lunes, 14 de mayo de 2012

Real


Esta semana he jugado con realidades e irrealidades. Mi vida real se ha convertido en irreal durante unos breves días, porque me he entregado en cuerpo y alma a un proyecto artístico. Y luego, al finalizar la primera ronda más intensa, he sentido que para evaporar los rastros y el dolor de los problemas que plagaron el proyecto, aprender de errores, y saber evaluar lo que he ganado con él, tenía que volver rápidamente a la realidad. La realidad de mi casa, del cocinar, de saber lo que realmente importa, lo que nunca me va a fallar: mi madre, mi sobrinita y sobrino, mi hermana, el amor que siento hacia la mujer que quiero. 

Y el hacer esto por primera vez me ha protegido del bajón físico y mental que siempre me originaba la angustia de un proyecto malogrado o difícil. 

Así que vuelvo a la realidad con el convencimiento de que a veces tienes que transportarte muy lejos para crear algo, pero puedes seguir estando

Así que vuelvo a escribir y vuelvo a ser reflexiva. Vuelvo a centrarme en el presente y no en la invención de la creación hecha la espuma de los días. Y me doy cuenta de que puedo transmutarme entre mundos sin perder el plumaje, y eso me hace fuerte. Y tú quieres que yo sea fuerte.

0 Comments: