sábado, 29 de junio de 2013

Funcionar


Tengo que tener mucho cuidado con el ocupar demasiado tiempo dando a conocer el trabajo que hago, porque luego no me da tiempo para escribir ni leer lo suficiente. Es una herramienta de doble filo, porque por un lado me ayuda a relacionarme, me proporciona un diálogo, y me inspira, pero también me aparta de mi concentración. 

No me está funcionando muy bien el intentar administrarme el tiempo, y todavía no me entero de por qué. 

domingo, 9 de diciembre de 2012

Rosebud


Hay otros mundos posibles, hay multitud de mundos posibles, y sólo se trata de rendirse a lo que es evidente, y dejar de justificarse en un inmovilismo de resistencia. Basta de redenciones, de carencias, de búsquedas desencaminadas. Finalmente me siento capacitada para afrontar con lucidez mis batallas interiores, porque no son daños colaterales sino la materia prima de mi creatividad. 

Este mundo posible al que ya me voy a incorporar sin reservas y con exclusividad consiste en la simple expresión de los sentimientos internos, la observación de estos por medio de mi propia escritura, y también por la lectura señalizada con el puño y letra de aquellas personas que los han plasmado de forma tan concienzuda, inteligente, visceral, testaruda e inasequible al desaliento. 

La expresión literaria puede haber surgido como expresión desesperada, incoherente, desabrida, biliosa, reprensible, rota, fragmentada, incompleta, alcoholizada, alterada. Pero a menudo las maneras rábidas y personales, sin ambages, sin vergüenzas, luchando contra la inhibición de sus impulsos más fieros, plasmaron sus incoherencias y batallas por adaptar y adaptar(se) a este mundo, sin abandonar la fidelidad a su cosmología interna, como perros a su instinto zapador.

Voy a dejar de lado la obsesión por revisar las narrativas de mi historia personal, de esas horas, esos minutos, esos años. Porque no me interesa vivir en el ahora mismo ni en el mañana, y me frustra tener que pensar en el tiempo como una medida de la existencia. No me importa que sea lunes o viernes, que tenga esta edad o haya tenido la otra. Esta versión de la cartografía del tiempo se extingue en ese último suspiro como aquel de mi padre en el que no dejo de pensar. Un último suspiro, breve, sencillo; un adiós sin sufrimiento, tal vez con sorpresa, y toda tu vida se sintetiza, se termina con una exhalación del alma y del cuerpo; y a veces no te queda tiempo de revisar lo que has hecho o lo que has querido hacer, de expresar todo tu esfuerzo. Es un simple adiós al mundo en el que dejas de existir. Carpe diem!

Los sentimientos como estilo de vida, la percepción como necesidad para esclarecer tu lugar en el mundo, para continuar, para respirar, para ser. 

La escritura, la lectura, al fin. 

viernes, 17 de agosto de 2012

Septiembre


Todo será muy diferente en septiembre.
 

sábado, 11 de agosto de 2012

Dormir


Creo que la combinación de estar cansada, de no haber dormido y de estar muy nerviosa estos días me ha hecho sentirme algo más inestable al final del día de hoy. He tenido que ocupar mucho tiempo pensando en cosas prácticas, y el vacío de no tener trabajo ni de saber lo que quiero hacer es agobiante. 

Creo que a estas alturas debería pensar en lo que me gusta como trabajo, en vez de seguir la inercia y hacer cualquier cosa. Es curioso porque de repente pensar en ir a Londres me da vértigo. Es normal, claro. Ya me ha costado bastante encontrar un atisbo de estabilidad en Madrid, y el pensar en ir de nuevo a la aventura me estresa un poco. Pero no lo voy a hacer en cinco segundos. Todo se trata de mantener un cierto equilibrio entre mi mundo interior y el externo, que a menudo es una especie de ventosa que me absorbe y me anula. 

La falta de sueño en estos días me impide poder pensar con claridad. Este fin de semana va a ser algo complicado, porque me voy a preparar para irme a Londres el lunes, y el domingo por la noche tampoco voy a dormir. Y luego voy a enganchar con un día muy lleno: primero Olga, Keyo, Chloe, Bunmi y el combi Heather/Campbell. Un día completo. Al día siguiente sólo voy a hacer las cosas del banco, pero voy a intentar dormir, y luego voy a ver a Bim. No sé si me está haciendo ya efecto la melatonina. 

Voy a dormir. 

Buenas noches, cabeza mía. Mañana tranquila, todo va a ir bien. 

Te quiero

sábado, 23 de julio de 2011

Nocturno

No sé muy bien qué hacer. Esta noche no estoy durmiendo porque arreglar el sonido de la serie me ha llevado mucho más de lo que imaginaba. Y ahora el Mac está haciendo el render de la imagen, y va a tardar ¡dos horas! Y eso que no he modificado realmente la imagen, porque para Youtube no me fío de aplicar filtros y currarme el look the cine (estoy haciendo una prueba de subir el material casi virgen, para ver si se ve mejor que el resto ...). Cuando haga el DVD me dedicaré a trabajarme una imagen exquisita, pero la compresión de Youtube cuando ve algo diferente o modificado lo realza con artefactos raros, y no vale la pena. 

