Estoy contentísima, porque Septiembre ha decidido darme cabida en su vida. Estoy segura de que está un poco asustada, pero tal vez cuando finalmente nos veamos y se dé cuenta de que no ha dado un paso atrás sino hacia adelante, que se siente cómoda a pesar de todo lo que ha pasado, y que se siente bien sin tener que pensarlo ni proponérselo, podrá relajarse y recuperaremos la tranquilidad. Se sorprenderá de no tener dudas, de no verme como un obstáculo. Se tratará únicamente de una sensación, nada más. Y a ella le gustan las sensaciones, no el tener que reflexionar para convencerse de que tiene que sentirse bien con algo.
Y lo único que me falta es tenerla cerca, estar con ella ahora, porque noto que cuando hablo con ella me enciendo, cuando pienso en ella me derrito, cuando sé algo de ella me encuentro en la gloria, degusto sus palabras, me encuentro más libre, me siento querida.
Y creo que ya nadie me la va a poder arrebatar.
Esta semana creo que me he sentido algo extraña porque el calor me ha afectado a la cabeza. Ayer tuve una flojera impresionante, ese tipo que siento de vez en cuando cuando se me paralizan los músculos y se me nubla el pensamiento, y de hecho me quedé a dormir en casa de mi madre porque no podía movilizarme.
Hoy no me he enterado muy bien de lo que ha sucedido, he estado un poco missing, un poco desligada de mí misma. Y, como el haber tenido el golpe de calor el lunes y la consiguiente flojera el martes me ha dejado deshidratada y cansada, hoy me he dedicado a comer más de lo que debiera, y ahora no puedo concentrarme, no puedo pensar, simplemente noto el estómago lleno.
Es extraño cómo a veces cuando consigues lo que tanto ansías, si no puedes compartirlo con nadie el éxito se experimenta casi más como si no hubiera sucedido del todo. Ojalá pudiera estar en Londres ahora y colarme por la ventana de su casa y meterme en su cama. Ella no me estará esperando pero su reacción sería la de cogerme la mano y dejármela posada en su hombro. Y yo no interrumpiría su sueño; me adormecería muy suavemente, porque mi cuerpo, mi ser completo sabría que estoy en casa con ella.
Hoy ha decidido algo muy importante. Y quiero dejarla tranquila con esta decisión, quiero que se ilusione conmigo y me busque. Que no crea que voy a utilizar esta apertura para invadirla y llevarla por delante, robar su independencia, su oportunidad de expresarse con su creatividad. Voy a participar activamente en su proceso para comprendernos. Ella me va a cambiar.


2 Comments:
Paloma, muy bella la descripción de lo que sientes. Ten paciencia.
Besos
Nieves
Gracias, preciosa.
Y besoss
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