Llorar no se acerca siquiera a representar ni contener la paleta tan inmensa de sentimientos y emociones que vivo. Mi futuro es reciente, y mi pasado lejano. El tiempo se fusiona con nuevas sensaciones del cuerpo, y ya no es lo uno ni lo otro.
El mundo es más pequeño sin mi padre, y más lejano. Pero las emoción es enorme y amplia, y el corazón se me ha ensanchado. Nada volverá a ser como antes. Ya no volveré a ser la de antes.
Todo lo que sé ahora es como un secreto. No sé cuándo podré revelarlo, no sé a quién le interesará. Creo que viviré con ello y sólo podré escribirlo.
A todo aquello que era cierto ayer, hoy hay que encontrarle su rinconcito. Porque descubres, te topas con nuevas certezas. No puedes presenciar la lucha entre la vida y la muerte, la victoria de la muerte, el coraje y valor de haberlo intentado y haber ganado esos minutos en los que todo ha sido casi lo más importante, sin cambiarte. Hay momentos que son los más importantes.
La lucha de mi padre me ha fortalecido, lo hemos hecho juntos, y sus momentos más bellos me los ha entregado a mí. Me ha permitido decirle que íbamos a volver a casa, y él me ha creído para hacerme feliz. Y cada día, tras haber alejado a la muerte por la noche, cada día en el que estaba a nuestro lado, y nos tocaba, y le tocábamos a él, y le pedíamos una sonrisa y nos la entregaba, y veía a sus amistades de hace cuarenta años que venían a para compartir ese día ganado a la muerte, cada día todo dejaba de ser para siempre lo que era.


2 Comments:
Creo que no habrá palabras que puedan consolarte...sólo el tiempo y el cariño de los tuyos y tus lector@s te ayudará a ir curando la herida para que duela menos...Perder a alguien tan valioso no es facil de superar. Pero tu tienes toda la fuerza necesaria para salir adelante. No te rindas... Un abrazo muy muy grande.
Sí, muchas gracias. Las palabras van por momentos. Los gestos consuelan, acarician, acompañan.
Besoss
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