Mi madre está de un humor de perros y es difícil tratar con ella. Su genio es permeable y estoy empapada. Intento huir de aquello que no puedo transformar, aunque mi propósito es también encontrar una manera de soportarlo sin claudicar mi propia visión de la vida.
El yoga de esta mañana me ha sentado muy bien, y tras un fuerte desayuno tardío me siento entera para salir y enmendar los renglones torcidos del día. No quiero crear inercias caprichosas, ni recibir chaparrones de cabreos ajenos. Ohmmmmmmmmmmmm


0 Comments:
Post a Comment