Me ha faltado asomarme al realismo sucio. Dejarme manchar, tocarlo sin aprensión, ser libre en él. Pero no he podido explicarle por qué. Por qué las bacterias aerófagas me acorralan cuarteando mi oxígeno, y los olores fuertes me revuelven el estómago hasta hacerle chirriar.
Por qué las alergias húmedas me detienen y me vuelvo víctima de una debilidad extorsionante, y el miedo a la puerta de la calle persiste.
Por qué las alergias húmedas me detienen y me vuelvo víctima de una debilidad extorsionante, y el miedo a la puerta de la calle persiste.


0 Comments:
Post a Comment