lunes, 27 de abril de 2020

Culpa

Parece mentira no haber escrito durante dos días. Pero he pensado mucho, sobre todo sobre el aspecto de la culpa. Creo que hay que luchar contra la culpa con un poco de agresividad. 


viernes, 24 de abril de 2020

Ser tú

Ahora toca ser yo, y eso sólo lo voy a conseguir centrándome en lo que significa ser yo, y trabajando en esa área. Para ello voy a tener que encontrar esas actividades que me dan más significado, y combinarlas con el contacto con gente afín. 


jueves, 23 de abril de 2020

Independiente

Quiero controlar un poco la situación en la que me encuentro, y quiero sentirme mínimamente regulada. Sé que necesito tal vez dedicarme a una lectura que me satisfaga y me haga dejar de lado un poco esta situación del CV. Me gusta leer sobre movimientos artísticos, también diarios, obligatoriamente necesito una dosis de feminidad, y también el poder identificarme con la situación o la persona. Antes me podía crear esto yo sola, ahora soy más dependiente del exterior, pero no sé si es para una validación, sino para una integración más sana. Normalmente, cuando me pongo a pensar sobre algo y me cuesta trabajo, es difícil y me estresa. 




martes, 21 de abril de 2020

Libre

Estoy floja, poco motivada, pero me siento más libre que otras veces. Ahora quiero ver qué hacer con mi libertad. 


Compromiso

En esta situación tan loca hay que encontrar formas de darle sentido a la experiencia. Iba a poner "a la vida", pero me parecía demasiado intenso, aunque es de eso de lo que estoy hablando. Tengo la fantasía de que en cuanto llegue a casa podré ponerme a trabajar con objetos porque eso es lo que quiero hacer, lo que me pide el cuerpo. Y que me volveré a dedicar a leer y a escribir, aunque ahora me cuesta mucho concentrarme. Me pongo a leer algo y mis ojos están saltando de línea en línea. No quiero comprometer mi mente a una absorción de significado. 

lunes, 20 de abril de 2020

Vivencias

Ayer se me pasó el día súper rápido, y hoy he hablado con un viejo amigo cuyo desbordamiento emocional es acorde al sufrimiento que ha sobrellevado en su vida. No sé si yo soy consciente de cómo el mío ha intensificado mis actitudes, y sí sé que somos supervivientes. Yo no soy diferente del resto, pero sí sé que me gustaría diseminar paz y amor por el mundo. Cómo lo voy a hacer, pues probablemente hablando de mí, de sentimientos, de emociones, de la profundidad del dolor y su redención. Poco más. Y también estando viva y mostrándolo a todo el mundo. 


domingo, 19 de abril de 2020

Puedo

Tenemos varias dimensiones, y este virus nos lo está mostrando. La biológica, esa lucha por la supervivencia de la especie parece dejar de lado a la persona para tener en cuenta sólo el tiempo infinito en el que se aspira mantener viva a la especie. Todo lo asimilamos, lo justificamos, lo aceptamos. 

Me centro mucho en lo que no puedo hacer en vez de aquellas cosas que sí podría acometer. Ahora tengo que hacer el tema de los impuestos, y me siento bastante floja. Me voy a lavar los dientes y luego me voy a poner. Tranquilidad. Creo que esta situación, lo mal que duermo, el estrés y todo lo demás me hace rechazar cualquier situación en la que haya el mínimo de tensión, pero voy a intentar sobreponerme y no echarle la culpa demasiado a tener que hacerlo. Son las 16:16, en dos horas podría terminar, más o menos. Así que, adelante voy, y luego escribiré sobre el tema. Venga, Palomita, adelante. Tú puedes. 

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Lo he conseguido. ¡Debería haberlo hecho antes! No ha sido tan terrible y he sufrido en vano todos estos días con la angustia de hacerlo.


El mundo

Estoy muy impactada por un episodio de la serie sobre la inspectora de policía, Tommy. No sé por qué me ha llegado de esta manera, pero me gusta la forma en la que presenta dilemas de tipo emocional y ético. 


sábado, 18 de abril de 2020

Entornos

Hoy está pasando muy deprisa, pero bueno. Sigo buscando espacios virtuales de gente racializada y queer en Madrid, y cuando los encuentro ¡es gente joven! Dios mío, qué difícil todo. Supongo que terminaré conociendo a gente si me muevo y voy zambulléndome en entornos varios donde comparta elementos: la bici, la escritura, mi identidad, etc. En el mundo virtual he conocido a gente que luego he visitado, y nos hemos gustado. Ahora quiero profundizar en ello. No he podido continuar el trabajo que hacíamos porque dependía mucho de la cámara, pero sería ideal contactar con alguien que escriba y reforzarnos mutuamente con nuestra escritura. Creo que una manera sería hacer el blog público, pero tengo miedo. Miedo de estar muy pendiente de si me leen o no, y también de no querer escribir ciertas cosas porque me pueden estar escuchando y yo sentir aprensión. (Esta entrada del blog se escribe sola). 


El corazón


Aquí estoy ahora en sábado. Ayer tuve un día en el que he pensado mucho sobre la procedencia de mis estados de ánimo, su variabilidad, sus transiciones, y hoy quiero poder profundizar y ver si puedo tener las cosas más claras. Sigo sin ver claro si voy a leer o no, pero lo que sí voy a intentar es centrarme más en las cosas que hago, poner toda mi atención para maximizar la capacidad del cerebro de crear circuitos positivos, brindar a la tarea lo que se necesita, acariciar el subconsciente con buenas vibraciones. Sé que hay veces que puedo sentirme más acompañada conmigo misma, como si hubiera unas manos acariciándome. 

Ahora necesito mi tranquilidad, un tiempo para mí, lo noto cuando no he podido arreglarme las ideas mentalmente y mi cabeza ha estado ocupada. Es curioso cómo hablamos siempre de la cabeza y no del corazón o de la persona, simplemente. Porque ¿dónde está nuestro centro, y por qué siempre lo buscamos? Qué maravilla que el arte haya encontrado en el corazón la localización de los sentimientos. 

Creo que vale la pena escribir todos mis pensamientos a medida que vayan sucediéndose. Es una forma de validar lo que siento y de liberar a mi subconsciente. Estoy mirando los mensajes de correo electrónico porque siempre parece que espero que algo maravilloso me suceda, que alguien se ponga en contacto conmigo y comience una aventura increíble. Pero la aventura está sucediendo ahora mismo: con este cuerpo y estas manos y piernas. Pronto podré compartirla con la persona adecuada. 




Entender

Es viernes por la noche de confinamiento. Quiero entender. 


viernes, 17 de abril de 2020

Agua

Estoy buscando un lugar en el silencio, entre los rumores del anochecer. Esta tarde siento un poco de miedo. A crecer sin amor, a escuchar sin pasión. Esta noche no me quiero dejar llevar por el miedo. Pero el miedo crece. 


Imaginación

Estaba pensando que no puedo dejar de lado el mundo de la imaginación, porque nuestra percepción del mundo real se nutre de las ideas, de nuestro mundo interior. Y si dejo de lado el mundo de la imaginación, el escrito, me termino creyendo todo aquello que me imagino del mundo en el que habito, y no me doy cuenta de que también es inventado. No se trata de pensar de forma diferente sobre lo que me pasa para cambiar las cosas, sino dejarse envolver por aquellas otras ideas y pensamientos para que tengan una presencia, e influyan en las reacciones puras y duras de mis estados de ánimo. 

Y por supuesto analizar los estados de ánimo desmenuzando cada rueda del engranaje para verla por separado, y dejar de ver las cosas como un todo imposible. Este gran lío. 


Pincelada

Acabo de ver una película que ya había visto antes, y me ha gustado. No me acordaba de todo lo que había pasado, y me ha recordado que la búsqueda de la perfección absoluta es una quimera. Tengo el estómago definitivamente fastidiado por la fruta de ayer, y me siento aplatanada, pero hoy he escrito bastante, y espero que mañana continúe con la necesidad de hacerlo. 

Me estoy planteando la posibilidad de ser feliz sola, aunque pasen los años, aunque me falte energía femenina en mi mundo. Espero aprovechar la situación para estar tranquila y hacer todas esas cosillas que tengo inacabadas. Es LA oportunidad, aunque ya veo que me irá pasando poco a poco, trabajando en ello un poquito cada día, apoyándome en aquéllo que esté disponible. Pero la expresión personal y la comprensión de mi mundo interior es fundamental. Si algo me molesta, preguntarme por qué y explicármelo a mí misma. 

