miércoles, 16 de octubre de 2019

Meditación

Estoy trabajando con la meditación porque he decidido que mis pensamientos no tienen mucho valor. Pero en los últimos días el trasfondo de tranquilidad desde el que podía observarlos se ha reducido, y los pensamientos y mi estado de ánimo tienen más intensidad que antes. Ahora no puedo alejarme tanto de ellos. Tal vez el verlos con más fuerza, con más insistencia, el ver cómo quieren imponerse me ayude a comprobar su existencia y buscar ese fondo en el que se proyectan, aunque debido a su vehemencia no pueda acercarme tanto e identificarme con el pañuelo que los contiene. 

Creo que siento bastante ansiedad en este momento y aunque intento navegar y dejar que continúe expandiéndose, supongo que tengo miedo de que vaya a más. Es verdad que me he sentido mejor en los últimos días, pero ahora de nuevo he empeorado. Si sigo con la actitud actual, no debería de darle importancia ni de buscar una solución. Lo que he estado haciendo ahora es enfrentarme a mis retos y traspasar el dolor que me causa el no esconderme, pero en los últimos días me siento más débil. La meditación dice que he de seguir observando todo esto. 

Ha habido muchos momentos en los que he querido escribir y no lo he hecho. Ahora estoy intentando decir lo que se me va ocurriendo. Sigo con la difícil sensación de estar un poco montada en el aire, algo desvalida. No me siento tan fuerte como el resto de los días. Al intentar meditar se me llena la cabeza de pensamientos con los que no me apetece lidiar, y no es fácil. 

Estoy empezando a sospechar otra vez que tengo que hacer algo con mi vida, algo práctico, pero me escondo de buscar trabajo en educación. No quiero darle vueltas al asunto, pero tampoco quiero perder el tiempo o dedicar horas y horas a ocupar el tiempo con cosas accesorias. No me atrevo a pensar en estos temas porque me voy a agobiar, y no me apetece. Pero sí me siento un poco lejos de una salida. Cuando pienso en esta sensación de impotencia, no le quiero dar importancia, pero al mismo tiempo pienso que simplemente estoy evitando esa conversación conmigo misma, porque la tengo pendiente. 

Si me pongo a pensar en mi estado anímico durante el año pasado y éste, he estado mejor cuando estaba haciendo el curso. A lo mejor debería dedicarme a aprender algo, y, con el tiempo, buscar algún tipo de actividad. Lo ideal hubiera sido conocer la unidad y poder transmitirla, pero creo que esto no va a funcionar ... Si me pusiera a leer seriamente y a hacer esquemas o tomar notas, y pasarme así unos meses, creo que encontraría cierta tranquilidad. Seguir con el brazo, cocinar, arreglar la casa, trabajar con mi subconsciente dedicándome a las técnicas que me ayuden. Incluso en alguna ocasión yéndome sola al campo ... ¿Por qué no hacer esto durante este año, si es posible? Llevar a cabo un verdadero proyecto de sanación, y, tras ello, a partir del año que viene trabajar como profesora de inglés o lo que surja, y ya está.

Voy a intentar hacer meditación un ratito después de leer, y ya vemos qué tal. Veo que necesito más tranquilidad mental, porque estoy un poco revolucionada, así que ya veremos cómo lo voy haciendo ...  

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