martes, 31 de diciembre de 2013

Sólido

Cuando pienso en la vida de mi padre, todo parece un sueño. La realidad era entonces tan tangible, su voz tan sólida y corpórea, su personalidad un hecho ineludible, y ahora a medida que pasan los meses, su vida parece una isla vista desde un barco que se aleja. El pasado queda atrás, tal vez como un faro de escarcha, y el mar es informe e inmenso.

What this is


What’s the beauty in this? The distillery of life.

What counts, what is, what reigns absolute, what will become ...

The Swamp

He estado muy nerviosa en los últimos días y necesito tiempo para mí. Supongo que las Navidades me han descompensado bastante. Mañana contemplaré e intentaré ser y estar en mí.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Volar


Es un lunes de incienso, con la nariz y la cabeza bloqueadas. No puedo pensar con certeza y mi cuerpo se mueve con exasperación. No quiero esperar a que se normalicen las cosas, me gustaría terminar el año con lucidez, pero parece que esto no va a ser posible. Me cuesta trabajo leer pero intento tener las manos siempre en funcionamiento.

domingo, 29 de diciembre de 2013

La montaña mágica III


Todo lo has escrito, pero te queda medio camino por recorrer. Corres riesgos invisibles y vives en las permutaciones de los días entretejidos. Cada mañana repites tus rutinas sin darte cuenta del todo de que son tu tabla de salvación en la marea. Estás dentro, encima, alrededor, subida, colgando y acaparando espacios entre tierra y cielo. 

La montaña mágica II

Es la mañana que se resiste a ser adulta, el despertar cerril, las expectativas abundantes, la candidez que anhela. Un circular a tientas por las posibilidades del día mientras desnudas las horas en febril renuencia. 

Te planteas y te preguntas múltiples disyuntivas que apenas asoman al horizonte sus decepciones futuras, pero es posible imaginar la certeza de un nuevo día y la sinrazón que se envuelve en albores empezados. 

we loved all this




It's the view what we requested. A simple thing: the view. It was all a desire for refuge, for shelter, for embodiment. And there we were: transient, impulsive, errant, seeking fragrances and sentient lights. We loved all this. 

Fragmentos


Mi mejor escritura la he escrito cuando he podido escribir lo que no era mi mejor escritura. 

sábado, 28 de diciembre de 2013

Ways there


And in the journey through the night I expect my rescue. 

viernes, 27 de diciembre de 2013

Salmones


Esta noche es enhiesta como un interrogante. Intento atrapar salmones resbaladizos y salvajes que intencionadamente van donde piensan conseguir creer en la vida. 

jueves, 26 de diciembre de 2013

La montaña mágica


En la oquedad de la oscuridad a veces se encuentra la efervescencia de la paz interior. Los pequeños sonidos se agrupan para darle forma a tu respiración, las impresiones del día sobre tu cuerpo se repliegan sobre sí mismas. Las formas encaramadas a la luz mínima representan el paisaje nocturno. Es fácil hallar resplandores escondidos.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Room left to grow


lunes, 23 de diciembre de 2013

Typpo


The writing is completely spontaneous, I bought the typewriter to just frantically and unconsciously key in these random, fierce, unknown thoughts that arrive at the beating of the mechanical parts and the rolling of the drum and the bell reminding you of something, not quite what (sic). 

You can pretty much see the line you are typing and nothing more, and the sensation of blankness, whiteness and coherence is all but gone. It's entirely manual and wrong and lucid, and you got to give your little fingers freedom devoid from inhibition. Slowly you notice the blunders and don't care about them, and you decide to sketch in this your primer of ideas, there's no way how wrong it will get. 

So I played with the patchiness of it all and went for a different language, kind of a broken English on a sweaty paper.

Reading poetry


You can only feel love after you've shattered it. She is not love embodied, just a cold wind that turned sour. 

domingo, 22 de diciembre de 2013

Seagrass


Es como si te acabase de conocer, cuando el amor ha muerto vuelvo a sentir curiosidad en tu mirada. 

Es como contemplar tu feminidad desde lejos, desde fuera, sin creer ya en ella porque ya no me inspira, yace aniquilada por el fracaso de nuestros desencuentros. 

Útero


Sentir las flores rojas en el útero, en la falda de su montaña, donde sólo alcanza la vista de la mujer, su propia mano en tu mirada. 

Snow fittings



Vuelvo a plantearme la escritura del blog como un ejercicio de narración interno. Y he observado que cuando simplemente he escrito diariamente lo que se me pasaba por la imaginación narrativa es cuando he podido escribir también mi mejor material. Y es por no coartarme, no dejar de hablar y no interrumpir la posibilidad de que mi fuero interno pueda regularse. 

sábado, 21 de diciembre de 2013

Leaving


Esta noche tengo hasta los dedos dormidos. 


viernes, 20 de diciembre de 2013

En blanco


Estoy bastante cansada porque he tenido una noche en blanco, completamente en blanco y debería irme a la cama a descansar. Estoy intentando explorar un poco estos instantes porque por un lado tengo una sensación de satisfacción poco común al haber sacrificado una noche de sueño y un día de lucidez para conseguir finalizar un proyecto; y por otro siento que mi cabeza está demasiado empañada como para jugar conmigo al juego del escondite en el que yo consigo entretenerme en algo que no es funcional y que me impide poder centrarme en lo que realmente debiera.

Cuando me falta un día de sueño no funciono con múltiples coordenadas, sino más bien una muy simple, y en parte es agradable sentirse así. Ahora debería ser dormir, pero tal vez todavía puedo rascar el día un poco más y disfrutar de este estado tan poco mío durante unos instantes.

Nautilus


Intrépidas aventuras. Me sitúo. 

jueves, 19 de diciembre de 2013





martes, 17 de diciembre de 2013

I Know That You Know That I Know That You Know



Esperas


Me he pasado gran parte de mi vida esperando, o impaciente. Ahora me he dado cuenta de que no espero; no espero a lo bueno, porque ya lo tengo, ya lo he conseguido; y no espero tampoco las malas noticias, porque llegarán sin que yo pueda hacer nada para evitarlo, y prefiero no pensar en el dolor que me van a producir.

Ahora me queda resolver la impaciencia. Impaciencia por mejorar, por conseguir un ritmo de trabajo, por seguir el curso de lo que me he propuesto para cada día. Pero es una espera interna, no tiene nada que ver con el reconocimiento público de la consecución de un proyecto, por que una serie de coordenadas exteriores se conjunten y propicien un resultado que ha de ser expuesto y contrastado.

El proyecto está en marcha, estoy satisfecha e ilusionada. Quiero mejorar algunas cosas, hacerlas mejor, pero en ello me he dado cuenta que se encuentra la savia de la vida. No en la espera, sino en el disfrutar del día a día, en el ver, en el sentir.  

No, ya no espero, pero hoy estoy sumida en un pequeño charco de infelicidad, o tal vez debiera decir de incomodidad. No quiero estar donde estoy, cosa que se puede solucionar, sólo tengo que moverme, aunque últimamente me muevo muy despacio, como un oso perezoso. Mi cuerpo no reacciona. Está como hibernando mientras juega al ping pong con mi cabeza, que es una campana de bronce hueca y que a veces me proporciona sesiones de galimatías sonoras infernales. No soy buena a la hora de encontrar compensaciones pasajeras, sólo me queda la esperanza de presenciar una metamorfosis, cosa que sucede de forma periódica.

Esta mañana, tras una buena dosis de escritura, la nave va.

Femenina


Te impregna un manto de caucho, una ola de generosa creatividad, no son las migajas, no estás pidiendo permiso ni ningún favor.

Estás ahí, donde tienes que estar: ahí.

Nunca nada volverá a ser lo mismo.

La noche


Me

voy

a la

cama

entre

sueños

despiertos ...

Feelings


Feelings, feelings, feelings. Feelings at hand, feeling hard, feeling low and deep, your great fix. Feeling dem feelings as they fill you. That put to the test and fast and slow as they come and taint you. You are of them as they are of you.

Sola


Con la soledad lo sientes todo como un detonante, más intensamente. Es como estar en una cápsula donde la tensión basal es infinita y por tanto te mece perdidamente en un momento infinito.

Preparaciones

La muerte de mi hermano ha creado de un hachazo una herida profunda, un cráter, y ha lanzado una pregunta al aire que tardará años en responderse.

Veladas

Estás utilizando como puedes los minutos del día, que se convierten en cápsulas. Quieres habitarlos y expandirte, pero el sueño y el cansancio te vencen. Podrías utilizar más tu sentido de la observación para averiguar hasta dónde puedes llegar. A veces dejas de preguntarte cosas y esperas, te dejas llevar por el camino hacia la mañana porque quizás ya se ha convertido en hoy.

La edad del cuerpo

Es en mí el arte de visualizar conceptos, mimetismos, elementos sensuales en su idealismo. La belleza de la densidad, la fragancia enredada en la multiplicidad de vetas y tonos, el kaleidoscopio orgánico de relieves y palpaciones a ciegas, pulsándote los dedos, rasurando el filo del significado con las yemas dactilares, retozando en la tridimensionalidad del sentimiento otrora desvanecido, invocando el alma de las cosas, troceando la enervada presencia de las formas desde su visualización, rastreando sus direcciones y su ubicación en la rosa de los vientos recién estrenada.

A veces esa capacidad se me escapa, los vértices y sus puntos de fuga, el periodo de tiempo que en la memoria se tarda en recordar y en disipar recién cortada en su tallo la huella indecisa de este recuerdo, en retenerlo atrapando su fugacidad, ya que de otro modo no hubiera existido.

Cuando acaba la avalancha de ruidos recabados en el papel y la letra trenzada en su ímpetu el pasado parece futuro, el tiempo se esboza, se prensa, se incendia. La materia del cuerpo se convierte en una corriente acuática (ignota), un dulce despertar a la ingravidez lánguida y drogada, el abandono de lugares donde permanecías en pie o sentada, desde donde pensabas el movimiento, desde donde encontrabas el sentido de la pausa, la detención.

Pero la historia, la exploración es inmensa en un abandono del intento de contar; donde antes había pulsaciones y palpitaciones ahora hay coordenadas en un espacio de forma y carne. Donde existían las medidas, la relación tiempo - vida, la síntesis al responder lo que te pasa, el afán de sinceridad, ahora tan sólo hay un imaginar y detectar lo que antes no latía pero que sentías perdido sin existir.

Es extraño esto, darte cuenta de repente de que comienzas a notar una parte inexistente de tu cuerpo, que podrías tocar con ella, sentirlo crecer, renovar sus células, interseccionar sus enervaciones radiales de nervios, su envoltura de piel, sus articulaciones irrigadas. Pero al intentar moverla, aunque estés segura de que está allí, no es palpable, no puede asegurarse su presencia, su crecimiento, su rotura de fibras musculares en pos del explosionar de endorfinas y constelaciones celestes de neuronas y movimiento, el reconocer la unión que os impedirá desataros, oxigenaros y coordinar la felicidad al respirar el aire, al saciarte al ingerir la comida, encontrarte, intuir tu identidad al revelar la edad del cuerpo.

La edad del cuerpo, ese concepto cartesiano que se ha propagado como la pólvora a lo largo de los siglos y que se cree a pies juntillas como dogma de fe. El tú y el yo embalsamados en los años de vida y las décadas que presuntamente te quedan por vivir. Ese reconocimiento de la linealidad de la existencia; la creencia en la edad del cuerpo y cómo te modifica a ti, a tu sensibilidad ese concepto binario forzado en ti del sí y el no, de la vida y la muerte, del silencio y el estruendo, de la existencia y la destrucción, todo ello que te obliga a asumir la incongruencia de la contradicción, la necesidad del racionalismo, el orden, el procesamiento de las percepciones. Pero tu pluralidad de experiencias y pulsiones (cuando las reconoces), te permite separar el aceite del agua y comprender la palabra como imagen, y la imagen como la palabra.

Envase

Hoy el día ha pasado volando, ni siquiera me ha dado tiempo a contar los minutos que avanzaban tan rápidamente. Es probablemente uno de los días más rápidos de mi vida. No puedo explicar por qué. Es cierto que la percepción del tiempo es psicológica, pero una de las cosas que me pasan es que estoy siendo muy consciente su paso, de cómo transcurre en el aquí y ahora, y cuando no puedo observar al día con claridad porque su cubierta de cristal se empaña, intento encontrar una explicación.

domingo, 15 de diciembre de 2013

First H.D.


Rose, harsh rose,
marred and with stint of petals,
meagre flower, thin,
sparse of leaf,

more precious
than a wet rose
single on a stem—
you are caught in the drift.

Stunted, with small leaf,
you are flung on the sand,
you are lifted
in the crisp sand
that drives in the wind.

can the spice rose
drip such acrid fragrance
hardened in a leaf?

H.D.

Óxido reluciente

Dentro de estos primeros versos escondo los riesgos de la escritura. Pienso demasiado y a la vez estoy dispersa.

Pienso que en mi juventud podía sentir intensamente la melancolía pero no sabía lo que era lo perdido, lo que sigue siendo bello tras la batalla de los vientos, el latigazo de la estopa, el perfil del corte, la araña de la ventisca. Ahora ¿podría escribirlo?

viernes, 13 de diciembre de 2013

some words I know


New typewriter


jueves, 12 de diciembre de 2013

Agua


Entretanto la vida te lava a la piedra. 

martes, 10 de diciembre de 2013

Rive Gauche, mon amour

Estoy resistiéndome a escribir porque mi mente está llena de ideas, siendo más capaz de recibir y asimilar información que suministrarla. Y ahora me estoy preguntando qué sucederá con esta plétora de imágenes y sentimientos noveles que las nuevas lecturas vuelcan en mi sensibilidad haciendo que mi mente las visualice. No sé si mi percepción está siendo afectada también por esta nueva manera de procesar información lírica e intelectual. ¿Se afinará y lograré también aprender a expresar mis ideas, mi literatura de esa manera, con esa fluidez y honestidad?

Estoy hablando del modernismo en la poesía y la ficción. Hablo de las mujeres de la Rive Gauche, The Harlem Renaissance, Greenwich Village, las mujeres lesbianas y bisexuales que expresaron su literatura y arte sin tapujos. Ya no estoy simplemente comiéndome las miguillas, buscando a estas escritoras sin encontrarlas. Ahora mi librería en casa está llena de su trabajo; tardaré años en leerlas, en asimilarlas, en encontrarlas a todas e ir integrándolas en mi psique. Porque me hubiera gustado que sucediera antes, pero de todos modos ahora también es un momento especial, esencial, ya que mi propia creatividad está buscando lo que ellas ya habían localizado, y ahora ya me había centrado en expresar la esencia femenina. Por eso me repito cada día que me encuentro en un momento excepcional de mi vida y que puedo seguir siendo escritora, artista, sin cierres, sin obstáculos, en progresión, hacia la eternidad.


Jessie Fauset
Paulette Nardal
Gwendolyn Bennett
Jane Nardal
Suzanne Lacascade
Anita Thompson Dickinson
Suzanne Csaire
Andreacchi
Djuna Barnes
Mei-mei Berssenbrugge
Kay Boyle
Bryher
Maxine Chernoff
Colette
Tina Darragh
Diane di Prima
Rachel Blau DuPlessis
Eva Figes
Janet Flanner
Madeline Gleason
Barbara Guest
H.D.
Gunvor Hofmo
Fanny Howe
Susan Howe
Joanne Kyger
Margery Latimer
Amy Lowell
Mina Loy
Katherine Mansfield
Bernadette Mayer
Adrienne Monnier
Marianne Moore
Hilda Morley
Harryette Mullen
Lorine Niedecker
Alice Notley
Mary Devenport O'Neill
Maggie O'Sullivan
Janine Pommy Vega
Kristin Prevallet
Joan Retallack
Jean Rhys
Dorothy Richardson
Anneli Rufus
Blanaid Salkeld
Gertrude Stein
Diane Wakoski
Anne Waldman
Rebecca West

Last, but not least (alphabetically): Virginia Woolf!!!

domingo, 8 de diciembre de 2013

Temas

Me gustaría mirar por la ventana y describir el alba y el ocaso de lo que veo, pero sería preferible estar ciega porque no veo nada de verdadero interés. En realidad estoy ciega, tan sólo puedo estar atenta a los pensamientos de otra gente, como si los escuchara, pero todavía no me atrevo a describirlos en una novela ni en un poema porque sería como arrebatar mi propio pensamiento y olvidarme de él. No tengo consejo amigo que me guíe, tan sólo mis mujeres escritoras y el apoyo desinteresado de mis amistades. Cuando era pequeña escribía sin tener ninguna idea de lo que era la vida, pero producía relatos, e incluso una novela. Ahora no me atrevo, y no creo que sea vergüenza, arrebolada o pudor. Tengo tantas ganas de marcharme de aquí, pero soy fiel al dolor de mi familia y leal hacia mi madre. No podría mirarme a la cara si no fuera así. Debo leer mis escritos de juventud para entresacar esa escritora que fui.

Café

Hoy se me ha quemado la cafetera y la leche de mi segundo café. Me he asustado como si fuera un mal agüero, y he dormido durante el primer tramo de mi mañana de trabajo por dejarme intoxicar por la lectura de madrugada. Nunca sé si mis elecciones son las adecuadas, ya no me parezco a nadie.

Ítaca IV

Cuando buceo en la mañana de mi vocabulario intento abordar esas imágenes limpias que sugiere la luz amansada y nueva. Los temas que trato con mis reflexiones literarias no son sino avanzadillas por el lado ciego y más fecundo de mi imaginación, porque el crear posiblemente es imaginar la forma de relatar lo que sabes, lo que intuyes y sientes. Y no hago más que repetírmelo una y otra vez como un mito clásico que se representa sin pudor durante siglos para entenderlo cada vez más. No tengo otro cometido que empezar con estas palabras, la reflexión y repetición de lo sabido pero escamoteado tras cada vigilia.

Me he comprado una biblioteca entera que perdurará en el tiempo con libros escritos por mujeres intensamente dedicadas a describir sus estados de ánimo interiores y vivir su pasión y deseo por otras mujeres en la efervescencia y la literalidad del verso, del verbo, del instante evocado, del eco del carpe diem con el que te exhorta el olvido y que debes expiar como deuda a la vida. La piel encarnada en el paso de las estaciones, la intersección de la presión de la gravedad entre su caricia y el doblegar de tu voluntad, la inspiración del oxígeno que te renueva y te condena al mismo tiempo a la decadencia del cuerpo hacia la extinción son fuerzas con las que negocias para existir con tus imperfecciones y tu ambición por conquistar la esencia de aquello que vives y presientes con tus limitados y amputados sentidos. Asumes tu condena a convertirte en polvo y tu sumisión a la pérdida de la cordura. Debes renegar de tu fe, del tótem, de la
seguridad y adormidera del pecho maternal, y te resguardas en un lugar donde el cielo es el límite y el infierno está cerca, donde no puedes darle la espalda a la oscuridad y su mordida, y debes sucumbir a la adicción del erotismo, la periodicidad del abandono, la esencia de la soledad.

Transmutas y te conviertes en ese ser monstruoso, erótico, invadido por su propio ego y vanidad. Si quisieras zafarte de tu destino infestado, no podrías aunque quisieras. No puedes adentrarte en las llamas obtusas y recurrentes de tu alma si deseas interrogarte y expresarte. El patetismo de tu inmersión en esa ciénaga incierta y esa búsqueda endemoniada y el sufrimiento no son en vano, aunque tu propia madre te maldiga.

Yo ahora he creado una empalizada como la de una anciana que rehúye el dolor externo porque le ha paralizado tantas veces, le ha revolcado en la ignominia, la adicción y el miedo. El pegajoso lodo del dolor interno no me amedranta. Rechazo el siglo en el que pervivo, tal vez ingenuamente, pero por el momento no sé hacer otra cosa. No soy capaz de entender los retos de esta era y ya no quiero prenderme a ella como la mariposa del taxidermista. Prefiero ser la polilla de Virginia Woolf atraída fatalmente a la llama y extinguida por el éxtasis de su belleza.
Quiero ser libre antes de la muerte de mis progenitores, y temo a mi propia muerte en juventud. Me siento viva por la avidez, tal vez más que nunca, aunque en muchos sentidos mis alas están quebradas.

Siento mis puntos ciegos, mi miopía, mi incapacidad de placer y de aventura corpórea, mi invalidez perniciosa, aunque mis viajes internos durarán todavía años y me permitirán recabar en puertos cercanos a Ítaca donde puedo saciarme.

No puedo reducirme a las cenizas del silencio, ni refugiarme en la nostalgia del tiempo perdido o abortado, aunque a veces pervivir por un tiempo sin amarras y sujeciones de seguridad, sin cimientos seguros es un juego con la ruleta de la fortuna.

Quiero escribir como ellas aunque nunca pueda, y resistir las alabanzas de otra gente; nunca entenderé mi creatividad si me repito, si no avanzo, quiero pasar más tiempo sola que rodeada de la comprensión de mi raquítico círculo de amistades. Parece un precio a pagar demasiado alto, a veces, pero no quiero sucumbir a la ansiedad que me produce ser y comportarme como todo el mundo y estrellarme en el intento de aceptación. La gente te aconseja con rutas alternativas pero no entienden tus dudas y confusión y te quieren arrancar de ellas. Tiene todo el sentido del mundo pero nunca he sido adicta a ninguna droga y tampoco busco mi destrucción. La muerte será el apearse de un viaje espléndido o no será.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Retrieval

It's all going to be disturbingly new and insightful. The feeling of reverie approaching. Compelled to stir and turn.

Represión

A menudo presiento de nuevo el improperio, la burla, la dureza y crueldad de mi padre cuando llevo a cabo ciertos actos y me sorprende reiteradamente el que mi madre ahora ya no me dispensa este trato. Pero sigo recordando su eco cuando en solitario hago estas mismas cosas y me invade la extrañeza de la niña al no verse castigada otra vez. Sin la rebelión ni el dolor que conllevaban casi te preguntas si eso que estás haciendo no es erróneo, indómito, incorrecto, rudo y despectivo como te hacían sentir. Es como si se revolviese de nuevo esa envoltura dentro de mi cuerpo y acrisolada en mi carne y yo quisiera dejar atrás el plástico del embalaje sin conseguirlo.

Flâneuse

Claro, la vida que se nos pasa tan tontamente. ¿Es la vida lo que nos sucede o lo que se refleja en instantes mínimos en la brillante y fina pátina de la percepción y la memoria? Tengo dudas con respecto a mi memoria: no siempre la permito inundar con esporádicos flashes la noche expectante, la luz tardía, el alba encumbrada. Y me doy cuenta de que la expectación que el día devenga consiste en infiltraciones de ráfagas y siluetas de lo que se vio y ahora se siente, el filtro entre lo deseado y lo vivido, la espera del éxtasis en el capullo temprano.

Tal vez, como con el amor, esperas la oportunidad como una felina agazapada y en tensión para revivir ese aroma de rosas y espinas en tu pecho, desvelar la vista y apartar el sueño eterno de la retina, los rastros de dolor que escupen olvido. Y regalar tu mañana con ansiadas escapadas de la razón, renunciando a tu corporalidad para flotar en el pensamiento y el recuerdo con la cadencia de la flor de un día que repite su canto de sirena que tantas veces has escuchado.

Transitable

Esta noche tengo que acordarme de mis promesas y mis renuncias. No quiero culparme ni por unas ni por otras. Voy a dejarlo estar. A veces tienes que confiar.

Innato

Bebes de la pausa de los momentos arbóreos.

Transiciones

Y ahora estoy intentando recordar aquellos momentos de ansia interna, de demolición en los cuales la vida engendra encrucijadas falsas que sin embargo se asumen como ciertas, y obligan a saldar las cuentas con el tiempo a base de sufrimiento, con afán de redención.

Aparecen fuegos fatuos en la noche de tu consciencia que te recuerdan lo que pudo suceder y no ocurrió, e intentas desdecirte de todas aquellas promesas que te hiciste a ti misma. Recolectas buenos recuerdos, leyendas sobre tu propia vida, buscas algo innato que se convierte en algo nuevo, en una idea que embiste y se funde con el horizonte para convertirse en tu horizonte.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Urgencias

Me remueve esta urgencia que tengo de recabar en la feminidad de mi intelecto, de propiciar la trepidación del polen creativo, su fecundación, su integración con mi naturaleza observadora. Por otro lado busco respuesta a la indefensión de mi soledad.

Retomar

Tengo un cursor anhelante. Y he reiterado mis dudas diariamente, no encontrándome y preguntando quién había sido yo y dónde podía encontrarme ahora. En la plétora de la enfermedad la desubicación es total, pero en ella debería ser posible la descripción del paisaje, por esquilmado que esté. Pero siempre tiene que existir un enclave de perspectiva, que era lo que me fallaba, porque mi mente estaba demasiado pendiente de mi cuerpo, y cuando esto sucede no es posible viajar con ella. La materialidad, el deseo de unirte a lo corpóreo es un anclaje que te constriñe al lecho y te aplasta el ejercicio único del pensar.

Ahora me encuentro en un instante intermedio en el que sé que tengo que relatar la bruma y confusión de estos días emboscados, pero no sé muy bien cómo hacerlo, y temo no describirlos con lucidez. Digamos que la lucidez se me olvida también, el cómo hacer.

Humanities passed

Los días éstos han pasado sin definirse pero enunciando cientos de frases de literatura verbal.

No he parado de pensarme y distraerme y luego intentando volver a pensarme. Me puedo olvidar increíblemente rápido de quién soy y para qué todo esto, y me aso en el precipicio por un brote fino y corto de lo poco que sé, mientras todo lo demás, muebles y piano incluidos, se ha despeñado y yace abajo hecho tablas quebradas.

Mi formato de expresión va a seguir siendo circular y reiterativo, con ideas originales in between, pero con una única finalidad: el seguir narrando y cambiando las palabras hasta que resuenen en alguna esquina. Es un juego de ases. Un solitario.

Enfermedades

He venido a casa de mi madre para escapar del chirrido insoportable y fantasmagórico del paso del tiempo. Aquí estoy justificada para dejar las horas en blanco, flotando sin remisión. No tengo la obligación de juzgar mi casa, mi comportamiento, puedo quedarme en posición fetal y descansar, puedo estructurar mi día en mañana, tarde y noche sin sentirme culpable. Me he dado cuenta de que estoy siendo muy dura conmigo misma. Hace tan sólo unos meses que se quebró nuestra familia y que yo recojo los trozos de algo e intento componerlos de nuevo.

Y ahora

Espero sentirme mejor mañana porque hoy me estoy sujetando a la intensidad de la búsqueda, el querer recabar en su profundidad y delatarme. Me estoy obligando a creer en algo a lo que estoy destinada a creer. Si no es eso, no hay más. Porque yo no en mí no soy gran cosa, y me dejo llevar y guiar por la voz omnipresente de la narradora.

Narrar

Como si quisiera que no se rompiese la promesa de futuro en esta actitud trabajadora de esta noche. La pasión de narrar, de sentirse embistiendo el comprender y aprehender todo lo que te sucede, y debes ser capaz de narrarlo, así tu vida no se compondría de eslabones aislados sino de un mensaje racional, una narrativa con sentido capaz de predecirse a sí misma.

Cuando no le encuentro sentido a mi vida es cuando no logro relatarla, cuando me pasa de largo, y mi cuerpo enfermo la engulle, o mi existencia se canjea en fragmentos sueltos que no se consuelan ni satisfacen a sí mismos. Cómo hablar de todas esas cosas que se cuelan en mi percepción, que me molestan y adulteran mi capacidad de sentir placer: ruidos, ecos, crujidos, olores, tapices sonoros que no son bienvenidos, al igual que mis miedos, enfados, obsesiones.

Typewriter paper

Blotting words at the expense of gathering them from the stern edges, from the tableaux of expression, redefining the influx of their essence of reality.

Drinking from the geyser of truth; how lucky it is to be able to express precisely what's happening. You turn to your belief in literature, the conundrum of it is mysterious sometimes, and it shows and hides. It's in your mind one minute and out the next.

Fetish

The magic and soul of pencils. The need to record everything that encounters my mind enforcedly. Maybe think more of the manual work, the shapes and travails on the formation and survival of the presence of that sound in the air occupying space, keeping and affirming its structure. How different the various surfaces behave.

There it is

Utmost brittleness. Uncertain ripeness in raw. That's the fearful sound of ecstasy as it approaches the embellishment in you, and it has all those riveting possibilities on the outtake.

Envolturas

Me siento lejos de las cosas que pudieran capturarse verbalmente en su esencia, desde su brillo, pero aún así me influye el volumen envuelto de su presencia. Estoy consolidando la mezcla instruida de mis identidades y sintonizándome a la cadencia de su regularidad. Sí, busco la inclusión, el reconocimiento de mis siluetas, las resonancias.

El eterno femenino enmarca las cosas pequeñas, independientes, anónimas con la naturalidad del embrión en su crecimiento en aquel instante del tiempo fugaz y retirado. Se trata de desvelar las intuiciones de ese magma fluido que trasciende la esencia y se multiplica y poliniza. No se mesa los cabellos ante la vulgaridad y la imperfección, y protege el avance de las preguntas indefensas de cada sentimiento.

Y para mí sigue siendo un retomar diario de la inmanencia a veces imperceptible de ese ser femenino que reside en mí, en mi estela, en mi ansia, y que sigue generando las mismas incógnitas, aunque se revele paso a paso en la búsqueda.

El transcurrir subjetivo del tiempo no detiene la dureza de la mecánica implacable de la vida entornándose hacia la muerte. Es entonces, al asimilar esta verdad inmutable, que se trata la vida con total delicadeza a fin de arrimarla al borde que no duele, al sabor de la ternura, al preludio de la muerte dulce que se perfila en ese horizonte lejano.

BLANK PAGE

Things you say to yourself when you see the blank page unfolded as a white cloth that suggestively envelops your hands. You look for the remotest meaning in the stridency of the morning dew.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Fallen circus leaves


Me encuentro lejos de la página y desasida entre puntos asíncronos. Espero al momento en el que mi cabeza pueda inscribir sus pensamientos en el transcurrir del tiempo, y yo pueda calibrar esas maniobras que se suceden en fila y que llamamos vida. 

Quiero alejarme de noviembre porque ha sido un mes de desencuentros y de saltos fallidos. También deseo recoger los bríos que retozan en los sumideros de estos días y recobrar la sintonía, el ritmo de trabajo, las normas de la causalidad. No quiero estar fuera de la esfera de la acción, sino dentro de ella. Me siento rechazada por su exclusividad, por sus escarpadas exigencias. A veces me salgo de la hoja de ruta. No quiero que sea ahora una de esas veces.