jueves, 2 de enero de 2020

1 de enero

Si hubiera escrito ayer por la noche hubiera dicho que la noche tenía fallos, que le faltaban cosas, que podía haber sido diferente. Ayer ya empezó lo que está sucediendo hoy: una sensación incómoda de frustración en la que te planteas si eres capaz de tomar decisiones a pesar de las limitaciones de tu personalidad, de tus impulsos automáticos, de tu ceguera cognitiva. Así que, aunque lo dejé pasar ayer, sí que empecé a vislumbrar una pequeña dinámica tal vez consecuente con el café y los conatos de ansiedad que me provoca de forma silenciosa. 

0 Comments: