jueves, 22 de octubre de 2020

Sensaciones

 Estoy pensando en las sensaciones y emoción que siento cuando intento hacer algo y no puedo. Quiero nombrar las resistencias que encuentro y que me retraen. Y quiero recordar que estas resistencias son el mensaje calcificado y vivo de mi memoria traumatizada, sellado biológicamente, que dice que haga lo que haga, no habrá diferencia, que nada cambiará; que mis esfuerzos son en vano. Si lavo los platos, por ejemplo, no habrá diferencia, y me surge un mensaje racionalizado que dice que hay que hacerlo todos los días y que nunca me sentiré bien habiéndolo hecho. Pero eso no es cierto. Sí me siento mejor al HACER las cosas. 

El mensaje refleja el mismo sentimiento de indefensión que forjé cuando era una niña pequeña que no sabía cómo solucionar una situación, cuando no tuve ayuda para hacer lo que quería hacer, o no me dieron apoyo, o sentí una tremenda ansiedad. También es posible que mi universo emocional sea excesivamente vulnerable y que sufriera más fácilmente. 

Ahora sí sé que tengo capacidad de actuación, y las cosas dependen en gran parte de mí, y que la ansiedad puede ser natural y no refleja la imposibilidad del mundo de moverse poco a poco en la dirección adecuada. 


miércoles, 21 de octubre de 2020

Fuera

 No me extraña estar tan embotada. Hace un par de meses que escribí por última vez. Es mucho tiempo desparejada. Quiero volver a hacerlo, y para eso debo aprender a tolerar las emociones desagradables. Ahora que estoy escribiendo noto que no pasa nada por hacerlo, que mis dedos no están del todo entumecidos, y mi mente sigue en pie. 

Ahora, aparte de animar a mi madre, y ahora que la veo mejor, prepararme para movilizarme un poco, tengo que propiciar un estado de ánimo que levante el estadío depresivo en el que me encuentro. A veces no se me hace tan difícil, pero tengo que centrarme lo suficiente en mí como para conseguirlo. Las cosas que me encauzan en la vereda de la salud mental son el tener tiempo para mí, el estar tranquila, el hacer cosas con las que me identifico sin sentir que tengo la obligación de hacer algo, otra cosa que no estoy haciendo. Y por eso tengo que pasar tiempo en mi casa. Allí no me saltan las alarmas en las que me siento obligada a hacer algo que no soy yo al 100%. 

Intento acordarme de cómo fue la última vez. Me fui a casa y me puse a arreglar la bici. También me gustó ver mis libros danzando por ahí. Y ahora tengo los muebles de Ikea que tengo que montar. Cuando lo haga, la casa va a estar mucho mejor. Va a dar gusto estar ahí.