jueves, 26 de mayo de 2016

The me

Me siento un poco mal, con poca energía. Las piernas sienten una gran pesadez. Paloma, o quien cree ser Paloma, el pensamiento de ser Paloma no siente ninguna de estas cosas, pero opina sobre ellas. 

Pensamientos egoicos:

Mientas continúa el chorro de pensamientos, el yo se adueña de todo. ¿Cómo puede el yo verse a sí mismo, o por lo menos buscarse? ¿Si los pensamientos son falsos cómo puede encontrarse en los pensamientos? Es como si la mente se diera la vuelta a la tortilla ella misma. Tal vez mi sello, mi prisión sean las palabras, y eso tendría mucho sentido porque me siento ligada a ellas. Pero aunque las palabras expresan conceptos y emociones, hay mucho que se sobresale de ellas y que no encuentra forma de expresarse. 

Tengo una contradicción. Hay una parte de mí (el ego?) que está diciendo que me siento mal, aunque hay otra parte que se encuentra en paz. Todo esto provoca una cierta tensión. También hay un problema cuando pienso en las cosas que tengo que hacer. Antes de hacerlas sufro porque pienso que no tengo energía y que es una verdadera lucha y un dolor. Pero al ponerme la cosa cambia un poco. Si no tuviera que plantearme las cosas siempre por adelantado sería mejor. La pregunta aquí es: ¿Quién sufre? Porque tal vez no sufra nadie ... Es ese yo del que estamos hablando siempre, que parece estar siempre en jaque. La verdad es que ese yo se ha replegado y está más cercado, pero continúa en funcionamiento. 

Estoy llena de ideas contradictorias y confusión, esa es la verdad.