miércoles, 16 de mayo de 2012

Ausentarte


El yo real, material, es un poco excusa para centrarte en este mundo. Es posible hasta cierto punto el perseverar en una idea, un proyecto, una ilusión sin permitir que tu cerebro emocional o racional opine y condicione tus actos, y por tanto el futuro de tus acciones.

Hay veces que quiero hacer algo, y necesito algo más que fuerza de voluntad. Tengo que saber cómo dejar las opiniones a un lado, las sensaciones, hasta los sentimientos para lograr conseguirlo únicamente dejándome guiar por la hoja de ruta.

Creo que como soy muy consciente de lo que pienso y de cómo me siento debería dejar a un lado la presión que ejerzo a veces sobre mí misma, ese empeño de ser coherente con mis sentimientos, porque me impide la consecución de las cosas.

Tal vez ese instinto de querer hacer algo cueste lo que cueste, pase lo que pase, sin una sensación de sacrificio, tan sólo dejándose llevar por la condensación del sudor creado por el trabajo duro, es algo que sentía antes de forma natural. Formaba parte de mi naturaleza. Era una especie de fuerza bruta, motriz que me permitía llevar adelante lo que necesitaba. Sin embargo, no sé hasta qué punto la falta de reflexión me jugaba malas pasadas. Ahora que soy más reflexiva, en principio tendría la combinación adecuada.

Últimamente los estados de ánimo dominan mi vida, y sé que lo hacen, por lo que estoy viendo con claridad que para conseguir ciertas metas tengo que ponerme manos a la obra. No puedo evitar mi debilidad estructural siempre, porque es endógena, y ahora mismo no tengo suficientes referentes todavía para derrotarla, pero sí puedo hacer amagos de pequeñas acciones, emprenderlas y olvidarme rápidamente de lo que me cuestan.

Es como dejar a mi pensamiento resolutivo que viaje por una autopista sin que las dudas, el cansancio, los arrebatos, los bajones, las dificultades impidan su actuación. Y también es ahorrarme luego el sentir lástima de mí misma por el esfuerzo, y en su lugar irme a otra habitación lejos de las discusiones que se crean en mi mente, sentirlas ajenas, meterme en la cama y dormirme para después levantarme como si no hubiera pasado nada.

2 Comments:

nieves said...

Bien compañera, por ahí vamos bien...
Saludos
Nieves

Ssplash said...

¡Gracias!