martes, 27 de noviembre de 2012

Photobooth


Durante un mes he tenido conmigo la compañía de tres mujeres inolvidables que han acudido a mi encuentro para cuidarme. Y ahora han regresado a sus países de origen, también tres. Están lejos, aunque accesibles. 

Ya ahora me encuentro sin ellas, y es una sensación muy extraña, porque cuando estaban aquí todo era conocido, nuestra relación no había cambiado mucho tras estos años, y mi alma y cuerpo vibraban con su inteligencia, belleza y comprensión. Cuando he estado con ellas he sentido como nunca los elementos que conforman mi identidad a todos los niveles: sexual, cultural, artística, y me sentía nadar en mi territorio, que también era el suyo. 

Y el hecho de que me conocieran perfectamente me ha hecho ver que la persona que soy realmente existe. 

2 Comments:

Anónimo said...

“La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido".

Bien por ti, bien por tus amigas.

Un abrazo.

Cáceres.

Ssplash said...

Muy bonito :-) Gracias

Besos