Luego es verdad que tiendo a tener un recuerdo de mis estados de ánimo como una pincelada única, y cada día tengo momentos diferentes. Así que tengo que acordarme de ello. 

Regularse

Alberto habla de regulación emocional. Bien, si comenzamos con la frase: "¿Cómo me encuentro?, ¿qué tal durante estos días?", podría contestar que existe una diferencia en cómo me siento en este preciso segundo y cómo me he ido sintiendo durante estas últimas horas. Al traer a la perspectiva desde la memoria lo que ha estado pasando, le doy menos importancia a este punto irredimible, este instante en el que estoy estancada. A veces me siento así cuando me dejo llevar por el instante mismo, y mejoro el ánimo cuando viajo a través de las impresiones que tengo en mi mente. Es una forma de regulación. 


Indagación

Voy a tratar de contar la vida tal y como se desarrolla estos días. Estoy tensa porque tengo que preparar la declaración de IVA e IRPF de este trimestre, y, como siempre, lo voy a entregar tarde porque me angustia hacer el trabajo. Cada hora ganada dándole esquinazo es un alivio y al mismo tiempo un come-come. Cuando me lo quite de encima, estaré mejor, y desplazaré esta preocupación de mi mente. No me gusta hacerlo porque requiere mi atención, y tengo la atención dispersa. Puedo centrarla, y lo haré. Intentaré ponerme mañana a primera hora. 

Tengo una pequeña nube de malestar centrada en el estómago, un revuelo, porque ayer comí mucha fruta por la noche, y ya veo que voy a tener diarrea hoy. Se me nota en la cara, tengo arruguillas, así que hoy voy a tomármelo con tranquilidad hasta que se me pase, pero veo que va a durar varias horas. Respiraré hondo. 

Estoy intentando ser honesta y directa, sin dejar que pensamientos pesimistas o derrotistas me cerquen. Quiero despertar a mi subconsciente para obligarle a hacer esto todos los días. Hay una serie de cosas de las que necesito hablar para desahogarme y filtrarlas, sublimarlas, diría, y son casi como parte de un sueño del que te vas despertando, y escribir es el atrapasueños que lucha para evitar que se desvanezca. 

Cuando hablo con Alberto experimento un bienestar que quisiera yo poner en marcha, me gustaría conocer las claves de la técnica que utilizamos para ser yo la desencadenante de ese bienestar. Ya lo he pensado varias veces, pero también se me escapa. 

Ahora, de repente me he parado en seco, y se me ha ido el pensamiento hacia los objetos en el despacho. 

También he estado pensando en estos días en que debo convertirme en mi mejor amiga. A veces me miro al espejo y veo a esta persona que me sonríe y me acompaña. O alguien a quien yo acompaño. No me siento completamente yo, y cuando me interpelan también me causa un poco de estrés. Es como si no me conocieran. Estoy aquí, y no. No sé si es disociación o iluminación. Probablemente una mezcla de ambas cosas. Pero tampoco quiero llenarme la cabeza de ideas preconcebidas. 

















The mountain between us

There was one ...


jueves, 16 de abril de 2020

Explicar

Tengo suerte de tenerme a mí misma como compañía, como compañera. Sólo tengo que fomentarlo de alguna manera. A pesar de que tenga ganas de compartir. Ahora no me acuerdo, pero he tenido muchos momentos de tranquilidad con la dulzura de mí misma como única compañía. Sobre todo escribiendo. Pero estoy un poco de capa caída y me cuesta algo más. Hoy he tenido sesión con Alberto y me ha ayudado a dar una vuelta por todas aquellas cosas que me preocupan, y este chico tiene la habilidad de hacerme sentirme bien siempre que hablamos. No sé cómo se sentirá él. Espero que bien también. 

Hemos hablado de Iber y de mis relaciones pasadas; del hecho de que quiero entrar en contacto con gente con quien tenga cosas en común; de la posible angustia de sentirme cada vez más mayor (y de serlo). 

Esta noche no tengo muchas ganas de escribir, y esta frase cae como en picado. Pero voy a intentarlo durante unos minutos más porque de verdad que quiero cambiar las cosas y volver a engancharme a mi voz en off. 

