domingo, 6 de abril de 2014

Libélulas

Beben de las fuentes de las marismas, y mueven las alas con trepidante deseo y ávida emoción. 

viernes, 15 de noviembre de 2013

coup de foudre


Most deservedly. 

domingo, 4 de agosto de 2013

Ámsterdam

La interfaz es el precinto de la narrativa táctil. Las letras acarrean la responsabilidad de transmitir el mensaje y entretejerlo. Esta noche la digitalización es placentera y suave, y transcurre sin esfuerzo. Solo habría que pensar algo y traducirlo al ámbito luminoso de la pantalla. 

El ronroneo de los coches a lo lejos, el salvaje corte en el aire de las motos, la soledad de las calles crean un tapiz sonoro de ecos y vibraciones. Las historias imbricadas en la noche se suceden sin testigos; las risas, los latidos, los viajes y los retornos la pueblan. 

Cada ciudad tiene su ritmo nocturno. En Ámsterdam yo seguía los destellos en el agua mientras pedaleaba hacia casa. Las bicicletas emitían ruidos internos, la calle olía a café y grasa mojada. He echado mucho de menos a Ámsterdam. Sabía dónde estaba. 


 

martes, 30 de julio de 2013

Guirnaldas


Fragmentos de comunicación encadenada. Tú y el resto. 

miércoles, 24 de julio de 2013

Jonny

Está muy bien que él vea claramente cómo sobrevivir al alma rota.

lunes, 22 de julio de 2013

Chat

 

Hay mundos virtuales donde el azafrán y el jazmín existen en las puntas de las íes, y tu presencia no es necesaria para que te reciban. 

viernes, 17 de mayo de 2013

Desafinado



Conseguir arreglar ese piano desafinado, alcanzar la armonía entre el ser, el deber, el consolidar. Este año lo estoy trabajando a fondo todo. 

Travelling without moving. 

jueves, 25 de abril de 2013

El último verano

Apenas un descanso. 

Bengalas


Tu vida tal vez no haya comenzado todavía. 

La verdad


Todas estas pausas están buscando su sentido, su significado oculto. Eres una persona a la deriva, y otras antes que tú se mecen en la arena pensando múltiples descansos. No tienes remedio, sabes que debes partir y navegar. Esperas a que se canse el cursor comprometido con las vibraciones del ser, de su presencia innata, de su sabor entrelazado y bisiesto. Pruebas a hacer malabarismos y trueques que más tarde iluminen tus escritos, tus pasos en falso. Todo ello es verdad, sabes que es verdad. 

Llamaradas


Recuerdas otros momentos de bienestar como una égida, e intentas comprender lo incomprensible. Este mundo elástico y su plasticidad, todo te sobra. Estás imbuida en tu esfuerzo y en su terreno. Esperas al paso de la página, al resuello, a lo resuelto. Y poco a poco te vas embrollando más sin ningún esfuerzo hasta que llegas ilesa al final del volumen, y los timbres te hacen saber que debes desembarcar y hacer pie en el agua, apenas encontrar el suelo a tientas. En el fondo es un devenir extraño, encontrarte en suspenso, como en las bambalinas del futuro sin pasado. Adormecida en la escarcha, recogida en tu propio seno, infectada por la rabia de algún animal interno, separada. Todas estas incógnitas se abren sobre ti y te propulsan a parajes nonatos, inciertos, ramificados. No hay ningún recibimiento, ni siquiera fuegos fatuos o encendidos. Todo se vive como una inmensidad, como un eterna pérdida. Y el pago por el tránsito está diferido. 

Las palabras te enzarzan como un escudo y sigues andando sin saber lo que significan. Este mundo se abre en ciernes ante ti. Te desperezas la mañana como si fuera un racimo de salidas que te ocupan, y no sales de tu asombro ante las miradas oblicuas que rindes al silencio, al momento encompasado, al redoble de los dientes de león, a las pulsaciones sonoras que te ignoran pero te requieren reaccionar. De repente notas como tu dedo intenta sacudirse de su anillo. 

Todo tiene un recorrido, una textura, un ventanal al exterior, lagunas destacadas por el hielo, aguas engarzadas en la tierra, reposos eternos en sus cráteres. Recoges la bienvenida en tu ropa y revisas tus recuerdos a pesar de la irritación que te producen esas llamaradas que te esperan. Es tu destino, y perecerás si no acudes a su encuentro. 

miércoles, 24 de abril de 2013

Un océano por cruzar


Y está adelante. 

domingo, 14 de abril de 2013

Tone deaf


(Permanecer) 

Racing thought. Uncurtailed train of thought. A myriad daydreams all contained in a big single one. 

miércoles, 13 de febrero de 2013

Cálculos inacabables III


Te marchas y la lluvia arrecia. Estás sola y miras desde el borde del techo donde te resguardas; podrías añorarla, pero te resistes con un golpe de voluntad. Esperas a que el cielo escampe, a que las nubes se calmen y retrocedan en sus enojos. 