No sé cuándo me entrará el súper bajón, alguna vez he ido a trabajar sin dormir, pero no sé si estoy muy en forma hoy. Está claro que la planificación de trabajo, el workflow, tiene que ser impecable, porque siempre me va a faltar tiempo. La cosa es que no estoy acostumbrada a trabajar tan rápido; la mayoría de mis cortos no duran más de 12 minutos, y este último capítulo es de 7 minutos. He trabajado muy duro en el sonido, no estoy del todo contenta pero he hecho lo que he podido para que se oiga bien en Youtube ... Ya para el DVD volveré a la carga. 

No sé si es buena idea dormir una hora u hora y media porque no estoy segura de que vaya a levantarme a tiempo ...

Me voy a ver unos capítulos de Seeking Simone para que me sirvan de inspiración y entretenimiento ...



viernes, 25 de junio de 2010

Partes


¡Qué bárbaro! Un mes casi completamente en blanco ... Pero no por falta de escribanías, sino de pocas vergüenzas. ¿Para qué confesar que he sucumbido a la distimia depresiva de nuevo??? Pero he de ser fiel a mi necesidad de apearme y rezumar estas palabras aunque sean las únicas que tengo ahora.


Bici pa' rriba y pa' bajo. Ganas de hablar sin explicar las cosas. Compromisos de pareja. Funcionan. Nuevo médico, energías e ilusiones. Calores, fríos y nuevas entregas de ácidos fólicos tras pagar en dólares sin comisiones, porque me vuelvo (capita) lista y me dedico a especular con el precio del euro en la web con un account de compra de dólares al mejor postor. Compras con el money de la devolución de la declaración de la renta casi concatenadas con el derroche de lo que saqué del curso que di. Visitas incomprendidas a Decathlón cada semana para coparme de accesorios para la bici bici y devolverlo casi todo en el empeño. Mono de bici cuando llueve, del olor de grasa de cadena, del viento. Averías de bicis y noches en blanco leyendo en foros bikeos no recomendadas por Manuel, mi médico psicosomático y nuevo héroe por el tema de respetar los ritmos cardianos. Bici fashion, qué se le va a hacer.

Madrid al vuelo, en zig zag, con peligro. No llamo al quedar por la noche con una amiga, no tengo móvil (again), y todo el mundo se llama mutuamente con lloros y sospechas de shock anafiláctico bajo las ruedas de un coche. 12PM, el buzón de voz del fijo con siete mensajes de "dónde estás".

Recupero móvil y compro varios. Javier en la tienda loco encontrando móvil retro para mí, eBay al rescate también. Vuelta a estar comunicada con el mundo sin freírme los sesos con mi súper Sony Ericsson CMD-J7. Dejó de funcionar cuando los bastardos de Barcelona me robaron la mochila azul bonita en el autobús de camino al aeropuerto en plena hipomanía tras el curso de guión. Sobrepujas en eBay que contraataco con ferocidad.

Panzadas de ver Dos metros bajo tierra y pesadillas. Panzadas de Glee y sueños de Fama.

La casa como un garaje tuneando la bici con mil herramientas. Retorno de la bollo friki. Compra en Decathlón de herramienta mil usos de llaves allen.

Utilización de Google Chrome como navegador determinado a pesar de sus lapsus con flash y entrada de datos en los campos. Me vuelve loca al intentar logarme en mi cuenta de broker y comprar dólare$$. Editando imágenes con Gimp. Tarda en cargar pero me gusta.

O. no me deja usar el Jornada para escribir el blog porque alguien se ha ido y ha dado el chivatazo de que en el fin de semana no damos ni golpe. Cierto. Ahora periódicos y conversaciones insospechadas con la gente. Cansancio por pérdida de peso. Mucho café con sabor a galleta gracias a la nueva leche de soja ecológica, mmmhhh

El café reacciona con Paxtibi y me cambia el estado de ánimo por las mañanas casi de inmediato, de maldita inútil a ilusión por el día a día.

Voces de fútbol por el patio de casa. Paso de la roja, tíos en calzoncillos largos, deporte masculino de millonarios ... 11 horas de partido de tenis en Wimbledon ¡esos son héroes!

Niña bebé de ojos oscuros (para mí) que calla al salivar profusamente en mi hombro. Mono de niña bebé con olor a leche materna. Sobrino maravilloso que me llama de vuelta porque ahora no puede ponerse, que está bailando.

Paxtibi, nuevo anfetamínico con claro efecto, desvaneciéndome con la pérdida de peso y el exceso de energía no secundado por una mente anímica que va despertándose de sus últimas tinieblas. De nuevo sequedad en los ojos, me levanto y pongo gotas, me he comprado nuevas cremas que en el herbolario son €18 y en internet €7 sin gastos de envío.

