martes, 25 de diciembre de 2012

La marea


Esta noche tiene un reflejo mío en la ventana: el rostro orientado hacia la pantalla de un portátil encendido en la oscuridad. Las estrellas están justo detrás de la persiana. 

La calle está sola, los coches que la surcan están solos, las luces que iluminan las aceras están solas; pero todo parece iluminado por chispas de espumillón. 

El calor del aire acondicionado de este pequeño hospital de campaña se arrecia, se levanta y se eleva. Mi dolor de cabeza ruge y se voltea, y no estoy midiendo el tiempo necesario para llevar a cabo acciones improvisadas. 

Esta noche me doy cuenta de que necesito más tiempo para dormir, para escribir, para contar historias, para leerlas. Me gustaría volver a decir buenas noches, es como si me faltaran veces de decirlo. 

El día de ayer se repitió hace un año. Todo era tan diferente ... Mañana tendré tiempo de volver a pensar quién soy yo ahora, y acordarme de que hay personas que se fueron. Se fueron de aquí o se fueron de mi vida, por muchos motivos diversos. Hay cosas que yo también quiero recordar, pero otras dejaré que se alejen. Porque no hay más remedio, porque la vida es así. Ir y venir, vienen y van. La vida es una marea. 

2 Comments:

Anónimo said...

La vida nos tiene preparada muchas pruebas... nuestro trabajo es saber superarlas.
Lo más difícil en la vida es vivir, y lo haces diario.
Dedícate un tiempecillo a pensar en ti, para ti y por ti…
Feliz Navidad!!
Un beso fuerte.
Cáceres.

Ssplash said...

Sí, Cáceres, bonita

Y la Nave va ...

:)

Feliz Navidad


Besoss