelto a afectar. 

Y es que la depresión tiene este efecto de atraparte en un reducido espacio y echarte encima todos los miedos que más te aterran: que no tengas ayuda, que no haya nadie que pueda calmarte y asegurarte de que todo va a ir bien, que el mundo no es un sitio triste y gris. Lo que puedo decir del CBD, si es que es justo atribuirle el punto de recuperación al que me aso, es que me ha devuelto la escritura. Y quiero que me ayude a desmontar todas y cada una de las mentiras de la depresión, sus exageraciones, sus zancadillas. Por lo menos me siento capaz de hablar sobre lo que me pasa. 

Vayamos una a una. 

1. No entiendo por qué I. no quiere hablar conmigo. Yo creo que ella no se esperaba que yo me alejara así. Y está en una etapa de su vida en la que no quiere hablar ni luchar por nada que no sea su total y absoluta tranquilidad, aunque tenga "un precio", como ella misma me ha dicho. El precio es no tenerme, y no puedo rascar suficiente la memoria para acordarme de algún esfuerzo que haya hecho últimamente para luchar por nosotras, porque no ha hecho ninguno. Al hablar de esto siento mucho dolor. No sé si se puede comprimir un duelo, de-construirlo y pasar por ello más rápidamente. Yo quiero a I. y tendría que ser suficiente, esté o no esté conmigo. Quiero lo mejor para ella, y si ella piensa que es mejor estar sola que estar conmigo, debería dejarla tranquila. Ella sí sabe lo que quiere. En este caso no estamos hablando de una injusticia. Yo creo que ella debería hacerme sitio en su vida, cambiar de carácter y disfrutar con el hecho de que yo disfrute con la ayuda y el apoyo que me ella me diera ... Pero en nuestra relación ha habido muy poco de esto porque a I. le cuesta mucho compartir, entregarse, ser tierna. Su sistema mental y fisiológico está en estado de alerta, y si un objetivo no le ayuda a ella a conseguir tranquilidad, lo desecha, no puede involucrarse. Aún así, es normal que la eche de menos, que quisiera verla, hablar con ella, volver a intentar comunicarme, escuchar su punto de vista sobre las cosas. Hay pocas personas con las que puedas estar con las que no te exijas presentarte, hablar de cosas coherentes, a quienes simplemente puedas observar. 

 2. Estoy sola. Sí, es verdad, pero ha habido otros momentos en los que he estado sola y no me he emparanoiado. He tenido espacio para escribir y para expresarme, y no he sufrido por fluctuaciones de mi estado de ánimo. 

3. Soy demasiado mayor para que me quieran, el amor es una aventura para almas más jóvenes. No sé, yo sí que soy capaz de amar ahora y antes. Lo que pasa es que tengo que tener cuidado con quien voy a estar. La persona tiene que ser tierna y generosa, y no todo el mundo es así. Tengo que tener cuidado con el tipo de persona que me atrae. Mi situación actual sin dinero ni un futuro explicable no es un algo que pueda atraer a mucha gente, pero no sé por qué eso no me preocupa tanto como otras cosas. Creo que dentro de unos años podría ser posible estar con alguien, pero debo trabajar duro conmigo primero para conseguir ser feliz sola primero. El mundo es más bonito compartido, pero hay una personita dentro a quien podemos agradar, con quien podemos compartir mucho también. Tal vez la haya dejado de lado en estos años. 

4. No voy a conseguir salir de esto. ¿Estoy segura? Lo que ha cambiado en mí es la disposición que tengo a establecer un diálogo conmigo misma para no desbordarme en emociones que no he expresado. Tengo una intuición de trabajo interior, de no dejarme caer. Creo que escribir es parecido a vivir: una conversación, escucharse, interpelarse, recorrer los bordes, extender las manos, volar cuando haya espacio para hacerlo. 

Lo que hace diferente este momento es que no voy a rendirme. Voy a seguir buscando, voy a expresar lo que me está pasando. Voy a intentar agarrarme a la fisura. 

Reflexiones

Sigo aquí e intento expresar lo que siento. Hoy me siento algo aprensiva de estar aquí, pero me encuentro más activa que otras veces. Estoy pensando mucho en lo que he hablado con Alberto con respecto al tema de mi proceso de identidad traumatizado cuando era niña y adolescente. No hemos profundizado mucho, pero creo que el secreto de todo esto se basa en la posesión del tiempo en solitario, en el trabajo interior, poder vivir sin depender del enjuiciamiento positivo de otra persona, aprender de quien eres, avanzar. En realidad, en lo que se respecta a la creación de una identidad propia y segura sólo puedo trabajar haciéndolo poco a poco, escuchando mi voz interior a medida que se mueve por el espacio, que toma decisiones, que navega por las opciones disponibles, que sortea dificultades. 

