Buf, qué lunes más raro. Me he quedado en casa de mi madre porque estoy preocupada por su vista, pero tengo que hacer un esfuerzo para marcharme esta noche. He subido la dosis del aceite de CBD y lo que noto es ansiedad y una sensación de malestar un poco rara, como nerviosismo. Pero no tiene la contrapartida de tranquilidad o serenidad. No sé si continuar unos días así y ver si a pesar de todo me ayuda y es cuestión de aguantar un poco, o si debo volver a bajar la dosis y simplemente mantenerme con ella. No sé. Tengo poca información al respecto. Se supone que tiene que subir la dosis si no te encuentras mejor ... Voy a esperar un rato a ver si mi sistema endocanabinoide se estabiliza. Los efectos secundarios de los anti-depresivos también incluyen ansiedad y nerviosismo al principio. Voy a ver si aguanto una semana y ver qué pasa. Pero creo que me he tomado ocho gotas, y voy a probar sólo con cinco y ver qué pasa.
Hoy es un día en el que me siento muy desubicada. Creo que tengo un poco de fotofobia. Estoy haciendo el esfuerzo de hablar de todo lo que siento para estar tranquila y no sufrir en silencio. A lo mejor es demasiado, y estar constantemente pendiente de cómo me siento es algo negativo. Es el equivalente a estar en alerta. Pero hay una manera de hablar de lo que te pasa sin sentirte como que estás retorciéndote, así que eso es lo que voy a intentar hacer. En este momento me siento tensa e incómoda en mi cuerpo. Y a nivel cognitivo no sé si estoy en un buen punto o no. Estaba hablando con mi hermana y no sé hasta qué punto me sentía tranquila y podía expresar lo que pensaba, o incluso si pensaba bien.
Estoy cansada mentalmente de este carrusel. Pero por otra parte tengo muchas ganas de solucionar mis problemas. Creo que cuando paso tiempo con mi madre se exacerba mi nerviosismo. Pero hay una parte de mí que quiere simplificar mi situación, mi vida. Sé que hay una desconexión entre lo que verdaderamente está pasando y lo que siento, lo que pienso, y darme cuenta de eso es fundamental porque en último término la vida es algo muy preciado. El poder experimentar todos los sentidos en funcionamiento, percibir lo material, lo sensible, lo emotivo es increíble, aunque a veces sea muy difícil.
Hoy es un día en el que me siento muy desubicada. Creo que tengo un poco de fotofobia. Estoy haciendo el esfuerzo de hablar de todo lo que siento para estar tranquila y no sufrir en silencio. A lo mejor es demasiado, y estar constantemente pendiente de cómo me siento es algo negativo. Es el equivalente a estar en alerta. Pero hay una manera de hablar de lo que te pasa sin sentirte como que estás retorciéndote, así que eso es lo que voy a intentar hacer. En este momento me siento tensa e incómoda en mi cuerpo. Y a nivel cognitivo no sé si estoy en un buen punto o no. Estaba hablando con mi hermana y no sé hasta qué punto me sentía tranquila y podía expresar lo que pensaba, o incluso si pensaba bien.
Estoy cansada mentalmente de este carrusel. Pero por otra parte tengo muchas ganas de solucionar mis problemas. Creo que cuando paso tiempo con mi madre se exacerba mi nerviosismo. Pero hay una parte de mí que quiere simplificar mi situación, mi vida. Sé que hay una desconexión entre lo que verdaderamente está pasando y lo que siento, lo que pienso, y darme cuenta de eso es fundamental porque en último término la vida es algo muy preciado. El poder experimentar todos los sentidos en funcionamiento, percibir lo material, lo sensible, lo emotivo es increíble, aunque a veces sea muy difícil.

0 Comments:
Post a Comment