jueves, 27 de octubre de 2016

Sentirme

Buf, hoy me siento fatal en todos los sentidos. Usar el internet me hace sentirme horriblemente mal. Ya no puedo leer nada porque me agobia. Y sin embargo sigo queriendo formar parte del mundo leyendo historias sobre otra gente, intentando entender qué es lo que sucede en el mundo. 

Me siento como en una jaula, así es cómo veo representada mi mente. Todo se me antoja terriblemente difícil. Mañana empieza la cuarta semana de la medicación, y no me encuentro mejor que antes, la verdad. Ya no veo ningún sitio donde esconderme. Mi casa está pintada de forma diferente, la sensación que recibo de ella es agobiante. 

Pero tengo que salir adelante y seguir luchando contra esta amalgama de sensaciones difíciles, y no sucumbir. Es muy difícil, pero lo voy a conseguir. Voy a salir de ésta, aunque sea muy difícil. Creo que el Elontril no es suficiente, pero tenemos que esperar tres semanas más todavía antes de tirar la toalla. Durante ese tiempo y en adelante tengo que seguir tomándome todo con tranquilidad. Y continuar leyendo en papel, porque leer sí que me da tranquilidad. 

Hay una parte de mí que no sufre, que se mantiene en pie tranquila, que observa todo esto que está sucediendo. Y quiero intentar acceder a ella. No sé cómo. Tengo muchísimos pensamientos que me acechan, y sensaciones físicas desagradables. 

miércoles, 26 de octubre de 2016

La búsqueda

He conseguido conectar con esa parte de mí, y me ha hecho revelaciones muy clarificadoras, que, sin embargo, me han inquietado un poco. Me he visto a mí misma como una niña que estaba siempre leyendo, cuyo interés y meta era leer, y ahora estoy intentando volver a ese planteamiento, ver dónde lo dejé y cómo puedo sacar adelante el desenlace de una vida dedicada a la lectura. Ahí es dónde me quedo coja, y donde me quedé en su momento, años atrás cuando no pude encontrar la respuesta a una vida entera dedicada a la lectura y la escritura. Creo que tal vez ahora pueda conseguirlo. 

Sigo confusa porque no sé qué hacer con mi vida, con mi tiempo, con mi persona. No es lo mismo que sentirme inútil, pero también veo que hay muchas cosas que no puedo hacer. Cuando me pongo a leer me digo: bien, sí, pero esto no me va a ayudar a avanzar. Me ayuda a reconocerme, pero no a averiguar cómo salir adelante. 

Estoy en la tercera semana de la medicación, y no veo avances claros. Puede ser que haya mejorado, pero que mi mente haya pasado a un segundo plano debido a este resfriado tan fuerte. Es lo más posible. Me dedico a resguardarme constantemente en pequeños reductos de tranquilidad. Dentro de poco espero que las obligaciones que me imponga formen parte de estos reductos, y que la actividad misma sea la que me mantenga. En ella se enmarca la lectura como troncal fundamental, porque es generadora de bienestar, de identidad y de ideas. Pero no es suficiente. La fe es muy necesaria, el convencimiento de que en esta vida es suficiente con reconocerse, con estar viva, puede que no sea posible nada más. 

La búsqueda ha terminado. Ya no se trata de conseguir por mí misma maneras de encontrarme bien, de estar constantemente buscando respuestas o una manera de acallar la mente inquisidora. Lo que tengo que hacer es parar la búsqueda, detener ese cuestionarme constantemente lo que debo hacer para encontrarme mejor. El estado en el que quiero estar es el de acción sostenida, sin presión, sin valoraciones. La verdadera tranquilidad está en no asediar la mente con un búsqueda constante de respuestas. El opuesto de la ansiedad es la moderación, la falta de presión. 

jueves, 20 de octubre de 2016

En paz

Estoy esperando a que funcione la medicación, mientras tanto no consigo hacer lo suficiente por mi cuenta. No consigo hacer casi lo mínimo sin agobiarme. Voy a intentar de nuevo el leer un poco, a ver si me cambia el panorama mental. Me da pánico leer un libro, no sé por qué. Es como si viera más de cerca la cerrazón, el aprisionamiento que me atenaza. Pero voy a probar un rato ahora, y espero escribir sobre cómo me siento en un rato. Tengo que dejar de usar tanto el internet porque lo utilizo simplemente como evasión. Pero creo que una de las cosas importantes en mi recuperación es reconocerme a mí misma, y tengo más posibilidades si consigo escribir y leer más. Todo lo demás me arrincona y me impide conectar con esa parte de mi cerebro que está en paz cuando todo lo demás siente pánico. 


martes, 18 de octubre de 2016

Volver a empezar

Tengo que empezar a ser un poco responsable. Hoy estoy teniendo un día muy difícil. Mi cuerpo está desajustado y tengo poca energía. Me siento muy rara y desnuda. Aún así tengo esperanza de que las cosas mejoren, aunque no sé si tomar Elontril es la solución. Lo veremos pronto, porque llevo ya casi dos semanas, y a partir de la tercera tendría que empezar a notar algo (a partir de este viernes). Si no es el caso, siempre se puede subir la dosis o añadir otra medicación, aunque me resultaría muy difícil tomar más cosas. 

Lo que estoy pensando hacer es ponerme a leer y escribir sobre el cambio que se produce, porque veo que, aunque no puedo pararlo, utilizar el internet me eleva el nivel de ansiedad y me hace sentir mal a largo y corto plazo. Me da algo que hacer, y por eso tiene su interés y tiendo hacia ello, pero me produce mucha ansiedad y es contraproducente con el tratamiento. Así que tengo que empezar a tener un poco de higiene mental y física, ya que ambas son necesarias. Tengo que enfrentarme y recogerme en mi mente, y sólo lo voy a conseguir con la lectura y la escritura. Ahora mismo estoy huyendo, y así llevo meses y meses, huyendo de mí misma, pero ha llegado el momento quizás del reencuentro. Así que voy a ponerme a leer pronto y luego escribir aquí cómo me siento. 




Sentir

¿Cómo me siento? Bastante mal ... Espero que no dure mucho. No tengo por qué preocuparme, más tarde o más temprano la medicación y la terapia funcionarán. Pero tengo que ayudar un poco. La sensación que tengo es de que todo es más oscuro y húmedo que antes. Voy a ver la peli de Bridget Jones y luego ver si leo algo. Espero no agobiarme demasiado hoy.