La vida sin recoger la casa durante más de un mes. Como sobre cosas amontonadas. Reflejo de mi mente. Miedo, rabia. Tras un mes, me levanto y sin pensarlo recojo todo. Mi mente en orden, papeles en sus sitios, DVDs de datos, emails de inbox desde el verano respondidos.

Bici, bici, bici. Visitas y búsquedas de nuevas tiendas en Madrid, mails de madrugada a la tienda de bici para saber qué hacer con avería. Embalaje de bici con el mayor cuidado para enviarla a la clínica de Bilbao. Tío de SEUR a punto de infarto precipitándose con caja por las escaleras pa' bajo. Mosqueo total. Cosas de la vida.


martes, 15 de junio de 2010

Energía algo(r)rítmica


No nos permiten usar el ordenador en el trabajo. Y tal vez al volver al papel vuelva a mis viajes escritos en metro.


Hoy el levantarme me ha costado más de 3€ porque no tenía leche de soja y he tenido que ir al Starbucks otra vez y sentirme una cerda capitalista. Sonrío a l@s chic@s del SB, rotación impresionante. Pero por lo menos me he tomado mi chute de cafeína poco a poco durante mi viaje en metro.

Al salir de casa he visto una moto roja de gran cilindrada volcada con piezas rotas y yacentes ocupando toda la acera. Me ha dado mucha pena. Odiaba encontrar mi bici caída en Ámsterdam.

Intenté ir en bici sin manos el otro día pero no sé si es porque había desnivel pero me escoraba siempre hacia la izquierda. Tengo dudas sobre la estabilidad de esta bici, es menor que una bici normal, claro, y es más complicado, se me resbala la suela del calzado a tirones a veces con los pedales, así que tendré que comenzar la bici fashion. Me compraré unas zapatillas o a lo mejor utilizaré las de correr aunque sean blancas y se manchen. Me volveré menos tontita con mi aversión a la suciedad, como la profe de Glee.

Ya sólo me faltan las gafas y terminaré también con un espejo retrovisor. No sé muy bien cómo fijar el espejo de moto que me he comprado, y creo que me distrae el calibrarlo y posicionarlo a cada momento, una décima de segundo distraída en tráfico and it's the end.

Analizar el tiempo en el que vives es un proceso de infinita temporalidad pero de ingente inventiva y olfato de sabueso. Yo dependo de los devaneos de mi ánimo para motivarme a explorar el momento esquivo o persistente, aunque me obligo a hacerlo.

Sçolo tras un proceso reflexivo comienzo a comprender en paralelo la calidad y dimensionalidad de lo escrito y de lo nonato literario. Debes ser lo que tu perspectiva te permita en cada momento, y si alguna vez quiero hablar de una tirita en el dedo o de la imposibilidad impoluta del intercambio de oxígeno, es todo igual de válido.


domingo, 16 de mayo de 2010

Aislamiento


Ni hoy ni ayer me siento cómoda en el trabajo. Me inhibo de las dinámicas y conversaciones del grupo de mañana porque no me identifico en absoluto con el ruido, los temas de encuentro, las actitudes, la ironía, el filo de sus insinuaciones, la estrechez de miras. Es mi percepción; distorsionada o no es como me siento. Es mi intuición la que habla, una intuición que a veces me expulsa del grupo, que a veces me aisla, que a veces me impulsa a resguardarme y pensar por mí misma. Que a menudo provoca incomprensión.

Por la tarde tiendo a relacionarme bastante más. Pero no noto esa fuerza bruta de la dinámica de grupo, de las conversaciones para tapar el tiempo. Es una existencia solitaria, y me había propuesto no hacer esto más en un ambiente de trabajo, pero poco a poco he ido sobreviviendo esta trabajo rutinario y alimenticio con la lectura. Parece que si no estás presente soportando sobre la coronilla de la cabeza el ruido ajeno, los aguaceros de voces, no te aceptan, no te identifican. Los procesos de reconocimiento del grupo tienen sus propias reglas, pero no me gustan. Todo esto contrasta con mis contactos por mail con mi mundo de Alicia, mis descubrimientos, mis compras, mis investigaciones. Es como si aquí me disolviera y no pudiera respirar.

Por la tarde me encuentro con gente que tal vez, por no tener que madrugar, está más relajada, menos vampira, más integrada en su propio espacio y sin tamaña ansia por invadir el tuyo.

jueves, 29 de abril de 2010

Anchoas


Voy a zambullirme en la prensa diaria. Antes de plegar los periódicos esta mañana he abandonado en el asiento del andén de metro un suplemento con un álbum de cromos de fútbol, y otro cuaderno de fotos de gatitos y perritos repelentes con lazo y fisonomía parecidas. Pobres perros, he de añadir (para sentirme menos cruel).

También he dejado el suplemento salmón de economía. No me interesa ni lo entiendo: es para quienes tienen el viejo conocimiento, la familiaridad con las máquinas de hacer dinero. Se trata de una economía capitalista que sólo piensa en mercados y promociones de la dirección ejecutiva de las empresas más geniales. Poca información sobre el resto del mundo, el mundo escondido, no sólo geográfico sino local, imaginativo. Una oportunidad perdida vamos, un vestigio mastodóntico de un sistema que hace aguas por todas partes; aguas que no calman ninguna sed. Y para colmo me he dejado las anchoas del desayuno por voluntad propia. Pero no debería comer anchoas, no es ecológico.