La lluvia cae y redondea los charcos que se anegan y sufren el volumen de su vientre hinchado. Las gotas ya no te producen remolinos de conciencia, y te preguntas si tú tampoco tienes miedo para mirarlas. 

Armed with it


Un timbre sordo y pleno que dura, repica y se estampa. En ese tiempo lo reemplazaría el silencio fácilmente si no se hubiese secado (literalmente) por el calor que hacía. Entretanto la cubierta del barco se entrecortaba, como el vaivén de las vetas trenzadas de su madera blanca. 

No había muchos sitios a los que acudir. La decisión era inminente. 

La luz era sabia y no se desgastaba impacientemente. En el fondo la calma chicha la habían predicho los submarinos. Los peces estaban perdidos y parecía que sus escamas se despegaban como virutas de lágrimas. 

Y la vela se izaba, el ritmo era el justo. La narración de esta historia lamentablemente no tiene final predecible. 

viernes, 8 de febrero de 2013

Ámsterdam


Me acuerdo de esto: la noche era casi negra y el suelo mojado. Apoyé la bici en la reja y me mojé los guantes de algodón mientras el brillo de la lluvia se posaba en ese instante. Respiro entonces la última brizna de aire helado y entro en el café que despide burbujas de aire caliente y me deslizan el cuerpo en frufrús con movimientos diminutos y desenfrenados. Desde la última mesa, al fondo, me saludas (me narrabas).

Viajes


No lo recuerdo todo, no recuerdo mucho. Sólo me dejo mecer por el convencimiento de que el aire templado de esta brisa no tiene nada que ver con esto y me lleva. 

domingo, 27 de enero de 2013

Insuperable: James Baldwin, Just above my head



The summer ended. Day by day, and taking its time, the summer ended. The noises in the street began to change, diminish, voices became fewer, the music sparse. 

Daily, blocks and blocks of children were spirited away. Grown Ups retreated from the streets, into the houses. 

Adolescents moved from the sidewalk to the stoop to the hallway to the stairs, and rooftops were abandoned. 

Such trees as there were allowed their leaves to fall - they feel unnoticed - seeming to promise, not without bitterness, to endure another year. 

At night, from a distance, the parks and playgrounds seemed inhabited by fireflies, and the night came sooner, inches in closer, fell with a greater weight. 

The sound of the alarm clock conquered the sound of the tambourine, the houses put on their winter faces. The houses stared down a bitter landscape, seeming, not without bitterness, to have resolved to endure another year.

jueves, 24 de enero de 2013

La isla


Piensas que ya se han desviado todas las corrientes, todas las acometidas y flujos de aguas que se desbordaron al abrir la presa. Pero te has equivocado al pensar que estabas en el otro lado. No es así. Eres tú quien navega hacia alta mar. Ítaca es la isla, es la ciudad velero, es la penúltima parada para negociar las exigencias de tu ansiada búsqueda, para tocar tierra, para dejar que tus manos finalmente sientan esa luz que rebota en los muros de las casas, esa energía del sol inflamando tu piel. 

Y los sabores agrios se caerán de tu boca cuando encuentres los diarios de todas aquellas personas que visitaron Ítaca antes de ti, de quienes viajaron en largos abrazos del agua y dejaron todo escrito tras repostar y partir hacia el agua. Es un gran privilegio que cambiará tu vida porque todavía amas los diccionarios recreados, las enciclopedias encontradas y las crónicas de viaje.

No es la última parada porque en ella decides tú.

jueves, 10 de enero de 2013

Kon-Tiki


Feliz por la brisa, sin acarrear trincheras de acero anegándote el pecho con lluvia apelmazada y sucia como en otras expediciones fallidas. Los caminos interceden por ti y respiras el brío de la aventura. El cielo está abierto sobre su eje y redobla su azur. Te inventas melodías que atesoren el salitre en reductos accesibles y no interrumpan tu destino. Rastreas los idus y las corrientes para recorrer aún más largos trayectos, para emparejar tu vida con el lapso de horas durante las que la mariposa luce y despliega sus alas esplendorosamente.