
Tengo ganas de ponerme en marcha para dejar de reflexionar sobre lo cotidiaeno y que no me afcecta tan personalmente, sino que más bien me roce y embarre magnéticamente. Por cada encuentro insulso y negativo me resarzo con uno positivo de gran calibre y ternura, pero no sé si me compensa dejarme influir tanto por el (grotesco) mundo de la parafernalia social. La grosería y simpleza soberbia de la gente, sus modales de superioridad rancia, su falta de civismo generalizado me enervan y probablemente me ponen a la defensiva, me hacen hípersensible y me llega a importar demasiado. Si tuviera mi mente arrebolada con otros temas, evidentemente no daría a basto y mi multitarea se vería algo más reducida y ocupada, y no me cancelaría tanto es barbarismo del barrio. Además no me embrutecería de esta manera.
Me he comprado kava kava para relajarme y bajar el nivel de ansiedad y cabreo. Espero que funcione. También tengo a la nueva bebé. ¿A quién le importa la sedición y tóxicos del mundo cuando una criatura te mira directamente a los ojos y tú constituyes el único mundo que le importa y que percibe en ese instante?
Siempre que llega el momento de dejar de escribir últimamente me invade la angustia de no espabilarme para el próximo escrito donde volcar mi corazón. Espero que esto forme parte de mi nuevo comienzo, mi arranque y renovación excesivamente demorada. Aunque tengo que tener en cuenta que ha habido muchos avances en los últimos meses que han acicalado y nutrido mi pensamiento, palabra, obra y omisión. No debo olvidarme antes de reemprender mi camino más troncal: desarrollo individual enlazando con las corrientes sociales y creativas que propugnan, dinamizan y reestructuran las inmovilidades institucionales y los valores culturales dogmáticos.
Mi intuición está por delante de mi definición de objetivos y análisis social y creativo-colectivo. Tal vez ese es uno de los eslabones perdidos de mi desarrollo personal y potencial. Debo ponerme en mano de esos agentes sociales que incentivan mi desarrollo y aclaran mis propios instintos y práctica artística. Cuando leo esclarezco las telarañas de mi propio pensamiento e ilusión, cegado por mi inicial pre-educación en una España de un franquismo agonizante y pegajoso. En ello estoy.
Mi imaginario se multiplica en mi campo de acción imaginativa. Pero los procesos que establezco y me establece la propia acción creativa y el dinamismo que se genera con el encendido de la mecha de la creación misma, forman parte de las revisiones de sentido que necesito como el maná mismo. Es una forma de complicar y por tanto simplificar mis sensaciones y percepciones intelectuales, porque cuanto más leo más clara y más lúcida me encuentro. Las fuentes no importan: puede ser un manojo de ideas acumuladas y recogidas al vuelo en la multiplicidad de interacciones y colisiones diarias, o puede ser un proceso de reflexión dirigido impreso en la película fotográfica yodada e inter-química de mi conciencia y mi mentalización cuando leo o reflexiono memorizando lo leído. No importan los porqués sino los cómos.
Con respecto a mi trabajo quiero resaltar la universalidad y la falta de premios-salivación y selecciones moribundas. Quiero y consigo normalmente ignorar el monopolio oficial del sentido, como dice Luis Navarro hoy en un artículo fascinante en Público.
July 2027 Paris conference features To the Lighthouse
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Oslo in June. Paris in July. And Virginia Woolf at both. Next year two
international conferences focused on Virginia Woolf will be held in Europe.
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