lunes, 28 de enero de 2019

Tao


Quería pasar unos minutos reflexionando sobre dónde estoy (y tal vez, adónde voy). Tengo picores y desarreglos musculares por haber pasado todo el finde sentada. Espero sentirme mejor cuando coja la bici y pedalee un poco para estirar. El estómago no está mal, así que a ver si durante el día de hoy vuelve a la normalidad. 

Quería haber empezado a escribir antes, pero por lo menos, el tiempo que he estado haciendo cosas lo he ocupado con consciencia, mirando por dónde circulaban mis pulsiones, y he visto que cuando aparece algo en mi día que parece ser urgente, me movilizo y dejo de lado el resto de cosas. Tal vez esto me sirva para centrarme más la próxima vez. Me gusta hacer cosas pequeñas que aclaren el ambiente, que den la sensación de controlar ciertas cosas, de progreso, de movimiento, y por eso es un poco difícil centrarme en este trabajo interior porque muy a menudo parece que estamos en el mismo sitio, que no se avanza. Así que tengo que empezar a tener claro en qué consiste. 

No es siempre una herramienta de cambio inmediato, sino una actitud que cambia la situación mientras se tenga en cuenta. El cambio ya está aquí, consiste en mirar las cosas de otra manera, y mantener esa mirada todo lo que se pueda. Eso es sí ya es cambio. Pero no sé si darme cuenta de esto me va a provocar una descarga de dopamina (como siempre espero). Ya me estoy poniendo crítica. 

¿Cómo me siento? Tengo un poco de ansiedad, un poco sólo, porque me gustaría estar ya en casa de Mami, y sentirme preparada para atenderla. Ya son las 12, y no estoy con ella, así que tengo que hacer lo posible para llegar por lo menos antes de la 1PM. Tengo que ser consciente de que me he entretenido con cosas que no eran importantes, y así se me ha pasado una hora entera. A veces no me doy cuenta de estas cosas, y, sin embargo, me pasan constantemente. 

Tengo que continuar empujando mi día con la sensación de que estoy avanzando, de que me estoy entregando verdaderamente a una tarea que está dando fruto y que pide lo máximo de mí. Y esa tarea consiste en conocer lo que me sucede y lo que pasa a mi alrededor. Esta mañana tenía la sensación de que sabía lo que tenía entre manos, de qué estaba hablando, pero ahora me siento perdida otra vez. 

Cuando sólamente escribo es un alivio, pero no parece del todo suficiente. Si escribo tan sólo unas líneas, me refresca y estoy aliviada de dejar constancia de mi día, de mis emociones. Pero cuando me pongo más tiempo a hacerlo, ahí comienza la necesidad de redención, la mirada crítica, y la caída libre. Tengo que ser consciente de esto. 

Ahora me estoy agobiando porque he escrito un texto largo, y ya no sé dónde empecé, qué es lo que he estado pensando. No le voy a dar importancia, tengo el cuerpo entumecido y no puedo evadirme completamente, y eso influye en cómo me siento sobre mí misma y lo que estoy haciendo ahora mismo. 

Ahora lo que es urgente es movilizarme, pero no he de olvidar la movilización a nivel personal. Esta mañana estaba pensando que mi mente hace una serie de cosas, se motiva de ciertas maneras, y yo voy por libre. Es un verdadero desdoblamiento de personalidad. Por un lado la persona que soy, y por otro lo que quisiera estar haciendo y siendo. También he visto con claridad durante unos instantes que estoy constantemente en este sentido de alerta, de recepción de información, entre la que se encuentra mi identidad misma. Ahí es donde hay que influir con esta intuición, esta claridad, y no sentirse atrapada por aquéllo que se quiere hacer y no se hace, con esa frustración, sino entregarse al misterio de ser, de aceptar, de recibir información sin juzgarla dos veces (juzgar lo que ya se ha pensado o sentido, lo que ya se ha sufrido, lo que ya te ha dolido). 

