martes, 25 de agosto de 2020

La tormenta perfecta

 En algún momento de mi niñez se quedó inscrito un circuito mental que aseguraba al subconsciente que ante un problema que me genera una respuesta emocional muy fuerte no se puede hacer nada, y, sin saberlo, a menudo lo vuelvo a regenerar, y me paraliza. Entonces, cuando esto sucede, tengo que ser consciente de que estoy pensando y dejándome invadir por él. Es una convicción profunda, y la depresión me protege contra esa información, pero es ahí donde debo desconectar ese circuito invalidándolo con otras reflexiones extraídas de la realidad, utilizando además la mentalización.

Lo curioso del tema es que normalmente he luchado contra la depresión y no contra el circuito que ha capturado esa idea de indefensión e impotencia. 



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