Espero pacientemente el tener ganas de desayunar. Va a ser aburrido porque no tengo nada interesante que comer.

miércoles, 28 de abril de 2010

Fisiones


Queda una hora de trabajo y estoy aburridísima. Me he leído dos periódicos enteros y he cometido el fallo de no traerme un libro. No hay casi llamadas; cosa que hasta ahora he agradecido, pero que ahora veo cómo logísticamente tienen su razón de ser a la hora de rescatarte del tiempo de espera hasta marcharte a tu casa. Es un rollo.

La gente que me ha tocado ha tenido un exceso de hombres algo farrucos, listillos y malhumorados, enfadados con la empresa. Entiendo pero no comparto; aunque quiera o no quiera su negatividad termina contaminándote.

La gente cuenta historias insípidas que no me interesan como telón de fondo. No tengo ganas de hablar con nadie. Mi cara se ha convertido en un trozo de plástico acartonado que no podría esbozar una sonrisa con facilidad. Sin sonreír no hay contacto humano que valga, y evito todo intercambio. Ya he tenido un par de conversaciones y me he saturado.

He tardado en darme cuenta de que mi mal humor es debido a que en este turno me han sobrado dos horas, y que no he tenido retaguardia en la que guarecerme. He tomado dos pastillas de mate y un café; el mate para estimular las ondas theta, pero no he tenido suerte. Me he despertado algo, cosa que agradezco, porque el sopor es todavía más inaguantable. No quiero recurrir a comer algo simplemente por aburrimiento, buscando un placer rápido. Ni siquiera he recibido suficientes mensajes de texto. Tengo ganas de ver a I.B., relajar mi cabeza y posarla en el aire a su cuidado simbólico, y quiero ir a ver a mi sobrina recién nacida.

Hoy es un día raro, y no logro encontrarle el punto.

martes, 13 de abril de 2010

Estoy


Estoy en la oficina desafiando a la fotofobia, la ingente cantidad de electrones fulminados por el calor empachoso procedentes de los monitores y las CPU, y lucho contra el sopor y estupor de la falta de sueño y la inmovilidad en este puesto de teleoperadora.

No sé realmente lo que va a ser del próximo párrafo porque mi percepción del día de hoy es destemplada y tibia.

domingo, 31 de enero de 2010

Insufribles


Con colores planos iluminados por la luz verdosa, deprimente y verde moho de los halógenos del metro. Las certeras líneas de la uniformidad más alienante. El murmullo sordo de las conversaciones que ni te van ni te vienen. La simpleza ramplona de la indiferencia.

Infibraciones


Seguras, ridículas y poco fieles. Adjetivos consecutivos que reniegan de su propio vacío aislado para convertirse en frases sin vuelo. Renovaciones del vocabulario y sus racimos de dedos pulsátiles. Paseos en el aire y renuncias a la lógica adobada.

Este calor es como una precipitación de lluvia causada por las bajas presiones de la atmófera. Se empuja y levanta hacia los techos falsos de esta oficina. Veo las cabezas encasilladas por encima de las separaciones del mobiliario. El calor lo han respirado todas las cajas torácicas, lo ha transpirado la piel, lo distribuye el movimiento emergente generado por las ondas y frecuencias sonoras y catódicas de los monitores de nuestros reducidos y asignados puestos de trabajo.

También contribuyen al bochorno Los teclados manidos, los cientos de conversaciones telefónicas, las conversaciones de nuestra materia orgánica impactada por la molicie que mantiene en vilo al mercurio del termómetro.

Todo el mundo repite de memoria consignas comerciales poco convincentes, nos escuchamos unos a otras percibiendo las variaciones en el tono nuestra voz mientras nuestros teléfonos lanzan llamadas una tras otra tras la pausa administrativa de la centralita. Absorbemos las conversaciones de colegas de trabajo sin registrarlas en el cerebro. La voz al otro lado de la línea puede centrarnos en un eje que se retuerce y nos acerca a la realidad de nuestro trabajo aquí.

Es una lástima que todas las voces al otro lado del auricular correspondan a uno de los cien patrones únicos ofrecidos por la interpretación de las líneas analógicas de la centralita. Escuchas voces jóvenes, medio graves o tildadas, y te imaginas la persona, pero es la imaginación la que te propulsa a comunicarte. Cuando te sientes biónica paras y te revisas.

Luz


Hay una luz exfoliante que inunda el aseo del trabajo. Son exactamente las 6:17 de la tarde y el día ha decidido dar de sí, reiterarse en su identidad única, crear tu mundo, recrear tus neuronas en la vibración de la vida, avanzar y alargar el latir cardíaco.

El día emergente se desvía como un cometa en recesión después de dar 360 grados imputándote a terminar y desvestir las horas. Tú eres quien debe finalizar la jornada y creer que habrá un día después del redoblar de la huecos de las almohadas.

No siempre sabes cómo blindar tus miedos, infiltrarte en retirada sin el pugnar del pasado recordándote cómo tu propia vida se desangra día a día sin remisión. Intentas contarte los días no como un número creciente sino como una cuenta atrás donde se te permite vivir y experimentar la vida y no la muerte escondida.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Empresas obligadas


Vuelvo a escribir y a intentar reencontrarme. Me gustaría llegar a pensar que he progresado como persona durantes estos meses. Pero no va a ser real hasta que no retome ciertos caminos y compruebe cómo los vuelvo a recorrer. ¿Cómo me encuentro en este momento? No quiero responder a esta pregunta de forma literal. No quiero ser literal. Quiero ver el trasfondo. No sé lo que voy a hacer. En realidad no me planteo inmediatamente buscar un trabajo tipo Starbucks pero tal vez me vea forzada.

Ahora mismo no me lo imagino. Tengo que imprimir unos CV y llevarlos a ….....

Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Duro viaje

El día sigue sin perfilarse en su totalidad, tal vez porque para mí es pronto todavía. Hasta la tarde no termino de percibir su realidad y trascendencia. Hoy es miércoles después del puente pero aún así parece lunes. Eso sí, es un lunes con un tinte de relajación, sin la urgencia de completar cosas durante la semana.

Esta mañana me hablaba a mí misma con mucha convicción sobre todo tipo de cuestiones, mis sueños estaban a flor de piel y me habían comunicado todo tipo de informaciones de mi subconsciente. Ahora ya no tengo tanta lucidez, pero espero que con el transcurso del día la cosa mejore.

Me espera un viaje aburridísimo en autobús a Majadahonda. Es lo peor. Un autobús cuyo trayecto no acaba nunca. No puedo leer en el autobús y la música me aburre así que me queda poco que rascar. Estoy escribiendo en el blog mis impresiones porque si tengo que esperar a tener inspiración no podré ser siempre honesta conmigo misma. Me gusta ser creativa pero mucho más entrar en las marismas de mi cerebro. No me importa que pueda convertirse en una obsesión, me siento mucho mejor cuando lo hago. Me encuentro durante el día pensando en aquellas preocupaciones que tengo, mis impresiones, percepciones, entiendo donde me encuentro situada de forma eventual en ese día. Y aún así la autocensura está presente.

Tengo mucho miedo de decepcionar a I.B. No le llego en energía ni a la ribera de su zapato. Me estoy dando cuenta de que mi mayor problema es sin duda la energía. Ahora que he dejado de tomar lácteos y trigo voy a ver qué tal voy. Siempre que lo hago estoy mucho mejor, pero todavía no he superado el mono del todo. Tengo el estómago hecho un verdadero desbarajuste.

Hoy me voy a ir a mi casa por la noche. Sé que es difícil para las dos, pero no es un rechazo, es que siento la necesidad de precisarme sola, de no notar ausencias en la casa, de mirar a mi habitación y sus alrededores con una curiosidad que no acaba, lo que es increíble teniendo en cuenta lo pequeña que es mi casa. Tengo que ver mi ropa, decidir lo que voy a lavar, cocinar en mi cocina, plantearme, crear, pensar. Cuando huelo el olor característico de mi ropa, de mi armario, mi litera, el sofá, el detergente que he escogido para lavar mi ropa, me siento libre. La casa de mi hermana huele a Pocos. Es un olor precioso, dulce, que invita al beso. Hay cierto paralelismo en mi caso con la aceptación.

Todo esto lo hago ya durante el día, pero también necesito que me den las tantas y decidir cuándo me voy a dormir, cuándo descanso, cuándo me despierto de una forma orgánica. I.B. siente que esto en parte es prueba de que no me voy a adaptar nunca a su casa, que no voy a querer vivir con ella, pero yo no creo que sea así. Tengo ganas de hacerlo cuando tengamos nuestro propio espacio, más grande, un espacio que se parezca más a mí. Sé que esto a ella le duele mucho porque lo ve casi como imposible, pero yo no.

Estas últimas semanas me he sentido mucho mejor en su casa y espero que ella lo note. Pero también me he sentido mejor con mi identidad en paralelo con la suya. Sé que cuando I.B. venga yo no estaré aquí y eso le va a sentar bastante mal a medida que vayan pasando las horas. Dice que he cogido el trabajo de fin de semana alegremente porque en el fondo no me gusta pasar con ella todo el fin de semana. Sí que necesito cierta soledad, y crear momentos especiales. También estoy convencida de que esas horas solas a ella le van a proporcionar la estabilidad que tal vez haya perdido con la relación.

Estoy pasando las libretas que tengo todavía atrasadas al blog, y eso me va a ayudar a no sentirme tan desconectada de la publicación. Probablemente esta noche me pase horas haciéndolo, aunque hay tanto todavía ... Voy a comprar en eBay un gadget de bolsillo, el HP Jornada 728, que me permita escribir directamente a archivo las horas muertas. No creo que abandone por completo la escritura manual, pero ¿quién sabe? tal vez sea capaz de la inmediatez entre pensamiento y pantalla de ordenador.