Lo ideal sería poder hablar de cómo van las cosas en el confinamiento. Es curioso que ya no tengo tantas ganas de contar las cosas tal y como van sucediendo. Cuando estaba con Iber sí que tenía necesidad. Ahora me guardo todo para mí, pero tiene que haber sensaciones, pensamientos que sí quiera mostrar. 


viernes, 10 de abril de 2020

Momento

Es increíble que ayer, a raíz de ver el perfil de una persona en una web de citas, solamente imaginándome lo que pudiera ser compartir acorde a sus evocaciones: "Remover un poema en café, me agudiza la escucha cálida", una parte de mí que estaba escondida y que es optimista, tranquila, sencilla e ilusionada se encendió. Simplemente imaginándome que podía compartir un rato con alguien con quien pudiera entenderme, que pudiera tener la capacidad de disfrutar de la vida plenamente durante unos minutos sin encontrarle límites ni excusas. La memoria en ese momento es una herramienta de placer en el instante. 

Así que creo que me estoy dejando dominar demasiado por las circunstancias y por la situación. Creo que quiero compartir y todavía confío en querer y que me quieran de una manera que no he experimentado todavía. Que te quieran sin reproches, y que también quieran a la vida, a su presente, a su situación para poder estar en el mismo espacio vital y disfrutar del instante.  

No he sido consciente en mis relaciones de mis necesidades personales, y he estado en situaciones inaceptables para mí. Creo que la idea de armonía con otra persona no es algo tan difícil si se tienen los suficientes elementos en común. Creo que tengo que estar con una persona que se quiera a sí misma lo suficiente como para no sentirse herida por el exterior con mucha facilidad, sin caer en el hedonismo. Y yo tengo que aprender que en el conflicto se esconden muchas oportunidades para aprender. 


jueves, 9 de abril de 2020

Trozos de vida

He leído el diario de una médico intensivista y me he quedado un poco hecha polvo. Cuando veo lo firmemente dedicada que está en su trabajo y lo poco que yo hago, me da angustia. Yo tengo una pequeña vida que relleno como puedo. En algunos aspectos soy capaz de entregar a otras personas momentos llenos de experiencia, y en parte debería sentirme satisfecha sólo por eso. Yo comparto mi vida, hago acto de presencia y soy compañera de fatigas de mi madre. Podría haber dicho lo mismo de Iber, pero me duele que para ella este tiempo no era esencial. 

Etapas

Voy a intentar narrar el despertar de mi conciencia matutina. Ahora me siento algo más despierta mentalmente, pero a un paso de volver a la cama. Tengo el cuerpo atenazado, la cara entumecida y el cuerpo electrificado por unos cuantos voltios. Como siento los brazos formando parte de esta parálisis, me cuesta verme como una persona en activo. 

Ahora me he bebido el café y mi cuerpo se calienta un poquito, parece que la cafeína le insta a reaccionar. Estoy más cómoda con el entorno a mi alrededor y el aire, me integro un poquito mejor. Me estoy despertando y no me siento tan débil. Leo las noticias y veo que el mundo va a ser un lugar mucho más empobrecido, más frágil, con mayores desigualdades. Creo que va a ser un mundo en el que el corazón va a tener mucha importancia, y ése va a ser el reto, cómo poner el corazón en práctica. Y que sea un corazón que no se desborde. 

Soy un corazón que debe compartir, pero si no estoy enrutada con lucidez, me anego.


Sentir

Tengo la garganta irritada y un poco de congestión. Me imagino cómo se siente la gente que está enferma y me da una pena terrible. El lenguaje a veces no permite emocionarse y esconde la realidad. Sentir lo que siente otra persona es lo que te hace darle cuerpo a la proximidad que tenemos los seres humanos. Encoge la distancia, nos vincula.

Hoy no quería levantarme, quería seguir tumbada, tranquila. No me imagino cabalgando sobre el día, encaramándome a las horas y siendo parte de la acción. Estoy muy acallada, aunque tal vez me encuentre más fuerte emocionalmente que ayer. El síndrome post traumático engrandece mis sensaciones físicas y me siento como la entidad, el espacio en el que rinden cuentas a todo mi pasado. Y aún así me encierro más adentro como si fuera mi destino. 


miércoles, 8 de abril de 2020

Luchando

Mi madre me ha cogido toda mi ropa y me la ha lavado. Es un poco exagerado, porque ahora no tengo ropa de estar por casa. Todo lo que tengo es ropa de abrigo para dormir. Puedo estar todo el día con el pijama, pero no es lo que más me apetece, aparte de que la ropa se podría haber lavado en otro momento para poder tenerla por la mañana preparada ... 

Esta mañana me he dedicado a dormir. Me ha despertado mi madre a las 7:30, porque esa es la hora a la que se levanta, y luego, a las 8:30 ha entrado todo el olor de ajo y cebolla por el hueco del extractor de humos y he salido pitando a dormir a otra parte. Así que tengo el sueño un poco cambiado, pero espero irme a la cama un poco más pronto, y así tal vez incluso desayunar con mi madre cuando ella se levante. 

He hecho las llamadas al banco, y, aunque tenía ganas de arrancarme la piel a tiras, he dado con un chico muy majo y la situación financiera no tiene visos tan terribles. Ahora me toca ir buscándome cositas que hacer, y creo que podría ilusionarme, pero para eso necesito tener la atención fija en esas cosas, y no dispersarme. 

Creo que entre ayer y hoy estoy consiguiendo luchar contra esta sensación tan desagradable de inestabilidad emocional, y quiero seguir dándole cuerda e impulso. 

Cambios

Tendrá que haber otro cambio de paradigma, especialmente porque todo va a ser muy diferente a partir de ahora. Nuestras vidas van a cambiar completamente y hay que aceptarlo. El miedo entra en acción. ¿Cuál puede ser la respuesta equilibrada y humanista a él?

martes, 7 de abril de 2020

Emociones

Hoy me he puesto a llorar cuando he hablado con Alberto. Me he sentido que estábamos perdiendo el tiempo un poco por haberme puesto tan emocional, pero luego he entendido que es casi la única persona a quien he podido decir que estaba muy triste y preocupada. 

En este pequeño microcosmos podría ser posible crear nuevas rutinas y nuevas ocupaciones. Entre ellas, claro está es escribir. No sé si voy a ser capaz de hacer eso, aparte de ver Homeland cada lunes hasta que acabe. Y si me gusta esa serie es porque Carrie tiene muchas emociones y las arrastra hasta las últimas consecuencias. Y tiene eso de heroína. 


Herramientas

Antes de hablar con Alberto quiero aclarar lo que quiero hablar. He escuchado a mi mente cómo ha intentado conectar y hablar de lo que estaba escribiendo y pensando. Y también la propia argumentación que voy a establecer con Alberto. Es bueno cuando mi cabeza quiere crear puentes y devanarse por ellos en búsqueda de sentido a la vida. Creo que todas las acciones son parte de una búsqueda. Vi un vídeo con personas discapacitadas que decían que su problema era parte de su vida, pero que no definían su vida en base a su problema. Me gustó mucho eso. 

Y quiero rescatar las herramientas de Alberto que hemos creado en nuestra relación para el resto de mi tiempo. No sé definir la técnica todavía ...

En las líneas

Ha habido momentos en los que he visto muy claro lo que le pasaba a mis personajes, a mi pieza visual. Tenía el subconsciente sumergido en información. 

Ahora me he puesto a leer lo que he escrito y me han irrumpido la emoción y la tristeza. Sí, el leer lo que escribo me eleva y me trasciende, es ahí donde se encuentra la motivación de vivir, sin duda, en el cuestionamiento, en la honestidad interna, en la intimidad contigo misma. La tristeza proviene de sentirme mal por haber sufrido tanto, por no encontrar en esos momentos alivio suficiente. 


Volver a ser

Las cosas han cambiado mucho en muy poco tiempo, y esta marea de eventos vertiginosos es una prueba muy dura para la serenidad mental. Y, sin embargo, ayuda muchísimo el mantenerla. Estoy intentando acordarme, porque está muy cercano en el tiempo, esos momentos en los que me empecé a sentir bien. Básicamente encontré una manera de evolucionar, de poder contribuir a expresarme en este mundo argumentando lo correcto. Todo ello ahora parece haberse desmantelado, por lo que habrá que reconstruirlo. Para mucha gente el empeño sigue en pie. Y creo que ahora más que nunca se podrá hablar de raza y de fraternidad sin que sea propiedad de nadie. Se podrá hablar de tocarnos, de hablarnos y de sentirnos; de recordar y de volver a ser. 

