No sé si debería tomar o no CBD ... Se me ha quitado esa sensación desagradable del principio y en parte me siento algo más tranquila, aunque físicamente un poco revueltilla. Estoy intentando pensar en qué consiste el sentirse bien, y si tengo que ser plenamente de ello de la misma forma en que sé cuándo me siento mal o no. Por ejemplo, he podido respirar sin presión durante unos minutos hace un rato y me preguntaba si eso quería decir que me sentía mejor. Sé que el alivio de la depresión viene y va en efluvios hasta que se mantiene, pero no sé en qué estado me encuentro.
He estado pensando que si el CBD no funciona, tal vez tendría que tomar anti-depresivos otra vez. Sigo teniendo resistencia, sobre todo por los cambios hormonales que todavía siento con la menopausia. No sé si se va a liar todo más todavía, o si mejoraría. Sé que tengo que olvidarme de I., pero no sólo de ella, porque hay otras emociones que me invaden que no tienen que ver con ella. Cuando sea capaz de ir por la calle sin sentirme agobiada, arreglar mi casa, entretenerme y planear un poco el futuro, me encontraré bien. Creo que no pido mucho más.
Estaba hablando con mi madre y me sentía que no podía verbalizar lo que quería decir. O tal vez simplemente quería decir algo, tener una conversación fluida, y, sin embargo, me sentía un poco comprimida.
Ahora estoy aquí tranquila, pero a medida que veo cómo avanza el día, me planteo qué puedo hacer con el resto del día ya que es verdad que tengo mucho tiempo en mis manos y una mente que está en pleno movimiento minuto a minuto.
Sé que tendría que leer algo, pero ahora me estoy resistiendo a hacerlo, quiero escribir un rato más. Estoy sola, mi madre se ha ido con mi tía, y voy a seguir aquí una noche más para comprobar que está bien con su problema ocular.
Cuando pienso en leer, está bien, pero no veo cómo puedo apoyar mi vida y ni necesidad de bienestar en una novela de Virginia Woolf. Por un lado me apetece, pero por otro pienso que debería estar conectada con otro tipo de material más real, más relacionado con mi vida. Y ahí está la duda que me pinza la voluntad. En realidad, debería poder hacer cosas muy diferentes a lo largo del día, y no debería importar de qué se tratase. Lo importante es cómo tome esa información, qué hago con ella. Y eso siempre se produce en el momento presente.
Tendría que estar siempre contenta por el mero hecho de estar viva y poder afrontar minuto a minuto, hora a hora todo lo que va llenando el cáliz del día. Ahora podría encontrarme comprándome unos pantalones en una tienda, o arreglando un ordenador, hablando con alguien o escribiendo un texto. En mi vida falta estructura, y es una pena porque seguro que me habría venido bien, pero en vez de reinventarme a cada minuto tendría que ver cómo mi percepción reacciona ante los estímulos. Es una locura tener que plantearse la identidad a cada rato.
He estado pensando que si el CBD no funciona, tal vez tendría que tomar anti-depresivos otra vez. Sigo teniendo resistencia, sobre todo por los cambios hormonales que todavía siento con la menopausia. No sé si se va a liar todo más todavía, o si mejoraría. Sé que tengo que olvidarme de I., pero no sólo de ella, porque hay otras emociones que me invaden que no tienen que ver con ella. Cuando sea capaz de ir por la calle sin sentirme agobiada, arreglar mi casa, entretenerme y planear un poco el futuro, me encontraré bien. Creo que no pido mucho más.
Estaba hablando con mi madre y me sentía que no podía verbalizar lo que quería decir. O tal vez simplemente quería decir algo, tener una conversación fluida, y, sin embargo, me sentía un poco comprimida.
Ahora estoy aquí tranquila, pero a medida que veo cómo avanza el día, me planteo qué puedo hacer con el resto del día ya que es verdad que tengo mucho tiempo en mis manos y una mente que está en pleno movimiento minuto a minuto.
Sé que tendría que leer algo, pero ahora me estoy resistiendo a hacerlo, quiero escribir un rato más. Estoy sola, mi madre se ha ido con mi tía, y voy a seguir aquí una noche más para comprobar que está bien con su problema ocular.
Cuando pienso en leer, está bien, pero no veo cómo puedo apoyar mi vida y ni necesidad de bienestar en una novela de Virginia Woolf. Por un lado me apetece, pero por otro pienso que debería estar conectada con otro tipo de material más real, más relacionado con mi vida. Y ahí está la duda que me pinza la voluntad. En realidad, debería poder hacer cosas muy diferentes a lo largo del día, y no debería importar de qué se tratase. Lo importante es cómo tome esa información, qué hago con ella. Y eso siempre se produce en el momento presente.
Tendría que estar siempre contenta por el mero hecho de estar viva y poder afrontar minuto a minuto, hora a hora todo lo que va llenando el cáliz del día. Ahora podría encontrarme comprándome unos pantalones en una tienda, o arreglando un ordenador, hablando con alguien o escribiendo un texto. En mi vida falta estructura, y es una pena porque seguro que me habría venido bien, pero en vez de reinventarme a cada minuto tendría que ver cómo mi percepción reacciona ante los estímulos. Es una locura tener que plantearse la identidad a cada rato.

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