Desde que he vuelto a España, me he dado cuenta de que tenía que superar el trastorno bipolar, he investigado, etc, y la falta de almas gemelas, he sentido que debía auto-afirmarme. Mi estilo de vida nunca había estado en entredicho, desde luego por mí misma, y sin embargo ahora parece que lo que yo hago es muy diferente a lo que hace la mayoría de la gente a mi alrededor. Es como el tiempo libre que reclamo, las circunstancias personales y económicas en las que me encuentro debería justificarlas, rendirle cuenta a la sociedad. ¿Por qué? Cuando estaba en Londres y en Ámsterdam podía tomar café a mediodía con muchísimas personas que tenían una vida flexible como la mía. Aquí tengo que enfrentarme al pudor burgués, y sin embargo me afecta. No debería, pero lo hace. Por eso me gusta esconderme en casa, ver a mis amistades frikis de vez en cuando, gente que me cuenta historias muy nuevas, muy poco comunes, y aún así cotidianas, o tal vez les puedo contar yo las mías. Aunque la verdad es que me aíslo mucho, es cierto, pero en cierto sentido lo encuentro satisfactorio. No me resulta fácil pasar mucho tiempo explicando lo que hago, aunque supongo que eso es la esencia del compartir.

Tengo que arreglarme para meterme en ese maldito autobús, la próxima vez, cuando tenga bono, me voy a ir a Príncipe Pío y coger el cercanías desde allí. No sé, es mucho trajín, pero tiene que haber alguna manera de evitar ese trayecto tan espantoso. Voy a respirar hondo

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Trampas del corazón


Esto es temporal, hasta que consiga un trabajillo de medio día. Me siento un poco perdida como si me hubieran metido en una batidora. El estómago rechaza la comida y me siento un poco fuera de mí, o debería decir atrapada en mí. Es una sensación extraña que he sentido antes. Sé que es temporal. En realidad todo es temporal hasta cierto punto …

Desbaratado, deslatado y entregado a la discordia.

miércoles, 1 de abril de 2009

Libre


Hoy, tras haberme un día libre después de haberme echado la empresa del trabajo el lunes, me siento francamente bien. Recibo los mensajes de alarma de mis amistades que a lo mejor no entienden mis constantes cambios de humor y emociones. No puedo evitarlo, la vida me trae una de cal y otra de arena, y a veces tres de cal y una de arena, y no resto ni sumo, tan sólo reacciono en consecuencia. Tout va bien ...

Es que hoy me siento realmente, verdaderamente libre. Veo cómo transcurren las horas y tan sólo las veo acercarse a la de dormir, es lo único de lo que me doy cuenta. Se me escapan raudas y veloces de forma que parece que cuando me acuerdo de que hay que comer es una o dos horas más tarde de lo que sería lógico. Pero no me importa. Ya no tengo que darle las gracias a los hados por dejarme un par de horas libres para hacer lo que quiero y necesito, porque tengo todo el tiempo por delante. Y de repente no me importan los días, ni las horas que me quedan del día, ni lo que voy a hacer mañana, ni qué día es, o si es o no fin de semana (periodo en el que hay que empacar todo y consecuentemente faltan ideas o energía), que es a menudo cuando el tiempo se enrarece y llueven cats and dogs, porque todos los fines de semana a mí parece que me han llovido lágrimas al no alargarse lo suficiente.

Ya no me importa si es o no vacaciones o festivo, porque seguiré haciendo lo mismo caiga lo que caiga, esto es: los veloces minutos. Y me estoy dando cuenta también que desde que no voy a trabajar estoy ralentizando mis movimientos; ya no es necesario que me dé prisa en hacerme ese bocadillo, prepararme ese té, hacer las cosas que necesito hacer antes de que se me olviden y las tal vez con un poco de suerte las recuerde, o no, en el trayecto del metro hacia la ofi, mi tiempo más fecundo, pero corto, inmensa y desesperadamente corto.

Porque me voy a tomas seis meses para ir a mi ritmo y trabajar en mis cosas. Hoy fui a recoger mi Macintosh G4, muy lejos, a Urgel, a la casa de una amiga que me lo estaba guardando, larga historia. Y ahora me doy cuenta de que la maquinita está en casa, que es donde quiero que esté, conmigo, en su casa. Ya. Así que empecé a cablear y a montar el disco duro aquí y el altavoz allá y a pensar en accesorios (baratos) que todavía necesito para estar más cómoda en el trabajo. Y me di cuenta de que las cosas estaban en su sitio, simétricamente ordenado por mí cuando lo dejé todo pendiente de inspiración. Y me inspira el yo que dejé atrás hace unos meses, escasos, pero suficientes para no acordarme, no acordarme nunca del yo que me precedió a menos que vea los objetos, y las hojas escritas, o me vengan a la cabeza visiones de mí misma haciendo aquéllo que emprendo hoy.

