miércoles, 15 de julio de 2015

Plutón y Caronte


Plutón y Caronte, un planeta doble, dos lunas que comparten oxígeno. Las moléculas substraídas de Plutón se convierten en sólidos en la superficie de Caronte. Se muestran la una a la otra la misma cara desde hace millones de años. 

Somos tú y yo. Yo comparto oxígeno y libertad contigo. 

Socotra


Esta noche me siento un poco huérfana de mí. He viajado contigo, y ahora he vuelto a viajar sola durante estas horas, y tengo que acostumbrarme a navegar a espaldas del viento durante esta vigilia. 

Estoy escribiendo muy bien, y ahora debo establecer una rutina aquí también. Creo que mañana puedo sentirme que realmente voy fondeando los puertos de mi creatividad y de mi centro (y el tuyo ...)

lunes, 13 de julio de 2015

Noche oxigenada


Bueno, hoy quería escribir sobre la hemoglobina, pero voy a tener que hacerlo mañana, y tal vez examine durante la noche cómo se va derritiendo mi sangre al rotar las células sanguíneas en su densidad, cómo poco a poco el oxígeno se va posicionando y soy capaz de respirar con todo mi cuerpo, como cuando estoy contigo ...

lunes, 6 de julio de 2015

Together


Keeping it all together as one. Poetry and aesthetics, philosophy and meaning. It will become a quiet front. 


Abres


Increíble multitud de tempestades - una vez abres la esclusa la poesía lo inunda todo a borbotones. 

domingo, 5 de julio de 2015

Rendiciones


Vuelvo a la escritura, y vuelvo a mi espacio, y vuelvo a mí. He necesitado oxigenarme de aire blanco e informe, pensamientos aturdidos sin forma ni ensamblaje, pequeños intentos de expresión, con los que me he sentido cambiar y trasmutar sin saber muy bien en qué o a qué. Pero sobre todo me he nutrido de la espera misma, de ver cómo mi mente murmulla texturas literarias y narrativas sin embrocarlas en frases, creando una especie de barbecho enlodado repleto de interrogaciones sin respuesta ni marco, pero que sin embargo permanecían ahí de alguna forma con sentido, iluminando mi día a día. 

Creo que ha sido un periodo inquietante en el que también he forzado la máquina y he sufrido, porque no me he dado el gusto en ocasiones de escribir cuando quería hacerlo, tal vez para probar que puedo vivir un tiempo sin escribir(me) en todo, cuando en el fondo no es cierto. Siento arrepentimiento, tal vez debería haber seguido escribiendo aunque me costara; pero no importa, porque siempre lo que haces tiene un sentido y tras él te encuentras tú, te sientes tú, te ves a ti. 

Y ahora siento claramente que comienza un nuevo periodo, y estoy contenta. Todo es nuevo, va a ser nuevo, pero también es una continuación de lo anterior, de lo viejo, de lo conocido. Quiero volver a mis pequeñas rutinas, aunque albergo pequeños miedos, el temor de que no será como antes. Si es así: ¿Cómo será?

miércoles, 1 de julio de 2015

Where you are


Words flow from the heart
feelings linger in the soul
what else would one expect from a poet
than a gut wrenching delicious pain

Marcharme de aquí


Quiero escribir y no esconder más mis sentimientos, que otras personas me lean y me revisen, pero creo que no voy a hacerlo. Continuaré aquí, en la retaguardia, sabiendo que existo y que me manifiesto, sin miedo y sin reparos. 

Por algún motivo ahora no logro volver a mi estado anterior. Hace una semana dormitaba y ahora estoy más despierta, pero antes era más feliz tal vez. No sé. Ahora estoy sufriendo más y no me gusta, no sé cómo calmarme, o sí sé, pero no domino la técnica. No domino la técnica del sufrir ni la técnica de calmarme. Sufrir no tiene nada de malo. Es normal. Sufro como una obligación cuando debería simplemente sufrir como un requerimiento.

En estos últimos días hay muchísimo ruido alrededor. Parece imposible encontrar un momento de tranquilidad. No sé por qué me siento así, tan alterada, como si mi espacio hubiese sido invadido por una plaga. Y esta vez no veo claro cómo resguardarme, porque la plaga ha encontrado todos mis escondites y me ha perseguido en ellos. 

En la calle se desgañita el temblor estertóreo de una taladradora. En la calle crepita un calor imposible que penetra en todos los rincones. Hay ruido dentro y ruido fuera. Ojalá estuviera fuera de aquí, pero realmente fuera, no sólo físicamente sino espiritualmente. Quiero vivir otro destino, pero, espera, el destino que quiero es el que estoy viviendo. Realmente éste es el destino que quiero y no otro. Creo que lo que quiero no es marcharme sino descansar, que me permitan vivir en mí, que me permita vivir en ellos, y eso no lo voy a conseguir marchándome de aquí.

Sería tan fácil si lo entendiera. Creo que tengo un poco de jaleo mental. Ahora se están cambiando todos los esquemas, y de ahí la confusión. 
 

Ayer, antes de que me llamaras

He abierto mi corazón pensando que tenía suficiente espacio para estar cerca de ti sin desearte, y he quedado prendada y dependiente de que me hagas caso. Estoy decepcionada conmigo misma, y sé que tengo que retirarme a esta decepción y observarla sin enjuiciarla, sin sentirme débil o inútil, pero me resulta difícil debido a la desilusión de sufrir por amor otra vez. 

Esta vez me ha sorprendido, porque creí que estaba preparada, que no buscaba a nada ni a nadie, que todo iba como yo quería, que tenía cierto control, y me doy cuenta de que tengo que aprender mucho todavía, y de que estoy más sola de lo que pensaba, porque cuando has aparecido tú, de repente me recuerdas a todas esas cosas que quiero hacer y que ahora me duele no poder hacer contigo. 

También me siento que he metido la pata asediándote, rodeándote con mi marea densa y asfixiante, cuando tú eres un pájaro libre que no busca reposar en mi nido. Ahora me doy cuenta de que sufro mal de amores, y me siento muy poco original. Me he blindado tanto a la desilusión, he evitado tanto esos momentos en los que pudieran rechazarme, que ahora el descalabro es múltiple. ¿Qué ha pasado con mi tranquilidad, mi auto-suficiencia, mi espacio propio inalterable? Debo reflexionar sobre lo que me está pasando, porque en esto se encuentra gran sabiduría. 

Quiero estar cerca de ti, escucharte al oído, palparte con las yemas de los dedos, saber de ti y que confíes. Y te siento alejarte, buscar refugio, excusas, quién sabe. Tal vez mañana me dé cuenta de que estaba equivocada, que nada de esto está pasando, que tu vida te pertenece y que simplemente estás viviendo sus dinámicas.