Creo que mucha gente se empeñará en recuperar lo que tenían, en volver a un (in)cierta normalidad. No va a ser fácil. Tal vez estoy pensando en que el trabajo visual lo va a volver a ser todo, y sin embargo lo que quizá querramos es escucharnos más, y la poesía en escena tenga mayor preeminencia, incluso el escribir, para mí. Pero seguro que lo voy a seguir combinando. 


Ese sabor dulce

Qué diferencia. Hace un rato me senté aquí y tenía sueño, lo que para mí a menudo equivale a malestar, y come come. Y ahora me he tomado un café y me encuentro despierta y capaz de escribir. Tengo que acordarme para la próxima. Me gustaría poder escribir todo el día y el resto del tiempo encontrar una actividad que me tranquilice, y leer las noticias no va a ser. 

Estaba intentando investigar las cosas que me gustan, porque normalmente me fijo en lo que me molesta y lo investigo, pero tal vez debería cambiar el registro y pensar en lo que me gusta, lo que me atrae, y por qué es. He visto que eso me ayuda a rememorar en mi mente un sabor dulce, una sensación entrañable que me envuelve y que, cuando es prevalente, me permite situarme en ese sitio especial, ese centro en el que puedo dar lo mejor de mí. Antes de la pandemia estuve situada ahí mucho más, y cuando ha pasado todo esto, mi bienestar se ha difuminado. 

Intentaré profundizar en él. Es un sitio libre de miedos, un sitio de escucha, sin conceptos a explicar, sin justificación. Es un estado de ánimo también, un lugar que a veces se puede evocar de forma permanente, un espacio donde tú cuentas. Es expresión y vivencia a la vez. Es lo opuesto al rechazo y al ruido. Es un lugar de la mente, es cierto, pero también es un lugar común, un lugar de unidad, una intuición; a veces, un destino. Es dinamismo, porque me mueve a la acción, y me incita a compartir. Si no estoy ahí, me muevo y me comunico de forma automática, sin ganas y cargando con un peso sobre mis espaldas. 

Está relacionado con la identidad, en mi caso. Como cuando vi las imágenes de la madre de Bunmi, o hablé con Angela sobre algo tan simple como mis cejas. 

Estoy frustrada y me siento poco hábil en esta situación. Debo acordarme de que tengo que seguir luchando por volver a mi estado de equilibrio, y eso se consigue haciendo las cosas que más me gusta hacer. Me he puesto a ver vídeos de los monitos bonobo porque el otro día lo hice y me dio mucha ternura, pero tras verlos me he sentido muy tonta, me gustaría indagar el por qué. Si no puedo tener un diálogo conmigo misma, ¿con quién iba a tenerlo? Tengo que tener claro esto. Me he sentido un poco ridícula intentando ver vídeos de monitos cuando yo no me encuentro bien. Los monitos están bien donde están, mientras yo me siento mal aquí. O sea, que he sentido rabia. Impotencia por no poder hacer lo que quiero, que es sentirme bien. Es normal sentir impotencia en estos momentos, no debería sentirme culpable por ello. Pero me da rabia que tras haber estado un poco mejor de repente me encuentro otra vez buscando qué hacer conmigo misma para sentirme bien. Sólo me siento bien cuando me permito dormir, que es el único momento del día en el que no me estoy machacando con cuestiones sobre mi existencia. 

Llenar mi blog con estos comentarios me bloquea un poco, y es que soy muy exigente. Qué difícil acordarme de lo importante que es pensar en las cosas que me hacen sentir bien. 

sábado, 4 de abril de 2020

Hablar un poquito

Echo de menos estar en mi casa y sentirme cómoda. Las cosas no serían fáciles, especialmente porque me preocuparía mucho mi madre, con lo que no sería viable. Pero echo de menos la capacidad de verme, de expresarme, de tildarme.

Esta pandemia me está atacando muchísimo a los nervios. Tengo necesidad de estar relajada. Sólo consigo hacerlo cuando duermo, y a menudo tengo pesadillas. No sé cómo se va a solucionar todo esto, y examino el mundo por la prensa cm a cm, buscando claves, salidas, sintiéndome muy insegura. No me preocupa tanto lo que me pase como el peligro de que mi madre enferme. Esta situación es muy complicada, y tengo miedo. 

También me da miedo no poder expresarme y dejar que la creatividad emerja. Ahora tengo un poco de cansancio. Voy a dormir una siestecita y veremos cómo me encuentro al volver.