Quisiera tener una manera de hacerlo que fuera más intuitiva que mental, y bajar mi nivel de ansiedad va a ayudar mucho a que esto sea así. Cuando el nivel de miedo es alto, los actos que emprendo están empapados por el cuestionamiento. Sin ese temor el día a día es más un arte donde la persona se nutre a sí misma y se interpela en libertad. Y la medida del tiempo es muy diferente, porque ya no está vinculado a la ansiedad ni a la resistencia, sino al ritmo propio de cada acción. Y es posible aplicar atención, pensamiento, observación de forma más pura e independiente. La verdad es que es a eso a lo que aspiro. 

No quiero condicionar mi forma de hacer las cosas y pensar que debo adoptar una actitud meditativa especial. Porque cada vez que fuerzo una mentalidad sobre mis actuaciones me encuentro con que no surge de manera natural. Lo único que sí me quiero plantear es darme cuenta de cómo el miedo condiciona mi comportamiento. Y eso lo haría siendo reflexiva. 




El pijama

Pienso muchísimo en ti. Podría decirse que "te" pienso.

Y ayer saqué la camiseta térmica blanca de manga larga del pijama que me había s traído de tu casa, y ... olía a ti. Hace muchos, muchísimos meses que no dormimos juntas, pero la camiseta guardaba nuestro recorrido en su recuerdo Así que esta noche he podido dormir contigo

De forma invisible, sin violencia, insistentemente se manifiesta todo aquello que no renuncia a ti. No hace exigencias, aunque te busca (y a veces te representa, ahí mismo estás)

De la misma manera que a veces mi mente cuando llegan las siete despreocupada susurra para sí: "Iber ha terminado ya, estará saliendo", el pensamiento se suspende en el aire ausente, pero seguro de su presencia. Y así estás.


viernes, 25 de octubre de 2019

Love

Voy a seguir con las gotas a ver qué tal voy yendo. Creo que me gusta ir a mi ritmo. Acabo de notar que se me ha bajado algo el ánimo, pero no voy a toma más CBD, voy a esperar a mañana a continuar tranquilamente, sin excesos. Es a esta hora cuando empiezo a sentirme un poco mal. 

Creo que lo que está pasando es que estoy muy expuesta a la información que me llega de fuera en esta búsqueda que hago por encontrar una manera de dejar atrás la depresión, pero ahora ha llegado el momento de movilizarme internamente y dedicarme a la expresión (y la lectura). Supongo que de esta manera rompo un poco el aislamiento porque consigo comunicarme conmigo misma, se produce un diálogo que me pone en contacto con el exterior, aunque no haya nadie aquí. Pero es cierto que estoy demasiado aislada y que tener a Iber cerca durante este tiempo me ha ayudado a desmontar esa soledad. Pero ahora estoy sola y no puedo esconderme en casa de mi madre (aunque debería ir a verla más a menudo), tengo que encontrar una manera de estar tranquila en casa y al mismo tiempo no sentir la soledad de una forma negativa.

Más que soledad, probablemente se trata de falta de intimidad. Tampoco sé por qué al presenciar la forma en que otra vida transcurre y sentirme completamente de su lado, me encontraba tranquila. No sé qué tiene el amor que hace que la vida sea dulce y soportable. Creo que tal vez la vida tiene que aprender del amor, y ya que ahora no puedo mecerme en el amor de pareja, debería ser posible el permutar algunas de sus cualidades y ponerlas en funcionamiento en el día a día. Pero para eso tal vez es esencial el nombrar esas cualidades. En el caso de Iber la verdad es que todo iba cargado de sensaciones y emociones corporales. Su olor, su magnetismo, su movimiento, su tono de voz. Es alteridad no es posible sentirla cuando estás sola. Aunque recuerdo que la lectura de las cartas de amor de Emily Dickinson y Virginia Woolf me proporcionaba parte de esa energía femenina. No es lo mismo, por supuesto, pero sí que surtía en parte el mismo efecto. No sé si voy a querer aliarme con esta solución ... 

En otras ocasiones, cuando Iber no estaba conmigo, pero hablábamos por teléfono casi todos los días, sí tenía la tranquilidad de ser amada, tal vez. Eso es más difícil de replicar. Creo que el tener la certeza de ser amada destierra el miedo que se pueda tener por la soledad. Además, aunque Iber no ha sido nunca demasiado buena en la escucha activa, sí que tenía la sensación de poder esperar todo el día para contarle cómo había ido mi día. Y eso no sé muy bien cómo puede sustituirse. 

Acabo de darme cuenta de que he tenido una leve fluctuación positiva del ánimo cuando durante parte de la frase me he dado cuenta de que se me había olvidado la hora. Ha sido durante una fracción de segundo en la que no he pensado en la hora que era, en la que he experimentado la libertad de ser un ser escribiente, como si lo que yo quisiera decir o plasmar fuera importante y pudiera continuar el análisis, el volcado del subconsciente. 

Acabo de acordarme de que había una película que sí quería ver, pero si la veo no voy a hacer los ejercicios del hombro ni voy a seguir escribiendo, y tengo que priorizar. No sé. Voy a escribir un poquito más. 

Estaba hablando del amor, de la intimidad, de sentirse escuchada y querida. A veces cuando estoy en esta casa es como si hubiera habido un terremoto y yo me encontrara completamente separada del mundo, de un mundo que está en peligro de perecer donde yo me encuentro aislada y sola. Evidentemente, esto no es así, por lo que no vendría mal poder corregir este error cognitivo. Creo que cuando vaya mejorando mi estado de ánimo podré sentirme poco a poco más equilibrada, más en contacto. Porque me he dado cuenta de que me falta el contacto con el exterior, con lo cercano. Los sentidos los tengo un poco solapados, apagados. No puedo interactuar bien con las cosas, ni siquiera en soledad. 

Voy a mantenerme atenta a cómo se ponen en funcionamiento mis dotes de percepción. No sé si puedo fiarme de todas las cosas que pienso, pero puedo ponerlas a examen e ir avanzando. No creo en implantar pensamientos, no sé si se llega al subconsciente de esa manera, pero sí puede acariciarse si se tiene un pensamiento y se le explora. 

Bueno, ahora voy a intentar dormir. No sé qué tal se dará. 

miércoles, 23 de octubre de 2019

Hoy miércoles

Bueno, aquí voy hoy. Me siento un poco mejor que ayer, también me he levantado más pronto. Pero si quiero seguir levantándome a una hora decente, debo irme a la cama no más tarde de las 12:30 ... Me siento más tranquila, menos aburrida. Tal vez, porque he encontrado a qué echarle el diente. He bajado la dosis de CBD a la del principio, y mañana volveré a tomar poco, porque creo que me puede llegar a cansar un poco, pero creo que la cosa marcha bien. Tengo ganas de hacer cosas pero no me llega la energía para hacerlas. Ya veremos cómo se me da el día mañana. Espero que mejor. 

Me ha venido bien decidir no hacer caso de los pensamientos que tenía, sobre todo porque noto que es muy fácil desestabilizarme. Por ahora estoy algo aburrida, pero no me atrevo a leer libros. Estoy esperando a tener un poquito más de energía. Por ahora estoy mirando cosas en internet, mirando el mundo por una mirilla. Pero estoy más tranquila, eso es innegable, sobre todo con respecto a la semana pasada. 

Siento soledad y me gustaría tener más interacción con gente, pero no sé muy bien cómo hacerlo. Espero que se me ocurran ideas nuevas a medida que vaya mejorando. Lo principal ahora es forjar una relación conmigo misma, una relación rica, amorosa, respetuosa, fértil, y es verdad que escribir me la daría. Pero escribir sin leer no tiene mucho sentido, así que mañana debería dedicarme definitivamente a leer un poco. 

Dentro de media hora voy a doblar la ropa y hacer los ejercicios del brazo. Llevo dos días sin hacerlos, y esto no puede ser. También debería comer un poco de verdura. Llevo varios días comiendo sólo carbohidratos como base, y mi cuerpo necesita mejor comida. 

Es súper extraño sentir depresión porque es como si el espacio a tu alrededor perdiera holgura, y tus sentidos no tienen donde posarse, tan sólo en la pesadez de ser. No es un ser en el que todo el cuerpo se siente arropado, ligero, donde tu percepción vibre. Es un ser muy desangelado. Tal vez tendría que leer un poco ahora y no luego. 

