Han pasado varios días sin escribir, no muchos, pero suficientes para sentirme incómoda. Es súper raro no tener en cuenta el ritmo biológico de I. ni querer involucrarme en su vida sin mí. Sólo puedo realmente hacerlo en la vida que ella quiera compartir conmigo.
Y ahora estoy sola y sin poder compartir mi vida. Antes tampoco podía hacerlo con ella, pero tal vez sentía la fantasía de poder hacerlo. Me he sustentado mucho tiempo en la fantasía de formar parte de la vida de alguien, y ahora me caigo con todo el equipo. Pero es importante ver en qué consiste realmente mi vida a solas. Ahora como y pienso en mí. Me voy a la cama y me despierto sin esperar compartir lo que hago ni aquello que tengo en mente. Siento que la vida es mejor cuando se comparte, pero hasta ahora no he podido hacerlo y no sé si en algún momento podré.
Y tengo que guiarme única y exclusivamente por mi voz interior, escucharla, porque el volumen no es muy alto. He estado pensando que a veces mi voz tiene algo de impostado y no se distingue entre el ruido y el mensaje. Y me refiero a mi voz interior, a la que sólo yo escucho. Mi comentario interior no debe adelantarse a lo que va aconteciendo, sino observar sin prisa, desde una cierta distancia lo que pasa, y reaccionar a medida que suceda.


0 Comments:
Post a Comment