Estoy especificando la forma en que no quiero que me traten, y es difícil, porque no quieren cambiar. Y trato de maniobrar entre ayudarles, estar allí, ser un apoyo, y no sentirme mal cuando pierden la paciencia o aventan sus frustraciones en mi cara o en mi persona. A veces me tratan a escobazos, y estoy harta de sentirme carne de cañón.
En medio de todo esto se encuentra el miedo: a quedarte sola, a que lo pasen mal, a no estar allí cuando te necesiten. Todo el mundo ha sufrido mucho en estos meses y no parece el momento adecuado para poner los puntos sobre las íes. Pero, sin embargo, a mí me está afectando cada vez más, y me doy cuenta: esas malas contestaciones, esa impaciencia chirriante, esos desprecios cuando haces una pregunta, esas jarras de agua fría cuando expresas ciertos sentimientos. Parece que no hay tiempo para decir lo que sientes porque, como todo va mal en la familia, el ser extra susceptible sobra.
¿Debería asumirlo pero no dejarme herir por ello? ¿Alejarme cuando sea demasiado? ¿Recauchutarme los oídos? Cuando hoy le he dicho a mi madre que me gustaría simplemente que me tratara igual que a mi hermana, yo misma he visto claro que hay una diferencia entre su forma de hablarme a mí y a ella.
Esto es una cadena de frustraciones y malos modos que pasan de unos a otras. Es muy sencillo ver por dónde entra el aire enrarecido. Desde que estoy sola me doy perfectamente cuenta de qué cosas de mí me molestan en un momento dado; y qué cosas de la vida me afectan y me sobresaltan. Cuando hay mucho ruido tiendes a rociar a los demás con tu ira más tarde o más temprano, a menos que la hayas visto realmente de cerca y la tengas bajo control con una determinación clara de darte cuenta de lo que te pasa y no echar la culpa a los demás innecesariamente.
Busco la paz y no es fácil. Siempre les digo: cuando estoy en mi casa no molesto a nadie. Sois vosotros/as quienes me llamáis constantemente para estar conmigo. A veces me pregunto por qué.
El infierno son los demás. No sé, pero se los lleva dentro. Tiene que haber una manera más fácil de dejar claro a los demás (gente cercana, claro) que te dejen tranquila, que te hablen de forma tranquila, que te traten con tranquilidad, con respeto, con amabilidad. Hay muchas cosas en juego. Pero lo siento, yo ya no me voy a sentir la mala.


2 Comments:
Mucho tiempo verdad...te puedo dar...
Un abrazo muuuuuuuyyyy muuuuuuuyyyy laaaaaargo...
Cáceres.
Un besote :) (pero no he entendido mucho ... Explícate, por fi)
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