Y me he puesto a limpiar ropa; puse un lavado de sintéticos delicados por primera vez en esta nueva lavadora, y encontré el manual en el sitio adecuado donde yo lo había colocado hace un mes, ya que es un mes el tiempo que ha pasado desde que puse por última vez la lavadora (a excepción de mi día de terapia korto el fin de semana ... ¿pasado?). Luego me dije por qué no, y también limpié el baño y el temible wc que de repente no parecía tan esperpéntico ni nada.

Y me puse a leer y a cotejar y a medir, y saqué la estantería porque tengo que tener los altavoces altos para conseguir más espacio en la mesa, y ya no me atemoriza el polvo que fuese a levantar y que podía acabar en los cabezales de la cámara y estropearla para siempre (para siempre porque no tendría dinero para cambiarlos, son casi €500 entre una cosa y otra). Voy a moverla y además usar el tubo de la aspiradora mientras taladro la pared para calzar el estante de Ikea que me regaló mi hermana hace tres meses y que no he mirado desde que lo puse en un sitio donde su gran tamaño y peso no molestara, y poder olvidarme de él ya que no tenía moral para instalarlo en la pared.

Y también he hablado con mi Ángel de Sonido sobre cómo trabajar juntos y también acerca de facturas e IVAs y otras cosas. Esta mañana de camino a recoger el ordenador he pillado el cocido de mi madre que me dejé en la nevera de la oficina y también mis notas y papeles del trabajo, porque tienen información e ideas que yo he sacado adelante y que no quiero olvidar. La persona que aparezca el lunes para sustituirme lo va a tener muy difícil, porque la documentación que hay en la empresa sobre la red, servidores, ordenadores y software brilla por su ausencia, y entonces se darán cuenta del esfuerzo y talante que puse en su momento al comenzar a trabajar en este sitio. Pero eso ahora es historia.

Por la madrugada y por la mañana de hoy me encargué de enviar unos partes y unos intervention reports (empresa yanqui) del trabajo, pedí mi despido por escrito y llamé por teléfono a E. que me dio todo su apoyo en todo, un encanto de jefe y un buen amigo ahora y siempre. El otro día le llevé al Patio de Maravillas, y a JC a La Boca del Lobo, en Lavapiés. Llevar a mis amig@s (especialmente a los chicos LOL)se va a convertir en un deporte que me haga salir a mí también de casa, ver a gente afín, y hacer cosas que me interesan. No por ir siempre con alguien de chaperón, sino porque así me inspiro también a hacer más cosas por mi cuenta.

Y ahora me encuentro en una casa impoluta, bajándome los últimos capítulos de Roma, la serie, para mi madre, libros por todas partes que estoy leyendo y consultando en multitarea, y estoy comiendo, estoy comiendo bien, mis tres comidas diarias, y a punto de pedir tal vez el último (y muy caro, prohibitivo para mí ahora) pedido orgánico de mi periodo sin trabajo (me doy seis meses para reconstruirme) y cocinar. Por lo pronto ya he organizado las bolsitas de las infusiones en una caja con una serie de compartimentos que me compró mi hermana en Alemania junto con la chaqueta de tejido técnico para correr.

Y cómo me puedo olvidar de correr. En estos días me he dado cuenta de que prefiero correr a ir cansinamente a los sitios, que siempre tengo prisa en la calle, y que me gusta más sentir el viento, ver los objetos, los escaparates y las gentes desenfocadas mientras veloz me separo del suelo y de las distancias cortas. Así que no está lejos el día en el que me ponga la tarjeta rojo corinto y naranja enriquecido, mi mp3 con música del korto, para empezar a inspirarme, probablemente, mis zapatillas nuevas que compré en una tienda especializada en calzado deportivo de chicas enfrente de El Retiro, y salga a correr y entonces no pare. Por lo pronto me voy a jugar al basket con JC la semana que viene, y ah! cómo olvidarme: he quedado el domingo para correr con A. Tengo que empezar a apuntar las cosas, aunque mi memoria va de maravilla gracias al ácido fólico. Estoy esperando mi pedido de Metafolín que envié a S. a su casa en Nueva York y que ella mandará por correo a Madrid, ya que en internet no era posible que la farmacia lo enviara aquí por UPS. El MF es ácido fólico ya metabolizado sin el incordio de la dichosa enzima reductasa que es la que se carga mi Thalasemia Minor (probablemente) y mi trastorno bipolar, ya amansado. Creo que todo esto empezó cuando noté que ya no me gustaba tanto leer después de un periodo de 16 años, de 0 a 16 en mi vida, cuando me costaba más acordarme de la frase anterior, cosa que antes no me sucedía, porque era capaz de encadenar un libro de 600 páginas sin tomar aire. Y ahora me estoy dando cuenta de muchas, muchas cosas. Pero lo que realmente me importa es pasar a libro el cuento que escribí a los trece años sobre un niño que se llama como mi sobrino, y dárselo a mi hermana por su cumpleaños. Y claro, rescatar todos los libros que leí de esa biblioteca interminable que están todavía en mi casa. Porque quiero releer más que leer nuevos libros. Me va a revivir intelectual y emocionalmente. No puedo esperar. Pero esto pasa por ir a Ikea, sobornar a mi madre, pedirle estantes y traladrar toda la casa para colocar cientos de libros que leí y abandoné antes de irme a Londres.