(He leído un poco y  me he sentido cien veces mejor. También he hecho los ejercicios del hombro. ¡Menos mal!)

martes, 22 de octubre de 2019

Y más

Sigamos, qué más puedo decir. Estoy esperando a hablar con Rich, en parte preferiría no hacerlo, que él no pueda y zafarme de la situación. Pero por otro lado sé que es buena idea el hablar con alguien, compartir, conversar. 

Estoy examinando mi mente y cómo me siento, y lo que noto es que el cuerpo lo tengo muy dormido, y la cabeza le sigue. Creo que hoy también me siento un poco pesimista, y también un poco sola. Me da pena no saber nada de Iber, que no se moleste en hablar conmigo. 

Ahora he abierto la veda a expresar mis emociones, y es un poco problemático porque hasta ahora me había ido escondiendo, dejando atrás mis pensamientos, ignorándolos por completo, sufriendo las emanaciones de mis emociones en el subconsciente. Pero ahora estoy dispuesta a expresarlos, y debería hacer lo que ha dicho Alberto, bucear con ellos, pero no me están ayudando mucho. Tengo una sensación muy gris en el cuerpo y en el ánimo, y no consigo quitármela del todo. 

Me falta hacer los ejercicios del hombro y comer algo, y tampoco he hecho meditación. Me invade la sensación de no haber hecho las cosas que debo. Pero tengo que acordarme de que Alberto me ha dicho que la ansiedad desconecta el lado cognitivo y sólo experimentamos miedo, miedo de todo, de lo que nos rodea, de nuestros propios pensamientos, y eso he de tenerlo en cuenta. Que la emoción más constante en estos momentos es la del miedo, y que tengo que olvidarme y no hacer caso de estas emociones. 

Creo que olvidar mis pensamientos y sentimientos durante un tiempo sigue siendo lo ideal, aunque ahora lo que quiera hacer es sentirme bien, lo principal es cuidarme para ponerme bien pronto. 

¿Cómo me encuentro?

Aquí estoy a día de hoy, y aunque no siento demasiada ansiedad, sí noto bastante apatía y algo de negatividad, sobre todo por aburrimiento. Tengo todo el tiempo del mundo, pero no hago demasiado con él. Aún así, intento no agobiarme. 

Ayer estuve tumbada en el sofá otra vez, y hoy me he levantado, aunque he estado investigando sobre todo por internet. El tema del CBD ya no da para más. Se trata simplemente de esperar. Me ha quitado las crisis de ansiedad y de pánico, y se lo agradezco, y me puse a lavar la ropa, e incluso a cocinar. Pero ahora no lo estoy haciendo, y no sé si es por haberme levantado demasiado tarde (mañana tengo que hacer todo lo posible para levantarme antes), o tal vez que la dosis que estoy tomando de CBD es demasiado baja o demasiado alta ... Voy a mantenerme donde estoy por ahora, y si veo que no me funciona, bajaré a lo que empecé tomando al principio de todo, que fue algo menos que ahora. Estoy en 12 gotas, pero podría volver a 6. 

Ayer estuve leyendo mis diarios de Londres y USA, y fue duro ver cómo me he pasado tantos años de mi vida luchando contra sentimientos depresivos. Ha sido muy complicado, y por eso veo que he tenido muchos problemas para salir adelante. Cuando lo pienso con la cabeza fría veo que todo lo que hacía era para intentar sentirme bien, o sea, que mi necesidad de sentirme bien siempre ha estado activa, siempre ha tirado hacia adelante, y continúa así. Y hoy mismo sigo con esa fuerza detrás mía intentando salir adelante. 

Ahora lo que siento es un poco decepcionada porque pensé que mi recuperación iba a ser acumulativa. Hoy lavaba la ropa, mañana cocinaba y pasado limpiaba, y ahora parece que hay un cierto desfase y lo único que he conseguido es mantenerme despierta durante el día de hoy, pero las actividades que he llevado a cabo no me han satisfecho en exceso. Tengo el cuerpo bastante adormilado y no he salido de casa en dos días, lo que me crea una sensación de irrealidad. Tal vez debería salir y dar una vuelta por ahí, pero hasta ahora no me ha apetecido. 

Espero que mañana el día sea un poco diferente. Voy a hacer lo posible por levantarme pronto y también debería salir a la calle. 

domingo, 20 de octubre de 2019

Escribo

Aquí estoy, escribiendo otra vez. Creo que tengo que hacer un pequeño esfuerzo para expresar lo que estoy sintiendo. He dejado de hacerlo porque no quería oírme, porque pensaba que no tenía gran cosa que decir. Pero ahora empiezo a ver el valor de hablar. No he querido escribir porque no deseaba disgustarme y alimentar la melancolía. Pero he de decir que al leer lo que había escrito antes (como suele pasar), siento que lo que escribo en un reflejo de la realidad, y no voy a tener miedo de expresarme. 

Ahora he comenzado a tomar CBD y creo que si le doy tiempo, en dos meses podría estar recuperada de mi ansiedad y mi depresión. Sigo haciendo meditación y quiero pasar por los ritos iniciáticos de la conciencia, pero quiero hacerlo cuando me encuentre un poquito mejor, cuando la tranquilidad me acometa de forma natural. 

Ayer creo que me encontraba un poco mejor que hoy, pero no quiero tomar CBD en exceso. Creo que es mejor que tolere un poco de ansiedad y que vaya mejorando poco a poco, a tener un subidón de tranquilidad de manera tal vez extemporánea. Aunque a lo mejor puedo domar otra vez y ver qué tal, pero no quiero estar demasiado dormida ... Bueno, voy a aguantar hoy y centrarme en el trabajo que estoy haciendo. No me va a apetecer, pero no quiero irme a la cama más tarde de la 1AM.

He intentado hacer un poco de meditación pero me ha llamado mi hermana y al final no he podido. He conseguido hacer los ejercicios completos y creo que el hombro está fuerte. 

El asunto es que cuando uso aromaterapia o cualquier otra cosa cosa para ayudarme, termino con la sensación de que dependo de estas cosas, y eso no me gusta. Pero lo que voy a intentar es ver lo que estoy utilizando como parte de esa vuelta a la salud. 

Creo que es la primera vez que me propongo recuperarme de una forma tan consciente reflexionando sobre todos los pasos, tratando de ser amable con mis opiniones, con mis limitaciones, pero apuntando lejos hacia un resultado que me da miedo no alcanzar. Va a ser importante tener conciencia del proceso para que si consigo los resultados, si consigo ponerme bien del todo, saber que lo he hecho conscientemente, y que es posible conseguir lo que me he propuesto. 

Estoy escribiendo esto que no va a leer nadie, pero siento como vergüenza por mi forma de intentar convencerme a mí misma de que esto va a pasar, como si fuera un poco ilusa o ingenua. La verdad es que tengo miedo de que no me vaya a funcionar lo que estoy haciendo, y no puedo resguardarme en el convencimiento de otra persona de que voy a a estar bien. Ahora mismo no tengo esa seguridad. Y no quiero potenciar la voz que me anima a ir hacia adelante porque me sonaría como un poco falsa. 

Sí que tengo una voz que me dice que todo está bien, que todo va a ir bien cuando estoy súper estresada, tal vez porque sí sé que en esa situación puedo mejorar. Pero no sé seguro si voy a recuperarme del todo, aunque sería muy especial si eso fuera así. Podría conseguirlo si continúo con el cbd, con trabajo psicológico y espiritual, con la escritura, utilizando la poca energía que tengo para hacer cosas poco a poco, y tal vez en algún momento darme cuenta de que no tengo cosas por hacer y de que simplemente estoy creciendo. 

Ahora estoy un poco preocupada porque creo que me aburro un poquito. Los mejores momentos del día han sido ... a ver si me acuerdo. Me ha gustado poner a lavar la ropa de la bici, ver que lo estaba haciendo, aunque sentía algo de rechazo, pero he superado parte de ese rechazo y lo he conseguido hacer. También he tenido momentos haciendo los ejercicios del hombro que me han gustado. Han sido instantes al ver que no me estaba costando tanto aquí y allí. También me ha gustado verme en el espejo en alguna ocasión, ver que no tengo mal aspecto. Incluso he llegado a bromear con Iber sobre parecerme a una chica queer, una médico colombiana que tenía mucha pluma. Me ha gustado ver que si yo soy así, soy más atractiva de lo que a veces pienso, incluso si me hago mayor, sobre todo si me hago mayor de buena manera, saludablemente, con buen rollo, alentando virtudes positivas. Es extraño el verme de lejos, porque eso es lo que estoy intentando hacer, ver a esa Paloma a la que quiero proteger, a quien deseo sostener y sacar adelante, cuidar y amar para que pueda vivir.

Por qué escribo, creo que para seguir existiendo, para comprobar que existo. 

sábado, 19 de octubre de 2019

Más adelante

"Es súper difícil. Me siento fatal. Estoy súper sola ... "

Esto lo escribía ayer. Hoy me siento un poco mejor, aunque me queda mucho por remontar. Me he tirado a la piscina y me estoy tomando el aceite de cbd. Noto la vista un poco borrosa y la garganta bastante seca, pero he conseguido hacer unas cuantas cosas, y creo que mañana tendré ganas de hacer incluso más. 

Siento un poco de resistencia a escribir. 

miércoles, 16 de octubre de 2019

Conocerme

Aquí estoy, he vuelto a casa después de todo este tiempo y de todo lo que ha pasado. No sé muy bien cómo me siento. Tengo un poco de miedo de no volver a sentirme cómoda en casa, de no poder arreglarla, de no fructificar. Esta tarde me estoy dejando estas dos horas para aclimatarme, pero es como si ya no supiera quién vive aquí ahora que nadie va a venir a verme, a estar conmigo durante una temporada. 

Quisiera aprovechar el tiempo para conocerme a mí misma un poco más, para reinventarme y encontrarme con una Paloma sin miedo. Voy a intentar hacer cosas que me asustan, crear oportunidades para el aprendizaje, para avanzar. 

No me importa que pase el tiempo mientras estoy pensando en qué escribir. Me agobia ver su transcurrir cuando me agarro a él sólo para evitar el dolor. 


Meditación

Estoy trabajando con la meditación porque he decidido que mis pensamientos no tienen mucho valor. Pero en los últimos días el trasfondo de tranquilidad desde el que podía observarlos se ha reducido, y los pensamientos y mi estado de ánimo tienen más intensidad que antes. Ahora no puedo alejarme tanto de ellos. Tal vez el verlos con más fuerza, con más insistencia, el ver cómo quieren imponerse me ayude a comprobar su existencia y buscar ese fondo en el que se proyectan, aunque debido a su vehemencia no pueda acercarme tanto e identificarme con el pañuelo que los contiene. 

Creo que siento bastante ansiedad en este momento y aunque intento navegar y dejar que continúe expandiéndose, supongo que tengo miedo de que vaya a más. Es verdad que me he sentido mejor en los últimos días, pero ahora de nuevo he empeorado. Si sigo con la actitud actual, no debería de darle importancia ni de buscar una solución. Lo que he estado haciendo ahora es enfrentarme a mis retos y traspasar el dolor que me causa el no esconderme, pero en los últimos días me siento más débil. La meditación dice que he de seguir observando todo esto. 

Ha habido muchos momentos en los que he querido escribir y no lo he hecho. Ahora estoy intentando decir lo que se me va ocurriendo. Sigo con la difícil sensación de estar un poco montada en el aire, algo desvalida. No me siento tan fuerte como el resto de los días. Al intentar meditar se me llena la cabeza de pensamientos con los que no me apetece lidiar, y no es fácil. 

Estoy empezando a sospechar otra vez que tengo que hacer algo con mi vida, algo práctico, pero me escondo de buscar trabajo en educación. No quiero darle vueltas al asunto, pero tampoco quiero perder el tiempo o dedicar horas y horas a ocupar el tiempo con cosas accesorias. No me atrevo a pensar en estos temas porque me voy a agobiar, y no me apetece. Pero sí me siento un poco lejos de una salida. Cuando pienso en esta sensación de impotencia, no le quiero dar importancia, pero al mismo tiempo pienso que simplemente estoy evitando esa conversación conmigo misma, porque la tengo pendiente. 

Si me pongo a pensar en mi estado anímico durante el año pasado y éste, he estado mejor cuando estaba haciendo el curso. A lo mejor debería dedicarme a aprender algo, y, con el tiempo, buscar algún tipo de actividad. Lo ideal hubiera sido conocer la unidad y poder transmitirla, pero creo que esto no va a funcionar ... Si me pusiera a leer seriamente y a hacer esquemas o tomar notas, y pasarme así unos meses, creo que encontraría cierta tranquilidad. Seguir con el brazo, cocinar, arreglar la casa, trabajar con mi subconsciente dedicándome a las técnicas que me ayuden. Incluso en alguna ocasión yéndome sola al campo ... ¿Por qué no hacer esto durante este año, si es posible? Llevar a cabo un verdadero proyecto de sanación, y, tras ello, a partir del año que viene trabajar como profesora de inglés o lo que surja, y ya está.

Voy a intentar hacer meditación un ratito después de leer, y ya vemos qué tal. Veo que necesito más tranquilidad mental, porque estoy un poco revolucionada, así que ya veremos cómo lo voy haciendo ...