Estoy pensando mucho sobre sentimientos, ya que los míos forman un manjar tan intenso; y sin embargo me he dado cuenta durante estos meses de lo poco que los comprendo, que los capto; que no los entretengo en la mente analítica lo suficiente para saber realmente lo que me pasa. Escribo sobre ellos, pero a menudo sólo siento aquello que es producido por el estallido de esos otros sentimientos más profundos, enterrados; los radicales libres enteramente subconscientes que dirigen mi vida.
Tengo que hacer un esfuerzo por volver a mí, a lo que quiero, a lo que deseo, a quien soy. Ahora mismo me resguardo en mí misma de forma salvaje y no soporto a nadie a mi alrededor si se produce una dinámica que afecta mi autoestima, que me desvía, que me confunde, que me fuerza a creer ideas erróneas sobre mi personalidad, porque eso es como derramar jarras heladas sobre mi cabeza.
Si alrededor mío se exhibe desamor, constante mal humor, la ira ajena, y siento vergüenza y culpa por aquello de lo que me acusan y por la forma que reacciono ante ese dolor, al final termino pensando que todo lo hago mal y que soy un desastre de persona.
Tengo pánico a dejarme llevar de nuevo. Dejar que la reacción al sufrimiento que siento con determinados acontecimientos y relaciones personales alimenten esta percepción equivocada de mi propia personalidad.
Estos meses he dejado a muy poca gente pernoctar en mi intimidad. Y sólo he permitido que fueran personas que me conocen muy bien, que me van a generar esa sensación de bienestar que tanto necesito, que me van a hacer sentir bien conmigo misma por ser quien soy, por mi inteligencia, por mi sensibilidad, por mi sentido del humor, por mi forma de ver la vida.
¿De dónde viene esta fragilidad?


4 Comments:
Amiga,es momento de respirar... de parar, de parar y sentir…
Es hora de empezar a quererse un poquito…!!!
Por aquí estaremos siempre.
Un abrazo muy grande.
Cáceres.
Tal vez pura inseguridad y vulnerabilidad. Nada grave, te lo aseguro, aunque la relación con los demás es la mejor medida de saber cómo estás...
Un abrazo fuerte
Nieves
Nieves, pero las relaciones tóxicas deforman tu imagen en el espejo.
Gracias, Cáceres. Entre el pensar, el sentir, el parar y el respirar hay espacios francos donde tu cuerpo y tu espíritu dilucidan su equilibrio.
Besoss
Y hablando de sentimientos, estoy viendo una serie the la HBO llamada In Treatment, y es sobre los encuentros de un terapeuta con una serie de pacientes que van a su consulta.
Me ha resultado muy interesante porque nada es como parece ser, in the end.
Besoss
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