Pero sé que hoy tengo que dejarme llevar, y reconocer que soy como una polilla dentro de una pantalla luminosa: deslumbrada y frenética.
Espero poder descansar esta noche de verdad y despertarme mañana con espontaneidad, fresca, lúcida.
Estas noches me agarro al silencio y busco el abrigo del vértigo del cielo oscuro y relajado. Durante el día se me han quedado muchas preguntas sin respuesta y el ánimo obtuso, impar. Estoy a la expectativa, pero mañana voy a bajar un poco el ritmo y navegar por las horas sin preguntarme tantos por qués. Tan sólo para poder ubicarme y recuperar el habla.
Estas noches iguana siguen despertando en mí comparecencias sin guión.
Mañana será un día sin las once de la mañana, porque estaré durmiendo a esa hora para recuperar, pero espero comenzar el día sin echar de menos the early hours.

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