Hay que de alguna manera depositar la fe en la enredadera, en el ahogo, en la inclemencia, para inducir el parto con el dolor del trabajo que prende de las yemas, del superarse en brazadas bravías. El espacio yermo es como el fuego de la fragua indeleble: locura de amor no correspondida, un sabor de sílice amargo que reta a la cordura.
Debes capturar una ilusión para liberar las mariposas derrotadas.


2 Comments:
el espacio yermo...de la fragua indeleble
es...tan hermoso...
Muchas gracias, pequeña
besos
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