Voy a dejar esto ahora porque tengo prisa, pero voy a buscar el libro de Etty Hillesum y ver cómo ha sido su travesía. Ella lo ha contado, y yo intento hacerlo aquí. 

martes, 8 de enero de 2019

Asuntos pendientes


Aquí estoy, en mí. Al final estos días, que iban a ser de recuperación física se han convertido en otro manera de resguardarse. He tenido algo más de espacio mental y cierta tranquilidad. Sigo pensando en I. a cada momento, pero puedo hacer cosas. He ayudado a mi hermana, pero no sé si podré hacer las cosas que quisiera terminar en mi propia casa. Esa sería la prueba de fuego. Y también pasar el suficiente tiempo allí para comenzar a entretejer mi fuego vital con los objetos, espacios, libros y asuntos pendientes allí. 

Mañana tendré que ir a casa de mi madre por la noche. Espero resistirme y no contactar a I. porque creo que esta semana es muy importante para ella. Necesita saber cuáles son sus objetivos, sus prioridades y de qué manera desea que yo forme parte alguna en su vida. Yo necesito desenvolverme sola. Llevo sola mucho tiempo; ella no ha estado a mi lado, y ahora que me he dado cuenta debo continuar mi camino. Hasta qué punto se pueden cruzar, en qué momento, y cómo, todo depende de ella. 




miércoles, 26 de diciembre de 2018

Take shelter


No sé qué voy a escribir esta noche, pero el mero hecho de escribir es muy significativo e importante. Es verdaderamente mágico poder moverme por estas líneas, aunque no tenga mucha fe en estos momentos sobre mi capacidad de expresarme de forma creativa. Y tengo miedo que si sólo expreso mis pensamientos no logre esa unión necesaria entre mi yo interior y mi yo escondido. Hubo una temporada durante la que escribí sin parar durante varias semanas y no conseguí ningún resultado. Me seguí sintiendo muy vacía. Y también ha habido épocas en las que he escrito de forma excelente, pero no lo notaba. Y en otros momentos, simplemente he escrito. Nada más, nada menos. 

Creo que se puede prender el pensamiento y la emoción sin sentir tanta angustia. Y si se siente, materializarla, caramelizarla, atraparla. Tal vez muy a menudo no se pueda escribir sin angustia. 

Cada vez que anuncio que voy a escribir mi gran declaración se vuelve insulsa. Es cierto que hay ciertas cosas que no hay que contar; es algo muy paradójico. 

A veces siento que lo único que me falta es la fe, no la voluntad. Creo que el secreto de la felicidad es la continuidad, la consecución de pequeños objetivos, ver cómo la tranquilidad va surgiendo en algunos momentos y mecerte en ella. 

Todos los escritores y escritoras tienen algún vicio o virtud. Yo, si tengo, no soy consciente, no puedo fomentarlos. Y también tienen manías, y rutinas. Y yo no tengo ninguna de estas cosas en este momento. Tengo otras cosas que me molestan mucho. Y carezca de muchas otras. Pero tengo algo de libertad. Puedo escribir todo lo que me da la gana, en principio. Tengo tiempo. A veces me gustaría ser una persona que cuando no está escribiendo, está pensando o pegada a una página. No me gustaría ser nada más, porque hay muchísimas otras cosas que me frustran y que intento una y otra vez. Es una pena que hablemos tanto sobre nuestros fuegos fatuos, nuestros intentos fallidos. Lo que realmente sería interesante sería ver aquellas cosas que sólo puede intuir la escritura. Creo que es lo que buscamos con tanta insistencia. Porque yo hablo constantemente de escribir, y ya me he acostumbrado a ello, soy consciente y lo acepto ahora con benevolencia, pero también me gustaría tener más lucidez. 

Con respecto a I., me doy cuenta ahora tras leer algunas entradas de este blog que hay otros momentos en los que he sentido desesperación y desolación. Y tal vez no debería darme tanto miedo la situación actual. Creo que lo que busco en la meditación, en esa aceptación, en ese atravesar las emociones difíciles y disfrutar de las emociones bonitas, es la plenitud humana, la sensorial, la intelectual, la pensadora. Debería darme cuenta de que escribir puede que no sirva para nada, pero es una forma de refrescar y de consolar al subconsciente, lo que llaman canalizarlo. Sentir y sentir, y nada más. Y ahora, sin la balsa de un amor en el que sustentarme, tal vez tenga la oportunidad de mecerme en aguas profundas y salir a la superficie de cuando en cuando. 

Mi intelecto y mi creatividad cargan una gran pereza en estos momentos. Creo que además me asalta el sueño y voy a dejarme caer. No sé si estoy a punto de acercarme a un punto de inflexión en la escritura, pero debo tener fe en las palabras que voy a sellar mañana, y esta noche enviar la botella con su mensaje dentro. 


domingo, 9 de julio de 2017

Trying to understand everything


I'm spending a lot of time trying to get a glimpse into the big questions of life and death that worry me. It's very weird. Suddenly I don't feel the same about a lot of things: the nature of experience, my journey in life. I also think that as humans we often times feel the need and the right to know everything, which is exhausting and leads us to rigidity and erring. 

lunes, 16 de junio de 2014

Unbound


The drowning feeling is unbearable, and I've upheld it for too long. What's the nature of this? I wish for a longness that supersedes itself and goes on with ease, a narrative uninterrupted, a life not lost for words. 

I don't mind the pain pangs, the broken dreams: I can face them all, I'm used to it; I can be my own saviour, I can cruise the menacing waves. I just need a little help to fight this curse, this intimidating darkness that assails me when the day is born, not yet alive. I live fast in oblivion, I sense strong, I write long. I can be inspired by the stillness, the caressing light wind, the remnants of the storm as long as I breathe, as long as I'm able to work my thoughts in suspensive dots. 

I learn from touch, stretching along wideness which I seek. If life stops at a halting break, I'm undone like a mechanical failure. A life so ordinary it hurts. 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Unconventional completeness


I'd like to be drunk, intoxicated by the peacock of choice, the lightening of its uterus descending, the beauty and possibility.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Never ending



Lovers' wanderlust 
into each other's arms
please, never lose it
as life surely won't last

Make it be sparkling dust
a gift not yet received
and treasured like it must
be in never ending land

domingo, 25 de agosto de 2013

Disappearance of Pacific island intrigues scientists


Algunos territorios se renuevan cada mañana ignotos en la memoria, y deben ser recorridos una y otra vez porque la amnesia les descuelga. Son los territorios más personales, aquellos que no reciben recompensa al pasar por los caminos transitados reiteradamente, marcados desde la niñez. Son los que se evaden a la jurisdicción disciplinaria, aquellos que te proporcionan la libertad pero que no se encuentran en los mapas.  

Esta tierra tuya tienes que fecundarla todos los días con tu propio abono: se nutre de tus inseguridades, de tus derrotas, de tus olvidos, de tus revelaciones, de tu lucidez, tu intuición. 

No los encuentras en los mitos, en las bodegas de la historia, en los libros de cuentos donde ya se conoce el desenlace del relato, la dirección a tomar en ese camino que te lleva a cruzar el bosque tenebroso, las batallas que tendrías que lidiar con los seres encantados que surgirían a tu paso. 

Te despiertas por la mañana a veces con el pánico de haber perdido el norte, no encuentras la brújula ni tus apuntes de bitácora. Te revuelves en tu habitación como un animal enjaulado, y te llueven las dudas encima como el granizo. Sí, estás perdida en un espacio que no aparece en los mapas, y en tus cartografías mentales se ha evaporado. 

Sólo te queda un desconcierto por la noche pasada acobardada con las pesadillas, y apenas unos pétalos de ilusivas certezas que eran reales tan sólo ayer o antes de ayer. 

Es el precio a pagar por encontrarte siguiendo a tu instinto, a tu sexto sentido, pensando en que cada día es oro molido, sin dejarte llevar por las incertidumbres del futuro ni del pasado. 

sábado, 17 de agosto de 2013

Never, never gonna give you up




God heavens knows that ...

viernes, 16 de agosto de 2013

All these things happen in one second and last for ever (Virginia Woolf)


Sometimes street clocks are wrong, and their inner wheels slide like euphoric conkers issuing a limited and wistful portrayal of time.

martes, 13 de agosto de 2013

Trasiegos lúcidos


Los sueños se encuentran cardados como el algodón en flor; en su enredo de fibras se atrapan los médanos de ausencias y retornos, narraciones inacabadas que siempre perecen deslumbradas con la luz solar, como Eurídice.