Más vale tarde que nunca. Aún así, aunque mi inconsistencia creativa ha sido demoledora, me las he arreglado para vivir y ser yo misma (más que fragmentada) estos 42 años de existencia, así que tengo una idea bastante correcta de quién soy, y siempre tuve la intución de quién quería ser (porque ya era, pero ...), ya que sabía que mis múltiples problemas y complicaciones no eran un encadenamiento del destino, sino que esos hilos invisibles que me hacían retozar en el mundo como una marioneta no me habían atrapado del todo, no tengo mentalidad de víctima, nunca la he tenido. Y ahora que me siento mejor y veo que puedo trabajar otra vez con toda la ilusión del mundo, entiendo más lo que ha estado pasando. Pero no siento amargura, sino unas ganas tremendas y una seguridad en mí misma que no me dará tregua para comenzar y acabar proyectos creativos que se me vuelven a ocurrir entre horas. No estoy demasiado acelerada como para que se me escapen la suerte o las ideas, aunque tengo que hacerme a la nueva situación todavía. Mi cuerpo está en auge durante el día, pero a partir de las cuatro de la tarde, y debido al insomnio del principo de las últimas tres o cuatro noches, caigo rendida y sólo quiero estar tumbada en el sofá, donde curiosamente me siento intelectualmente más activa que nunca.

En vez de ser la suricata en el próximo test psicológico, que he matizado a lo largo de los años hasta convertirlo en una obra maestra, voy a ser un corcel salvaje, negro, árabe andaluz, lustroso e indomable surcando el viento y sólo alcanzado al ser perseguido por su poderosa alma gemela.

martes, 31 de marzo de 2009

Tsunami




This month of March has been fucking shit, mate.

I'm just going to dope myself with the first complete season of The Flight of the Conchords and stay in with the sofa and my blankie. That's my solution to cope with the last day of this sodding fucked up month.

There's been a few surprising, enlightening moments but extricated from blood in the guts. Growing is painful. It's been a month of destruction and rebirth, dawn, mayhem and private insights. But you know, the show must go on (thank you, Lisa Minnelli)- or something like that, anyways : Camina o Revienta.

I've come to the conclusion that I sabotage my love life purposefully so that I can be alone in the loony room and get my arse together with my art work (imitating and diverting from life at the same time). Yeah, long live rock & roll and her whore: music and art!



Polka Reid's
Guerrilla filmmaking code of honour
(Circa 2002)

Polka is my twin soul, my alter ego, my dear Cuore poster girl.

- Don't get a proper job: it's useless, you know it.

- Forget you have to eat (someone else will remind you)

- Just make films and show them to your friends (if you've got any)

sábado, 7 de febrero de 2009

Planesss


Me voy a ir a la camita, estoy destrozzzzzzzzzzzzzzzzzzadaaaaa. Me están pasando cosas raras; por ejemplo: noto como pequeñas burbujas de cansancio eclosionando en las encías de las muelas como si fueran flemones. ¿Qué diablos es eso? Y al respirar me duele el pecho. Estoy algo jorobada porque hoy con el trabajo y todo no he ido a correr. He salido de la oficina a las 11 de la noche porque quería terminar algo y que la semana que viene no empiece como si me hubiera de poner un cohete en el culo el lunes por la mañana. Esta semana me ha puesto las pilas pero bien, mare mía.

Bueno, lo que quiero hacer este finde es dormir como un cerdo, ver a Poquitos, nuestro bebé, ir a correr sábado y también domingo para gozar en la lluvia dorada de bienestar que siento al hacerlo (espero no estar malita este finde porque entonces no podria y me daría mucha pena no salir a correr) y ver las pelis que me he bajado. Quiero ver a mis amig@s, salir por Malasaña y por Chueca (Chueca siempre lo digo y luego no lo hago), tirarme en el sofá de mi hermana con el bebé y comérmelo a besos y ... bueno, también iré a ver a mami. He comprado un billete para ir a Lanzarote a hacer surf en mi cumple ¡biennnnnnnnnnnn! Ahora es importantísimo comer bien para estar fuerte y empezar a entrenar, porque si sigo con estos bracitos de nada me van a tragar las olas.

No están mal mis planes, teniendo en cuenta de que también quiero meter los doscientos folios que imprimí esta noche sobre Otto Rank y su terapia para sacar la neurois de la psique del/a artista. Otto Rank basa su teoría sobre el psicoanálisis que diseñó para el arte en que cuando una persona es neurótica es porque no expresa su personalidad, está frustrada, se la deja dentro o la enmascara. La persona artística es alguien que se acepta en su totalidad, con sus fobias y sus manías, pero se acepta y se sublima.

Más mañana, porque estoy empezando a ver relámpagos y chirivitas. Estoy tan agotada ...