Muy despacio. Muy despacio, pero consigo escribir algo, avanzar unas cuantas palabras. Ya no tengo que analizar esto que me está pasando, intentar encontrar una forma de huir de ello, de salir de aquí. Ahora estoy contenta simplemente descansando.
La soledad en el silencio. El grito acallado. Este sufrimiento no tiene fin. Se alarga y se alarga en el tiempo. Minutos, horas, días, meses, años. Busco en las esquinas de mi mente algún espacio para agarrarme, para sentirme mejor. Hincho el pecho en busca de ese espacio que entre con el oxígeno. Me duermo en busca de ese instante que me entregue la mente a la tranquilidad. Busco en la noche una promesa de paz. Quién soy yo. Quién busca paz. Dónde está esa persona que busca la paz.
La ansiedad me quema el pecho. Es tener la sensación de sufrir por la falta de luz en mi vida. Quisiera poder mirar a la noche de frente. Permitir que la frescura me aliviase. Quiero soñar que vivo, que respiro, que siento. Busco espacio para ese dolor. Nunca he podido llorar delante de nadie. No tengo dónde reposar.
La soledad en el silencio. El grito acallado. Este sufrimiento no tiene fin. Se alarga y se alarga en el tiempo. Minutos, horas, días, meses, años. Busco en las esquinas de mi mente algún espacio para agarrarme, para sentirme mejor. Hincho el pecho en busca de ese espacio que entre con el oxígeno. Me duermo en busca de ese instante que me entregue la mente a la tranquilidad. Busco en la noche una promesa de paz. Quién soy yo. Quién busca paz. Dónde está esa persona que busca la paz.
La ansiedad me quema el pecho. Es tener la sensación de sufrir por la falta de luz en mi vida. Quisiera poder mirar a la noche de frente. Permitir que la frescura me aliviase. Quiero soñar que vivo, que respiro, que siento. Busco espacio para ese dolor. Nunca he podido llorar delante de nadie. No tengo dónde reposar.

0 Comments:
Post a Comment