Pero no es cierto que los sueños nos permitan volar en libertad, más bien nos atrapan en médanos templados y nos obligan a contorsionarnos con las persistencias de los recuerdos dalinianos. Nos fuerzan a desbordarnos por las líneas sinuosas de un paraje donde crecen profusamente cientos de cajas chinas encajadas en la tierra como en un campo de minas.

Los sueños son obstusos y nos coartan la libertad desplegando sus narrativas inversas donde el tiempo y el espacio son ilimitados, y nos hacen alternar roles entre tripulante y microbio en un laboratorio de observación de historias.

Segismundo, Alicia, el conde de Montecristo vivieron la plasticidad del tiempo y la pesadilla de antes de despertar. La almohada es el lecho de las sombras y las luces de la fragua infernal.

Yo visito estos mundos y estoy abocada a no despertarme nunca; mi destino es incierto porque vivo la amnesia desvelada en el mundo real donde transita la línea de tiempos del nacimiento a la muerte. No se sueña a menos que te arrojen balones de oxígeno para no ahogarte en los meandros que te atraviesan con sus finos alfileres. No puedo sincronizarme y seguir este ritmo vital donde la línea asíntota de mi subconsciente nunca se junta con las líneas curvas que guían la realidad.

Levanto la cabeza de la almohada e inmediatamente me siento acorralada, y no recuerdo dónde dejé el uniforme militar para incorporarme a la rutina que me aprisiona en la esclavitud de los minutos y las tareas diarias perfectamente delimitadas; aquí la variable del error se paga con inoculaciones de ansiedad y escozor en el plexo solar.

A veces perdida, otras lúcida, rastreo en este mundo en busca de interlocutores válidos, sentido y sensibilidad, y me separo irremediablemente de una existencia sensata y ejemplar, donde la gente pudiera depender de mí para trasplantar sus sueños y responsabilidades. Es inevitable pero completamente necesario.
 

jueves, 1 de agosto de 2013

Las historias empiezan con la ubicación perfecta. Puedes decir muchas cosas para luego escribirlas. Todo esto tiene mucho sentido. El que quieras darle. Mañana reiteraré los mismos imperativos. La literatura teje sus propias conversaciones. Quieres seguir y podrás. Es muy tarde. 

martes, 30 de julio de 2013

Guirnaldas


Fragmentos de comunicación encadenada. Tú y el resto. 

lunes, 29 de julio de 2013

Ideas


No provienen de esta ansia, ni se turnan en hileras. Provienen de cientos de momentos diferentes, como la ingravidez de la espuma. Es como querer emular la dimensionalidad virtual de las tundras en verano. 

miércoles, 24 de julio de 2013

Forever be true

Forever me

Forever thou

Forever true

martes, 23 de julio de 2013

Bares son lugares

Mezclada con el mundo y sus múltiples permutaciones y ofertas, ando confusa sin saber si estoy de pie, sentada o simplemente de camino.

domingo, 30 de junio de 2013

Until now


Everything until now was just an effort to get started ...

miércoles, 26 de junio de 2013

Tu normal



Ha sido un día raro y repleto de emociones. De repente el día se me llena de cosas y parece que tengo que pelearle espacio a la escritura. Esto es algo nuevo, pero es reflejo de lo que pasa cuando no me organizo para que lo principal durante mi día sea mi trabajo literario. Es como si tuviera que defenderme de mí misma, de esta nueva dinámica que lleva mi vida y que es como un recuperar tiempo perdido a base de vendavales de actividad. Estos vientos los trae el subconsciente que bien sabe lo que necesita, lo que se encuentra dentro de mi cabeza pugnando por salir. Yo misma no lo sé muy bien.

Sólo quería apuntar que he estado pensando estos días en eso de ser normal. Y que la medicación te ayuda a ser normal pero ... tu propio normal ...

sábado, 8 de junio de 2013

Indulgencias


La frase está roma e indefensa, pero se perfila incierta contra su sombra. El tiempo sigue. 

domingo, 2 de junio de 2013

La frase que me diga lo que tengo que hacer.