Durante un mes he tenido conmigo la compañía de tres mujeres inolvidables que han acudido a mi encuentro para cuidarme. Y ahora han regresado a sus países de origen, también tres. Están lejos, aunque accesibles.
Ya ahora me encuentro sin ellas, y es una sensación muy extraña, porque cuando estaban aquí todo era conocido, nuestra relación no había cambiado mucho tras estos años, y mi alma y cuerpo vibraban con su inteligencia, belleza y comprensión. Cuando he estado con ellas he sentido como nunca los elementos que conforman mi identidad a todos los niveles: sexual, cultural, artística, y me sentía nadar en mi territorio, que también era el suyo.
Y el hecho de que me conocieran perfectamente me ha hecho ver que la persona que soy realmente existe.


2 Comments:
“La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido".
Bien por ti, bien por tus amigas.
Un abrazo.
Cáceres.
Muy bonito :-) Gracias
Besos
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