jueves, 24 de enero de 2013

La isla


Piensas que ya se han desviado todas las corrientes, todas las acometidas y flujos de aguas que se desbordaron al abrir la presa. Pero te has equivocado al pensar que estabas en el otro lado. No es así. Eres tú quien navega hacia alta mar. Ítaca es la isla, es la ciudad velero, es la penúltima parada para negociar las exigencias de tu ansiada búsqueda, para tocar tierra, para dejar que tus manos finalmente sientan esa luz que rebota en los muros de las casas, esa energía del sol inflamando tu piel. 

Y los sabores agrios se caerán de tu boca cuando encuentres los diarios de todas aquellas personas que visitaron Ítaca antes de ti, de quienes viajaron en largos abrazos del agua y dejaron todo escrito tras repostar y partir hacia el agua. Es un gran privilegio que cambiará tu vida porque todavía amas los diccionarios recreados, las enciclopedias encontradas y las crónicas de viaje.

No es la última parada porque en ella decides tú.

0 Comments: