jueves, 6 de mayo de 2010

Vida subcardiana

Me transfugo los días como virutas de goma de borrar blanda. Pasan rápido pero los exprimo y saldo cuentas con la noche sin rechistar.

Hoy de nuevo estoy reventada y casi me voy a la cama dando tumbos y sin escribir. Pero no quiero dejar de hacerlo porque de esta manera me refriego y me restriego y termino hablando de lo que me pasa dentro de la cabeza, aunque no sea siempre poesía. Es más, me estoy rebelando contra la poesía en estos momentos.

Tengo el sueño cambiado, pero espero normalizarlo mañana. Tanto hoy como ayer creí que no podía con mi alma, y sin embargo terminé haciendo millones de cosas. Eso sí, supongo que en el fondo hacer cosas cansada tal vez te lleve muchísimo más tiempo. Pero ahora no voy a pensar en ello, aunque intento salvarme a cada intento y decirme a mí misma que no es necesario convertirme en un rompe huesos sólo por tener una miaja de energía. Parece que hay tantas cosas pendientes que si me paso este mes haciéndolas a partir del siguiente podré respirar un poco y levantarme sin la sensación de "ah, esto queda por hacer ...".

He diseñado mi vida por lo menos para terminar algún día sintiéndome que ya no me escondo de lo que quiero hacer, porque simplemente empiezo a hacerlo ya que todo lo demás ya está, y no se me caerá encima la culpa y la angustia. A base de tenerlo todo planchado y arreglado terminaré trabajando en la serie de internet y en mi guión, sin sentirme forzada, simplemente aliviada de tener algo que hacer sin preocupaciones.

0 Comments: