jueves, 27 de diciembre de 2012

Encadenadas


La lucha contra la muerte no es una lucha desigual. A la muerte se la vence o se la combate en el campo de batalla. Eres tú o ella. Pero la muerte también te enseña a pelearte por la vida, a sanarla, porque la muerte puede ser muy rápida, muy sencilla, muy elocuente en su brevedad y en el cuerpo a cuerpo, cuando sólo existen las distancias cortas. Te mantiene sensibilizada con el sufrimiento, pero también presente en la ausencia, por su brutalidad, su silenciosa inoculación de la pérdida, de la despedida, del no retorno.

Te inmuniza contra aquello que te impide seguir, enfrentarte, dinamizarte, ganar. Las dudas te las desvela, el dolor lo retrae y te despeja la mente para actuar, para ser tú misma, para no rebelarte, para brillar. 

Hablan de las estrellas como en cuento de hadas. Pero las estrellas existen al igual que las almas. Esa mirada de mi padre en la foto de médico que alumbra mi mesa de escritura, esa sonrisa de estar ahí, de querer vivir, de pensar en el minuto siguiente que ahora no existirá para él, pero para mí sí. Quiero continuar, quiero vivir, quiero olvidarme de esta muerte a la que le arrebatamos minutos, segundos inigualables, momentos de gloria, de exaltación, de felicidad franca y buena. esa muerte que me ayudó a recuperar el valor, que me enseñó a tararear música mientras me desplazo por este tiempo que ya no tiene el mismo sentido, que ya no grita sus huidas, que desvanece las dudas y las réplicas. 

No me das miedo, simplemente me perteneces. Mi padre, como siempre, te habló de tú a tú. Así era él. Así seré yo. 

3 Comments:

Anónimo said...

De todo corazón y desde el más absoluto respeto creo que no hay nada malo en querer disfrutar, en querer ser feliz…

La vida te espera llena de nuevas posibilidades.

“Los cuentos de hadas son muy ciertos, pero no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que podemos vencerlos”.

Besos.
Cáceres.

Nano said...

¡Claro que sí, reina!
Aunque yo creo que esa lucha no tal; la muerte es parte de la vida. Es parte de nosotros, la necesitamos para vivir, y la nueva vida (como nosotros en su momento) surge gracias a la muerte.

Ssplash said...

Cáceres, ¡Claro que hay que disfrutar! Y me encanta lo de los dragones :)

Nano, sí, pero mi padre luchó para poder despedirse y hacerlo con la dignidad que le caracterizaba. También creo que a veces luchamos demasiado por algunas cosas en esta vida, y tal vez vale la pena evaluar qué cosas son las importantes cuando ves a la muerte cara a cara.

Besoss enormes a lxs dos