He tenido una mañana extraña, y finalmente, tras insistir mucho, la verdad, Iber me ha contactado con una frase distante y ha dicho que estaba bien. Creo que es importante que me prometa a mí misma distanciarme de ella porque todo lo que está relacionado con Iber es doloroso para mí.
Hubo un momento, hace unos meses, que conseguí tranquilizarme porque me dije a mí misma que el amor que le he demostrado (esa es la palabra clave) ha sido un amor extenso, generoso, entregado. E intenté pensar y tratar de convencerme de que debo tener en cuenta que esa es la medida de mi amor, y que puedo sentirme orgullosa de poder haber dado tanto, especialmente cuando he recibido tan poco. Aún así, parece que tengo todavía necesidad de recibir unas cuantas migas de ese poquísimo. ¿Qué problema tengo? Me meto en un círculo vicioso negativo, en una encerrona emocional donde vuelvo a sentir ese desamparo, esa soledad y tristeza de cuando ella pasaba de mí, de mi vida, de un nosotras.
En un momento dado conseguí dar una serie de pasos adelante, porque ella nunca ha sido capaz de sentarse conmigo y expresarse, y separarme de ella, ese desastre, de ese fracaso, de lo inaceptable, y sin embargo sigo dando tumbos, sintiéndome mal, no querida, no validada.
Aspiro a conocer en algún momento a alguien con un corazón sereno y abierto, generoso y desinhibido. Alguien que quiera compartir y que sepa hacerlo porque es más divertido hacer cosas con otras personas. Una chica con quien pueda ver películas, series, hablar, contarle mis ideas, mis experiencias. Y mientras eso suceda tendría que usar este espacio para hacerlo. Olvidarme de trabajar de forma más o menos creativa, porque simplemente plasmar mi día aquí es una forma de que no haya desaparecido del todo. Y es que a veces siento como que he desaparecido, que si no puedo compartir con alguien mi vida es como si no existiera. Y a veces cierro y abro los ojos y me encuentro conque sigo estando aquí, en este espacio, porque por un momento prácticamente me he olvidado de mí completamente dentro de mi cuerpo.
Hubo un momento, hace unos meses, que conseguí tranquilizarme porque me dije a mí misma que el amor que le he demostrado (esa es la palabra clave) ha sido un amor extenso, generoso, entregado. E intenté pensar y tratar de convencerme de que debo tener en cuenta que esa es la medida de mi amor, y que puedo sentirme orgullosa de poder haber dado tanto, especialmente cuando he recibido tan poco. Aún así, parece que tengo todavía necesidad de recibir unas cuantas migas de ese poquísimo. ¿Qué problema tengo? Me meto en un círculo vicioso negativo, en una encerrona emocional donde vuelvo a sentir ese desamparo, esa soledad y tristeza de cuando ella pasaba de mí, de mi vida, de un nosotras.
En un momento dado conseguí dar una serie de pasos adelante, porque ella nunca ha sido capaz de sentarse conmigo y expresarse, y separarme de ella, ese desastre, de ese fracaso, de lo inaceptable, y sin embargo sigo dando tumbos, sintiéndome mal, no querida, no validada.
Aspiro a conocer en algún momento a alguien con un corazón sereno y abierto, generoso y desinhibido. Alguien que quiera compartir y que sepa hacerlo porque es más divertido hacer cosas con otras personas. Una chica con quien pueda ver películas, series, hablar, contarle mis ideas, mis experiencias. Y mientras eso suceda tendría que usar este espacio para hacerlo. Olvidarme de trabajar de forma más o menos creativa, porque simplemente plasmar mi día aquí es una forma de que no haya desaparecido del todo. Y es que a veces siento como que he desaparecido, que si no puedo compartir con alguien mi vida es como si no existiera. Y a veces cierro y abro los ojos y me encuentro conque sigo estando aquí, en este espacio, porque por un momento prácticamente me he olvidado de mí completamente dentro de mi cuerpo.

0 Comments:
Post a Comment